<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901</id><updated>2012-01-28T13:39:56.891-04:30</updated><category term='Resoluciones de año nuevo'/><category term='velerismo'/><category term='pies en la tierra'/><category term='navegación'/><category term='Cuyagua'/><category term='Artebosque'/><category term='Entropía'/><category term='Exposición de Jugueteros'/><category term='Anarquía'/><category term='Construcción civil en la isla de Margarita'/><category term='Comics'/><category term='Campeonato nacional de Kendo. Venezuela'/><category term='temporada de lluvia'/><category term='domingo'/><category term='migración'/><category term='Mark david Chapman'/><category term='motocicletas'/><category term='comunistas'/><category term='ganas de vivir'/><category term='tirania'/><category term='muelle'/><category term='Criterios de construcción en Margarita'/><category term='terapia'/><category term='mudanza de país'/><category term='Buscando dibujante'/><category term='Contradicciones filosóficas'/><category term='Briquetas'/><category term='Autoconstrucción de viviendas'/><category term='gitanos en hispanoamérica'/><category term='esteatopigia'/><category term='Festival Internacional del Violín de Tovar'/><category term='vasectomía'/><category term='Juguetes artesanales venezolanos'/><category term='ideología vs vida'/><category term='camino a la madurez'/><category term='Mocasines políticos'/><category term='la culpa'/><category term='Cuerpo vs. pensamiento'/><category term='medicina china'/><title type='text'>Realidad paralela</title><subtitle type='html'>Trato de llegarle lo más cerca posible a la realidad verdadera de los sucesos cotidianos de la manera menos filtrada posible, pero sin forzar el disparate. Es que todo sucede dentro del cerebro de cada quién, y si no lo escribo, me ataca la soledad más desoladora.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>95</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-4266203585730044985</id><published>2012-01-28T12:26:00.005-04:30</published><updated>2012-01-28T13:39:56.905-04:30</updated><title type='text'>28/01/2012/74/30.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-HznOV6qs0VY/TyQpH_v_UHI/AAAAAAAAAow/Ziuf66zmovA/s1600/IMG_4692.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-HznOV6qs0VY/TyQpH_v_UHI/AAAAAAAAAow/Ziuf66zmovA/s320/IMG_4692.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702728245506429042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Fas est et ab hoste doceri”&lt;br /&gt;Evangelio según Mateo.&lt;br /&gt;XI, 15.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Okay, cumplo cuarenta y ocho años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una nueva circunvolución solar con sus equinoccios y solsticios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según mi punto de vista sólo se trata de que hoy, oficialmente, soy un año más viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es nada del otro mundo. Aquí se dice algo así como “no big deal”, pero made in England vendría siendo “it is not a fat chance”, lo cual denota una diferencia básica que no es sólo lingüística…, ¡Caray! no he hecho sino comenzar a escribir, y ya me estoy alejando del tema que me ocupa. La cebra pierde las rayas pero no pierde el vicio ¿eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo algo de memoria diré que solía entristecerme por estas fechas durante no sé cuántos años seguidos, y lo hacía porque me daba la impresión de que el mundo giraba, los días se sucedían, y el único que permanecía inmóvil en el mismo charco de mierda todo el tiempo era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, esta vez no me he entristecido ni mucho menos ¡Por fin me moví! y sola esa ya es razón para haber dejado atrás el tal pantanito escatológico de marras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cuarenta y ocho ruedas, caballero! Creo que hasta aquí más o menos los cumplo para adelante. Desde ahora declaro una moratoria temporal hasta nuevo aviso, que una vez cumplimentada, pasaré a descontar, es decir, a cumplir los años para atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo otro paréntesis de memoria para contextualizarnos un poco voy a meter en la urdimbre de este texto a mi señor padre, que cómo no, es un punto de referencia polivalente que sin tener que forzar la barra, termina por ajustar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que recuerdo que cuando yo tenía dieciocho, y mi papá cuarenta y dos, el tipo era un viejo mañoso, quejoso, necio, inoportuno, y pare usted de contar… Como corresponde a todo padre de un adolescente como yo era… Pero en un punto de las edades, que no recuerdo cuál, mi papá se volvió un tipo liviano, divertido, se dejó del efecto moraleja ese tan ladilla, y empezó a rejuvenecer, llegando al punto de que ahora teniendo yo cuarenta y ocho y él setenta y dos casi, el viejo necio soy yo, y él es un muchacho olvidadizo y reilón a quién nunca le duele nada… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesantísimo el comportamiento del ego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, recuerdo claramente cuando, hace treinta años cumplí los dieciocho. Me perdí de casa desde dos días antes y regresé dos días después. Cinco días en total de farra y despepite. Ya era oficialmente un hombre… ¡Jajajajajajajajajajajajajajajajaaaaaa!!! Qué tonto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y aparecí básicamente para ir a hacer los trámites concernientes a mi licencia de manejar, pues ya me las sabía todas ¿qué tal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le paleé una camisa color ladrillo a mi Papá (él se puso bravísimo y me echó un sermón de dos horas acerca de lo mucho que a él le costaban las cosas y todo eso…, sermón que yo ahora le echo a los míos ¡qué vaina!) y me fui a sacar mi licencia de tercera (con la camisa ladrillo puesta de todas maneras por lo de la fotomatón tipo carnet) que en el Edificio Nacional del Barquisimeto de hace tres décadas, tomaba una semana completa desde que empezabas las diligencias, hasta que obtenías el preciadísimo papelito rosado provisional que había que renovar cada tres meses porque le material definitivo no llegaba nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, cuatro años después me saqué la de quinta, me dieron un papel provisional sin fecha de vencimiento y he manejado por toda Venezuela por veintidele de años con eso, y aun hoy lo conservo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buéh, ese no es el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es que a los dieciocho era un postadolescente fanfarrón y sinvergüenza, arrogante y sabiondo, burlón e iconoclasta, jurando que esa desbordante energía que derrochaba a todo trapo justamente haciéndolo todo al revés era inagotable precisamente porque yo sí que me las sabía todas y una más…, ¡je je! No tardé mucho en darme cuenta de lo épicamente pendejo que era… Pero ese tampoco es el cuento, o por lo menos no es el quid del asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora tengo oficialmente cuarenta y ocho y ya transité por tantas etapas de cuyos nombres no quiero acordarme, que no puedo más que ser feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya va, déjeme usted, le ruego, explicar algo: muy probablemente el conductor que me une a mis dieciocho, o que me liga con esa edad, sea aun y todavía (por usar una linda fórmula de Bryce Echenique) más que un hilo. Tal vez sea una guaya reforzada de las que usan los ascensores…, no lo niego, las diferencias de fondo no pasan de que en aquellos días usaba calzoncillos negros tipo bikini made in maquila de la Candelaria marca Wilson como los que puso de moda John Travolta en Saturday Night Fever en aquella escena dónde él se miraba en el espejo y llegaba a la conclusión de que se parecía a Al Pacino, saliendo del baño así casi en pelotas gritando “Al Pacino, Al Pacino", y se encontraba de frente con la abuela quien se persignaba poniendo cara de escándalo…, y ahora uso Hanes made in Vietnam, holgados y a medio muslo…, pues sí, uno, con el paso del tiempo uno cambia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volviendo a lo del ego para dejarlo cerrado, o entornado más bien, puedo decir que lo que pasa es que puedo verlo venir y no le creo nada. Queriendo decir con esto que él sigue diciendo las mismas estupideces de siempre, pero no lo dejo que protagonice porque a mi edad ya no me luce…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos entonces que mi ego sigue teniendo esos desagradables dieciocho, pero que como el resto le lleva ya treinta…, bueno, qué enredo…, vamos más bien a ponerlo de este modo: mientras más viejo soy, más tengo que echarle bolas para engañarme a mí mismo, y esto explica un montón de otras cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, no nos pongamos puntillosos porque no hace falta. El asunto es, por más que la centrífuga me jale para afuera del tema, es que estoy cumpliendo cuarenta y ocho años y estoy consciente de que el cuento que yo aprendí, del modo en que lo aprendí, es el que no era. O sí era pero ya no lo es… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso de entender y aprender es tan relativo, como todo, que bien vale la pena vivir hasta aquí para entenderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me voy a poner aburrido ahora dándoles la lata con todo el rollo de la moral, la deontología, la ética, y mucho menos lo profundo de lo tautológico. No, qué va, qué fastidio. Baste decir que nada (y cuando digo nada es nada de verdad) es lo que parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítame por favor ilustrar lo que digo sobre entender mal y aprender peor con uno de esos ejemplos espinosísimos e incorrectos que a mí me encantan por la calidad y cantidad de implicaciones y subsecuencias que tienen, y de los que muchos no quieren ni saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho para advertir y dar la oportunidad de dejar el texto hasta aquí, o al menos saltarse esta parte que sigue, si es usted persona dada a ofenderse… Bueno, no es tampoco para tanto (ni big deal ni fat chance), que carrizo, estoy jugando… Siga leyendo que no pasa nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver ¡ah sí! La venezolanísima expresión “estar en el culo del mundo” para dar a entender que se está muy lejos de donde sea justo en el medio de ninguna parte en lugar recóndito y escondido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento de mi vida estoy lejísimo del sitio en el que nací y crecí pero no estoy en el culo del mundo aunque el culo del mundo también se venga para acá por cuestiones que tiene el sistema de oferta y demanda, la globalización, y las migraciones estacionales de índole pragmática (más bien ecléctica) originadas por lo que quedo después de dar un giro en una unidad de tiempo determinado. Léase revolución. RPM, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto me lleva, o me trae, según se mire, directamente a lo que aprendí sobre la clase media en aquellos tiempos, y de cómo, equivocado por completo, también tendré mi poquito de razón porque bueno, uno cumple años y con el devenir cambian los puntos de vista y no enredemos más las cosas…, que el que aclara oscurece…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a un informe que sobre la pornografía leí hará cosa de eso, unos treinta años, que decía (apoyado en sociólogos, sicólogos, y hasta antropólogos…, hasta Master y Johnson andarían implicados quién lo sabe ya) que el público consumidor principal de pornografía, es decir el target, es el hombre adulto joven de la clase media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La culpa de eso, según los estudiosos firmantes (a mí me sacan del lío por favor) del tratado, la tiene la pérdida de emociones primarias que conlleva el aburguesamiento y la seguridad frente a la incertidumbre física. Es decir, que al no tener que arriesgar el pellejo el hombre en cacerías y en guerras cuerpo a cuerpo, al haberse amansado corporalmente quedó este saco de testosterona que somos los hombres en edad de adulto joven de la que afortunadamente ya voy saliendo para entrar en la edad media (del hombre) a merced de algunas fuentes sustitutas de las perdidas emociones fuertes con su consabido empleo correcto de la hormona ya mencionada. Respiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no hay muchas emociones tampoco, la verdad, que sustituyan aquella de tener que arriesgar la vida para ganársela… Eso explica mucho… Pero no nos disgreguemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, según la formación, los principios, la vergüenza o desvergüenza, las posibilidades económicas y alguna que otra razón, escoge a qué ponerle las ganas y casi matarse en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos trotan, trepan, corren, y se dan unas palizas físicas épicas. Otros más directos la agarran con el karate o el kung fu. Los hay quienes prefieren el reto máximo y se van al montañismo de gran altura o a la espeleología submarina. Hay quien va de cacería…, y otros ven pornografía. Eso sí, comiendo cotufas y dándose golpes de pecho frente a cualquier olorcito con más o menos almizcle en él. Y si hay pelo, peor… ¿Es que ni siquiera entienden que dónde hay pelo hay alegría…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Yo? He trepado, trotado, corrido, dado y recibido palizas, he hecho Kendo, trial en motocicleta, he ido de cacería, he hecho trabajos de alto riesgo, y claro, he visto pornografía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso sé que este sitio donde vivo no es el culo del mundo sino que más bien es el pene del mundo. Porque el culo queda inequívocamente en Europa oriental, en esos países salidos de la extinta piara soviética. Si no me creen googleen un momentico a Katja Kassim, a Liliane Tiger, a Sharka Blue, y a la mismísima Claudia Rossi, a ver dónde nacieron. Nombro cuatro que me vienen a la mente en este momento porque tienen en común su procedencia y las habilidades y destrezas dignas de verse aunque sea para saber que la Guaira es lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ya las googlearon? ¿Vieron que el culo del mundo queda por allá por donde dije?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, como sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por descontado dejo que jamás diría que cumplo cuarenta y ocho años, y que vivo en el pene del mundo…, suena feo ¿no? Así que vamos a pararlo ahí porque luego vienen los malentendidos siendo que el que mucho habla mucho yerra…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vamos a estar claros que por culpa de esas cosas que uno lee por ahí viene y aprende mal, no entiende bien, o por lo menos capta la información incompleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque a ver ¿qué coño importa lo que a cada uno le guste en la intimidad? Lo que importa es la etiqueta que fui yo y le puse a la clase media, no por porno adicta, sino por maridarla con cotufas ¡caray! Buéh, lo que importa aquí y quiero declarar públicamente es que hay maneras de estar equivocados completamente, que ya es bastante fu no se crean, y estar sesgadamente equivocados, que es horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo me pasó con la confusión creada por mis inclinaciones políticas de izquierda al tratar de discernir entre las políticas exteriores de un cierto país que yo me sé y que estoy mirando pero que no diré cuál, y su gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No señor, no es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que una nación que estoy mirando y que no diré cuál consuma el setenta por ciento de la energía mundial disponible dejando a los demás en pico de zamuro, no quiere decir que su gente sea presa del egoísmo y la gula. No señor. No todo el tiempo, ni es todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le echan a uno mal el cuento mientras tiene la cabeza caliente y de paso se las sabe todas y viene uno y confunde el culo con las témporas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Le echan a uno el cuento incompleto y encima uno viene e inventa el resto y lo recuerda peor, y ya está: esos grandes carajos que son la plaga del planeta y bla bla bla… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se enreda la urdimbre con la trama y se nos tranca el serrucho dando pie a eso que se conoce como prejuicio, y si a los treinta no eres rico, borrico…, por joder no más me lo recuerdo yo mismo que lo sufrí bastante, si me acuerdo bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lo malo que tiene la imaginación: si la información no está completa ella se la inventa y con el tiempo cualquier embuste se convierte en verdad… No, qué va, si en todas partes se cuecen habas digo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor dejo la pendejada que ya estoy escribiendo en círculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy entonces ¿ya lo dije? un hombre de edad mediana y de clase media (de vainita entro, pero digamos que sí soy) y vivo en un país que estoy mirando y que no diré cuál es…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y me ha ido mejor en los setenta y cuatro días que tengo aquí que en los anteriores treinta o cuarenta años anteriores de mi vida allá…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He encontrado amigos, apoyo, ayuda, sonrisas, chistes, consejos, calidez humana en cantidades y concentración tal que no me queda otra que agradecer y maravillarme…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con lo que he encontrado aquí también me he reconciliado con la idea de que se puede vivir de lo que se hace, que ejerciendo mi oficio puedo. Se puede. Poder es querer poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no es hora de ponerse poderosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera no hay modo de saberlo todo. Ni siquiera hay una parte importante del todo. Es más, la palabra todo es un vocablo vacío tan gordo como lleno de nada. Como dice Terry Pratchett que pasa con los especialistas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me va pareciendo mejor vivir la vida dejando atrás los prejuicios, sea por Lituania, Eslovenia, Venezuela, o Kazajstán, da igual (tarde o temprano la revolución habrá dado su vuelta para llegar al mismo sitio y habrá probado una vez más lo sostenido por Alejo Carpentier en El Siglo de las Luces) y no deja de ser otro prejuicio, ocupándome de hacer lo mejor que puedo con lo que tengo a mano no preocupándome por aquello que no tiene remedio… Vueltas que da la vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué aquí con maleta y media, y mejor no saquemos al pasajero por la maleta… Allá dejé a mi hija a medio criar y una casa a medio hacer. Dejé también un desengaño inconmensurable. Dejé, como Dante “Ogni speranza”… Y está muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso me da el diferencial de potencial necesario para seguir delante de algún modo porque también dejé al adolescente, al héroe, y al roble adquiriendo como nuevo norte el de Zhao Meng Yiang con el pino, el bambú, y el ciruelo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacerse el chino en vez del sueco. Yo me entiendo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estoy pues, cumpliendo cuarenta y ocho años entre amigos, con mi esposa adorada, viviendo mi vida sin ocuparme de mezquindades ni miserias, viendo los ojos y apreciando corazones en su justo valor, relativo, como todo ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que como dice nuestra siempre atinada gran amiga Margot “La vida sigue”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo mejor no sabes cuánta razón tienes, pero estoy seguro de que sí lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo por lo pronto digo dos cosas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- Gracias, muchas gracias a todos y cada uno de ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora…,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 2.- Nunc Est Bibendum…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota: 28 es el día de mi nacimiento. 01 es el mes de enero. 2012 es este año que corre. 74 es el correlativo de mis días aquí. 30 es el número de días laborables que he trabajado desde que llegué.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-4266203585730044985?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/4266203585730044985/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=4266203585730044985&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4266203585730044985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4266203585730044985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2012/01/280120127430.html' title='28/01/2012/74/30.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-HznOV6qs0VY/TyQpH_v_UHI/AAAAAAAAAow/Ziuf66zmovA/s72-c/IMG_4692.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-4683237619453025298</id><published>2011-12-15T21:29:00.001-04:30</published><updated>2011-12-15T21:30:56.061-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tirania'/><title type='text'>¿Cómo escribo esto?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-c9A6ucY70AQ/TuqmSyTlTsI/AAAAAAAAAok/Ga4aHWhLbEU/s1600/tirana.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-c9A6ucY70AQ/TuqmSyTlTsI/AAAAAAAAAok/Ga4aHWhLbEU/s320/tirana.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5686540321180438210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“’People do not understand the limits&lt;br /&gt;Of tyranny’, said Vetinari, as if talking to himself.&lt;br /&gt;‘They think that because I can do what I like&lt;br /&gt;I can do what I like. A moment’s thougth reveals,&lt;br /&gt;Of course, that this cannot be so’”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terry Pratchett.&lt;br /&gt;Unseen Academicals. P54.&lt;br /&gt;Harper Collins Publishers. 2009.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo perfectamente por que algunos maestros consideran la escritura como el camino que más nos aleja de las enseñanzas del Zen. Y estoy completamente de acuerdo con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir es un ejercicio del no estar aquí. Ni  siquiera es lo contrario, quiero decir que hay que estar aquí para referir algo que no sucede en este momento, pues ahora, lo único que hago es escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abruma la simultaneidad de la vida. Y lo hace nada más que porque pienso en ello cada segundo. Cada instante de mi existencia. Una especie de híper consciencia de utilería de la que afortunadamente no logro sino ver una cara cada vez, situación que me lleva derecho a pensar en que la vida es un fenómeno regido por un tirano. No por un grupo o una clase. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sólo ente: Lo… Lo rige solo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de mí la pésima idea de la denuncia. Pésima y aun peor por lo infructuoso del esfuerzo si es que aquella fuera la intención. No, los tiros no vienen por ese lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurre que me cansé, o más específicamente debería decir que me auto rebatí la tesis de la estupidez humana por simple y llano cansancio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;También está el hecho de que con la edad he ido perdiendo la férrea convicción de que los estúpidos son los demás. A estas alturas de la vida albergo serias dudas sobre el tema… No voy a negar que en esas circunstancias lo mejor es cambiar argumento aprovechando de mandar a Sartre a lavarse bien lavado ese culo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, me gusta echarle el ojo a la historia también con intenciones de amateur muy serio. La verdad es que existen tantos indicios de que la humanidad sea estúpida por completo, como de que somos draconianamente regidos por un tirano muy minucioso. De esa tablita me agarro, como los partidarios del creacionismo a quienes respeto mucho por razones que yo me sé -no preguntes-, para saltar la talanquera de las convicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo admito: podría ser que esta tesis me llevara a la larga, seguramente, a caer en la creencia. Y si esto llegara a darse, ya me verás tú argumentándolo con mi mayor artillería de silogismos disponibles para el momento. Y no, no lo tildare de nefasto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tarea en este medio no es la de compendiar eruditas y enmarañadas historias. Dejemos eso en manos de los catedráticos que reciben dineros por sus esfuerzos. Yo, ya lo dije, soy sólo un amateur…, bueno, y un soñador, y un idealista, y tantas otras cosas por las cuales una bróker bien intencionada me miraría con profunda y autentica conmiseración –lástima pura y dura-, honestamente, además. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que sí haré será confesarles que estoy consternado. Completamente removido desde más abajo que mis cimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé ni siquiera cómo escribir esto que tengo atravesado en mi plataforma no Zen y que no me deja salir ni entrar más nada. Es como un cigarrón impertinente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no lo digo por el tambaleo de mis estructuras ni la evanescencia de mis convicciones más profundas, todas preliminarmente precarias, además, como corresponde a uno que ha vivido siempre “junto pero no revuelto”. Alguna vez pensé que era el resultado de mis ínfulas de superioridad, pero después me di cuenta de que todo era porque no entendía nada –ahora por lo menos eso entiendo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que de este lado del mundo, por cosas de una aparente remisión del caos (más que del caos, de la entropía…, acción que consume grandes cantidades de la energía mundial disponible, no hablemos por qué manejos, pero que indefectiblemente pasa por debajo de los edredones y por dentro de los convulsionados lavaplatos victimarios de la sobremesa originando una yincana con guzpatarra y a ver quien agarra la escoba primero), la presencia tiránica de Lo es muchísimo más patente y el ego tiene asignada una tarea que lleva a cabo de un modo un poco diferente al que se le suele imponer en otras latitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá -en mi residencia dentro del anterior sector postal- la nube de polvo, el ruido, el brillo del sol, el termostato ajustado al máximo (o al mínimo según se vea), la lluvia que te lleva en torrente, la sequía que te reseca, las autopistas llenas de fenómenos desencadenados, la profusión del malandraje, la generosa risa, el riego con alcohol, las bolsas plásticas pegadas en los cardones, en fin, la vida cotidiana, hace que todo parezca culpa de nosotros mismos. O del universo, como dicen algunos yendo de menos a más. Es decir “lejos de si las culpas”, o “dale vos primero que a mí me da mucha risa”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquí, en frio (ampliamente hablando), puedo poner las cosas en perspectiva gracias a la distancia y ver que la humanidad no es estúpida. Ciertamente es como tiene que ser. Como Lo manda. Ni más ni menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongámoslo así a ver si logro explicarme sin zaherir a nadie: Cuando yo era niño en mi casa mandaba mi Papá. A mí no me cabía duda. Eso se nos decía y a nadie (siendo yo ese nadie) se le ocurría dudarlo. Lo mismo que con el Presidente de la Republica. Lo mismo que con todos los otros cuentos y con la historia en general. Con decir que hasta una buena aspiradora compró en una casa en la cual la única alfombra que había estaba encima del tanque de la poceta y era horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había un designio superior que yo no ponía en duda porque ni siquiera se me ocurría que pudiera algo ser de otro modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que dada mi naturaleza, digamos inquieta, las cosas comenzaron a caer por su propio peso, y bué, ahorremos palabras contando nada más el resultado que es que aquí ando lidiando con el Zen o no Zen (he ahí la vaina)…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy dando más vueltas de las que acostumbro dar antes de llegar al tema que me ocupa porque, lo confieso, no encuentro como abordarlo limpiamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo no me deja, y aquí me cuesta mucho evadir su mirada. Hasta me da algo de miedo. Qué cosa más extraña. Me dan un poco de miedo también los semáforos y los 4way stop.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En alguna ocasión anterior hablé de Lo. Dije quién era y dónde, en la escala de la autoridad, se halla. No quiero hablar más de Lo porque me disgustaría mucho. Es decir que está en sus manos hacerme disgustar de modos -“lovecraftianamente” hablando- indecibles, y tengo pruebas de ello que bajo ninguna circunstancia sacaría a la luz… Así que discúlpenme si no les suelto más detalles al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que -confía en mí que sé de lo que estoy hablando- irrebatiblemente (por lo pronto) la conclusión es que la humanidad no es para nada estúpida. Sabemos sacar adelante la tremenda e incomprensible misión que nos ha sido encomendada y que está grabada en nuestro código genético por orden de quién ya sabemos llevando nuestras actividades más allá de lo obviamente pernicioso para nosotros mismos, nuestros hijos, nuestros nietos, y todo el que se atreva a nacer. Somos excelentes soldados del ejército de Lo, y nos vale mierda la ecología, lo sostenible, y demás mangas de chaleco, en aras del cumplimiento cabal de nuestra misión. Somos buenos, desde ese punto de vista. Desde el punto de vista de Lo apenas somos. Si acaso. Pero aquí estamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vista y aceptada la inextricable (y no por gusto) tesis por bondad e indulgencia suya, mi querido lector, tratemos de aplicar esto a mi realidad Zen actual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actividad dificilísima porque la escritura es la menos Zen de las actividades, y porque temo mucho contravenir a Lo contrariando por pura impericia idiomática a esta -digamos- recesión del caos (o de la entropía, que tanta precisión no me ha sido asignada aun en mi rol actual) que me ha hecho caer en un extremadamente acogedor sitio, frente a una computadora a la que puedo comprender, abrigado con un excelente cárdigan de regalo, y el inconmensurable tesoro que significan tres horas completas disponibles para escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentemos pues, entrar en el tema. Aunque no me auguro mucho éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quemar recalienta la atmosfera, no hay que dudarlo. No es sólo un tema de temperatura. Confluyen en el hecho también los gases y demás desechos producidos. Desechos. Productos. Todo es según el cristal con qué se mire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, para obtener mejores siembras los conuqueros echan candela a sus conucos. Para cerrar viejos amores y dar cabida a los nuevos  los románticos incendian sus cartas y fotografías.  Para fundir el metal necesario para hacer cosas útiles los artesanos prenden fuegos en sus hornos. Para impedir el retroceso de las tropas los generales queman sus naves… Y para movernos hacia “adelante”, nosotros, hemos incinerado cada vez todo lo anterior… Lo curioso es que es imposible moverse hacia adelante, ni siquiera en el tiempo. Uno se mueve y el tiempo transcurre, siendo, en ambos casos, competencia de la percepción…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hemos obtenido con cada quema? -Ciertamente todo lo necesario para andar nuestros caminos que nos han permitido llegar a este momento- que ya se está esfumando para darle paso a este otro momento…, e imagínese usted el resto sin caer en los usos de Ireneo Funes por favor. No hay que exagerar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué hay en este momento aquí y ahora? Es extraño. Mi viejo y pasado de moda ego, que por obsoleto y periclitado (¡toma cedulazo!) caerá pronto en desuso, con pugnacidad acérrima me trae a la memoria todo lo que no hay en este momento. Pero no mira hacia delante ¿Cómo hacerlo?  Mira hacia atrás ¿Cómo lo logra? Mira la hoguera en todo caso. Mira hacia la pira funeraria de lo que se quemó nada más que para cerrarle el paso a las opciones retardatarias, o lo que cree recordar de esos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué hay en este momento aquí y ahora entonces? -Insisto-: hay, se me ocurre describirlo así,  un puerto de comunicación paralelo presentando un nodo de opciones totales. Perdimos la trocha. Durante la noche se nos terminó y el amanecer nos agarró en medio de una planicie de superficie firme sobre la cual nuestros pies no dejaron huellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos juntos, en grupo compacto, desembocando dentro de otro grupo compacto que caminan su camino apoyados con todos los mapas, artefactos, métodos, y destrezas disponibles. Lo se los dio y ellos los usan ampliamente en su homenaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi habilidad (la que Lo me dio para otros fines) de orientación no funciona bajo estas circunstancias, y quiéralo o no, me tengo que dejar llevar por el grupo. Es lo que tengo que hacer: aceptar que en este momento no soy un buen jefe de misión. Porque es que ni sé a que sitio puedo tan siquiera ir o no ir pues no sé lo que hay o deja de haber… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé lo que quiero, no sé lo que debo, no sé lo que puedo. Necesito tiempo y tengo poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy, de nuevo, un niño… Un niño de la selva parecido al de Kipling, con pequeñas diferencias como son la edad, las responsabilidades, los compromisos, y la más tremenda de todas: la inmensa explanada carente de hitos conocido en las que vinieron a dar mis huesos… ¡Qué ocurrencias las de Lo! Pues si vuelvo a ser niño tengo el tiempo de sobra otra vez. O tal vez justo el que necesito, que no es lo mismo pero es igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces sí que sé qué quiero. Quiero lo mismo. Lo que no pude obtener trepando por la cara de sotavento del médano. Quiero mi lugar en el mundo para compartirlo con ella. Nuestra parcela acogedora de tranquilidad para disfrutarla con ella que amo tanto y tanto, sea con el cárdigan de regalo, sea con mi suéter indescriptible, pero con ella…, hasta que la rana eche pelo…, hasta que la mar se seque, como dicen en la tierra que acabo de dejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo una montaña aun no tasable de apoyo, ayuda, hospitalidad, y más, mucho más, pareciendo por lo sucinto que fuera poco, pero es enorme…, inconmensurable… Los allegados saben de qué hablo y espero que sepan interpretar lo críptico del mensaje. No quiero abundar para no ir a meterme en líos con Lo. Le tengo mucho miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo… Puedo exactamente lo que puedo. En este momento que ya se desvanece puedo aporrear las teclas con mis tres o cuatro dedos literarios (los demás miran hacer y se están tranquilitos como el hombre del cuento que le daba de comer a los monos tripulantes del cohete a Marte) y contarles que sólo se puede lo que se va pudiendo. Ni más ni menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es un fenómeno binario, digital, por mandato de Lo. Pero está dispuesta su percepción de modo analógico para que nos quepa en el lenguaje, que también es binario pero con pretensiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede estar más o menos vivo, así como no se puede ser más o menos infeliz, ni estar más o menos jodido, o más o menos endeudado. Cuando abres el contacto, eliminas las posibilidades. Cuando cierras el circuito “todo” está ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo disponible, claro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo disponible queda sujeto a nuestra habilidad para percibirlo y apreciarlo. Si no, es como si no existiera porque de hecho no existe nada que no podamos percibir… O sí, qué importa… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya dije que la precisión no forma parte del rol que me fue encomendado por Lo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Entonces, qué no hay en este momento?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-4683237619453025298?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/4683237619453025298/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=4683237619453025298&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4683237619453025298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4683237619453025298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/12/como-escribo-esto.html' title='¿Cómo escribo esto?'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-c9A6ucY70AQ/TuqmSyTlTsI/AAAAAAAAAok/Ga4aHWhLbEU/s72-c/tirana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-6755087105536667052</id><published>2011-12-02T11:10:00.003-04:30</published><updated>2011-12-02T11:24:54.920-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mudanza de país'/><title type='text'>¿Quién me rompió los corotos? O La más grande de todas las conspiraciones.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-gaVxpBOqa9E/TtjyUqoAmII/AAAAAAAAAoY/Yk7WiZ51f8s/s1600/equipaje.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 208px; height: 242px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-gaVxpBOqa9E/TtjyUqoAmII/AAAAAAAAAoY/Yk7WiZ51f8s/s320/equipaje.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681557366781286530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Alguien ha dicho que el patriotismo es el&lt;br /&gt;Último refugio de los canallas: los que no tienen&lt;br /&gt;Principios morales se suelen envolver en una bandera,&lt;br /&gt;Y los bastardos se remiten siempre a la pureza de su raza.”&lt;br /&gt;Umberto Eco.&lt;br /&gt;El Cementerio de Praga. P. 453.&lt;br /&gt;2010. Edición Random House Mondadori, S.A.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me interesa la respuesta a la pregunta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco una ampliación de parangones aplicable a la segunda parte del título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de pensarlo un rato me doy cuenta de que no tiene ningún sentido averiguarlo ni cambio alguno de punto de vista es necesario. Porque ¿para qué? Los corotos se quedarán rotos y el ser humano seguirá machucándose los dedos en cuanta puerta consiga por delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, de los estropicios causados resultará una bella oportunidad para ejercer mi oficio favorito, como es el de restaurador…, y bueno, por qué no, también el de quejica…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, llegó el famoso baúl que envié desde la Margarita antes de emprender mi viaje para acá. Había tomado, pensé, todas las previsiones: buen embalaje, lista detallada de contenido, objetos de valor sentimental preferiblemente, envío hecho justo antes de venirme para no poner a nadie aquí a cargar ochenta kilos de recuerdos… En fin, lo razonable incluyendo en la suma de criterios la envidia, la insidia, la maledicencia, al bobo de la pelota (personaje omnipresente), y también al cancerbero bastardo tan en boga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no lo puse a salvo de mi propio idealismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El baúl es el mismo que trajo nuestros corotos de Inglaterra (uno de ellos. Originalmente eran tres, como las carabelas) hace más de cuarenta años. Lo limpié, lo reforcé un poquito, lo remocé algo también ya que él es un recuerdo en sí mismo, lo cargué de objetos diversos (los más difíciles de sustituir por sus características singulares), lo llevé a una empresa de transporte internacional (no diré cuál porque no se trata de entrar en polémicas estériles), pagué por el servicio, y lo envié encomendándoselo equivocada y descreídamente –lo admito- a un descanonizado ex San Cristóbal, otrora patrón de los viajeros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conté con la Gran Conspiración…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De verdad que hubo toda un gama de elucubraciones acerca de su paso por no sé cuál comisión en no sé dónde (sí sé, ambas cosas, pero de qué me sirve) justo antes de dejar Venezuela, que solucionamos poniendo como remitente no a mí sino a alguien (suena feo eso de “alguien”, pero esta vez no quiero, expresamente, nombrar a nadie ni para bien ni para mal) que se quedaba allá por si era requerida su presencia en alguna muy posible (casi segura, pero insegura) revisión…, claro que un optimista acérrimo como yo no sirve para hacer buenos cálculos dentro de la realidad cotidiana de lo que en verdad sucede, por más que me afane.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el baúl llegó ayer… Y yo cada vez comprendo más a Paco Ibáñez -sí, el de Mortadelo y Filemón-…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me di cuenta, una vez más, de lo real que resulta (al mismo tiempo de lo poco que profundizamos en las causas y motivaciones) la destrucción sistemática de los principios éticos en esa mierda que nos ha dado cortamente, por llamar sociedad…, o sociedades…, que sumadas conforman eso que tan discutiblemente llamamos civilización…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, la verdad es que no me dolió demasiado que una panda de ignorantes insensibles e irrespetuosos nos rompieran esculturas, agujerearan lienzos, rasgaran serigrafías, arrugaran acuarelas, torcieran bronces, y serrucharan tallas de madera. No, no me dolió tanto. Todo lo que echaron a perder, o casi todo, está al alcance de mis conocimientos de restauración, y en su momento los podré reparar. Lo que no, puede muy bien ir a dar al pipote de la basura sin demasiado dolor de mi alma, salvo, lógicamente, el de haber pagado caro por el transporte de lo que devino en basura. Basura fue casi lo único que pude rescatar de allá, para traerle a mi familia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tal desarreglo me hizo pensar, una vez más, ya no en “a dónde va a ir a parar Venezuela por el camino que lleva”, tema que en realidad no me quita el sueño desde hace algún tiempo y por más de una razón, sino “qué fue de la ética y de su importancia para la vida en sociedad”. Me refiero a la ética así, en abstracto…, o más bien, en absoluto (sí, así, ambiguamente). Porque puesto así, como resultaron las cosas, parece que el cargo no es de protección, sino de destrucción… -Aclaro: no es que estuviera mal hacer la debida revisión a fondo, sino que no veo el sentido que puede tener hacer de obras de arte, papel toilette usado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí me doy de narices con mi propia ingenuidad. Los vestigios bibliográficos apuntan inequívocamente hacia que nunca existieron principios éticos en ningún tiempo ni lugar -la ingenuidad perniciosa del idealista-…, voy entendiendo a Nietzsche -¡maldita sea!-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que el ser humano en un bicho perfectamente amaestrable, domesticable, susceptible al condicionamiento y a la obtención de él de la respuesta automática deseable. Bastan método, mano dura, y tesón. Igualito que el frasco para amaestrar pulgas, y las pulgas, claro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según entiendo, a través de la historia se han utilizado múltiples buenas ideas para lograr la domesticación del ser humano. Excelentes buenas ideas, las cuales, una vez llevadas al extremo, como le pasa a todas las buenas ideas, han dejado de serlo. Es decir que alimentarse es bueno, pero ya la gula es dañina…,  por ejemplo. Dios fue una excelente buena idea en su momento, pero al estirarlo demasiado pasó su límite de elasticidad y se degeneró por culpa de la hipócrita beatitud utilizada para la obtención y preservación de un poder que rebasa los límites naturales de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez el punto más débil de la capacidad de razonar del ser humano radica en la ingenuidad. Sobre todo cuando se le adjudica a los hombres una supuesta igualdad entre ellos (nótese que me excluyo por obra y gracia del desparpajo no más).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, tal vez desde un punto de vista más fisiológico que otra cosa exista un cierto parecido entre el australopiteco que me rompió los corotos y yo. Lo admito. También a él le molesta que no le alcance la plata para vivir como él quiere, y le gusta el whisky de dieciocho años. Seguro. Muy probablemente, de poseer una parcela de poder parecida a la de él, yo tampoco querría dejarla y la ejercería a conciencia. El asunto está en que por algo no la tengo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero existe un abismo insondable también entre ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente todo es parte de lo mismo, y la materia no sólo está compuesta por protones, neutrones y esas pequeñísimas partículas de la misma calaña. Además está el espacio entre dichas partículas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La humanidad también está hecha del espacio que separa a los seres unos de otros. Y por lo que intuyo nos iguala más lo que nos diferencia -¿pura ingenuidad?- déjeme usted divagar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí caben las preguntas: ¿Por qué ese espacio? ¿Cómo se logra? ¿Para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son buenas cuestiones ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no ando tan descaminado, creo que ese espacio es utilitario meramente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Le sirve a alguien que está en la cúspide de la pirámide del poder: a Él, y con la finalidad de evitar aquí vanas interpretaciones sexistas y demás monsergas intrascendentes, llamémoslo “Lo”. Así, con género indeterminado e indeterminable por carencia tanto de estrógeno, como de testosterona, siendo su única materia, la gris.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No hablo de la miseria de poder que ostenta un bastardo aprendiz de héroe de opereta que a su vez le sirve a intereses que ni siquiera llega a atisbar en sus pesadillas más locas. No.  Hablo del Rey. Del personaje menos infantil de todos, carente de género como ya dije, y sólo digo El Rey por ser más indeterminado que La Reina… Hablo del único que no es ingenuo. De ese que sólo sabe aquello que tiene que saber y no es susceptible de ser descentrado porque él es el centro, el centro es Lo. El tipo que sostiene el cetro inteligentemente heredado en línea directa del Supremo Inventor, quien también es Lo. Aquello –Lo-  que inventó a dios, al socialismo, al zar, al diablo, a Marx, a las tablas que supuestamente están guardadas dentro del arca de la alianza que alguna vez fueron rescatadas por los templarios del palacio de Salomón porque para los Adeptos encierran el principio de Las Proporciones entregadas por Dios en persona a Moisés… Hablo del Lo que inventó también a éste…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero al Lo que come de todos pero de quién nadie come.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sabe que la humanidad está compuesta por tres tipos básicos de gente: los héroes, los pícaros, y los borregos. Todos perniciosos y necesarios entre sí multidireccionalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, cada grupo de gente ha quedado más o menos subdividida en tribus que también son más o menos la misma cosa (materia) pero que al ser, digamos, disueltas en distinto soluto producen soluciones completamente diferentes, pero iguales en el fondo sin decantación mediante. De ahí que seamos -qué sé yo- carbono, nitrógeno, calcio, un par más de minerales y escasos oligoelementos, pero nos demos tanta maña para romperlo todo de mil y una maneras, tan destructivas, como aburridas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero, como es fácil deducir, al cinismo, al idealismo, al abstrusismo (neologismo, creo, no sé si de mi propio cuño que pretende señalar directamente a la calidad y cualidad de abstruso. En todo caso asumo mi responsabilidad en esto así como en lo demás y afronto lo que devenga de ello), y a toda tendencia capaz de convertirse en escuela, en modo de pensar, y hasta de comportamiento tendiente a ser llevado al extremo: -Póngale a su idea (cualquier, cualquier idea) el sufijo “ismo” y cáguela por completo”-…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ése ser que está arriba –Lo- en la ya mencionada cúspide, es el único que no tiene imaginación, que no tiene ideales, que no anhela nada. Es una especie de buda que se encuentra, por causas de su misma claridad, completamente afuera de lo catalogable como humano. Sólo se sirve de la humanidad, y al mismo tiempo mantiene los engranajes girando para que la vida continúe, manteniendo bajo control los daños que por imbéciles nos causaríamos de no estar Lo para dirigirnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo no es bueno, Lo no es malo. Está claro. Ningún adjetivo lo alcanza, ningún adverbio le afecta. Lo es el sustantivo por antonomasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debajo de Lo, en el escaño sobre el cual su trono se sustenta, existen cuatro personas (seres humanos, porque como ya dije no se trata de sexismo aquí) que ni siquiera le comprenden parcialmente, y están ahí nada más que por la ilusión de la sucesión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie le sucederá entretanto no desaparezca el anhelo. No puede haber estupidez en el sucesor al trono, pero mientras sean estúpidos podrán transmitir fieramente las instrucciones de Lo, y así continuar con la cadena que amarra la pirámide que no por error (ni casualidad) se convierte en la alimentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué cree usted que existen las religiones? ¿Para qué son creadas (y recicladas continuamente) si luego entrarán en una profunda degradación que las llevará a ser las más temibles de las armas? ¿Para qué son las fronteras? ¿Qué papel juegan las políticas? ¿Por qué hacer una enorme represa hidroeléctrica donde viven indígenas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo, absolutamente todo es para refrendar ese espacio interparticular que nos conforma, para, de alguna manera crear diferencial de potencial. Ya sabemos que la potencial es la más barata de las energías, y si nosotros lo sabemos, Lo, lo sabe de sobra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos creemos librepensadores, cuando nos juramos que somos justos, cuando invocamos la equidad, la igualdad, la legalidad, y tantas otras bellezas ideales, cuando nos autodefinimos sensibles o pragmáticos, ridículamente gregarios o apolíticos, o cualquier otra cosa que nos alumbre nuestra escasísima y cobarde mollera, no hacemos otra cosa que proporcionarnos el combustible que necesitamos para correr dentro de la rueda del ratón, aquella que gira y gira y gira y no va a ninguna parte por más que terminemos el día agotados y con el corazón contento por haber dado cumplimiento a otra jornada deontológicamente correcta… Deontología de Lo, que nunca llegaremos a comprender ni aun siendo Iniciados en las Altas Esferas del Esforzado Adepto Adelantado por culpa del anhelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese cromañón -o tribu de ellos- que nos rompió nuestros corotos dista tan al oeste de nosotros, que ya es el este. Lamento decirlo, pero así funciona el espacio que nos separa por no ser infinito. Hace el papel que Lo le asignó al igual que usted, o que yo, y todo el que quepa en la caja de los pronombres… Espero que nunca se dé cuenta, pues si lo llega a medio sospechar, esa breve brecha que lo separa del borracho conocido que se cree, al alcohólico anónimo que por motivos de crisis de identidad y depresión laboral es, se cerrará en implosión y morirá lenta e ignominiosamente. Eso sí, heroicamente arropado por su bandera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí no me preocupa ser éste obsoleto engranaje en la máquina de Lo, pues lo soy. Lo soy a sabiendas. Lo soy porque no tengo otro remedio en mi calidad de idealista pernicioso al igual que lo sería si Lo me hubiera encomendado el cargo de “El Cancerbero de los Confines del Tinglado Incierto de un Tártaro de Opereta” –¡El multiverso cuántico se apiade de mí!-…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero él -o ellos- (cromañones y australopitecos hechos más de vacío que de materia, sin hablar de la gris) juran que son dueños de algo, y no son más que ese maloliente lubricante pesado (que se usa allá, dentro de esas cajas oscuras donde se esconden los engranajes, que encima de obsoletos, son burdos) que no dista mucho de ser, lo que originalmente era: vulgar mierda de dinosaurio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-6755087105536667052?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/6755087105536667052/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=6755087105536667052&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6755087105536667052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6755087105536667052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/12/quien-me-rompio-los-corotos-o-la-mas.html' title='¿Quién me rompió los corotos? O La más grande de todas las conspiraciones.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-gaVxpBOqa9E/TtjyUqoAmII/AAAAAAAAAoY/Yk7WiZ51f8s/s72-c/equipaje.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-2035387731701542415</id><published>2011-11-21T11:46:00.001-04:30</published><updated>2011-11-21T11:48:11.440-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='migración'/><title type='text'>La jornada que es un hito.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-V8_hYGZnZOQ/Tsp5sq8jFSI/AAAAAAAAAoM/ifKKTuxl5IU/s1600/espada-cristobal-columbus.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 194px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-V8_hYGZnZOQ/Tsp5sq8jFSI/AAAAAAAAAoM/ifKKTuxl5IU/s320/espada-cristobal-columbus.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5677484088603383074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Noé después de pensarlo bien&lt;br /&gt;Se dijo -no invito al comején-&lt;br /&gt;Si hago otra arca, es inobjetable,&lt;br /&gt;La haré de acero inoxidable”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Diluvio. &lt;br /&gt;Del Génesis según Virulo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya llegué. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy aquí, por los lados del paralelo 39º y un poquito, con unos treinta y tantos grados Fahrenheit que rondan, por alguna causa que imagino deflacionaria, los cero grados Celsius a los que, referencialmente al menos, estamos acostumbrados a enfrentar en las proximidades del paralelo once del cual procedo.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé lo que siente una hallaca, si es que aquella siente algo, al ser prolijamente envuelta con capas y capas de materiales sobre su piel. Materiales distintos que entre uno y otro consiguen un balance que propenderá el abrigo, extrañamente, con la menor cantidad de ropa posible. Es como la iteración de la vestimenta. Un cálculo preciso que oscila entre lo empírico, lo emocional, y lo rígidamente tecnológico. Exactamente como tantas otras cosas que rigen la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es viernes dieciocho y aun no son las once de la mañana. Llegué hace tres días que han pasado a la velocidad del rayo, como es natural dadas las circunstancias, y también por la relatividad en la percepción del tiempo por culpa de la edad que tengo: cada día, mis días, son más cortos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana desperté a la hora acostumbrada pero de un modo desacostumbradísimo. Dormí con mi esposa, profundamente, confortablemente, despreocupadamente. Dormí como tenía años que no dormía… Me hice el tonto (actitud que me rinde mucho, debo confesarlo) y me quedé en cama hasta una hora casi obscena por lo tarde, me paré a desayunar… Qué maravilla… He descansado hasta el punto de que me duele el cuerpo de tanto descansar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche preparé una pequeña parte de la cena tomando la previsión de pedirle a Anne-Marie que pusiera ella la sal y decidiera el punto de cocción -ya que he estado cocinando tan requeté mal últimamente que ha sido mejor prevenir, que lamentar-, y la verdad es que salió todo muy bien. Estoy recuperándome a buen ritmo y eso me alegra en más de un modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el día me llevaron a conocer el pueblo cercano (Loveland) que tendrá un poco más de un siglo acaso, pero que pareciera tener más por lo conservador de su arquitectura anglosajona que le hace parecer salido de un cuento victoriano tal vez… La verdad es que no me costaría cometer la imprecisión horrenda de situar en él a Edgar Allan Poe, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pueblo muy lindo, limpio, ordenado, y apacible, en el cual no me costaría nada vivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visitamos una ferretería a la vieja usanza, dimos una breve mirada al parque, a la orilla del río, a los alquileres de bicicletas y de canoas (kayacs también) los cuales ya por el clima están cerrados, y fuimos a almorzar a un restaurante mexicano en el cual nos atendieron en español mientras escuchábamos rancheras de las de mi infancia. No me quejaré del picante ni de El Picante, que así se llama el sitio. La variedad de picantes es digna de un sibarita que disfrute la capsaína (o capsaicina, que de ambos modos la he oído nombrar) pues no sólo hay todo un abanico de ajíes, sino una verdaderamente amplia gama de preparaciones, siendo el que más me gustó de los que probé ahí, el de ají habanero ahumado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saliendo de El Picante me dio de golpe en la cara el pecho y las rodillas la friísima realidad de que mi ropa importada por los mil caminos de las economías globalizantes de ida y venida a través del mundo partiendo de sabrá Pepe cuales telares del sureste asiático pasando por las maquilas hindúes y/o panameñas a Margarita y por último Cincinnati, no eran las mejores para enfrentar cero grados Celsius que en Fahrenheit cortan como el cuchillo de Jack, a quién no me extrañaría demasiado encontrar por alguna calleja de Loveland en una noche neblinosa después de salir de un Tavern que ya descubrí…, -¡púchica la variedad de cervezas disponibles!- Habré de dedicarles un post a ellas solas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista de lo perentorio del llamado de la naturaleza nos fuimos corriendo a adaptar el ajuar a los modos Lovelander. Hicimos un conjunto de adquisiciones en una tienda de ropa usada súper divertida, y ahora ya no tengo frío, ni con Mr. Fahrenheit, ni con Mr. Celsius…, que me echen ahora un poco de nieve a ver si es verdad que donde ronca tigre no hay burro con reumatismo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya Mateo me había explicado que lo importante no es el grosor de la ropa, sino la cantidad de capas que uses, y esa fue la máxima que aplicamos. No, no he tenido tiempo de incorporar esa lógica, pero prometo que lo haré, pues funciona. La lógica en confluencia con la convicción logra una sugestión tan fuerte como la tecnología y todo eso. Y los resultados pueden ser muy económicos, si esto, como en mi caso, reviste gran importancia. Que no se diga que no escucho al sabio donde quiera que se me presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día anterior se me fue ni sé en qué. Un poco en ir y venir como un zombi que hubiera desalojado tan tranquilo su tumba que algún jodedor se la cambió de planeta… ¡Hombre! Que alguien vendrá a pensar -¡y éste sí que es montuno! ¿Será que nunca había salido de su selva profunda?- obligándome a recordarle que no estoy viendo este nuevo entorno con los ojos desaprensivos del turista, sino con el interés de quién se ha mudado para acá con estatus Ir1, a quién le enviarán por correo la “Green Card”, y está gestionando el “Social Security” ¡Coño, que vivo aquí! -¿Cómo no ir un poco de zombi, eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además había llegado la noche anterior alrededor de la media noche. Con decir que cuando me senté a cenar algo, por razones que más abajo explicaré, ya pasaba de la una de la madrugada. Nos entretuvimos un poco con los más que agradables abrazos de bienvenida que nos dimos, y luego rastreando las maletas que con tanto juego de la candelita habían ido a fumear sabría Kaplán a dónde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al aeropuerto de Covington, que es el que sirve a la ciudad de Cincinnati, en un avioncito dos palmos más grande de lo justo para catalogar como avioneta. Un pequeño Jet llamado EMB que sonaba como un Renault bien entonado cuando lo pasas, digamos, de siete mil RPM. Como es lógico, el empellón que da en la arrancada que pega cuando de dejar el suelo se trata, se nota mucho más que en los 757 de vuelo internacional… Se aprecia con beneplácito algo de adrenalina en la sangre cuando está por finalizar una jornada como la de aquel día ¿Será ese un parámetro de diseño para ese tipo de aeroplano? No creo. Pero a esas alturas y con ese cansancio esa clase de efectos secundarios ayuda, y se agradece…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el vuelo, no mucho más largo que entre el Santiago Mariño y  Maiquetía, pedí a un sobrecargo hablantinoso y un poco más meloso de lo que por su género uno esperaría “just water, no ice, please”…, las dos veces… Sí, ya el señor Fahrenheit me traía un poco por el camino del desespero -¿hielo? no, por favor-… Por supuesto me preguntó que de qué isla venía, pensando, supongo, que sería de Madagascar o de Las Reunión. Le respondí que del Principado de Margarita, perla del Caribe Mar, stir but not shake -yo me entiendo-. Me miró brevemente, bajó los ojos, y no regresó más a darme cháchara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al EMB subí de último, y menos mal que no tengo rabo porque me lo hubiera pillado pues cerraron justo después de que entre, luego de un sprint espectacular que me llevó desde la puerta K12 hasta la G9 del enorme aeropuerto de Chicago en menos tiempo del que tardé en escribirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el 757 que me traía de Miami Dade había puesto atención al capitán cuando voceaba metálico las conexiones próximas desde Chicago y por eso sabía que me tocaba la puerta G9. Me concentré en memorizarla, pero igual, cuando salí al catedralicio pasillo dimensionado como en una especie de neogótico hi-tech, ubiqué a la última tía mía del día quien me dijo imperativamente que era muy importante que me apurara porque el vuelo al otro lado del aeropuerto debía hacerlo en tiempo récord y a ras de piso… No, cierto, no me dijo lo de a ras de piso, pero yo me lo imaginé así porque además resultaba coherente el no perder el tiempo que no tenía solicitando un permiso para volar de la K12 a la G9 en Chicago sin trenes en los tejados, y sin el dominio del idioma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cómo llegué a un 757 rumbo a Chicago? Bueno, supongo que Colón tendría algo qué ver con el asunto en más de un modo, pero también mi tía, no se crean, que en cada momento difícil me echó el empujoncito clave y en la dirección correcta, como para que transitando los mil renglones torcidos del señor Fahrenheit (y de los otros también, por supuesto) terminara éste humilde servidor en brazos de mi Bellísima esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí (o más bien bajé, porque la rampa que me llevó desde la puerta D45 en Miami Dade hasta la puerta del avión estaba en una pendiente tal que no pude menos que acordarme de Gardel cuesta abajo en la rodada) al 757 que me llevó Chicago recién bajado de un tren -¡coño, que sí!- que rodaba (y aun rodará, estoy seguro) por un techo -¡carajo, si son arrechos estos gringos!-, al cual se llega por la sucesión más larga que he visto (y usado) de escaleras mecánicas. Tan largo así que fue ahí (en el trayecto) donde tuve oportunidad de amarrarme los zapatos después de la revisión que me hicieran en la entrada a las puertas de embarque correspondientes al pasillo D, que ¡chispas! Es enorme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasillo D, trenes en el techo, revisión de pecueca y escaneo…, pero ¿de qué habla éste loco? Pues de que viajé alrededor de tres horas en un avión que cubre una ruta internacional para bajarme de él justo en medio del mercado de Conejeros alfombrado para la ocasión con todo lo que quitaron del Hotel Maracay a finales de los ochenta, dejando intactos mugre y olor… Pero pasé de ahí al primer mundo después de una revisión a zapato quitado, de ahí, con toda seguridad, la sinfonía odorífera- ¡menos mal que le respetan a uno los calzones!- y a través no de un espejo, sino de una puerta batiente muy fea y sucia por un lado, pero brillante e impoluta por el otro -¡Lo que hubiera escrito Lewis Carrol de haber ingresado en el pasillo D del aeropuerto de Miami Dade!-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los renglones torcidos del Mr. Fahrenheit, y mis tías, vienen a ser, en definitiva, una especie de conjunción de fuerzas maniqueas complementarias que me mantuvieron dentro del camino del Zen a lo largo de toda esta aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bajé del 757 que me trajo del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía que sirve a la ciudad de Caracas en un insondablemente dédalo babilónico aeropuerto de la ciudad de Miami Dade (que más que ciudad parece un vitíligo con tendencias cubistas que hubiera nacido como el jamón barato y nervudo de un sándwich emparedado entre las más exquisitamente variadas nubes –jamás vi antes tal llanura alfombrada de tan caprichosas nubosidades- y la tenacidad antientrópica de la vida de los everglades), como todo el mundo, buscando (como idea fija) dónde orinar tan rápidamente posible como para que quede el tiempo holgado para hacer la diligencia de inmigración y alcanzar el siguiente vuelo que te llevará a dónde quiera que te dirijas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía poco más de dos horas disponibles para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé, después de la imperiosamente imprescindible meada, por un pasillo no muy lindo hasta que de pronto se abrió una vidriera que encierra un cúmulo de gente que me forzó a pensar en las becas lácteas y esos otros recursos populistas que unen indisolublemente a CAP con HRCh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí apareció mi tía. Mi primera tía del día. Una señora de edad indefinible, con un cierto aire de dureza fingida por exigencias del cargo, pero con una dulzura maternal en los ojos que se les desborda a fuerza de las comidas en familia y la crianza de los nietos, que me dijo después de que le explicara lo que yo quería: –“mira mi niño, te recomiendo que te pongas en una de las últimas filas, te va a ir mejor”-… Y así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar mi turno de acercarme a la taquilla me atendió Colón con muchísima amabilidad, y en un español que me sonó de mucho más acá de Madagascar me preguntó que si hacía el trámite de inmigración por primera vez, que si me habían dado un sobre sellado. Le dije que sí en ambos casos, me lo pidió, llamó a Rosas (que no me habló en español pero me dirigió un amabilísimo “follow me, please”), le entregó el sobre y mi pasaporte, y éste me escoltó hasta una oficina sita, como el baño, al fondo a la derecha donde pronunció un labidental “sit down”, le entregó mi pasaporte y el sobre al otro Colón de turno (quién colocó el manojo en el rack de documentos) y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí miré el reloj de pared (el único que vi en los cuatro aeropuertos que visité ese día) y conté cuántas personas tenía delante –doce y veinticinco, veintitrés personas para ser atendidas, y tres funcionarios atendiendo-. La idea era, que  tras ser despachadas algunas personas y registrados los tiempos, obtendría los parámetros necesarios para calcular el promedio por persona y saber más o menos a qué hora saldría yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de ahí casi tres horas más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante mi espera noté varias cosas sorprendentes y algunas hasta agradables. Me sorprendió mucho ver que tras mucho nadar seguía casi en la misma orilla. En la misma guagua, en el mismo color local. La música hacía bailar y cantar a los tres espingardos representantes de la ley mientras responsables y concentradamente cumplían con sus deberes. Las cabezas repeinadas y debidamente embetunadas salían rítmicamente, ora por un lado del monitor correspondiente, ora por el otro, mientras Juan Luis Guerra recomendaba sacar la palanca y enderezar, por ejemplo… Pensé en Red Skelton y en Carmen Miranda primero, y en los Jets y los Sharks después por aquello de I want to live in America, claro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súbitamente entró un tropel de funcionarios engominadamente uniformados que se saludaron con efusivos aletazos en las espaldas, se repartieron comida y café, bromearon entre ellos, ocuparon sus puestos tras sus coreográficos monitores, y ahí fue que dije: -ahora sí que esto va a avanzar-. Pero no, no aceleró el proceso. Al minuto se habían ido todos, salvo dos. Uno que sustituyó a Colón, llamado Colón también, y el otro que era el único gringo del grupo. Un amabilísimo afroamericano llamado…, no, no se llamaba Colón también, se llamaba Emile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado un buen rato me llamó precisamente Emile quien como única pregunta me hizo la de la fecha de mi matrimonio. Me lo dijo en inglés y le respondí en español (no quería confusiones yo pues me había casado en habla hispana y a un costado de la iglesia de La Asunción, para más señas). Emile le preguntó a Colón que si lo que yo respondía estaba bien, corroboró, y me mandó a sentar de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato me llamó, me hizo firmar dentro de la ranura del buzón de la casa de alguna Barbie, me agarró con fuerza el índice de la mano derecha, me pidió que me relajara (ahí tuve un ramalazo de desconfianza pero pronto me rehice) y tras algunos forcejeos logró estampar mi huella dactilar en el diminuto cuadrito que tenía ahí para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emile me mandó a sentar una vez más pero a los pocos minutos me mandó a llamar otra vez, me devolvió mi pasaporte, me dio una especie de bienvenida, me informó acerca de mi nuevo estatus, y me mandó bien largo y ancho a buscar mi maleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de esa oficina con el vuelo perdido por más de hora y media a buscar qué había sido de mi maleta. Y he ahí que ingresé al mercado de Quinta Crespo, pero en el edificio tristemente célebre que queda en la esquina de Salas. Ahí corroboré que –por estos lados-mucha gente encerrada junta tiende a oler parecido a un sembradío de cebollas. Cebollas aeroportuarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui del carrusel uno al cuatro, que después al seis y luego al dos, que de vuelta al uno y de ahí otra vez al seis y de nuevo al uno, varias veces…, hasta que me fastidié y le pregunté a mi tía. Ella me dio las instrucciones precisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijo claramente que fuera al carrusel uno, que viera en el montón de maletas que había ahí. Si no estaba la mía, que llegara hasta el carrusel cuatro porque ahí hay otro pilón. Que si aun así no la encontraba, que me acercara a la mesa de información de American, que ellos ahí sí que sabían… Como ya había visto todos los pilones de maletas entre todos los carruseles de la zona, fui directamente hasta la mesa de AA, y pregunté, y apareció la maleta. La habían puesto junto con la de todos los pasajeros que estábamos haciendo el trámite de inmigración, no junto al los carruseles, sino enfrente de la mesa de información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí aproveché para preguntar (y no estaba mi tía, sólo un primo que tal vez por respeto a su madre me trató muy bien) qué debía hacer por haber perdido el vuelo. Me mandó a hacer primero la aduana, y luego, en la mesa de afuera que buscara la información al fondo a la derecha. Pero no el mismo fondo a la derecha de antes, sino otro, más afuera en las capas de esa cebolla aeroportuaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregunté por la aduana (tiro al aire, pues no estaba mi tía). Póngase en cualquier fila de esas, fue la respuesta… ¡Mi madre! Beca láctea y media tal vez con la de los útiles escolares, y el cobro de la pensión de vejez. Todas las colas juntas… Se me colearon los guatemaltecos y los hondureños, se metieron también algunos haitianos y hasta uno o dos peruanos, pero cuando trató de coleárseme un venezolano me activé, le canté aquello de “cuidadito compai gallo, cuidadito”…, y no se lo permití. Acción que me puso en aduana cinco puestos menos atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El funcionario de aduana me preguntó que quién me había pedido, le dije que mi esposa, y me repreguntó que si me estaba esperando en Cincinnati, a lo que le dije que sí. Dijo algo que sonó como a ¡suerte! Pero no estoy seguro, y me indicó los puntos amarillos que debía seguir a través de la máquina de rayos equis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí salí impelido por la presión acumulada por la represa que hizo una abuelita que traía puerco y no lo declaró… El funcionario le decía: -¡Pero abuelita! ¿Para qué me dijo que no traía puerco? ¡Tenía que haberme dicho, abuelita!-, y la abuelita desconcertada y culpable miraba para abajo y no decía nada mientras el funcionario sacaba de su maleta una bolsa negra de plástico con un contenido de no menos de cinco kilos de pernil de cochino, que dicho sea de paso, olía muy bien (inclusive mezclado con el ligero encebollamiento ambiental por culpa de la relatividad de las cosas)… En ese momento me dije que en la primera oportunidad me sentaría a comer algo…, ¡un trozo de puerco con cebollas! -Vanas ilusiones-…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al atascado sector de los puntos amarillos llegaron como siete funcionarios que nos decían a voz en cuello: -¡go ahead, follow the yellow dots!-…, y yo tratando de cruzar a la derecha para ir al fondo donde estaba la mesa de AA para preguntar cómo cambiaba mi pasaje… Pero qué va, tuve que caminar por el camino de ladrillos amarillos hasta que en un cul de sac, justo de debajo de una cinta salió una mano prestidigitadora que me arrancó la maleta sin explicaciones ni darme tiempo a nada… Tardé algunos segundos en procesar la información. Asumí que mi equipaje tenía peral sabio entre sus materiales. Y apliqué la de las preguntas difíciles en los exámenes largos: pasé a la siguiente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista de que la maleta había sido más inteligente  y había encontrado su camino antes que yo, intenté apurarme a ver si me le ponía a la par. Por eso traté de hacer como el salmón y remontar la corriente hasta la mesa de AA que quedaba al fondo a la derecha jurándome que a quien me preguntara le diría que iba al baño… Pero no, me interceptó mi tía que no come cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, amable como siempre me informó que por ahí no se iba a Turén. Yo le expliqué lo que había pasado, se interesó en mi caso y me dijo: -mira mi niño, tienes que salir del aeropuerto, caminar por el pasillo externo a la izquierda e ingresar al pasillo D, avanzar hasta el mostrador de los vuelos domésticos, y ahí te dirán qué hacer-. Le di las gracias a mi tía, y con cierta desconfianza pues todo el mundo me había recomendado que bajo ninguna circunstancia saliera del aeropuerto, enfilé hacia el pasillo D –saliendo a la izquierda-, confiadísimo pues hasta ahora mi tía jamás me había fallado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasillo D se entra por un ascensor desde una acera cubierta con un toldo plástico que retiran cuando el viento pasa de ¡noventa millas por hora! ¡Qué buen material!... Y ¡Coño, qué calidad de calor hace en Miami Dade! Pero entré al pasillo D dando gracias a que no hiciera viento, y todo volvió a la normalidad del viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí le pregunté a mi tía primero, que me indicó algo demasiado largo que no le entendí bien, luego me cercioré haciéndole la misma pregunta a una prima quien por toda respuesta, y con una extraña sonrisa en los labios, me indicó a otra tía (supongo que su mamá) que estaba en la cabecera de una gran fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chequeé la información con ella, que era Colón también ¡vaya si Colón descubrió América! Y me dijo que sí, que era ahí. Que me pusiera en la fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice una larguísima cola ahí, rodeado de japoneses, hindúes, gente de habla francesa que supongo canadienses, latinos, americanos de allá y de acá, y yo, que venía llegando de Madagascar según me pareció por más de una razón. Pero esta vez nadie trató de colarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran unas veinte o treinta tías mías las que atendían tras el larguísimo mostrador, y me tocó Irene, la única que no tenía parentesco conmigo ni hablaba mi misma lengua. Sin embargo, desenrollando mi barroquismo imperfecto más románico que gótico en completa lengua franca le expliqué lo que había pasado y cómo, para vergüenza de mi chauvinismo, mi equipaje de peral sabio, como era de esperarse, había sido más hábil que yo y encontró su camino primero… Se rió mucho cuando por fin entendió y me dijo que no me preocupara, que ella solucionaría eso lo mejor posible para que la maleta no me ganara por tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curucuteó en su maquinita y me dijo: -“you have two choices”- ¡Ups! Pensé yo… Pero no, no era tan malo. El asunto fue que yo no perdí el avión por causas imputables a la línea, y que si quería irme sin pagar un extra debía ponerme en lista de espera para tomar el siguiente vuelo a Chicago… Yo pregunté que qué pasaba si no tenía ningún problema en pagar un extra, y me dijo que en ese caso eran cincuenta dólares… Le pagué, me mandó a hacer la cola en la admisión al pasillo de las puertas de salida del pasillo D (situada no me explico cómo en el Lobby del Hotel Maracay de finales de los ochenta nuevamente), me hicieron quitar los zapatos, pasar mis pertenencias menos sagaces embandejadas a través de una máquina, y así fue que por fin entré al primer mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las cinco de la tarde, y seguía sin tiempo para comer. Pude notar que además del orden y la limpieza, existe una afinidad casi fetichista por los pies de la gente, y por el gluten… Menos mal que existen los sucedáneos y las maneras de adaptarse a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volé de Maiquetía hasta ahí sin salir realmente de la confluencia del caos y el ocio. Hasta ese punto, las cosas andan porque tienen esa tendencia. Es como si a la entropía se le olvidara algo. Pero a partir de ahí, es otro cantar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en ese punto, a las cinco en punto de la tarde, en el que encontré un teléfono público para llamar a mi esposa Bella e informarle que no llegaría (como era de suponerse) en el avión en el que se esperaba. Le hice una brevísima semblanza de lo sucedido junto con la información de los vuelos y lo demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañamente, el primer aparato en el que intenté hacer la llamada no funcionaba bien. Eso sí, se tragó un dólar antes de hacérmelo saber. El segundo se lo tragó también, pero hizo la llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó el proceso de abordar a las cinco y veinte dejándome sin tiempo para iniciar una exploración del entorno a ver si conseguía algo sin gluten qué echarme al coleto. Misión abortada. Había que subir al avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, como es de suponerse tras los denodados esfuerzos llegué yo. Mi maleta de peral sabio llegó al día siguiente, así que mi chauvinismo no ha sufrido ni un ápice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy aquí, más o menos en el paralelo 39º y un poquito… Gracias, también, a mi tía, y a Colón…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-2035387731701542415?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/2035387731701542415/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=2035387731701542415&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/2035387731701542415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/2035387731701542415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/11/la-jornada-que-es-un-hito.html' title='La jornada que es un hito.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-V8_hYGZnZOQ/Tsp5sq8jFSI/AAAAAAAAAoM/ifKKTuxl5IU/s72-c/espada-cristobal-columbus.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-8097498527668525999</id><published>2011-11-14T08:41:00.002-04:30</published><updated>2011-11-14T08:45:06.645-04:30</updated><title type='text'>Pues no hay nada que perpetúe éste minuto que se esfuma.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-hjmHnNI6blM/TsEUAaHnQ1I/AAAAAAAAAoA/EclhIWIwgbw/s1600/049.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-hjmHnNI6blM/TsEUAaHnQ1I/AAAAAAAAAoA/EclhIWIwgbw/s320/049.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674839002707346258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Vuelve a pensar que nada es&lt;br /&gt;Exactamente igual dos veces,&lt;br /&gt;Y que en vez de alegrarse&lt;br /&gt;Lamenta que sea así,&lt;br /&gt;Por las dificultades&lt;br /&gt;E incluso imposibilidades&lt;br /&gt;Que la detienen cuando querría&lt;br /&gt;Hacer cálculos sobre le futuro&lt;br /&gt;Guiándose por los recuerdos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;André Pieyre de Mandiargues.&lt;br /&gt;“La Motocicleta”. P.97.&lt;br /&gt;Librería Gallimard. 1963.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces he vuelto a empezar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo responder a eso, no exento de una cierta pedante falta de originalidad, que he vuelto a empezar, por lo menos, diecisiete mil trescientas noventa y nueve veces aproximadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez por cada nueva mañana que he despertado a la vida desde la tumba del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que esto no es cierto, por lo menos no enteramente. Sería aburridísimo verse obligado a empezar de nuevo sin tener conciencia de ello. Tal vez por eso tomo siempre un punto de referencia que me sirva para recordar el nuevo comienzo. Un evento, un hito temporal que marque esa diferencia (aparente) entre un tal vez falso antes, y un seguramente ficticio después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo decir también, siendo menos físico (o hasta existencialista si me pongo rudo conmigo mismo) que he vuelto a empezar cada viernes o cada lunes de mi vida. O al enfrentar alguna enfermedad, o un nuevo trabajo, o un divorcio, u otro amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He vuelto a empezar muchas veces más que cada día de mi existencia, -ésta-, de la que tengo tan precaria convicción, y de la que guardo alguna clase de concatenamiento cronológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé de nuevo la construcción de muchas casas en mi vida. Y mesas, y sillas, y marcos para cuadros. Empecé de nuevo amistades empolvadas de desuso jamás olvidado. Empecé de nuevo mayonesas y otras salsas, nuevos frascos de condimentos, tabacos y botellas de cerveza. Empecé mil ratones después de otras tantas borracheras. Inexorablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé de nuevo, así mismo, miles y hasta cientos de miles de veces las mismas cosas que jamás son iguales. Siempre, eso sí, con la certeza prestada de que todo pasa y todo queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo y concluyo situando a cada lado de esa balanza al niño y al anciano que me conforman tratando de mantener el fiel lo más cercano al centro que puedo, y no siempre puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El niño, por una parte, es tímido y cándido (por lo tanto osado y explosivo), y el anciano es cínico y paciente (por lo tanto resignado y resistente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezar así, con esa compañía, me da la sensación de una culpabilidad hipócrita y al mismo tiempo del conformismo e indiferencia de la res camino al degolladero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al niño, la propia hipocresía le produce culpa al entrar en conflicto con lo que piensa (ingenuamente) que es o debería ser el mundo que habita, pero que ve que no es. Por eso su expresión de alarma frente a sus expectativas. Esas cejas enarcadas, los ojos casi saltando de sus órbitas, y la línea punteada donde habrá una arruga, llegado el momento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano ya sabe que no hay otro camino, que es un animalito más, y que no hace cosa distinta que andar siempre un camino que es igual (y diferente) cada segundo, haciendo inútil toda idea preconcebida. Inútil, cansona, molesta, e innecesaria. Pero ahí está siempre esa idea, que junto con la arruga de la frente es parte y sal de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo, pues, de nuevo. Hoy en soledad. Ayer ciego y sordomudo. Anteayer como el vórtex de una tromba, y hasta con la vehemencia insoslayable de una vibrocompactadora. Siempre con la certeza y con la duda, con la intranquilidad y el desasosiego, pero también con una autolimitadísima convicción (cortesía del más auténtico cinismo autoinfligido, “sine qua non”) para una cierta garantía de cordura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que creo estar en el tercio medio de las edades, el esfuerzo que requiero para mantener el fiel de la balanza centrado resulta menor. No sé si será porque se han equilibrado las cargas, porque he echado músculo existencial, o porque se me ha oxidado el pivote. No sé ni me hace falta saberlo. Lo cierto es que cada vez empiezo de nuevo con menos intranquilidad, no sin ninguna, pero con menos. Esto es, por lo menos, una parte de la verdad. Una simplificación bastante incierta y focal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me queda un mes escaso en esta dirección postal. Mi residencia cambia. Abro un nuevo sector de la realidad en otra latitud. Ya me desligué emocionalmente de este paralelo once. Aquí dejo, no por capricho, a mí hija adorada, luz de mis ojos, carne de mi carne, belleza y amor de mi vida, con la esperanza de que en un nuevo comienzo más cercano que lejano podamos volver a estar juntos. Amo a esa niña con una potencia épica, con totalidad cósmica, con todo el brillo de una súper nova, y más… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero, no sin una cierta dosis de aprehensión, que tanto amor alcance como carburante que motorice nuestro próximo encuentro más temprano que tarde.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero, no sin resignación, que esta separación la ayude buenamente en la forja de su carácter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero, con mi poquito de optimismo no del todo irresponsable (como es el optimismo por dentro), que viva todo lo que tenga que vivir con levedad y poca vehemencia, y con todo corazón espero que su lado anciano sea más prudente que cínico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo profunda y denodadamente a mi hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo de nuevo lejos de aquí, pero aun sigo aquí. Ya me despedí de la casa y de los árboles. Ya me despedí del solazo que aun me quema la piel y me arruga más el entrecejo. Ya me despedí de este yo que depende del lugar y del tiempo, pero aun sigo lleno de un niño y un anciano. Ya me despedí de esa balanza con su pivote herrumbroso, sospecho… Ya me despedí y le doy la espalda a todo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se queda del lado donde queda el olvido. El olvido que permite el dormir, que reformatea la memoria, que propende la felicidad. Esa enseñanza que por oposición nos relata la vida de Ireneo Funes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada minuto es un nuevo comienzo, y es tan sutil que no resiste a la percepción. Cada vez que creemos estarlo viendo sólo somos testigos de la película que sobre esto nos proyecta la memoria, que no es en realidad sino una crónica novelada. No es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto comienzo de nuevo. Dejo atrás todo aquello que no es ya sino un pastizal donde apacentar una posibilidad para la literatura, y se me ocurre que lo que me facilita mantener la balanza centrada es el entendimiento del devenir como un gradiente del amor, pues si hay amor en éste tenue segundo de vida que se extingue para que nazca éste otro, pleno de amor también, no hay razón alguna para tener que hacer fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo mejor fue por eso que se me oxidó el eje ese de la balanza, por no ser verdaderamente necesario ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto empiezo de nuevo con la convicción a la vez infantil y anciana, cándida y cínica, de que no hay casilla, de que no existen cápsulas, de que no son de verdad paralelos y meridianos, que la distancia no es más que una materialización de alguna clase de miedo…, pues no hay nada que perpetúe este minuto que se esfuma…, para dar comienzo al siguiente. Y todo eso no es para otra cosa, que para volver a empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, empiezo. Empiezo con pie acalambrado, con ojos llorosos, con un nudo en la garganta, con lo desconocido por delante, con ese forraje literario llamado memoria que dará tal vez para miles de caballos unos locos y otros cansados, con la vida llena de amor a tope, y con muchas ganas de empezar este nuevo minuto que comienza ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te amo, mi niña adorada. Que ese Dios en el que no creo sea más grande que mi estupidez y te proteja siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te amo, Mi Bella esposa. Que nuestra vida juntos sea todo aquello que pueda ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espérame, mira que estoy cerca ya…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-8097498527668525999?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/8097498527668525999/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=8097498527668525999&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/8097498527668525999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/8097498527668525999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/11/pues-no-hay-nada-que-perpetue-este.html' title='Pues no hay nada que perpetúe éste minuto que se esfuma.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-hjmHnNI6blM/TsEUAaHnQ1I/AAAAAAAAAoA/EclhIWIwgbw/s72-c/049.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-3218249038674429502</id><published>2011-10-31T11:31:00.004-04:30</published><updated>2011-11-01T06:43:19.657-04:30</updated><title type='text'>Margarita.-O la centrífuga y centrípeta de la estulticia-.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-_3xnDBSesPw/Tq7Gv6HIIbI/AAAAAAAAAn0/2yipiWRTBtk/s1600/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B142.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-_3xnDBSesPw/Tq7Gv6HIIbI/AAAAAAAAAn0/2yipiWRTBtk/s320/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B142.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5669687507261333938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Tenéis delante –le respondí- &lt;br /&gt;a una persona asustada de tantos portentos,&lt;br /&gt; que no sé por cual empezar mis admiraciones;&lt;br /&gt;pues en primer lugar, viniendo de un mundo&lt;br /&gt;que aquí vosotros tenéis seguramente por luna&lt;br /&gt;pensé haber arribado a otro que los de mi país&lt;br /&gt;llaman también luna; &lt;br /&gt;más he aquí que me encuentro en el paraíso, &lt;br /&gt;a los pies de un dios que no quiere que se le adore&lt;br /&gt;Y de un extranjero que habla mi lengua”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cyrano de Bergerac.&lt;br /&gt;“El Otro Mundo o Los Estados e Imperios de la Luna”. P.33.&lt;br /&gt;Editorial Gamins Ltda.. Traducción Madeleine Alcover.&lt;br /&gt;París. 1977.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hice las paces con la isla Margarita, pues un lugar, su geografía, su emplazamiento, sus piedras y demás particularidades físicas, no tienen cómo generar culpas, sobre todo si nos atenemos a que un trozo de mineral carece de conciencia, tal y como lo concebimos sin adentrarnos demasiado en lo desconocido, y presuntuosamente holístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría forzosamente, para tenerle rabia a una porción de tierra, que dotarla con la capacidad de intención, acción, reacción, culpas, cargos de conciencia, y todo eso. Habría que humanizarla, y en ese caso no sería más que una muy primitiva creación de nosotros mismos. Un espejo a través del cual dotamos algo que no se puede defender de nuestros propios defectos, para tratar de librarnos de ellos repudiándolos. Justo como haría un adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que digo que hice las paces con la isla, precisamente porque la hice conmigo mismo, y dejé ya la adolescencia… No se crean, no fue hace tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando claro y mal, esta isla me recibió pésimo, me escatimó cuanto pudo, y ahora me echa sin miramientos no sin antes complicármelo todo. Si no lo pienso bien, cabría el resentimiento aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta isla es así, éste es su carácter, es su idiosincrásia (humanización mediante, claro). Siempre ha sido así, entonces, por lo que infiero, siempre lo seguirá siendo. Tómalo o déjalo. No hay negociación. Ella tiene la sartén por el mango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta con leer un poco de la historia para comprenderlo (recomiendo mucho las crónicas redactadas por Francisco Javier Yánes sobre el período que va desde 1810 a 1821 relativo a la guerra por la independencia de Venezuela, y las batallas ocurridas en suelo margariteño), y se lo recomiendo sobre todo a quién pretende y decide mudarse a vivir aquí. Sobre todo para que después no venga y me reclame que yo no lo previne… ¡No me lo van a creer! ¡En la radio está sonando “One more Mountain to Climb” de Neil Sedaka! Esto no puede ser casualidad digo yo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí, sí hay que venir, si así usted lo decide. Hay que venir como quien viene temperar, a curar alguna dolencia, a seguir algún régimen o tratamiento. Como iban los ricos a comienzos del siglo pasado a los sanatorios de Suiza. Nunca se curaban y regresaban como la Inés Azcoitía, más loca que nunca, pero “con una elegancia”… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta isla es un sanatorio, un hospital, un manicomio. Y a todo el que uno le comenta por allá por el continente, que uno vive aquí, le responde con un suspiro y un “que envidia” de lo más desconocedor. Igualito que cuando yo decía, “no lo que pasa es que vivo en un velero”, “¡Ay, qué lindo!”… “Nojoda, te lo cambio por el sofá de la sala de tu casa, con derecho a ducha”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me recuerda un poco a la Isla de Providencia, en el lago frente a Maracaibo, con su lazareto. Con su plaza, su capilla, sus cocoteros, y su manojo de casitas regadas en torno a ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me viene a la memoria las veces que navegué a vela en sus cercanías: -había un señor siempre recostado en un cocotero junto a la orilla sur de la isla, sombreada y pedregosa. Un señor vestido de uniforme azul blue jean desde sus zapatos hasta la gorra de visera rígida. Su rostro sin apenas facciones que miraba con ojos como huecos abiertos en una máscara hecha con piel de tortuga. Nunca respondió a mi saludo, ni con voces, ni con gestos. Sé que no era estatua o espanta pájaros porque iba girando lentamente su cabeza siguiendo el curso de nuestro velero a medida que pasábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había siempre un perro con él. Un perro de pelo corto color caqui con mataduras negras y un tic que hacía mover su cabeza espasmódicamente como asintiendo. El perro nos decía que sí con su gesto reiterado girando su cabeza mirándonos pasar mientras bolineábamos a un tiro de piedra de la orilla, mecidos suavemente por el marullito que levanta la brisa temprana del norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, sentado junto a la caña del timón en la banda de babor, levantaba mi mano izquierda y saludaba sobre mi hombro cada vez que pasaba por ahí. Nunca obtuve respuesta, pero él nos veía pasar. Su perro jamás nos ladró porque aprobaba aquel paso nuestro, a juzgar por su gesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez, durante una de esas navegaciones en las mañanas luminosas tan del Lago de Maracaibo, le dije a mi papá que me gustaría desembarcar en esa isla, que no tiene muelle ni puerto alguno, para conocerla. Él me miró distraídamente como se mira a un muchacho que pide desembarcar en Ganímedes. No me respondió. Supuse que había dicho algún disparate, aunque no entendí en el momento por qué podía serlo, si el leprocomio había sido desocupado hacía tiempo ya... Y pasé a concentrarme en timonear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero conservo en mi memoria la fotografía de la Isla de Providencia, que se abarca toda de una sola mirada. Del tamaño acaso de una cancha de fútbol, con su capilla azul y blanca, sus casitas, su plaza, sus cocoteros, y aquel señor sin facciones con su perro tembleque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, tantos años después (treinta y tantos), me doy cuenta de que sí desembarqué en Providencia, pues de algún modo La Margarita es un sanatorio, un lugar al que acudes a curarte cuando el caso amerita terapia de choque. Y éste lugar, si me permite usted la licencia literaria, en cierto modo nos ama pues, “quit parcit virgae ódit filium suum”. Rudo, sí, rudo y primitivo, pero no por ello falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas que aquí vivimos percibimos la realidad “with a little twist of mind”, creo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada funciona como lo hace en otros lugares. Los cargos y responsabilidades se entremezclan sin frontera definida, y realizar cualquier trámite queda sujeto a las veleidades del funcionario o empleado a cargo, de los astros, y del hado ambiguo dual, o como se le quiera llamar. Desde ir a comprar una empacadura para la grifería, comerse una hamburguesa, vender una casa, hasta viajar hacia fuera o hacia adentro de ella, está sujeto a una (des)normativa inextricable digna de un hospital psiquiátrico visto desde la óptica del paciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no es malo ni bueno, simplemente es así. Es a la vez llaga y cura, como dice mi mamá que dios nos da (¡ja! Muy gracioso dios). Es, en el fondo, la fuerza que nos retiene y nos expele. Ese diferencial que te lleva, una vez curado, a salir de aquí, preferiblemente sin mirar atrás. Pero como ya dije que hice las paces, y en efecto las hice, hago todas estas consideraciones casi desapasionadamente. El casi es por si acaso queda algo de pasión, no pasar por mentiroso. Es ese “presunto” de los periodistas de sucesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No niego que hay gente con gran voluntad de poder que está ejerciendo fuerza para, por lo menos, hacerse de algunas plazas fuertes o pequeños feudos desde los cuales defenderse de los (llamémoslos así) enfermeros cósmicos que te ponen camisas de fuerza, te aplican choque eléctricos, te dan baños de agua helada, te obligan a trepar a todo correr sin descanso por la cara de atrás de la duna de la entropía, y te hacen tomar estulticia en píldoras como depurativo contra el mal que padeciéndolo te trajo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me doy cuenta de que la isla Margarita no es un mal lugar, de hecho, es uno muy bueno. Es un paraíso tropical, un oasis, un edén, una especie de “Tierra del verde jengibre” de las fábulas árabes (aquel que uno no encontraba, sino que lo encontraba a uno -una imagen muy Zen, si me permiten el comentario-). Es un lugar para permanecer poco tiempo. Un puerto para hacer agua, para avituallar, para descansar del bamboleo, para dejar algo en pago, en prenda, o en cambio, y partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sin duda un lugar generoso. Sí, lo es. No del modo en el que tal vez los misioneros católicos nos han acostumbrado a entender la generosidad, qué sé yo, que si el buen samaritano, que si hay que regalarles con frutos y riquezas, la cornucopia y todo eso que viene desde la paganizad de los personajes báquicos…, -nooooo- si los obtienes los pagaste caros o utilizaste la fuerza o un subterfugio para arrancárselos a otros. –No-, la isla Margarita, con sus plazas, sus casas, sus capillas, sus cocoteros, sus hombres que no responden al saludo, sus perros feos, sus puertos con o sin muelles, te dan lo que necesitas para seguir adelante, como corresponde a todo puerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿algo te llevas? -algo dejas-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós entonces, isla corsaria Margarita providencial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevo un montón de experiencia, me llevo la adultez, me llevo el aprendizaje, me llevo los recuerdos de tantos momentos especiales, me llevo dos maletas con tonterías varias que me van a hacer falta más adelante, me llevo amigos en el facebook, me llevo tu olor mentiroso que siempre me dice que así huele mi casa, me llevo diez años más sobre mis huesos, me llevo lo que sabes bien que me llevo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te preocupes, voy a hacer la guía de mudanza, la de persona natural y la artificial por si acaso, la que da la prefectura, la que da la nunciatura apostólica, la que da el seniat, la que da Morel, y la del conejo también…, voy a declarar todo en la aduana, también procuraré que me pongan sobre la documentación ese sello que todos los funcionarios requieren pero que ninguno consigue… Y también, claro, me llevaré un galón de desinfectante doméstico para darle al guardia cuando compruebe que me falta el “filibri de la escalpandola que lleva la melagoña en el margen superior izquierdo del inciso octavo”, para que me deje pasar y no pierda mi ferry…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te agradezco que me empujaras y me halaras constantemente vapuleándome. Te agradezco que impidieras mi acomodo. Te agradezco que me ayudaras a subir unos peldaños en mi escalera hacia la adultez. Te agradezco todo. Todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dejo lo que ya sabes que te dejo, y mucho te agradecería que me la cuidaras, por favor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De verdad te agradezco todo, te bendigo, y te digo adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(En la radio suena “Play me a sad song” cantada por el propio Paul Simon cuando tenía como quince años, digo yo…)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-3218249038674429502?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/3218249038674429502/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=3218249038674429502&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/3218249038674429502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/3218249038674429502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/10/margarita-o-la-centrifuga-y-centripeta.html' title='Margarita.-O la centrífuga y centrípeta de la estulticia-.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-_3xnDBSesPw/Tq7Gv6HIIbI/AAAAAAAAAn0/2yipiWRTBtk/s72-c/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B142.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-6737308010278721799</id><published>2011-10-02T08:33:00.001-04:30</published><updated>2011-10-02T08:35:34.188-04:30</updated><title type='text'>Bitácora comentada Segunda entrega: regreso, salida, y vuelta a la isla.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-veLddYeBICQ/TohhlyR47iI/AAAAAAAAAno/PYlKzI1iKfI/s1600/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B228%2B%25281%2529.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-veLddYeBICQ/TohhlyR47iI/AAAAAAAAAno/PYlKzI1iKfI/s400/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B228%2B%25281%2529.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5658880233570889250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;-Primero, de una forma bastante inocente,&lt;br /&gt;Creí que era una terrible conspiración,&lt;br /&gt;Un secreto increíble,&lt;br /&gt;Que engañaban a esos jóvenes de una manera bastante fea&lt;br /&gt;-dijo Saim-. Tanto que,&lt;br /&gt;Llevado por la excitación y por primera vez en quince años,&lt;br /&gt;Pensé en escribir y publicar un artículo que por fin demostrara&lt;br /&gt;Uno de mis descubrimientos con todo detalle,&lt;br /&gt;Pero en seguida cambié de opinión&lt;br /&gt;-y añadió escuchando el gemido de un petrolero oscuro&lt;br /&gt; que atravesaba el Bósforo bajo la nieve&lt;br /&gt;y que hacía temblar ligeramente todas las ventanas de la ciudad-:&lt;br /&gt;Porque ahora sé que no cambiaría nada demostrar&lt;br /&gt;Que la vida que vivimos&lt;br /&gt;No es sino el sueño de otro. .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Orhan Pamuk&lt;br /&gt;“El libro negro”  (Kara Kitap) p. 110.&lt;br /&gt; Alfaguara. 1990.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tomé una semana mientras esperaba que mi tío Francisco terminara de arreglar su camioneta pasándola bien en casa de mi madre. Empleé unos buenos ratos en desarmar mi parte del museo que es esa casa en la que el tiempo se detuvo, boté lo que era basura, regalé lo que no lo era, volví a guardar lo que ya era patrimonio de la memoria de la familia, pero ya en un orden con algún criterio que el meramente espacial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré vestigios casi arqueológicos de una vida que fue, y que es alguna clase de principio de ésta, pero con sus hilos conductores ya imposibles de establecer. Se me formaron recuerdos que por experiencia sé literarios, inventados…, pues ya no son. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas cosas las empaqueté para hacérselas llegar a las personas que creo deberían tomar la decisión de qué hacer con eso. Ya no seré más esa especie de limbo anárquico lleno de bojotitos muy bien amuñuñados como el que existe bajo las camas de algunos ancianatos -según he leído en alguna parte-, por lo menos no todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó una semana larga desde que Anne-Marie se fue en aquel avión que ni siquiera pude ver -aplaudo la iniciativa de los arquitectos sin familia y sin amores que cerraron el acceso a la terraza del aeropuerto de Maiquetía. Ojalá que, algún día, no les quede más remedio que amar-, y por fin, el domingo 28/08/2011, más o menos a mediodía, llegó el gitano Melquíades (mi tío Francisco) a bordo de su congorocho repotenciado a medias, y en viaje de prueba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almorzamos pues, de un extaordinario potaje que hizo mi hermano Luís Gabriel -que ya se fue a estudiar a Osaka, en Japón-, y a las 4:30pm arrancamos carretera abajo con rumbo hacia oriente. Nos veníamos por fin a buscar las máquinas que vendí a aquel amigo en Mérida, para poder llevárselas y cobrar el dinero según lo pactado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El congorocho repotenciado a medias quedó con una lentitud en el motor de arranque que lo hacía un poco pesado para encenderlo, y con una vibración en el cardán por culpa de unas crucetas muy desgastadas…, pero sólo vibraba sobre los noventa kilómetros por hora, y no es cosa de andar corriendo muy duro un motor recién hecho, así que no nos preocupamos mucho y seguimos adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos mucho mi tío y yo (él es más bien como mi hermano mayor), tomábamos un sorbito de cocuy de vez en cuando hasta que, sin previo aviso, una inmensa cola de carros nos detuvo nueve kilómetros y medio antes de llegar a El Guapo. Eran las 7:53pm…, y en vista de que la cosa se demoraba y ni siquiera pasaban carros por la vía contraria para preguntarles, decidimos apagar el motor y bajarnos del carro a conversar con los compañeros de cola. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 8:32pm pasó una patrulla de la policía nacional diciendo que la cola era por culpa de una manifestación de personas del pueblo (ellos no usaron ese léxico precisamente) que protestaban porque tenían treinta y una horas sin servicio eléctrico, que la comida se les había dañado, que no habían podido vender refrescos durante el fin de semana…, en fin, que la cosa era para largo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 8:39pm pasaron dos muchachas vendiendo café con unos termos y les compramos dos. Les preguntamos acerca de la manifestación y nos dijeron que había empezado a las cinco de la tarde, y que estarían ahí hasta que llegara el alcalde y les diera una explicación, y que les pusieran la luz. Las dos cosas, no una… Si nos salían con que no darían ni un paso atrás, no nos hubiera extrañado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 9:07pm se corre la voz de que el alcalde viene en camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 9:15 Abrieron el paso. Los conductores y ocupantes suben a sus vehículos apresuradamente y arrancamos rápidamente. Contamos un kilómetro y medio de cola… Casi pasamos la barricada. El señor que iba delante se asustó porque le pusieron repentinamente unas ramas en el suelo delante, y se paró. Casi de inmediato, aprovechando la tardanza entre ese momento y la colocación de un obstáculo mayor (una rama gruesa de árbol y los restos de lo que parecía una nevera vieja) el hombre pisó el acelerador de su Toyota nuevo y salió disparado por entre los alzados dejándolos atrás en menos de lo que espabila un cura loco… Nosotros no pudimos. Entre la inercia del congorocho repotenciado a medias, y la prisa que se dieron los lugareños en cerrar bien (blandiendo los machetes como los extras en las películas sobre la independencia y toda la cantaleta esa), quedamos presos sobre el puente que habían cerrado en nuestras narices. Estábamos a menos de siete metros del fuego que le dieron en la pata a un árbol de junto de la carretera con la intención de que se cayera sobre ésta y bloqueara la vía más dramáticamente. Eran las 9:19pm del día 28/8/2011. El lugar estaba a unos ocho kilómetros antes de llegar a El Guapo (para los que no conocen el sitio, está en el estado Miranda, en la carretera vía oriente que va de Caracas hacia Barcelona, a unos 122 km después de dejar la capital), justo sobre un puente, de manera que no había cómo pasar por un lado la barricada así fuera descolgándose a un costado del camellón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Las 9:42pm refuerzan la candela en la pata del árbol con un caucho ardiendo. La cosa se pone fea. Empiezan a dar golpes a la chatarra que va aumentando sobre la barricada, a gritar cosas que tal vez ellos alcanzaron a entender…, se desataba el Cumbe… Empezaron a lanzar palos y piedras sin más intención que inquietar. Nosotros temíamos por nuestro parabrisas, porque los repuestos del congorocho repotenciado a medias hay que irlos a buscar a Colombia y no siempre se consiguen en el Norte de Santander haciendo más cara y demorada su consecución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 10:07 continuamos bloqueados y realmente temiendo por el parabrisas, pero llega la policía por el lado oriental de la barricada. Se quedan paradotes ahí como unos bambiletes de adorno muy desafortunado y no hacen nada, pero por lo menos el Cumbe, aunque enardecido, deja de tirar corotos al aire y guardan los machetes. Algunos de los que estaban en la cola trataron de aprovechar la llegada de la policía, y argumentando que había mucha más gente en la cola que en la barricada (sí podemos, somos más) que nos pusiéramos de acuerdo para arremeter furibundos y hacernos paso (eso sí, dale vos primero, que a mí me da mucha risa)…, y claro, como toda bravuconada clase media, todo quedó en nada, porque nadie le dio primero… ¡ja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi de inmediato, a las 10:08 pm, llegan dos afrodecendientes a bordo de una de esas motos chinas que han poblado este país como plaga trayendo una caja de Triple Filtrado Florida AAA ¡señores, se armó la rumba! Repartieron la caña equitativamente (cuidando muy bien que no cayera esta en manos de los menores que estaban como caimán en boca de caño. Bien por el Cumbe, que el quilombo es el quilombo, pero no hay que exagerar, y de repente y tal la lopna sí los hubiera atrincado rápido), y la agresividad aumentó junto con el candelero. Mi anotación de las 10:09pm es literalmente: “candelero, gente arrecha, y el árbol que no se caiga”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las 10:14pm, la protesta recrudece, el alcalde no aparece, no va a venir. La policía se va. El Cumbe en pleno ofrece no menos que el Apocalipsis… Pero el aguardiente (fiel amigo con quién se puede contar en aciagos momentos de la existencia) hace su efecto y poco a poco la furia deviene en fiesta. Una morena subida que parecía tener toda la potencia de su raza revoloteándole en las venas aporreaba la chatarra y le sacaba sones de cumaco. Pronto se sumaron los principales metiéndose los machetes bajo sus brazos no sin antes haberlos usado para cortar las makuayas. Bailaron, bebieron, bailaron, vociferaron, y poco a poco fueron yéndose las doñas con sus proles, los colegiales, las liceístas, las parejitas alborotadas con el licor y el ritmo excitante del tambor de chatarra… Se quedó sólo el Cumbe… Una docena de muchachos tratando de que la protesta no se les volviera sal y agua, pero el daño ya estaba hecho para ellos, la estocada la dio el que trajo el aguardiente… A poco uno flaquito que bailaba hasta los cornetazos de los carros le despejó el fuego al árbol, y hasta agua del río le echó para terminarlo de apagar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y a las 11:04pm nos dejaron pasar entre risotadas obscenas y palabrotas ininteligibles. A juzgar por la cantidad de carros, camiones, y autobuses que nos rebasaron más adelante en la carretera, pensamos que abrieron la vía ya, y que dejaron la fiesta para otro momento… No llegué a ver ese pueblo, ni esa noche, ni en mis otros dos pasos por él, con los bombillos encendidos. Creo que no les pusieron la luz eléctrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 2:32am del día 29/8/2011 llegamos al terminal de ferry de Puerto La Cruz (uno de los siete sitios más feos de Venezuela, contando a Morón, y Ciudad Cartón en Porlamar). Nos dijeron que sí había pasaje para el ferry de las siete de la mañana, pero que se empezaban a vender los boletos a las cinco de la madrugada. Decidimos comer algo de una lonchera que nos habíamos preparado en Caracas, y descansar un rato ahí, en el asiento del congorocho repotenciado a medias… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 5:05am del día 29/08/2011 estábamos en la taquilla de venta de boletos del ferry (esa empresa llamada Conferry y que debería más bien llamarse Sinferry) para enterarnos, después de un trajín hermético por parte de los dos taquilleros que había, que no sólo no había boletos disponibles, sino que tampoco estaban saliendo los ferry por órdenes gubernamentales…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 6:26am decidimos ir a entregar unos lavamanos artesanales que cargábamos en el congorocho repotenciado a medias en una ferretería de Barcelona, e irnos a probar suerte a Cumaná, porque de allá sale la otra línea disponible para hacer el tramo de mar entre el continente y la isla Margarita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la 11:03am estábamos en Cumaná, en la cola para abordar el ferry tratando de averiguar cómo es la movida ahí. Un funcionario anónimo que logramos acorralar nos dijo más o menos esto: sí, esa es la cola, métanse ahí, el embarque es en orden de llegada y sin compromiso, cuando la chalana llegue el capitán mide la carga y decide quien va y quien no dando prioridad a la carga perecedera, después de que el capitán mida la carga se le dará una planilla para que compren sus boletos sin compromiso, porque si después resulta que no caben, el capitán dará la orden para que se queden, sin compromiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 4:06pm por fin habíamos solventado todos los contratiempos y requisitos, y entendido que es en desorden de llegada la cosa, y logramos comprar nuestros boletos. Tenían punto de venta en la taquilla pero se colgó justo en el turno de la señora que estaba delante de nosotros. Hubo que cruzar la calle rumbo al Terminal del Cacique Express donde está el cajero automático único en la comarca, que además no aceptó mi tarjeta y no me dio dinero. Afortunadamente, sumando aquí y raspando allá, logramos reunir el efectivo y pagar los boletos. A esa hora comimos, en una taguara que hay en la punta del muelle, el cochino frito más sabroso que me he comido en meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:15pm. Comienza la maniobra para abordar la chalana “Caracas”, barcaza de torreta central que prestó servicio en Maracaibo antes de que construyeran el Puente Rafael Urdaneta, pero que fue construida en el veintinueve según pude leer en una placa de identificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas chicas jóvenes ataviadas con unas chemisses rojas (buen negocio hizo el que agarró ese contrato) me pidieron la cédula de identidad y mi boleto para ver si viajaba el mismo que compró el boleto, pero no me miró a mí para ver si el de la cédula era yo o algún otro. Estaban demasiado ocupadas molestando a una señora que se puso a pelear con ellas no entendí ni por qué, pero el pugilato fue en toda regla -hay que ver lo rudas que son las orientales para darse gritos. Yo prefiero pelear con la Gorgona que enfrentar una zafia de estas-... Ahí se les coló medio pasaje de a pie por lo menos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;5:55pm, zarpa la “Caracas”. Nos conseguimos unos puestos bien ubicados en el compartimiento de pasajeros. Unos bancos de madera muy bien barnizada en torno a unas mesas enormes que pronto fueron invadidas por unas adolescentes rarísimas (como proto-cuaimáticas) maquilladotas y entaconadísimas que jugaban al bridge con una pasión y concentración desconcertantes… Nosotros tratamos de soportarlas lo más que pudimos, pero tanto estrógeno, cuando decide hacer el idiota, nos rebasa con extrema facilidad, y me perdonan por favor… En vista de eso, lo más gentilmente que  pudimos pedimos permiso y nos salimos de ahí rumbo al congorocho repotenciado a medias. Esa chalana tiene la cubierta de carga al aire libre, y como quedamos estacionados sobre la manga de estribor, había sombra. De todas maneras de hizo de noche muy rápido… Yo me dormí un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 10:35pm estábamos desembarcando en Margarita, en el terminal de Punta de Piedras. De ahí nos fuimos a entregar una cava que le traíamos a una amiga querida, y nos fuimos a La Guachafita…, a lo que queda de ella…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12:08am. Día 30/08/2011. Llegamos a La Guachafita ¡qué soledad! Bueno, aquí siguen los gatos… No pude con la desolación, me acosté a dormir completamente deshecho por la tristeza… Se ve que me agarra cansado. Nos tomó treinta y dos horas (ininterrumpidas) completar el viaje.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;9:07am. Estoy en el taller luchando con la tristea y terminando unas piezas de Anne-Marie que debo enviar para Caracas. Son de un cliente que ya las pagó, pero no se las había podido enviar porque hubo que arreglarle un par de desperfectos que habían quedado, y no se secaron a tiempo. Logré hacerlo hoy, las empaqueté bien, y las envié. Notifiqué al cliente. Fui un rato al cyber de Traki a escribirle un poco a mi mujer. No pude evitarlo y me descargué un poco de la tristeza animal que cargaba encima con ella. Lo lamento, traté de evitarlo pero no pude… Regresé al taller a terminar otra pieza pendiente. No pude terminarla, no tengo bríos, quedará para mi regreso. Llegó a buscarme Francisco y nos fuimos a entregar algunas cosas de él, a tratar de cobrar algo, a darnos un baño, a ir a cenar, y a las 10:40pm ya estábamos en La Guachafita tomándonos un cocuy y fumando calillas de La Asunción con tristeza y cansancio, pero tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8:30am. Estoy en el taller terminando de recoger y empaquetar las máquinas y las herramientas que van a viajar para Mérida aprovechando que ando un poco mejor del ánimo. Vamos a terminar de entregar unos productos que no se pudieron entregar ayer. Cobranzas infructuosas, pero no del todo. Cargamos el congorocho. Vamos a casa de Gisela a despedirnos. Me dan de comer un “pepito”. Me da pena rechazarlo (me lo prepararon con mucho cariño, pero sin preguntarme antes) y me lo como. Craso error, soy celíaco y esa vaina casi me mata. Me sentí como Martín Romaña una vez más. Menos mal que ya sé que no es que me estoy volviendo loco, ni que me envenené con algo, ni que necesito ansiolíticos, sino que comí gluten…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 4:40pm de la tarde salimos de Porlamar rumbo a Punta de Piedra a ver si teníamos suerte y agarrábamos el ferry de las siete a Cumaná… No, apenas pasamos el retorno para el aeropuerto nos detuvo otra cola como la de El Guapo, pero en Margarita. Estuvimos presos entre dos barricadas (una delante y otra detrás) de cauchos quemados que arrojaban todo el humo directo hacia nosotros por un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:42pm. Por fin nos dejan pasar de la primera barricada. Hay tres más que se van solventando sobre la marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9:50pm. Llegamos a Punta de Piedra. Un tramo que se hace en escasos cuarenta minutos, lo hicimos en más de cinco horas. No es un presagio demasiado alentador. Además el olor de caucho quemado en nuestras pituitarias, cabellos, ropa, es desazonador en grado sumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:00am. Día 01/09/2011. Amanece en Punta de Piedras con mucho movimiento, con un desorden de llegada peor que en Cumaná porque allá por lo menos es un ambiente cerrado, pero aquí, con bocacalles, encrucijadas, y el carácter atropellador del margariteño, es mucho peor. Por fin logramos que el funcionario nos asignara número (nos dio el 04, con todo y que estábamos de primero, y abordaron hasta el 05). Compramos el pasaje. Otra vez se trancó el punto de venta y tuvimos que volver a raspar la olla, y cuando íbamos a pasar el punto de control de la aduana y me pidieron los papeles de la mudanza (que yo había sacado legalmente en la prefectura después de haber ido a asesorarme en la oficina de la aduana aquí en la isla) el funcionario al ver que eran herramientas se antojó de que esa mudanza no era de persona natural sino de persona jurídica, me hizo pasear las oficinas llenas con mil imbéciles corruptos que me miraban evaluando cuánto me podrían quitar para dejarme pasar con mis herramientitas (con gusto les hubiera dado dinero para que me dejaran tranquilo, pero por culpa del punto de venta de Naviarca, que nunca sirve, me había quedado sin nada de dinero encima)… Como yo les explicaba que esas no eran máquinas comerciales, que no estaban a nombre de ningún taller, que eran mías a título personal, se fueron peloteando el fardo de documentos hasta que se los dejaron al funcionario de la guardia que estaba ahí como último bastión de la matraca… A todas estas el ferry ya había cargado casi la totalidad del pasaje. Faltaban sólo cinco carros que estaban siendo objeto de esculcamientos por parte de la fauna de funcionarios que hay en ese sitio… Me armé de valor y le dije al guardia después de que él me había dicho que tenía que bajar todo para revisar cajita por cajita, que ¡coño! Que qué ganas de ponérmela difícil esta isla condenada, que si nunca me iba a dejar en paz, que para mí había sido y seguía siendo una maldición que amenazaba con perseguirme el resto de mi miserable vida…, que esas máquinas era lo único que me había quedado de un pésimo divorcio en el que había perdido casa, terrenos, carro, hija, -¡mire el documento de divorcio, mírelo!- y que hasta eso se me iba a dificultar salvar, y qué sé yo cuantas cosas más le dije…, todas ciertas, además… El tipo se me quedó mirando fijamente y me bataqueó todo el paquete con los papeles contra el pecho, con fuerza, gritándome que me fuera a la mierda rápido antes de que se arrepintiera… Llegamos a bordo de penúltimos, delante de un taxi que se había recalentado en la cola justo antes de abordar, y que tuvieron que meter al ferry empujado, después de haber abordado nosotros.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:36am. Zarpa la chalana “Caroní” con nosotros a bordo, rumbo a Cumaná. Nos metimos en su cabina, que queda como en un sótano sin claraboyas ni ojos de buey bajo la cubierta de carros, con aire acondicionado, dos grandes pantallas de televisión, y unos asientos que están bastante cómodos… Traté de dormirme, pero la película que estaban dando (algo sobre un robo de bancos, unos policías corruptos, y qué sé yo qué más) captó lo suficiente de mi atención como para no dejarme dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11:59am. Desembarcamos en Cumaná. Bajé del congorocho frente a un cajero automático para sacar algo de dinero, y ¡suerte en la vida! Me dio la plata, así que teníamos efectivo para costear el viaje, por lo menos, hasta Barquisimeto. Tres alcabalas nos pararon en este tramo para “martillarnos” algo para los refrescos. En una le dimos diez bolívares al funcionario que nos dijo que no nos iba a hacer perder tiempo revisándonos, que le diéramos alguito para completar. En la siguiente alcabala, el policía ni siquiera nos hizo la velada amenaza de revisarnos, nos preguntó que si estábamos legales, y de una vez nos pidió algo “pa’la calol”. Le dimos cinco bolívares… En la siguiente, ya entrando en la zona de Mochima, nos dio pena, pero ya no teníamos sencillo y le dimos al pobre policía ¡dos bolívares con cincuenta céntimos! Yo pensé que se iba a molestar, pero no, los aceptó con simpleza y nos aclaró que era pa’completá, que era pa’completá, pa’completá, completá, completá… Ojalá el buen hombre haya logrado y siempre logre completá… Lo digo de corazón ¡pobres criaturas condenadas a vestir de negro bajo el inclemente sol venezolano! El que les diseñó el atavío (y se ganó la comisión) es el que debería venir a darles pa’completá…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paramos un poco más adelante a comer pescado por ahí, por la zona de Mochima y seguimos hacia Puerto la Cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 2:55pm, llegando a Pertigalete conseguimos otra cola gigante. El congorocho se negó a seguir prendiendo por sí mismo. El motor de arranque se terminó de echar a perder por lo que en adelante tuvimos que arrancarla empujada. Poco rato después nos enteramos que había ocurrido un accidente en Pertigalete, pero que ya lo estaban despejando. Ya a las 3:35pm estábamos dejando atrás Pamatacualito, que está casi en Puerto La Cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Puerto La Cruz debíamos dejar unos cubos de madera en casa de la tía Lena, trámite que resolvimos con bastante rapidez, y a las 5:32pm ya estábamos saliendo de Barcelona por el lado de Los Mesones. Había bastante tráfico, pero a las 5:45pm estábamos francamente en carretera rumbo a Píritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6:20pm. Píritu. Sin novedad y sin martillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8:11pm. Cúpira. Paramos a comprar casabe. Seguimos sin novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9:35pm. Llegando a Tapipa. Cola de carros. Nuevo accidente. Dos gandolas atropellan un pequeño carro. Lo escachapan entre las dos y trancan toda la vía. No pasan ni las grúas ni los socorristas, ni los fiscales de tránsito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11:05pm. Por fin quitan las gandolas y empieza a moverse la cola de carros. Lenta, pesadamente. Los idiotas pícaros que se meten por el lado izquierdo de la vía para adelantarse trancan la carretera en ambos sentidos, y los fiscales, en vez de multarlos o algo se hacen de la vista gorda y todo el mundo se jode.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ahí, hasta Caracas tardamos mucho porque los camiones que habían atropellado al pequeño carro, rotos como iban, con cauchos desinflados, no tenían dónde apartarse de la vía, y obstruían el libre flujo vehicular. En la vía contraria vimos accidentados, carros recalentados, gente desesperada… Un circo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12:39am del día 02/09/2011 entramos a Caracas por el lado de La Urbina. De ahí al Paraíso donde vive mi mamá tardamos veintisiete minutos. Se ve que no había un carro en la vía ya…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cenamos y dormimos ahí, en casa de Licha, mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 7:23am ya estábamos dejando atrás la ciudad de Caracas. Estábamos dejando el peaje de Hoyo de la Puerta, conocido también como el peaje ‘e Tazón. Natalia venía con nosotros rumbo a Barquisimeto para pasar unos días con sus tías, mis hermanitas menores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8:27am. Pasando San Mateo sin novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11:18am. Entrando en Puerto Cabello a dejar unos paquetes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12:10pm. Pasando por la refinería El Palito, en las inmediaciones de Morón, el pueblo más feo del mundo. Estaban arreglando unos huecos en la vía donde está el paso de trenes, y la cola era triplemente espantosa. El calor, la anarquía, y la fealdad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1:09pm Farriar. Sin novedad. El congorocho muy caliente y vibrando, pero sigue avanzando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2:08pm. Urachiche. Sin novedad. Esa parte de la carretera está muy buena. La verdad es que hay una diferencia abismal entre las vías de oriente y las de occidente en éste país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2:37pm. Entrando en Barquisimeto. El congorocho viene casi recalentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3:47pm. En casa de mi papá. Natalia está feliz. Se me pierde rápido entre tías y códigos adolescentes. Luisa nos guardó almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4:40pm. Ya almorzados vamos a buscar un mecánico amigo de Francisco para que le revise el arranque. Lo revisa y nos comunica la nueva de que no sirve, que habría que bajarlo y llevarlo a reparar. Decidimos seguir así para Mérida…, ¡total!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5:56pm. Saliendo de Barquisimeto por el lado de Cabudare vía Acarigua. Buena carretera. Nos paran en La Campiña para pedirnos para los refrescos. Yo tomé la previsión de cambiar cincuenta bolívares en billetitos de a cinco. Les dimos uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9:31pm. Felices en las inmediaciones de Barinas. La estrategia de cambiar el billete de cincuenta en sencillo de a cinco surtió efecto. Nos pararon seis veces y en todas las alcabalas se nos acercaron diferentes versiones del mismo policía, o el mismo policía en distintas versiones, todos de negro, con barriga unos, sin barriga otros, pero todos oliendo a sudor resudado (si yo agarro al que condenó a estos pobres tipos a vestir de ese color, que se agarre ¡que se agarre! Que le voy a dar pa’que complete), y con más o menos la misma cantaleta, que si no los vamos a hacer perder tiempo revisando –a ver ¿de dónde vienen y para dónde van? ¿de Margarita? ¿y van pa’Mérida? ¡ah, no! ¡ustedes lo que vienen es en regla y son bravos pa’ echá rueda es lo qué! ¿no tendrá alguito ahí pa’completá?-. Y bueno, nosotros colaborando con el trajín nacional, porque para algo es que estamos trabajando para cambiar las viejas estructuras… No, disculpen, me pasé…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9:37pm. En Barinas comiendo parrilla revuelta… Sí, resulta que la única forma de hacerle un exorcismo al gluten (que yo conozca) es meterle un buen trozo de carne sin carbohidratos hipócritas. Eso hace que se me acelere el metabolismo, y aquello que me echa a perder tan feamente, sale más rápido de mi sistema (teoría no del todo científica que me ha apoyado incondicionalmente en mi gusto por la preferencia y profusión de carnes rojas en mi dieta habitual), la cosa es que llegamos a un corredor de comederos de carne que mide como un kilómetro de largo y, qué decir, que nos paramos a cenar… Le pregunté al amigo que estaba ahí ahumándose en los fogones sobre lo que ofrecía, que si tenía una parrillita mixta o algo así… Me dijo que no, que lo que tenía era parrilla revuelta, que traía carne, chorizo, morcilla, pollo, y chinchurria todo revuelto en un mismo plato… Le dije que esa era mejor que la que nosotros queríamos, y que nos diera dos… Celestiales pedazos de cadáver exquisitos aquellos… Comimos con la sola tristeza de que el amigo no tenía picante. Me miró con cara de chivo comiendo tamarindo cuando le pregunté que si tenía, pero me respondió que no, que se le había acabado. Ahí, a un lado de la carretera me quité la pinta playera que traje de Margarita y me vestí de pantalones largos y franela manga larga también, para enfrentar al páramo más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 10:04pm estábamos en la alcabala de Barinitas justo en el pie de monte. Allí no nos matraquearon sino que nos informaron que no había paso por el páramo, que había que irse por San Cristóbal, o por Barquisimeto porque había tres derrumbes y la máquina no trabajaba a esta hora. Nos lo pensamos un rato ahí, más adelantito de la alcabala, y decidimos esperar un rato a ver qué pasaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían camiones delante de nosotros aparentemente esperando que despejaran la vía, y en cierto momento de la noche (lamentablemente no anoté la hora exacta, pero pasaban las tres de la madrugada) encendieron motores y empezaron a avanzar… Hicimos lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco más adelante, antes de empezar a subir el páramo nos detuvo una alcabala de guardias nacionales o de soldados (ya no los sé distinguir) y nos pidieron todos los papeles, casi les da por hacernos bajar la carga para revisarla, pero en un momento dado uno de ellos, el que tenía más cara de aburrido me preguntó que si yo era el dueño de la carga (había leído los papeles no menos de cuatro veces hasta que dio con ese detallito), le dije que sí, que los corotos eran míos. Nos devolvió los papeles, mandó a cerrar, y nos recomendó mucho cuidado en la vía del páramo. Le preguntamos lo del paso, y nos dijo que estaba despejado, pero que tuviéramos mucha precaución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos amaneció arriba, en la cumbre, justo en el cambio de vertiente. Cerca de la laguna de Mucubají. Un amanecer claro y muy frío. Tenía tiempo sin sentir un frío tan afilado, ni idea de la temperatura que estaría haciendo, pero en comparación a la que hizo durante toda la travesía, era un congelador…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a Mérida a las 7:34am. Encontramos el lugar donde debíamos descargar sin ningún problema, aunque dimos una vuelta innecesaria por el lado de debajo de la ciudad por estar de zoquetes siguiendo los letreros que indican la vía del aeropuerto… El caso fue que llegamos, descargamos, les instalé las máquinas a los amigos allá, les hice una demostración de su uso, me aseguré de que me hubieran entendido, me pagaron, conté los reales, y a las 10:04am del día 03/09/2011 estábamos arrancando de regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10:30am. Pasamos la vuelta de Lola y entramos en la vía del páramo otra vez camino a Barquisimeto. A las 10:52am le aviso vía mensajito con el celular a mi hija que ya habíamos entregado, que todo estaba bien, que ya íbamos de vuelta, y le di las gracias por traerme tan buena suerte en la vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la carretera del páramo habían tres derrumbes esta vez, razón por la cual llegamos a Barinitas a las 3:52pm. Menos mal que los encontramos de regreso, descargados, y en bajada. Así no era tan difícil empujar al congorocho repotenciado a medias para que arrancara el motor, con todo el dolor de las crucetas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya a las 5:23pm estábamos pasando por Guanare. Sin más novedad ni martillo. El cardán ya vibra a setenta kilómetros por hora. No le digo nada a Francisco, pero temo que se salga de su sitio…, pero lo cierto es que mientras no se salga seguimos avanzando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:46pm. Entrando a Barquisimeto. Toca a su fin esta etapa del viaje. Es sábado en la noche, no puedo ir a depositar este dinero hasta el lunes. Bueno, tocará esperar… Llegué a casa de mi papá con una urgencia casi sobrenatural de usar el baño. Primera vez que yo recuerde que tengo la necesidad de bañarme a esos niveles… Ya no recuerdo cuándo fue la última vez que me bañé… Le quité una toalla a mi papá y lo dejé con la palabra de saludo en la boca. Entré a la ducha y me estuve echando agua por encima por cuarenta minutos contados. Cerré por conmiseración con todo aquel que carece de agua corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visita en casa de mi papá duró seis días. Los primeros tres más o menos programados. Los siguientes porque nos dejó el avión que nos traería de vuelta a Caracas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedió que conseguí pasaje para Natalia y para mí para el día 7/9/11 a las cinco de la tarde. Llegamos con cincuenta minutos de holgura al aeropuerto y ya habían cerrado el vuelo porque estaba sobrevendido y la lista de espera era enorme. Pregunté para cambiar el pasaje y me informaron que sí, que cómo no, que hiciera la otra cola y que lo cambiara para mañana a la misma hora… Me pasé de cola y me formé detrás de una señora que estaba ahí flanqueada de sendos guardias nacionales. Se tardó más de una hora ahí, y fue tanto lo que se tardó que ya la gente detrás de mí protestó furibunda y tuvieron que abrir otra taquilla. Por supuesto pasé yo de primero para que me informaran que la señora de al lado había comprado las dieciocho plazas disponibles en el avión de mañana, que sólo quedaba para el del día 9/8/11 a las 9:10am… Bueno, lo cambié para ese, qué iba a hacer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total que fue ése día que pudimos Natalia y yo emprender el regreso. A las 8:21am ya estábamos chequeados, y a las 9:13am a bordo del aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 10:13am ya estábamos en Maiquetía abordando el autobús que nos subiría a Caracas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a casa de mi mamá a las 12:13am bajo una tormenta de granizo como tenía años que no veía. El granizo sin derretirse rebotaba de los techos de los carros, caía en el piso, y corría por las cunetas. Estuve haciendo memoria de cuándo fue la última vez antes de esa que vi granizar así, y llegué a la conclusión de que fue en los setenta, más o menos cuando tenía la edad de mi hija… Qué extraño…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma tarde, después de almorzar, llevamos (mi hermano Luís Gabriel  nos llevó en su carro) a Natalia a casa de su abuelo -papá de su mamá- quien vive en San Antonio de Los Altos en el estado Miranda. Allá la dejé con todo el dolor de mi alma, y regresamos a Caracas mi hermano y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de mediodía del día 11/09/11 llegó a Caracas mi tío Francisco con el congorocho casi completamente repotenciado, y emprendimos el viaje de regreso a la isla. Me explicó que nunca consiguió las crucetas originales (y eso que el congorocho es una camioneta panel nueva y de marca conocida), que compró unas de otro carro y las trabajó en el torno para ajustarlas. Se trajo las crucetas que le quitó para mostrármelas. Parecían las estrellitas esas con filo que lanzaban Los Agente Fantasma… No se salieron ni se sabe por qué…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7:29pm. Llegamos a Puerto La Cruz sin novedad y a las 9:24 ya estábamos cenados, con pasaje comprado para el ferry de las 2:00am, nos habían captado la huella en el kioskito de identificación, y haciendo la cola en los andenes esos donde se estaciona uno para esperar… Otro guardia se antojó de fastidiarnos porque la carga no coincidía con la guía. En ella la carga venía reflejada en cantidad de recipientes, pero como dos de ellos eran enormes e inmanejables se cambiaron por dos más de la mitad de capacidad para poderlos mover a mano, y por eso el guardia contó dos de más… Bueno, cuando ya el ferry estaba por dejarnos a las dos de la madrugada, nos martilló para los refrescos y Francisco le dio, en vez de dinero, un galón de desinfectante líquido para pisos… Matraca polifacética la de esta gente… Ya las muchachas de las chemisses rojas se habían ido y nadie nos chequeó la identidad, es decir, si la huella que me habían captado era la misma huella del pasaje que yo cargaba y que podía haber cambiado, porque así es la vida de madrugada en los muelles de la nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 7:33am del día 12/09/11 estábamos desembarcando en suelo margariteño con mar de leva del suroeste, condición que complica mucho la maniobra, que se hace a riesgo, y en (des)orden de salida, como debe ser…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya a estas alturas cubrí los pagos que tenía que hacer y para lo cual vendí las máquinas, el año completo del colegio de Natalia, sus uniformes, y todo el corotero pendiente… Ahora resta terminar de cerrar esta otra etapa…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-6737308010278721799?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/6737308010278721799/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=6737308010278721799&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6737308010278721799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6737308010278721799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/10/bitacora-comentada-segunda-entrega.html' title='Bitácora comentada Segunda entrega: regreso, salida, y vuelta a la isla.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-veLddYeBICQ/TohhlyR47iI/AAAAAAAAAno/PYlKzI1iKfI/s72-c/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B228%2B%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-4718522124260055067</id><published>2011-09-26T18:23:00.001-04:30</published><updated>2011-09-26T18:26:11.173-04:30</updated><title type='text'>¡Por fin recuperé mi máquina! Primera entrega: Salida de la isla.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/--2KnmTtSu8I/ToEC_bHW36I/AAAAAAAAAng/HfgECcmPdcc/s1600/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B175.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/--2KnmTtSu8I/ToEC_bHW36I/AAAAAAAAAng/HfgECcmPdcc/s400/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B175.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5656805895587684258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Como aprendí francés de pequeño&lt;br /&gt;Puedo decir “j’ai perdu ma pluma&lt;br /&gt;Dans le jardin de ma tante”&lt;br /&gt;Para informar a un parisino&lt;br /&gt;De que he perdido mi pluma en el jardín de mi tía&lt;br /&gt;(cosa, por cierto, que nunca me ha pasado).&lt;br /&gt;Lástima no haber sido nunca demasiado estudioso&lt;br /&gt;Porque podría haber obtenido muchos más conocimientos&lt;br /&gt;Por el mismo método.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Savater&lt;br /&gt;“Las Preguntas de la Vida” p. 49.&lt;br /&gt;Editorial Ariel 1999.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Coño! Y no sólo la recuperé, sino que he encontrado sus partes sumergidas en el caos más absoluto que reina en lo que queda de La Guachafita, se las he conectado, y hasta han funcionado correctamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré unos compactos con música de la que a mí me gusta y ahora no tengo que calarme el vallenato del criminal de mi vecino, aquel que representa la voluntad de poder tan kafkiana que tanto daño le hace a éste país. Allá aquellos que defienden esas tesis, pero por mí, que se los lleven los demonios, eso sí, lo más lejos posible. Ni tampoco me veo obligado ya a oír de la programación radial local que no es del todo mala, aunque bien de acuerdo a como está muy en boga en estos días, resulta tendenciosa, oiga la que oiga. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy escuchando una vaina india, de la India quiero decir, que es interesantísima. Hay que ver lo que se puede hacer con la pentatonalidad esa que usan ellos por allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es de eso de lo que quiero escribir hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy contento, pude bajar todo el material que tenía en mi cámara, mañana en lo que recargue el Bam 3G podré conectarme a la red, subir esto o cualquier otra cosa al blog que ha estado abandonado por falta de conexión (no me van a creer tal vez, pero vivo en la edad de piedra), en fin, volver a la cybervida esta que es tan de estos nuestros tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que me desconecté hace ya ni sé cuánto tiempo ha pasado mucho agua por debajo del puente, el puente que sea… Han pasado cosas que necesitaré tal vez meses y varios post para relatarlas completas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi familia, o buena parte de ella, ya se fue a vivir a los Estados Unidos y yo sigo en este país ultimando detalles, atando cabos sueltos, entregando trabajos pendientes, vendiendo la casa… En fin, todo aquello que más nadie puede hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de que mi esposa subió en aquel avión que la llevó a Ohio comenzó una aventura que siento que tengo la necesidad de contar. No su parte de la aventura, la mía, que me llevó a través del país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aventura comenzó aquí en Margarita el día en el que se fue Anne-Marie a Caracas para preparar su viaje al exterior. Un jueves 11 de agosto de 2011 a las 9:45 a.m. Pero déjenme escribirlo tal cual lo anoté en mi especie de bitácora manual a falta de computadora. Lo que escribo a continuación es fiel y exactamente como está en mi cuaderno verde, y me perdonan por favor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin de La Guachafita. Día 11/08/2011 9:45 a.m. Se van Anne-Marie, Zoé, y Natalia para Caracas. Desayunamos arepas, revoltillo raro (con cebollas moradas que al freírlas se ponen de un color feo, no quedaban ya de las blancas). Última comida en familia aquí. Vendrán otras en otras partes. Siento muchas cosas, tantas, que parecen nada… Me fui a La Asunción a buscar el permiso de mudanza de las máquinas, a tomarme las fotos que faltaban para lo de la visa, me metí un rato en el cyber que está detrás de la iglesia para conectarme un rato con el mundo virtual. Salí de ahí a las 12:22 p.m. y caminé por el bulevar hasta el cajero automático de Banfoandes que está a un costado de la escuela Francisco Esteban Gómez para sacar el dinero y pagar el camión de agua que voy a echar en el tanque de la casa. De ahí seguí andando tranquilamente hasta la dulcería “El Dulce Criollo” donde me compre una botellita de agua mineral de 600cc. Luego, bordeando el domo y después la pajarera, seguí caminando por el lado este de la autopista hasta la licorería “La Reina de las Antillas” en Guatamare. Ahí me compré otra botellita de agua pero de 350cc y seis cervezas Grolsch. Las metí en el morralito que me regalaron María Teresa y Gory en Madrid, y me vine caminando lentamente hasta la casa por toda la vía de Guatamare. Llegué a casa a la 1:22 p.m. Increíble. Una hora exacta. Sin prisas y con tres paradas. No he calculado la distancia, pero serán unos tres kilómetros a lo sumo digo yo, porque andando a paso de travesía suelo hacer unos cinco y medio a seis kilómetros por hora, y si venía despacio, y además me detuve tres veces, digamos cinco minutos cada vez, como muy rápido haría tres kilómetros por hora… Es impresionante como el acérrimo sol que padecemos en esta isla hace ver las distancias enormes… Ahora estoy aquí, sentado frente al ventilador, tomando una cerveza y oyendo el vallenato implacable del zaratustriano latonero, como esperando a Godoy…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me siento derrotado por primera vez en mucho tiempo. Siento que nunca fue tan cierto aquello de que “a quien algo quiere, algo le cuesta”. Por la pelota que siento en el sistema digestivo y el revoloteo de polillas dentro del cráneo, estimo mal cualquier imponderable. Estoy muy loco y me alegro mucho. El coño de tu madre, Margarita…, me tiraste a joder durante más de diez años y ahora no hallo cómo mandarte a la mierda… Pero aprendí. Aprendí mucho. Ahora tengo que correr lejos rápidamente antes de que se me olvide y tenga que volver  empezar a aprender ¡Zape!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 12/08/2011 7:03 a.m. Preparo café y lavo los platos. Me dejaron un cerro enorme de platos sucios.&lt;br /&gt;7:41 a.m. Le envío el mensaje de buenos días a Anne-Marie.  &lt;br /&gt;7:53 a.m. Monto mi comida del día. Lentejas. “Con esa olla como varia veces”. Corrijo algunos textos.&lt;br /&gt;9:34 a.m. Desayuno. Me fumo un tabaco bastante bueno. Un Bauza regalado como de 15cm.&lt;br /&gt;Anoche me avisaron que en el transcurso del día de hoy vendría el camión cisterna a llenar el tanque. Hace mucho tiempo, desde que hay racionamiento de energía eléctrica, que no llega agua por el acueducto. De las tres bombas que tiene la estación cercana sólo están usando una o dos y por eso la presión no es suficiente para elevar el agua hasta donde está “La Guachafita”. La cota de aquí debe estar muy cerca de la 80. Google Earth nos sitúa sobre los 280 pies de altura, pero se ve que esa altitud está promediada con la de los cerritos circundantes. En todo caso, siendo la cota 80 la máxima permitida para el desarrollo urbano en esta isla, la presión de bombeo del acueducto estará en su tope para esa altitud. Creo que mientras haya limitaciones eléctricas seguirá esta casa sin recibir agua por la tubería… El asunto es que hoy estoy pagando arresto domiciliario, porque si llega el camión y no estoy, me quedo sin agua hasta quién sabe cuándo… Esperando a Godot…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9:58 a.m. Hay un pajarito construyendo un nido en una rama baja del nin que está frente a la ventana central de la casa. Ese fue el árbol que más tardó en crecer. El año pasado por esta fecha era un bonsái de una cuarta de altura. Sus hermanos ya entonces sobrepasaban mi estatura. Yo le dije muy seriamente que si se iba a quedar pigmeo que me avisara, que yo lo sustituía rápido. Pues se debe haber llevado un buen susto, ya es más alto que sus hermanos (unos cuatro metros) y es el primero en tener un nido de pajaritos. El pajarito tiene los colores amarillo y negro de un turpial, tiene una mancha blanca en el área de los ojos, y medirá dos pulgadas y media desde la punta del pico a la punta de la cola… Se va a buscar ramitas, regresa y se para en la cerca, mira alrededor con cautela, baja al suelo (siempre con la ramita que trae en el pico), y después sube al nido. Coloca la ramita en su sitio y sale a buscar más… He tratado de fotografiarlo, pero la cámara es lenta y el pajarito es muy rápido. Trataré de nuevo cuando anide. Me extraña que hiciera el nido tan bajo. Está a un metro de altura del suelo. Espero que no lo vean ni los gatos, ni la perra, que es especialista en cazar aves… Caza tordos piratas y pollos… Sí que se siente raro darme cuenta de que mi familia se fue para no volver… Ya nunca más comeremos juntos aquí, ni dormiremos aquí, ni bromearemos aquí… Es rarísimo… Bueno, será por allá entonces que reanudaremos la vida juntos… Esta mañana me desperté solo… Qué fu…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13 de agosto. 9:28 a.m.&lt;br /&gt;Hoy no me levanté tan temprano. Desperté con la sensación de que no me había despertado y al mismo tiempo de que nunca me había dormido. Bueno, ambas opciones son válidas o pueden serlo. Finalmente a las 7:40 a.m. decidí ponerme en pie. Sólo decidí, nada me empujó afuera. No me estaba orinando, no hacía calor pues llovió en la madrugada, de 1:00 a 1:20 a.m. y amaneció encapotado, ventoso, y fresco. Tampoco tenía hambre aunque anoche no cené. No me provocó. Supongo que fue porque la ansiedad que sentía ayer esperando respuesta de lo de la reparación de la camioneta de mi tío Francisco en la cual llevaremos a Caracas las maletas de Anne-Marie, y a Mérida las máquinas que vendí, me mantuvo todo el día mordisqueando algo. Era natural que en la noche no tuviera hambre… Ayer me di cuenta de que la yuca que nos dieron en pago por lo del letrero que hicimos se estaba echando a perder. Salvé la que estaba buena y la sancoché. Esta mañana la freí con mantequilla y salsa de soya, y me comí una parte. Ayer y hoy he estado esperando en todo momento que aparezcan mi mujer y mis hijas. Pero acabo de darme cuenta del por qué, es que está sus cosas por todas partes, hasta unos cepillos de dientes (uno azul Reach, otro igual pero rojo, un Oral-B morado, un Colgate azul, y el mío que es Colgate 360º). Claro están todos feos, sucios, y mustios, no son los de ellas. Son cepillos viejos que siguen ahí porque nadie los botó. No lo hice tampoco. Siguen ahí…, como quisiera que siguieran ellas… Estoy triste. No tengo que decirlo, es natural que lo esté: se esfumó todo… Bueno, es un punto de vista miope de los que le gustan a mi ego… Pero hace que estemos tristes los dos, mi ego y yo, Él se aferra (a la casa, a la isla, a Natalia, al tierrero, al sol, a la playa, al esfuerzo hecho, a las ideas, a las motivaciones, a lo perdido…) y sufre, le duele hasta el píloro, y con razón, desde su punto de vista… Yo deje ir todo pues sé que nunca tuve nada (¡eso sonó mal!) si lo vemos con una perspectiva amplia. Quiero decir que la casa es mía hasta que la compre otro, la isla no es mía ni de nadie (sólo viví en ella), Natalia es de ella y sólo de ella, el tierrero es una circunstancia puntual, el sol lucet ómnibus, la playa siempre estará ahí donde el mar toque una costa arenosa, el esfuerzo hecho es un gran aprendizaje (y ese se va conmigo), las ideas inevitablemente estarán siempre revoloteando alrededor de mi cabeza (pluguiese Alá nunca más, en adelante, tener idea genial ninguna), las motivaciones vienen y van de manera impredecible, y lo perdido no existe… Pero es tanta la tristeza que repentinamente ataca a mi ego cuando, por decir algo, abro los ojos en la mañana y veo que no sólo no está mi esposa a mi lado, sino que no volverá, que tardo rato en explicarle y que me entienda que sí, que es verdad, que no está ahí, que ya se fue, y que apenas pueda seré yo el que me reúna con ella allá, donde vamos a reunirnos. Lo mismo pasa con Natalia, con Zoé, y con Mateo… No es el fin. Es un cierre de capítulo. Empiezo otro. Es sólo eso… Cuando lo logro explicar al tonto de mi ego, y él lo vuelve a entender, entonces estamos bien y hasta hambre nos da… A veces creo que peligra mi cordura, pero rápido me doy cuenta de que no es así. Lo que está ocurriendo lo decidimos así, por voluntad propia. Es un paso, o más bien una caminata, hacia donde queremos ir. Cierto, uno se encariña con algunas cosas, circunstancias, paisajes, y vainas así, pero es momentáneo. Se comprende. Pero, “mi querido e infantil ego, por favor déjame seguir adelante, y así avanzaremos ambos”… ¿Te parece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14 de agosto 8:45 a.m.&lt;br /&gt;Es domingo. Me acordé de los domingos en la época del barco. Durante mi vida en el muelle. Pero esta vez no me dejé atrapar por la melancolía. Hice café, me di un buen baño, me afeité con cuidado, prolijamente, y salí. Tuve que esperar un buen rato para que pasara un taxi que me llevara a Traki. Finalmente pasó un vestigio de lo que alguna vez fue un carro y me llevó hasta allá por veinte bolívares. Subí al cyber a revisar mis correos y a chatear con Anne-Marie ¡coño, cómo la echo de menos! Estuve una hora ahí. Luego fui a la Proveeduría Sigo porque tienen unas cabinas telefónicas y casi siempre hay alguna disponible. Hablé con mi mamá largamente. Traté con mi papá, pero no lo conseguí. Intenté con Carlos Calderón, pero tampoco se pudo. Finalmente contacté al sr. Marcos, el taxista de confianza, para llevar las tres maletas que quedaron aquí. Mañana a las 8:00am viene a buscarme para llevarlas a Tealca y así mandarlas por tierra a Caracas. Después de eso me vine a la casa para terminar de cerrar la maleta larga y empaquetarla bien para el viaje… Ya cerré todo, comí unas sobras que tenía en la nevera. Son las 3:52pm y como suelo hacer, tengo la radio encendida sintonizando una emisora que transmite mucha música de la época de mi niñez (está sonando It’s a wild world de Cat Stevens), parece que la nostalgia está de moda, o tal vez sea que la música que está de moda la oye otro target que no es el que le interesa a la emisora ¡qué importa! El caso es que me siento muy extraño. Hace un momento sonaba “Wish you were here” en versión unplugged, que es la versión más melancólica de esta ya de por sí melancólica canción. Sí, tristísimo, y tuve un par de conatos de llanto que afortunadamente logré deflectar y no cuajaron. No voy a salir con que estoy brincando en una pata de la alegría con todo esto –ahí estaba yo zarandeando libros de allá para acá y de acá para allá alborotando a un mismo tiempo un polvero y un cerro de recuerdos- porque no todo ha sido malo durante estos cuarenta y siete años y pico que llevo dando y llevando coñazos en este bendito mundo de luz, y porque bueno, porque “Iucunda memoria est praeteritorum malorum”…, y de eso precisamente es que quiero hablar/escribir en este momento (ahora está sonando “smoke in the water” en versión original Deep Purple Made in Japan, LP álbum de doble carátula rosa -¡jajaja! Recuerdo que un maracucho amigo mío, Paolo Giusti, traducía el título de esta canción como “fumando en el baño”…, seguramente él sabía algo que yo no)…, el caso es que no estoy triste por irme, aunque muchas veces siento lo contrario, lo que me entristece es tener que dejar aquí a Natalia sin saber cómo ni cuándo la volveré a ver. Me cuesta mucho practicar el desapego con ella. Me sé bien la teoría del desapego y hasta me sale bien con muchas personas y con todas las cosas (yo pensé que me dolería vender mi carro viejo, por ejemplo, y no, no fue así, lo vendí y ya) pero con mi hija es un verdadero trago amargo y más también. Ella es uno de mis amores cósmicos de categoría épica y dimensiones heróicas (¡coño! Ahora pusieron “Roll over Beethoven” versión de los Beatles) y sé que por eso no tiene ni principio ni fin, estaba aquí antes de que llegáramos y aquí seguirá cuando nos vayamos, pero aun así es dura la separación (“Dust in the wind”. Kansas, Point of knoun return)… Pero si quiero tener algo más qué ofrecerle tengo que dar este paso que estoy dando. Es por mí y es por ella. No hay factura de por medio. Es algo que hay que hacer. No es un sacrificio. En un par de meses cumplo treinta años trabajando. Empecé a trabajar antes de cumplir los dieciocho años, durante el gobierno copeyano de Luis Herrera Campins en el cual Venezuela quebró para los venezolanos. Durante el gobierno que reventó con el viernes negro, que dictó aquel vergonzoso “habeas corpus” a sir Vinicio Carrera compadre del presidente, y que inyectó dramáticamente la corrupción en la sociedad entera. Cierto, se dice que la generalización de la corrupción administrativa es este país ocurrió durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez conocido como el de la “Venezuela Saudita” del “tabarato dame dos”…, y hasta puede ser que ésta viniera con Colón en sus carabelas, puede ser, no lo dudo, pero es del gobierno de aquel monstruo de la inoperancia llamado Luis Herrera (“Arregla esto” era su slogan de campaña) que se sembró la convicción de que el robo no era una vía más, sino la única vía para hacer dinero en éste país. Tanto así que de ahí salió, por cosas de la pendularidad política, aquel epítome de la vagabundería llamado gobierno adeco del doctor Jaime Lusinchi, del cual tengo cuentos y cuentitos que son verdad, y que no tardaré en echar para afuera también. Total, y para no terminame de echar este bolígrafo en caldo ‘e ñame, voy a cortar un poco el discurso, pues lo que tengo que decir es que tengo treinta años trabajando duro, y que la única vez que he estado a punto de tener dinero fue la vez que formé una empresa de construcción en la que trabajaban más de setenta personas para mí y yo era el explotador, el que me ahorraba algún saco de cemento aquí y allá, alguna cabilla, ofrecía caoba y ponía saqui saqui…, es decir, que cuando estuve más cerca de hacer dinero fue cuando me dediqué a joder a otros. Pero no llegué muy lejos, ni me sirvió de mucho, llegó otro con más agallas y menos ego que yo y me jodió. Está bien. Lo podemos llamar karma, castigo divino, quid pro quo, o que al que a hierro mata no puede morir a sombrerazos…  El resultado es el mismo (“Girl, you really got me now”. Van Hallen ¿o era Halen?), y aquí estoy once años después de eso dando un paso que me llevará fuera de esta país. Ahora, en la distancia que da perspectiva me doy cuenta de que yo no soy venezolano, y si lo soy no quiero ser de la clase que me ha tocado en suerte ser. Aquí se dice que “todos los días sale un pendejo (huevón, idiota, cretino, lerdo, oligofrénico) a la calle y que el que lo agarre hace con él lo que quiera… Normalmente soy yo ese pendejo que sale a la calle y lo joden. La única vez que no lo fui, y más bien era yo el que jodía, fue que logré hacer dinero holgadamente. La vaina fue que vino otro más arrecho que yo y “allá rodé aparatosamente”, como decía el famoso narrador de carreras de caballo en las décadas de setenta y ochenta, creo que era Alí Khan… Así que dejo este país que no me quiere. Sí, yo sé que un país es su gente y que más bien debo decir este país lleno de gente que no me quiere…, aunque eso es un poco injusto porque en este país hay mucha gente que sí me quiere, pero no es de ellos que huyo y espero que lo sepan bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidado, cuidado, van mal, van directo al voladero.&lt;br /&gt;No es éste gobierno, no se engañen…, el problema viene de lejos. El problema vino con Colón en las carabelas y no se ha podido corregir. Entonces, la única manera será tocar fondo, colapsar, derrumbarse, ser pasto de plagas y pestes (ver deslave de la Guaira y Haití, lo que pasó con el dineral recaudado para las ayudas y que nunca llegó a destino…, por ejemplo), perderlo todo, bienes y personas de bien, ser declarado el albañal del mundo, para luego verse obligados a hacer algo cierto. Algo efectivo… Y no estoy siendo tremendista ni nada, hablo de la historia de la humanidad. Suecia, que hoy en día es ejemplo de civilización y respeto, apenas hace unos setenta años era un país invivible. La corrupción, el desempleo, la injusticia, y todas las calamidades que ahora hay aquí, las había allá. Tuvieron que irse a la mierda para poder echar pa’lante y ser lo que hoy son…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14/08 Domingo. 8:38pm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He escrito y escrito, y aun no he podido decir lo que quiero decir, o lo que siento que quiero decir más bien. Hay algo que se me esconde a la hora de quererlo expresar, se esconde, hace una finta, casi lo veo y se me vuelve a esconder… No recuerdo si es Lao Tse o  el IChing que dice que hay que cuidar tanto  el final de las cosas como se cuidó el principio. Que si esto es observado, todo estará bien en la vida. Y sí, de ello hay algo en lo que siento que quiero decir, aunque la transacción implícita en la frase “hacer algo para que todo esté bien”, es decir, hacer algo esperando una retribución, algo a cambio, no es la actitud más Zen del mundo, pero por algo hay que empezar (Está sonando “Logical song” de Supertramp, en la radio. Me recuerda los años que viví en Maracaibo, ciudad querida en mis recuerdos). Y es que esta isla, el tiempo que viví en ella ha tenido algo de la divina comedia, algo dantesco en más de un modo puedo decir, algo infernal en un sentido poético, algo profundamente significativo, algo deslumbrantemente bello, lleno de simbología, el lapso de mi vida que transcurrió en esta isla Margarita ha sido mi iniciación, mi entrada a la vida. No sé si iluminada estará mi existencia en adelante, pero siento una tranquilidad llena de humanidad descomplicada latiendo en alguna parte de mí. No sé en cuál. Volver a relatar aquí todo de nuevo no tiene sentido, es un despilfarro de tinta, creo, pero hay cosas que tengo que ver claras sobre el papel como para cerciorarme de que estuvieron ahí. Estoy muy nuevo en esto y no sé aun en qué parte de la realidad está, si es que está… Cuando me vine a vivir a Margarita estaba severamente deprimido, acababa de fracasar mi empresa, y de haber rozado mi pequeña parcela de poder pasé en poquísimo tiempo al centro inhóspito de un desierto desconcertante. Las razones por las cuales sucedió todo lo anterior las vine a descubrir hace realmente poco y ya no importan nada. No importan como razones porque la vida cuando llega a adulta ya no necesita de razones… Cuando yo era niño adquirí la sensación de que era un espectador, que veía las cosas a través de una ventana, que la vida estaba allá afuera y que lo único que podía hacer era asomarme y ver. Nada de participar. En adelante hice miles de disparates en mi intento de pasar por esa ventana y meterme en el proscenio de la vida. Errores de perspectiva, de paralaje, no sé, engaños del punto de vida. Hube de cometer el error más contra natura para verme obligado a purgarlo. Tuve que pretender ser otro distinto a mí para que no me quedara más remedio que ir en mi busca y captura. Pero tanto empeño y energía puse, tan buen trabajo hice en escamotearme ¡la de redaños que saqué para encontrarme! Primero dudé de mí, luego busqué en otro lado, acto seguido persistí en ello ¡y tanto! Inventé un personaje que me pareció bien, y tan bien, que nunca me satisfizo ¡qué sofisma! Tuve que derrotarme, zozobrar, naufragar, mudarme a un desierto, pasar sed, hambre, privaciones, todo un edén que es como un oasis, para reencaminarme. Es como se supone que funciona el sistema penitenciario: cometes un delito, te busca y te agarra la policía, te juzgan, te sentencian, cumples una condena, sales de nuevo… Ahora es mi responsabilidad enteramente. Tengo diez años trabajando en esto. Tengo diez años siguiendo una pista y creo que voy por buen camino (“A working class hero is something to be”. Lennon Legend ¡el coño de su madre!). Sé que la meta es dejar de buscar y eso no se da cuando encuentras, si no cuando dejas de buscar –es simple- porque siempre has estado ahí… Pero aun tengo que buscar, ya encontraré, o no, eso es otro asunto.&lt;br /&gt;Aquí destrocé mis músculos, mi sistema digestivo, mis nervios, mis ojos…, y aquí reconstruí mi cuerpo, aquí me curé –sí, ya sé, la presbicia no retrocede, ni la calvicie tampoco, pero eso tampoco importa- aquí conseguí con mucha ayuda mi curación y para eso tuve que haberme encontrado primero, si no ¿a quién curaba? Margarita ha sido mi piedra filosofal, o más bien, como en “El Paje caído en desgracia”  de Tristán L’Hermite recibí del filósofo “El polvo de talco, el polvo de proyección, y el oro potable”…, uno elimina las arrugas y rejuvenece, el otro es la piedra filosofal, y el último es un elíxir que cura todas las enfermedades… ¡Coño! ¡Quitaron la luz! Esto va a terminar mal… Son las 9:48pm, eso quiere decir que no me voy a la cama antes de la media noche. Así no se puede. Claro, ellos han robado lo suficiente como para no tener problemas para comprar plantas eléctricas y esas cosas… Más razones para irse de aquí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunes 11:49am 15/08 año 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Suena “I love you more than words can say”. De “It’s so hard to tell who’s going to love you the best”. Karen Dalton. 1969. Capitol… Y es, a toda carrera, mi favorita…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana a las 8:31am estaba yo en Tealca despachando las maletas de Anne-Marie y Zoé que se quedaron aquí por culpa de las restricciones para las importaciones de repuestos automotrices. Con estas palabras basta… Ya a esta hora no sólo estoy de vuelta en casa, después de haber comprado medias, paseado en guagua, consultado mis correos, comprado cerveza, preparado y comido mi almuerzo.&lt;br /&gt;Me fui esta mañana sin desayunar… Estoy haciendo recuentos que después ampliaré si me place, sobre el tema que ahora me ocupa, que es vivir… Noto que la vida tiene más que ciclos, tiene ritmo (como de blues), y una música que hace de uno un comparsa como de cuadrilla. Ya dijo Quino en boca de Mafalda, que la vida moderna tiene más de moderna que de vida, o algo así. El caso es que es que la frase no ahonda, se queda en la superficie, la genialidad contenida en tan pocas letras nos encandila y no deja oír la cadencia sutil de esa música que se impone tarde o temprano por la fuerza inconmensurable de ese tamaño fenómeno que es la vida misma. ¡Tiene poder suficiente para mantener a raya la entropía! y le deja a uno la potestad, eso que llaman libre albedrío, para bailar al son, o para desfasarse todo lo que guste…&lt;br /&gt;Cuando llegué al mundo nadie me dijo esto, y fue por eso que nunca aprendí a bailar (llegó la hora de volver a intentarlo) y hasta hice bastión de eso. Me entretuve con la verdad más falsa que conozco –que uno tiene que inventarse su propia verdad y apegarse a ella- una buena porción de mi vida. Supongo que lo necesario como para encontrar la verdadera…, o más bien para que ella lo encuentre a uno.&lt;br /&gt;Y es que la vida, teniendo su propio ritmo, no hay para qué inventarse nada más. Tal vez por eso es que la vida moderna parece tener un ritmo tan desagradable -¡ya va! ¡tengo una anécdota para ilustrarlo!: resulta que mi tío Pedro Laya Morales, quien es ingeniero civil graduado en 1947, me contrató varias veces para que yo le dibujara a mano los planos de sus proyectos estructurales. En una de esas que fui a su oficina en La casa Italia al lado del Waldorf en donde termina la Candelaria por el lado de la Avenida Urdaneta, me quedé mirando los cálculos que iba haciendo en pantalla su computador (¡era una Epson 386 envenenada con ambiente window! No sé si alguien las recordará todavía) y le comenté “Oye tío, qué gran ventaja con esta máquina que hace los cálculos tan rápido ¿no?”…, a lo que él me respondió, “mira, Luís Guillermo, no sé qué decirte, antes, cuando no existían estas computadoras uno hacía a mano máximo dos proyectos al año, nadie esperaba que uno resolviera una estructura en menos de seis meses. Uno podía vivir tranquilo todo el año con sólo dos proyectos nada más. Ahora con esta máquina puedo hacer un proyecto al mes ¡doce proyectos al año! Bueno, ahora necesito doce proyectos al año para poder vivir…, realmente no sé si estoy mejor ahora que antes-. Y es eso…, cuando empecé a trabajar en la construcción de esta casa, mi vecino que es un viejo margariteño de los Guerra de Santa Ana del Norte siempre me decía: “¡Espérese que baje el sol! ¡Ese sol está muy caliente!” y me lo decía porque el ritmo primitivo de esta tierra lo da el sol. Se trabaja después de que baja el sol a tiro de tres y media hasta las siete u ocho de la noche. Luego desde las cuatro de la madrugada hasta las diez de la mañana como máximo. Es por eso que uno encuentra campesinos, pescadores, empanaderas, vendedores, granjeros, pregoneros, y dulceras, todos en la mañanita y luego de las tres o cuatro de la tarde. De diez a tres sólo se ve gente bajo un guayacán tomando cerveza o chismeando…, y son felices, viven así desde que Margarita era Paraguachoa… Pero vino el progreso a pretender cambiar el ritmo, a meter prisas, a sembrar ambiciones (la ambición es el más cruel de los venenos del ego), gente que pretendió y pretende hacer productivas las horas de la canícula.&lt;br /&gt;Para eso fue necesario conseguir cómo ¿Qué hace calor? Pongamos aire acondicionado ¿Qué hay que llevar y traer? Usemos carros y camiones…, deberían pagar impuestos especiales los que circulen a esas horas en que ni los bongos quieren remontar el Arauca. Y me pregunto yo ¿será verdad que las ganancias justifican los costos? ¿Todos los costos? No estoy muy seguro…&lt;br /&gt;Y bueno, se quebranta el orden natural de las cosas, se navega contra la corriente, y se paga en moneda llamada infelicidad, angustia, estrés, y hasta cáncer si me permiten la licencia.&lt;br /&gt;Claro, lo sé, el mal está hecho. Para la humanidad quedan pocas opciones, y creo que la solución está en la ruptura lenta, paulatina, de los viejos y fallidos esquemas por el concurso de la suma gradual de individualidades…, porque a todos nos afectan las mismas cosas, compartimos anhelos y preocupaciones desde el delta del Kalahari, pasando por Buthan, y aterrizando en Capatárida. Pero de algo estoy seguro. De que en cuanto a los mencionados lugares lleguen Blackberrys y iPads, compartirán con nosotros, además de lo dicho, también el karma… ¡A circular por el camino falso! ¡A bailar desfasados! ¡A buscar lo que no se nos ha perdido! ¿Cuándo será que descubriremos que la felicidad es un excelente negocio?&lt;br /&gt;Creo que es tiempo ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 16 lo usé para guardar las cosas que no debían quedar por fuera de la casa mientras durara mi viaje. Hice una lista de los implementos más importantes, desarmé la cocina y el baño, y los guardé en la casa. Cuadré al taxista para que me viniera a buscar mañana tempranito (6:00am) para irme al aeropuerto. Y me puse a investigar sobre la relación del radio de la tierra con las respectivas alturas en cada paralelo, para ver si puedo extrapolar ese valor numérico a cada latitud en la tierra para usarla como patrón métrico local. Creo que logré algo, pero eso forma parte de otra historia.&lt;br /&gt;Después terminé el día leyendo sobre Pedro Gassendi (1592-1655): matemático, astrónomo, y filósofo que revisó el atomismo antiguo y más concretamente el epicureísmo frente al idealismo aristotélico y cartesiano. Es en quien hay que buscar el fundamento ideológico de lo que se conoce como el movimiento libertino de su tiempo (libertino por librepensador). Intelectuales incrédulos que rechazaban toda autoridad divina: La Mothe Le Vayer (preceptor de la casa real), Gabriel naudé (bibliotecario de Nazarino), Luillier (banquero), Chapelle (hijo de Luillier), Bernier (secretario de Gassendi), Molière y Cyrano de Bergerac. Scarron, Dassoucy, Tristán l’Hermite…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 17 me fui a Caracas. Volé tempranito y sin más inconveniente que el señor del taxi me embarcó y tuve que activar un plan B, que funcionó perfectamente…&lt;br /&gt;Allá me recibieron Anne-Marie y Natalia, y me llevaron a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 18 fue mi gran cita en la embajada americana. Llegamos muy temprano en la mañana y salimos de ahí pasando el mediodía, con toda la diligencia hecha. Es decir que ya soy un señor visado. Poseo la ansiadísima visa de residente, y con ella, como el finado Aldemaro Romero decía, me iré con mi música a otra parte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 19 lo pasamos ultimando detalles, viendo familiares y amigos hasta bien entrada la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 20/08/2011 nos levantamos apenas acostados y bajamos a Maiquetía. Chequearon pasajes y consignaron maletas, y se me fueron mis chicas, ahora sí, para el así llamado gigante del norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarde fue la piñata de Gabriel Fernando, mi sobrino, hijo de mi hermano Luís Gerardo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mi dirección postal es un limbo en alguna parte entre La Asunción Municipio Arsmendi del Estado Nueva Esparta, y Woodlake Court en Loveland OH…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Suena “Life is a long song”, Living in the past. Jethro Tull. 1972. Chrysalis)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-4718522124260055067?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/4718522124260055067/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=4718522124260055067&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4718522124260055067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4718522124260055067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/09/por-fin-recupere-mi-maquina-primera.html' title='¡Por fin recuperé mi máquina! Primera entrega: Salida de la isla.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/--2KnmTtSu8I/ToEC_bHW36I/AAAAAAAAAng/HfgECcmPdcc/s72-c/Ida%2Bde%2BAM%2By%2Bdespues%2B175.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-7080644999725066155</id><published>2011-07-16T15:08:00.001-04:30</published><updated>2011-07-16T15:10:15.719-04:30</updated><title type='text'>Control, Los Amantes, Avance, Apego al Pasado, Celebración.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-SpJgunibOwg/TiHo9baCEKI/AAAAAAAAAnY/rF91l0rAruQ/s1600/nube-14-control.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 164px; height: 248px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-SpJgunibOwg/TiHo9baCEKI/AAAAAAAAAnY/rF91l0rAruQ/s400/nube-14-control.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5630037151216439458" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“El Zen conoce sólo una vida inmensa&lt;br /&gt;Que contiene todo tipo de contradicciones&lt;br /&gt;En una profunda armonía.&lt;br /&gt;La noche está en armonía con el día, &lt;br /&gt;Y la vida está en armonía con la muerte,&lt;br /&gt;Y la tierra está en armonía con el cielo.&lt;br /&gt;La presencia está en armonía con la ausencia.&lt;br /&gt;Esta enorme armonía,&lt;br /&gt;Esta sincronicidad,&lt;br /&gt;Es el Manifiesto Esencial del Zen.&lt;br /&gt;Esta es la única forma de vida&lt;br /&gt;Que respeta y ama,&lt;br /&gt;Y no niega nada, no condena nada.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osho: El Manifiesto Zen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No es sólo pensar lo que causa problemas, porque la verdad que así, para lo tocante a la cotidianidad del devenir, pensando se resuelven menudencias y otros avatares. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema germina de la semilla que es el pensamiento, o no, más bien me parece que hay innumerables esporas flotando por ahí producto de no sabría qué, que vienen y le caen encima a la tierra abonada del pensamiento, que viene uno y riega después con procedimientos y metodologías aceptadas, y es ahí que surge el problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pasa con el cuento de la película de terror en la que hay un fantasmón horroroso, tan bien hecho que casi nos mata del susto. Si uno está viendo esa película y la casa está sola, rápido el ruido que hacen las cortinas al ser mecidas por la brisa nos parecerá cosa del fantasma, los crujiditos y murmullos normales de las cosas se las achacaremos al mismo fenómeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado un rato no querremos ni ir a orinar por temor al fantasma… Hasta ahí todo bien, digamos, natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el miedo sigue ahí y nos hará recordar una antigua oración o conjuro que le oímos a una abuela alguna vez, la repetiremos y hallaremos en ella la valentía necesaria para ir al baño a descargar la vejiga que nos estaba matando a punto de reventar… Allí es que se complica todo… Pensaremos entonces que la oración tiene poder, le daremos un carácter mágico y trascendente. Le rendiremos culto. Crearemos un enorme problema, sin hablar del tema de los royalty por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta imaginarse un poco todo lo que devendrá de ese acto cuando le comuniquemos el milagro a los demás, y lo que pasará cuando los demás vean la película con el fantasmón, y que para ir a mear recen primero la oración de la abuela… Ya los veo yo vendiendo estampitas hechas a partir de un daguerrotipo de una vieja cualquiera, y el montón de gente siguiéndola en Tweeter…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Por favor! ¡El fantasma era un efecto especial en una película! ¡Coño, no existe! Todo no es más que un gigante con pies de barro, échenle agua para que vean como se cae y se desbarata. Es el pensamiento quien ha creado todo el barullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como uno inventa remedios para circunstancias de lo más variadas, tan jaladas de los pelos unas como otras, y luego jura que tiene razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, y yendo más allá: la verdad y la mentira no existen. Dependen de cuan bien escritas estén. Dependen de su poder de convicción que es relativo al nivel intelectual del blanco al cual va dirigido… Es aire caliente, por decirlo de algún modo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos el caso de la gente que tiene que salir al ruedo antes de completar su proceso de madurez. Me refiero a los niños que tienen que enfrentar el mundo adulto sin haber abandonado del todo su niñez… Normalmente son personas que generan estrategias más o menos exitosas para lograr aquellas cosas que no están preparadas para resolver, y lo hacen con los escasos elementos que tiene a mano, y por ensayo y error… Estos niños tenderán a repetir indefinidamente sus experiencias exitosas, lógicamente, hasta bien entrada su edad adulta sin pensar mayormente en lo que hacen, dando origen a los comportamientos emocionalmente incompletos. Es normal, pero no por eso deseable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los habrá que llegados a los sesenta años, o más, seguirán siendo agresivos y arreglando todo a las patadas. Los habrá que resolverán todo llorando o haciéndose los enfermitos. Los habrá que mentirán, o que no le harán caso a nadie, o tremendamente malcriados y pataleteros…, en fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero están también los que saliendo del barrial del caos logran sus éxitos poniéndolo todo bajo control, y por consiguiente creyendo firmemente en que sus logros se deben a su inmensa fuerza y poder sobre el desorden de la existencia. No se han detenido a pensar en lo pequeño que resulta todo aquello que han enfrentado comparado a lo que realmente implica el inmenso quilombo que es la existencia completa… Pasa muchas veces que para mantenerlo todo bajo control se inventan un horizonte cortito y nombran un enemigo controlable…, y sí, esto funciona…, pero no por mucho tiempo, y hay que irse haciendo de la vista corta con toda la lechuga que se le sale al sándwich por todos lados cuando vamos a morderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi Papá me enseñó a andar en bicicleta me mantuvo bajo su control hasta que yo aprendí a guardar mi propio equilibrio. La sabiduría de él estuvo en no soltarme hasta que yo tenía el control, mi propio control. Luego confió en mi propio sentido y destreza. Me he caído incontables veces desde que mi Papá me soltó, cierto, pero si aun no me hubiera soltado ¿qué sería de ambos? Probablemente yo me hubiera acostumbrado a que él me llevara y me trajera, lo culparía por cada matada que inevitablemente nos hubiéramos dado, y para él hace rato que hubiera dejado de ser un placer, sin hablar de lo cansado y hastiado que estaría…, preguntándose que qué había hecho mal para haber criado a un hijo tan pendejo así que no para de depender de él…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El control requiere de un derroche de energía demasiado grande, y tal vez sí, digamos que en sus inicios cumplió con su cometido… Pasado un tiempo uno se agota, el pozo de agua que regaba el jardín del planeta necesita reponerse. Limitarse a un área determinada en el cual su rendimiento sea el óptimo. No podemos con todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La energía excedente de abandonar el control será muy bien empleada en vivir nuestra propia vida, que seguramente está necesitada de una buena inyección de energía, y hay que emplearla antes de que sea tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es fácil poner orden en la vida si uno asigna roles, como en una obra de teatro: “tú serás el bueno, yo seré el malo, aquel será el despistado, y el otro el formal”… Lo único que hace falta es que cada quien se aprenda sus líneas y se apegue a su papel, luego, con el concurso del decorado, la música, y la mano dura del director, la exitosa puesta en escena será un resultado natural… Pero ¿cuántas veces se puede representar la misma obra exactamente igual? ¿aguantará eso tanto actores como el director? Yo no lo creo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pasa en la magna obra de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semilla de todo la pone el sexo: nuestros genes, en un desmadre reproductivo escogen pareja con la cual tendrán éxito biológico en su afán de perpetuarse y nos convencen que eso es amor…, y sí, es  una manera de amor, pero no todo el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor surge luego de que las ansias reproductivas amainan y dejan lugar para el respeto, la atención, la reciprocidad, y sobre todo a la bidireccional toma de decisión de quedarse juntos. Está claro: dependiendo de que ambos quieran tomarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es que por esto, por la toma de la decisión ¡ya está! Se abolieron todos los desacuerdos y sinsabores… No estoy hablando de “y fueron felices y comieron perdices”… No, coño, claro que no… Porque la vida está llena de contradicciones complementarias que hacen la armonía, o la felicidad, llámenla como quieran. Total, el idioma es dual, se inventó para hacer inventarios de mercancías, para comerciar, y al final no podemos expresar las cosas más allá, que sólo transaccionalmente… Pero con eso nos tendremos que defender a falta de un entendimiento más profundo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, la pareja comienza con ese corrientazo en las partes pudendas y se mantiene por la adicción a las endorfinas, hasta que (y sólo si llega a ocurrir) surge el respeto y todo lo demás. Hasta que surge el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este amor puede surgir únicamente si nos quitamos del medio, si lo dejamos tranquilo, si no estamos controlándolo, si dejamos la pendejada de estarse creyendo que es uno el que sabe y el otro no. Así nunca surgirá, y cuando le llegue el momento al sexo, el momento de perder la preeminencia reproductiva y sean transferidos a nuestros hijos aquellos genes bochincheros, entonces se habrá acabado todo… Y está bien, si esto es lo que tiene que ocurrir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tenemos que darnos un voto de confianza. No estamos tan locos, ni somos tan zoquetes. La pareja que escogimos puede que tenga algo más que simple (o no tan simple) compatibilidad genética… Dejémosla surgir… Y hasta tal vez invirtamos la última gota de energía destinada al control en soltarle la bicicleta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejémosla ir. Se va a caer, sí. Pero se parará y arrancará de nuevo, y al poco tiempo veremos a quién estamos respetando. O de qué tamaño hemos estado poniendo la torta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a desbloquear la situación, crucemos el bloqueo conscientemente… Sólo así veremos al amor crecer, convertirse en una luz que lo envuelve todo, que ama contra todo pronóstico, que ama inmensamente… Que ama sin hacer ninguna fuerza amando cada vez más… Supongo que se parece al neutrino de la física cuántica, esa partícula de masa negativa que a medida que acelera requiere menos energía para seguir acelerando, para lograr velocidades hiperlumínicas en las que será cada vez increíblemente más liviano, y más rápido… No sé si me explico, tal vez suena a disparate ¡siempre el inventario!…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… En fin…, el control es un vano afán por sostener lo insostenible. Tal vez podamos parar un reloj, pero el tiempo seguirá avanzando. Haremos un esfuerzo inútil y hasta ridículo. Usemos esa energía en avanzar… Veamos qué hay más allá… Después del infinito hay otro firmamento, no puede ser de otro modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El control es aferrarse al viejo cajón en el que guardamos el pasado, que ya no existe. Pero este cajón es suficiente como para taparnos los ojos y no dejarnos ver el presente, y el presente (tú lo sabes, me lo dijiste) es un presente…, un regalo… Y siempre está nuevecito, resplandeciente, bello… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe tus vivencias, tus experiencias, tus éxitos, y tus procedimientos, tu simetría y tu orden, cuéntaselas a tus hijos, y olvídalas… Déjaselas al papel, o a los bytes, o a los genes… Pon ese cajón en el estante y regálaselo al polvo del tiempo. Sonríele, dale las gracias, préndele una velita si te provoca, pero déjalo ahí con su bicicleta, y avanza…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, con la inmensa dicha del amor entronizado en la totalidad de tu existencia, camina por la vida al lado de la persona que amas. Celebra con ella el regalo. El regalo de vivir y el de morir, celebra la noche y el día, celebra el sol y la lluvia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que los motivos de celebrar están todos ahí, dentro de ti. En la decisión, en el devenir, en el avance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dependen del clima, ni del estado de la bolsa de valores, ni muchísimo menos del futuro ni del orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están, aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-7080644999725066155?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/7080644999725066155/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=7080644999725066155&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/7080644999725066155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/7080644999725066155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/07/control-los-amantes-avance-apego-al.html' title='Control, Los Amantes, Avance, Apego al Pasado, Celebración.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-SpJgunibOwg/TiHo9baCEKI/AAAAAAAAAnY/rF91l0rAruQ/s72-c/nube-14-control.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-3108469623370474743</id><published>2011-07-04T15:26:00.003-04:30</published><updated>2011-07-04T15:50:30.886-04:30</updated><title type='text'>Sotobosque.  Despedida y saludo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-HfX7ooArMcE/ThIc39BwVkI/AAAAAAAAAnQ/5WmDrV2O7v0/s1600/mirando%2Bla%2Blunaw.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 394px; height: 394px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-HfX7ooArMcE/ThIc39BwVkI/AAAAAAAAAnQ/5WmDrV2O7v0/s400/mirando%2Bla%2Blunaw.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5625590632139478594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“¿Qué es la vida?&lt;br /&gt;Un frenesí.&lt;br /&gt;¿Qué es la vida?&lt;br /&gt;Una ilusión&lt;br /&gt;Una sombra, una ficción,&lt;br /&gt;Y el mayor bien es pequeño,&lt;br /&gt;Que toda la vida es sueño&lt;br /&gt;Y los sueños sueños son”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calderón De La Barca. La Vida es Sueño. 2182 y sig.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que la vida es un frenesí y todo lo demás que dejó dicho Calderón De La Barca. Pero no sólo es eso. Es un conjunto curioso del devenir, despedidas, saludos, idas, vueltas, dejar ir, atrapar…, de veras creyendo que algo puede asirse o largarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí a Anne-Marie mucho antes de conocerla, y le dije hola, y le dije adiós, para decirle hola y adiós muchas veces más, aun teniéndola a mi lado, y estando yo denodada y completamente al lado de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día fui obligado a asistir a una reunión en la playa y de ahí, salió ella… Simplemente la amé desde ese momento justificadamente porque ya la amaba desde siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió del mar, como la Venus aquella, creo que de Boticcelli (no me acuerdo), pero pudo haber salido también de un bosque más bien como la Morgana de los mitos celtas (nunca como hada porque no conozco a nadie menos cursi que ella) pero sí con todo el genio femenino desplegado como a nadie antes, ni después, he visto desplegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y comenzamos un afanoso entretejido onírico de utopías lúdicas, creyendo que éramos muy serios en medio de éste juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos adentramos en el bosque, y nos sumergimos en el mar. Subimos la montaña, y descendimos a la sima. Trepamos los árboles y nadamos con los delfines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inventamos y reinventamos, creamos y organizamos, hablamos y narramos…, nos acompañamos. Nos amamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrimos un libro loco llamado Margarita, le escribimos un preludio dedicado y prolijamente sincero. Trabajamos capítulo a capítulo con ahínco y realmente convencidos, creadores felices…, y ya terminamos esa historia. El libro loco llamado Margarita llega ahora a su fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos escribiendo el epílogo y hasta el índice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el colofón es un nuevo principio, un nuevo acercarse a los inicios, un volver a empezar. Sólo que el círculo es más amplio, y la vista es desde otro punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colofón es ésta bella muestra que se expondrá en Azularte Galería, en El Hatillo, Caracas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Azularte Galería de los principios y los finales, de los terminar para volver a empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro amigo Luciano Gimón apoya a Anne-Marie una vez más, con el empeño y la dedicación que sólo sabe ejercer un amigo de verdad. Un amigo que sabe lo que hace y cómo se hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la exposición de Anne-Marie Herrera, Sotobosque, que podremos ver a partir del próximo domingo 10 de julio de 2011, a las 11:00am, está cerrándose una puerta que al mismo tiempo se está abriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se está cerrando la contraportada de ésta loca historia llamada Margarita y se está abriendo la puerta del bosque del resto de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ésta muestra hay mucha más Anne-Marie que en otras exposiciones anteriores porque no está defendiendo un bastión, no está tratando de convencernos de nada, ni es un manifiesto…, como pasa a veces…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta vez sale ella de su bosque, nos sonríe con dulzura, y se adentra de nuevo en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo le digo hola, y me voy con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La amo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-3108469623370474743?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/3108469623370474743/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=3108469623370474743&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/3108469623370474743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/3108469623370474743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/07/sotobosque-despedida-y-saludo.html' title='Sotobosque.  Despedida y saludo.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-HfX7ooArMcE/ThIc39BwVkI/AAAAAAAAAnQ/5WmDrV2O7v0/s72-c/mirando%2Bla%2Blunaw.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-1630055271719029879</id><published>2011-06-04T19:25:00.001-04:30</published><updated>2011-06-04T19:28:02.363-04:30</updated><title type='text'>Supracinismo, Súpercinismo, Trascinismo..</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-o5LCUgYgQcg/TerGeiXBQTI/AAAAAAAAAm4/fmYJ_WzUbeg/s1600/20080327-QuinoINTERIOROK.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 290px; height: 280px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-o5LCUgYgQcg/TerGeiXBQTI/AAAAAAAAAm4/fmYJ_WzUbeg/s320/20080327-QuinoINTERIOROK.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5614518113392476466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Put your trust in God,&lt;br /&gt;My boys,&lt;br /&gt;And keep your powder dry”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cromwell. &lt;br /&gt;Batalla de Dumbar (1650).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el fin de exponer esta idea, y queda claro que no pretendo para nada la originalidad, echo mis bases en una expresión que alguna vez leí en un libro de Terry Pratchett que dice algo sobre “alcanzar esa cordura que se halla al otro lado de la locura”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bien se ve en el título que tocó en turno, no exento de un cierto cripticismo si lo agarra a uno desprevenido, el tema tratará esta vez sobre el cinismo más allá de sus limitaciones, horribles, no cabe duda, porque bien sabemos que la vida es cambio, y el cinismo es un ancla. O más bien una fortaleza, en el sentido arquitectónico de la palabra. Sirve para defenderse, pero también es una atadura. Por eso lo veremos esta vez como un peldaño en la escalera de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, hay que superarlo, hay que pasar al siguiente nivel, hay que hallar esa cordura que está después…, y esto me recuerda algo que siempre me repetía la maestra de ciencias sociales de cuarto grado allá, en mi claustro con los capuchinos: “lo que les digo no les entra por una oreja ni siquiera para pasar de largo y salirles por la otra, porque si ese fuera el caso, algo les dejaría dentro”… Brillante… Útil, además, para ilustrar definitivamente lo que significa el tránsito por la vida… “Entre toma el gayo y daka el gayo kedan plumas en la mano”… Antiguo refrán sefardí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque si bien se puede decir que el cinismo es un método natural, o más bien un modo natural de defensa frente a las calamidades humanas, y que además es tal vez infantil (pero que funciona muy bien), no se puede (debe) prolongar su uso en el tiempo (pensemos en que cualquier idea por buena que sea, llevada al extremo prolongada más allá de lo prudente, se convertirá invariablemente en una mala idea) porque nuestra personalidad se estancaría en una estaticidad amarga inoperante sinónimo de esa simetría de muerte que cita Víctor Hugo, de la cual no se sale fácilmente (el sopor ingrávido del despropósito, diría yo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cinismo nos servirá al modo de Thomas Hobbes (cinismo pausado, meditabundo, como de patriarca benevolente o de abuelito), o hasta del modo de Osho quizás (cinismo alocado y contradictorio, como de ruso o de mejicano) para bloquear y hasta deflectar los efectos que en nuestro ánimo causa la pérdida gradual de la inocencia cada vez que descubrimos facetas de la horrible realidad verdadera. ¿Qué hay mucha pobreza en el mundo? ¿Qué existe sólo injusticia? ¿Qué son pocos los que tienen mucho, y son muchos los que tienen poco? (Legio mihi nomen est, quia multi sumus)…, innumerables preguntas como esas, y todas con la misma respuesta: cinismo o depresión…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero existe el budismo, y yo, la verdad, los respeto mucho (a los budistas). Sí, mucho de verdad… Pero (ahí va otro pero) ¿Puedo yo de verdad ser budista siendo como soy un descreído y ególatra pindárico cartesiano occidental disparatado? Tal vez sí, tal vez no. Digo eso porque si yo logro aplicarme en el entrenamiento de mi pensamiento con ahínco y vehemencia cada minuto de mi vida de cada lección y práctica, con el tiempo seguramente lo voy a hacer…, pero tal vez no… ¿Por qué? Porque la verdad no veo cómo desligar al ego del consciente… Es decir, cuando nacemos somos como un cuaderno con las hojas en blanco, pero con un sistema departamentado o compartimentado para registrar en él la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un compartimiento es el subconsciente. De él no voy a comentar nada porque es un depósito del cual no tengo la llave. Sé poco de él, y no estoy preparado para gastar cartuchos tan a ciegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro compartimiento, enorme y público, ingobernable y sin apenas ingerencia por nuestra parte es el inconsciente. Allí se almacena todo, desde un olor hasta un dogma. Todo se mete allí y nos conforma un bagaje monstruoso y descontrolado que no nos dice nada acerca de cómo es que hace las cosas que hace. Hablo de los procesos intuitivos, que son herramientas muy buenas para aquellos que saben usarla, o sea, que no todo es malo en el sistema (compartimiento) del inconsciente…, además es susceptible de ser entrenado (¿por quién? Ya les digo) y así podemos dejarle hacer las cosas esas automáticas que no tenemos por qué estarlas pensando constantemente, qué sé yo, lavarse los dientes, ponerse los calzoncillos, o fregar los platos… Pero me resulta indiscutible que dejar nuestro comportamiento en las manos del inconsciente es, por lo menos, una irresponsabilidad de marca mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez un maestro Zen puede acaso funcionar constantemente en ese nivel sin cometer torpezas culposas, pero yo (claro que hablo por mí nada más) tengo que poner mucha atención cuando transito un pasillo estrecho lleno de gente, por ejemplo, para no repartir pisotones a diestro y siniestro. Así mismo pongo mucha atención a mis movimientos cuando manejo objetos frágiles, cuando hablo con gente que me importa, cuando esgrimo argumentos difíciles (por ejemplo cuando le explico a mi banco el por qué del atraso en el pago de mi tarjeta de crédito), es decir, que cuando mis actividades me resultan importantes no vacilo en dejarle el control a esa parte confiable conocida como “el consciente”, no absolutamente exento de una cierta aprehensión, claro, pero es que ¿quién es capaz de confiar plenamente en un personaje parsimonioso, metódico, deductivo, y tremendamente presuntuoso?. No me extraña, por cierto, que en ese sector suela ser situado, por los que saben de eso, extravagancias enormes como  “el Yo”, y el “Ego”… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero justamente para allá es que me dirijo…: hacia mi “Yo”, con mi “Ego” a cuestas, además de mi bagaje e inconfesables…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice todo aquel iniciado en los entresijos de ese arcano que es la mente espiritual, que el camino hacia el sosiego pasa por vencer al Ego, y lo pintan (al Ego) como un morral, mochila, o bolso, que cuelga en nuestros hombros, que pesa y molesta, que hace doler la espalda, da calor y mortifica, que no puede ir a ninguna parte sin ti, pero que al mismo tiempo ofrece algunas contraprestaciones que lo hacen letal e imprescindible al mismo tiempo, tan útil como cualquier gubia sumamente afilada, digo yo… Tiene el ego un cierto parecido en su compartimiento con los parásitos: también te llevará a la tumba aunque con ello deba morir él. Es un imbécil, hablando claro y mal, no cabe duda. Pero es parte de una herramienta imprescindible para la vida en sociedad. Siendo tan audaz como mi ignorancia me permite, deduzco de ello que de ahí viene la tendencia a aislarse que tienen los derviches, sabios, y eremitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir con esto, errado o no, que en primera instancia y así, de golpe y porrazo, para librar una exitosa batalla contra el ego forzosamente habrá uno de aislarse de los demás, pues si el ego reside en el consciente, y es ahí donde radica gran parte de nuestra habilidad social, para amputarla de algún “sine qua non” tendrá uno que esconderse en alguna ermita abandonada, o en algún Tsorteng del encumbrado abismo himalayo…, en fin…, por lo menos mientras dure el entrenamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que expuesto de ese modo el asunto es bien simple: una quimera. No hay vuelta de hoja…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente la vida no está en blanco y negro (porque para eso fue que se inventó el technicolor), y tenemos la facultad y libre albedrío de (y para) escoger nuestro punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy convencido de que la solución (y la creación también, pero no nos dispersemos) de cualquier  problema se halla en el cambio. Quiero decir que si no encontramos una respuesta tendremos que cambiar de punto de vista. Así, incorporando distintos puntos de vista para hallar distintas respuestas para un mismo enigma será que nos iremos acercando a lo que podría darnos por llamar, la verdad… Bueno es tener presente siempre que eso de la verdad es tremendamente vasto, y que cae completamente fuera de aquello que se me antoja nombra como (original yo) nuestra esfera de comprensión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero con todo y eso de que resulta inalcanzable, al menos su búsqueda es romántica (no exenta tampoco de un leve matiz melancólico), y bonito (o constructivo, en potencia) es empeñarse en ello… No sin perder de vista ese indeseable extremo al que no queremos llegar, por descontado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, mi querido lector, no le recomiendo quimeras ni utopías. Le recomiendo más bien la cara tarea de saltarse cada dogma, cada verdad, cada tácito, y cada vicio (maña, manía) para encontrar que nuestra felicidad se halla justo debajo de una etiqueta, un refrán, o un mito, y ahí ha estado siempre. No se ha movido de ahí. Lo que se movió fue nuestro punto de vista por culpa de esa manía que tenemos de andar buscando la verdad pretendiendo encontrarla…, el extremismo aunado a la visión de tubo, ¡dios nos ampare!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra luz guía hacia la verdad funciona tan bien, como mal. La realidad es inexpugnable, amén de inefable. La distopía histórica depende de la latitud. Las variables son infinitas, y digo infinitas porque no conozco un término más grande, pero no me cabe la menor duda de que se queda corto frente a la realidad…, y al fin y al cabo ¿qué somos? Apenas unos primates con lenguaje escrito…, creo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí me queda claro es que no estamos dotados de la multidimensionalidad necesaria para comprender aquello que muchas veces pretendemos comprender y por eso inventamos enormidades, pero ¿qué hacemos? ¿Nos desesperamos? ¿Cometemos suicidios en masa? No, por favor, sin exhuberancias, mi amigo… Páseme mejor una cerveza (de las que están más atrás, que están heladas, si es usted tan amable) y continuemos hablando de estupideces a nuestro alcance, mira que para mañana no sabemos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, nuestro inconsciente cimarrón cae doblegado y dócil cuando conscientemente se le repite una y otra vez cualquier mantra hipnopédico (esto lo descubrimos hace mucho tiempo, pero quedó en manos de las personas que no supieron discernir ese punto en el cual la idea fue estirada más allá de lo prudente)… Es así como nuestras madres hacen de nosotros unos perfectos ineptos, nuestros jefes unos vagabundos, nuestras maestras unos nihilistas, y nuestros clientes unos tramposos (sé que la frase salió ambigua)… Es decir, que no hay mucho que hacer, pero funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiere usted, mi querido lector, adentrarse en el cinismo para superarlo y lograr el pleno disfrute de la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces empecemos con la primera lección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repita conmigo: ¡qué coño me importa a mí!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-1630055271719029879?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/1630055271719029879/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=1630055271719029879&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1630055271719029879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1630055271719029879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/06/supracinismo-supercinismo-trascinismo.html' title='Supracinismo, Súpercinismo, Trascinismo..'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-o5LCUgYgQcg/TerGeiXBQTI/AAAAAAAAAm4/fmYJ_WzUbeg/s72-c/20080327-QuinoINTERIOROK.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-1101294285383457597</id><published>2011-05-10T13:04:00.002-04:30</published><updated>2011-05-10T17:10:37.726-04:30</updated><title type='text'>Hacia dónde va Venezuela por éste camino que lleva.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-GM-afFW-Wvo/Tcl4B6YCjiI/AAAAAAAAAms/84WAKO7QPBg/s1600/26basurero1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 287px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-GM-afFW-Wvo/Tcl4B6YCjiI/AAAAAAAAAms/84WAKO7QPBg/s320/26basurero1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605143185484582434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“El asunto de Pérez es una pequeñez comparado&lt;br /&gt;Con los grandes robos que desde Zea se están &lt;br /&gt;Cometiendo (…) Nosotros estamos acostumbrados a&lt;br /&gt;La sociedad de los muy distinguidos y Excelentísimos&lt;br /&gt;Señores Generales, Tesoreros, Ministros, siempre&lt;br /&gt;Que hayan robado de doscientos mil pesos arriba:&lt;br /&gt;Entonces los estimamos, los adulamos, (…) les&lt;br /&gt;Hacemos versos y pronunciamientos; pero si un infeliz&lt;br /&gt;Les hurta una peseta lo condenamos sin misericordia&lt;br /&gt;A tres años de presidio, porque es una infame&lt;br /&gt;Picardía la contrectación fraudulenta de lo ajeno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Núñez de Cáceres, Pedro  (1993). Memorias.&lt;br /&gt;Caracas: Fundación para el rescate del Acervo&lt;br /&gt;Documental Venezolano, p. 104.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El placer dista mucho de ser lo que me hace sentir escribir sobre la política y sus resultados. Sobre todo en un incomprensible país como este. Y digo incomprensible no porque no pueda comprenderlo, sino porque tal vez lo que pasa es que no quiero comprenderlo por no llegar a entender algo que sobrepase mi capacidad de asimilación de lo sencillamente horrendo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En líneas generales tiendo a evitar escribir sobre ese tema porque la incomodidad que produce en algunas personas, a las que quiero y respeto mucho, va más allá de una mera descortesía por mi parte hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que comportarse de modo exquisitamente educado lo aísla a uno en grado sumo, y al final, por no haberlo ni siquiera comentado, queda uno como cómplice de un grupo muy grande y poderoso que no tiene (o al menos eso parece) ni idea de hacia dónde vamos…, ni mucho menos a dónde vamos a ir a parar de seguir por el rumbo que vamos. Que no es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los desastres son tantos y de naturaleza tan variada que no sé ni por dónde empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderosos de este país, tanto políticos nuevos, como los de siempre, empresarios, delincuentes, militares, en fin, todos, son unas mierdas. Unas totales mierdas estén del lado que estén, que siempre será del lado de ellos sin importar más nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me sorprendo pensando en que vamos directo a una especie de guerra civil o de algún tipo de insurrección general, pero al mismo tiempo veo como no sucede nada, y no sucede nada, y no sucede, a pesar de que todo funciona mal y con una fuerte tendencia a empeorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando digo todo me refiero a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los servicios públicos por ejemplo. La energía eléctrica viene siendo últimamente la estrella de lo peor, el epítome de lo más malo, la cagada por antonomasia… Apagones generales, racionamientos, excusas malísimas…, el apagón de ayer afectó más del ochenta por ciento del país, y hasta ahora no se tiene idea de qué fue lo que pasó… El sistema de acueductos: pésimo. Roturas, bombas dañadas, la distribución en manos del sujeto que maneja las válvulas. La telefonía costosísima y no hay manera de poner un reclamo si no se cancela la factura primero, es decir, antes de introducir el reclamo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema bancario parece estar diseñado para que uno no pueda trabajar. Me he pasado tres horas y media en la fila de una taquilla. Sí, me pasa con frecuencia que no paso menos de cuarenta y cinco minutos en algún banco esperando para ¡depositar en él! Para darles mi dinero del cual se sirven ellos…, dígame si fuera a pedirles algo. No salgo nunca más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oferta de comida… Coño, uno va al mercado a ver qué es lo que se consigue, y a cuánto está… Y de las medicinas, ni hablar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inflación… En estos días salió un ministro (que además tengo como un hombre serio aunque no esté muy de acuerdo con sus ideas) diciendo que la inflación en Venezuela es una inflación estructurada… Supongo que quiso decir que forma parte de la estructura de la economía y por lo tanto es uno de los mecanismos que la hace funcionar o sobre la cual se sustenta… Yo no sé demasiado de economía, pero si la inflación forma parte de la estructura de la economía me parece que estamos jodidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para darles una idea de la inflación venezolana puedo dar un ejemplo: mi hija necesita una medicina con mucha frecuencia por culpa de una vaina que se llama “dermatitis atópica”, no es grave, sólo muy molesta para ella. Bueno, hace unos diez años cuando fue diagnosticada dicha medicina era carísima y valía unos cuatro mil quinientos bolívares… Esta mañana se la fui a comprar y me costó ochenta y un mil quinientos bolívares… Vamos a decirlo ahora en bolívares “fuertes” de éstos nuevos: costaba cuatro con cincuenta, y ahora ochenta y uno con cincuenta… Casi veinte veces en diez años, y mis ingresos no han aumentado casi nada. O sea, que si hace diez años estaba medio jodido, hoy en día estoy cerca de diez veces jodido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto que no sé mucho de economía, pero sé lo suficiente como para darme cuenta de que si ningún venezolano trabaja para producir bienes de consumo ni servicios, y todo es importado, porque hasta lo que vende la cadena del gobierno es importado (pollos brasileños, caraotas chilenas, diversos artículos argentinos, y todo lo demás así por el estilo), la única manera de medio paliar la economía es echándole más agua a la sopa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este país es minero. No hay más nada que extracción de minerales del subsuelo. Petróleo, hierro, aluminio, y algunas otras cositas por ahí, como el oro (que se lo llevan casi todo sin que nadie lo controle pues de las cuatro grandes concesiones solo una cumple más o menos con sus compromisos), y sabemos bien que las zonas mineras son grandes generadoras de corrupción, robo, especulación, prostitución, abusos, asesinatos, ausencia de autoridad… Un país minero es  una desgracia de país, y lo estamos viendo en su casi totalidad de esplendor en estos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraemos petróleo, sí, y nos vemos beneficiados de ello porque un tanque de combustible para nuestros carros no vale mucho más de medio dólar, pero por lo demás sólo sirve para que quienes lo administran hagan pingües negocios con ese dinero que se supones es de todos los venezolanos, pero que lo que es a mí, jamás me han dado nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el hierro pasa algo vergonzoso. Somos explotadores de mineral de hierro y poseedores de una de las mayores minas del mundo, tenemos una supuesta industria siderúrgica, pero no hay cabillas para la construcción. Cuando se le pregunta a los responsables acerca de esto se escudan en el pésimo argumento de que la producción está comprometida para exportación, cuando todos sabemos que no es así. Vayan a la zona de Bolívar y entérense de quienes manejan, y cómo, todo este lío… Da vergüenza… La industria del aluminio está casi quebrada, la industria maderera lo está (y me refiero a la del gobierno, porque la concesión de los chilenos crece y crece con mucha salud económica en la medida en la que el gobierno se lo permite, claro)…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se adoptó un sistema que arrancó muy bien, para puentear a las corruptas alcaldías que se llama las juntas comunales, y el gobierno otorgaba los recursos directamente a las comunidades en la medida en la que se fueran necesitando y de hecho arrancamos muy bien. Aquí se construyó el acueducto hace ya más de un año. Falta solamente la interconexión de nuestro acueducto con la subestación de bombeo que está como a un kilómetro de distancia, y no hay manera de que nos entreguen los recursos (que ya no sirven pues el presupuesto que teníamos para hacer esos trabajos perdió vigencia por culpa de la inflación esa de las estructuras del ministro zoquete ese), y al preguntarle al personero responsable de eso aquí en su flamante oficina nos recomendó que trancáramos la carretera con cauchos quemados para que nos pararan bolas… Igual que el policía que vino a atender una llamada que hicieron unos vecinos a los que se les metieron en la casa y los robaron dejándolos a ellos amarrados por un lapso de unas cinco horas hasta que otro vecino oyendo los gritos entró a desamarrarlos… Bueno, el policía les recomendó que atraparan a ese güevón, le pusieran una almohada en la cara, y lo echaran en una cuneta por ahí… Ja…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí cerca hay un cruce de calles principales que es muy complicado, nadie respeta el semáforo, pasa el más agresivo o el que tiene el carro más grande…, y nunca hay un fiscal de tránsito ahí… Sin embargo andan por ahí poniendo alcabalas para extorsionar a todo aquel que tenga algún documento vencido… Y yo no los culpo del todo, porque cómo hacen para vivir con el miserable sueldo que cobran… Si se ponen muy exquisitos, se joden más de lo que ya están…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacen operativos de bacheo de vías de comunicación, sí, pero lo hacen de forma indebida y a los quince o veinte días los huecos se vuelven a abrir… Yo le pregunté al ingeniero responsable del bacheo de la vía de Guacuco hace como tres meses que por qué no estaba aplicando el RC2, y me miró como si yo acabara de bajar de Ganímedes. No me respondió nada… Pensaría que yo era chavista o algún tipo de filósofo tal vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La delincuencia. Ese es un tema tremebundo… No sé cómo estaremos en comparación con otro países del mundo ni me interesa, pero aquí sé que estamos muy mal. Pésimamente. Nos roban, nos hieren, nos persiguen, nos matan…, y nadie paga. No se puede hacer nada al respecto. No hay ley, la que hay no funciona, y la que funciona no tiene quien la haga cumplir… O sea, que no es sólo un problema de delincuencia y anarquía, sino que no hay respuesta de parte de ninguna autoridad… Por cierto, aquí en este país, autoridad quiere decir abuso con licencia para ello. Abuso legalizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una inmensa mayoría de jóvenes venezolanos no van a engrosar las filas de las fuerzas laborales, sino que se dedican a la delincuencia. La cantidad de asesinos menores de edad, en este país, es abrumadora. Y no hay esperanza de cambios como no sea para peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay voluntad política en ningún lado de la balanza para el cambio. Sí, hay gente especialista en números, en enunciados políticos, escupidores profesionales de consignas, y sobre todo manipuladores y manejadores de la opinión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno oye a en chavista hablando se siente transportado al país de nunca jamás, o a Disneylandia. Y cuando oye a uno de la oposición se siente que tiene quien lo represente en la disensión… Pero la realidad es que ese país de las maravillas de la que nos hablan los chavistas está en la teoría de unas políticas inviables en el mejor de los casos, en una intención, dándoles el beneficio de la duda nada más que porque somos muy ingenuos y generosos… Y dígame la realidad de un opositor…, lo primero que hace es mentir como un gitano y más también, que un gitano es un tipo perseguido e incomprendido y secularmente obligado a adoptar la defensa del débil, pero con garbo, eso sí… Aquí un opositor es alguien que aboga por el regreso de un sistema horrendo de corrupción, abuso e inoperancia que fíjense si no sería lo peor que existe, que vino a dar a luz esto que tenemos ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La así llamada oposición no hace sino capitalizar el cacareo de la estúpida, cobarde, ignorante, y cómplice clase media que tenemos para su propio beneficio. No existe un discurso real, no hay ninguna propuesta, ningún plan…, Chávez está de presidente porque la oposición no sirve para nada… Mienten, mienten, mienten…, lo único que defienden es su camioneta, su whisky, y su sacrosanto derecho a hacer toda clase de negocios, que mientras más sucios e impropios, mejor… Y si es con el gobierno, la tapa del frasco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la razón por la cual nos vemos sometidos a una presión enorme por tantos y tantos factores horribles y no termina de haber una revuelta violenta (y entiéndanme bien, yo no quiero guerra, no abogo por ella, no recomiendo la violencia…, pero tienen que estar de acuerdo conmigo en que si a uno lo joden demasiado termina por explotar ¿no?), es simple: el venezolano ya se acostumbró a lo que llamamos la pesca en río revuelto. Esto quiere decir que si no hay ley para una cosa no la hay para la otra, y si no agarran a ninguna clase de delincuente, a mí no me van a agarrar tampoco cuando cometa ningún delito… Sí, los venezolanos vamos hacia convertirnos en un país delincuente si es que ya no lo somos… ¿Qué no? ¿Quién no le ha mojado la mano a un policía para que no nos multe por tener el certificado médico de conducir, vencido? ¿Quién no ha hecho alguna trampita para obtener algo? ¿Quién no se ha puesto agresivo y cometido los abusos necesarios para poder pasar el semáforo de La Asunción? ¿Quién no ha tenido que engrasarle la mano a alguien (un funcionario del ministerio del ambiente por ejemplo) para que nos facilite un trámite que debería ser gratis? Sí, es triste, pero Venezuela se está convirtiendo en un país delincuente, y delincuente impune, además… Al final, si yo puedo ponerme en tremendo apartamento, en tremenda camioneta, le pongo las tetas a la mujer, me puedo comprar el blackberry, puedo seguir viajando para afuera dos veces al año, y comprar mi whisky por cajas, no me importa nada más…, el que venga atrás, que arree…, total, yo saco a mis hijos de aquí, pero sigo echándole mierda al país para seguirle extrayendo más y más juguito, como en la reinyección de gas para la extracción del petróleo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venezuela me da tristeza, es la patria de políticas del fingimiento, de las tetas de goma, del botox (la máscara de la muerte), la inflación, la especulación, el engaño, la picaresca llevada al extremo, y del que venga atrás que arree… Aquí se mea y se caga en el mismo plato en el cual se come, pero eso sí, que nadie se dé cuenta de eso. Mientras la camioneta esté limpiecita, la ropita sea importada, la comida no sea muy rara (pero de autor), lo demás no importa, y ¡sale, muchacho del coño! ¡Anda a buscar trabajo! Eso es lo que le dicen al zarrapastroso que se le acerca a la ventana de la camioneta para pedirle unas moneditas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no se crean, digo todo esto sin rabia. Lo digo nada más para hacer una lista no muy exhaustiva de lo que sucede. Lo digo porque quiero marcar distancia de esto… Por decir como decíamos cuando éramos niños: maestra, yo no fui… Y ya que no puedo hacer nada para cambiar esta mierda, marco distancia. Le doy la espalda. Yo no soy un héroe, y no me da vergüenza declararlo. Soy un esposo y padre de familia que tratará de ser lo más consecuente que pueda frente a la responsabilidad adquirida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahí dicen que irse no es opción, que si se va todo el mundo quién hará el cambio… Yo no sé. No tengo idea de quién lo hará. No me interesa en lo más mínimo quién será, o quiénes… Ciertamente no lo hará un venezolano, no uno de mi generación, ni de la que me sigue… Y veo más. Veo que si este gobierno y su cómplice oposición (porque uno va con el otro de forma indivisible) tienen algún plan, algún plan o algún proyecto, éste pasa por que todo el que no está de acuerdo con él, mejor es que se vaya, que se busque a donde irse a joder lo más lejos posible… Yo acepto la propuesta… De mejores fiestas me han botado, la verdad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores, la vida es demasiado corta como para seguirla desperdiciando en un país tan pichirre que no ha hecho otra cosa que acostumbrarnos a lo malo, a cotidianizar la calamidad, a vivir saltando pozos de mierda como si fuera lo más natural, y, la verdad, yo no quiero esto para mis hijos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quédense con su especulación, sus estructuras inflacionarias, sus productos de importación comisiones mediante, sus injusticias, sus improvisaciones, su ignorancia, su incultura, su chabacanería… Yo no quiero que mis hijos sean delincuentes ni víctimas indefensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se confundan, no los odio, sólo me pongo a cubierto de ustedes porque resultan perniciosos y hasta funestos. Y sí, son más que yo y nada puedo hacer para defender a los míos. Así que pongo tierra de por medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigan tranquilos atronándose con vallenato y reguetón que ya no podré oírlos. Sigan bebiendo alcohol como cosacos y matándose a botellazos, que a mí no me alcanzarán. Sigan mintiendo y robando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les regalo mi parte y, que con su pan se la coman… Ladrones de mierda…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-1101294285383457597?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/1101294285383457597/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=1101294285383457597&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1101294285383457597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1101294285383457597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/05/hacia-donde-va-venezuela-por-este.html' title='Hacia dónde va Venezuela por éste camino que lleva.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-GM-afFW-Wvo/Tcl4B6YCjiI/AAAAAAAAAms/84WAKO7QPBg/s72-c/26basurero1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-7049948304829047289</id><published>2011-05-03T20:06:00.003-04:30</published><updated>2011-05-03T21:23:56.235-04:30</updated><title type='text'>Éste ciclo tiene que ser detenido.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-EoYHRIVBfYE/TcCjo8sVJTI/AAAAAAAAAmM/gz4K0H_zX0w/s1600/ladodelcerebro.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 294px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-EoYHRIVBfYE/TcCjo8sVJTI/AAAAAAAAAmM/gz4K0H_zX0w/s320/ladodelcerebro.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5602657860331054386" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“¡Paren el mundo!&lt;br /&gt;¡Quiero bajarme!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consigna atribuida al Dadá,&lt;br /&gt;A Goucho Marx, a Mafalda,&lt;br /&gt;Y a quién sabe cuantos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Qué alivio para el porteador que ha caminado &lt;br /&gt;Mucho tiempo por el mundo del sufrimiento &lt;br /&gt;Dejar en el suelo su pesado e inútil fardo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Longchen Rabjam. (1308-1363)&lt;br /&gt;Representante de la tradición Nyngma&lt;br /&gt;Del budismo tibetano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Para un sencillo ejemplar de la formación occidental, como yo, hijo de la tradición judeo cristiana no es nada fácil simplemente acatar aquello que sabemos que nos dará tranquilidad, por la tonta razón de que la culpa está profundamente enclavada en la totalidad de nuestro ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, y aquí no voy a meter a más nadie sino a mí mismo, tengo la estúpida convicción celular de que si no sufro mucho, no estoy viviendo en plenitud. Parece tonto y ciertamente lo es, pero me he sorprendido en medio de mis períodos de felicidad preguntándome si eso estará bien, es decir, que si el ser feliz mientras hay tanto sufrimiento en el mundo no será una retorcida forma de egoísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sí, sí, está bien, hasta el Dalai Lama ha dicho que hay que ser “inteligentemente egoísta”, y yo, humildemente, estoy más que de acuerdo con él y no añadiré ningún pero, porque ya es mucho llover sobre demasiado mojado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de pasar por un período de profundo sufrimiento, como bien se refleja en el artículo anterior y no abundaré en el tema porque ya eso es, no voy a decir que clavo pasado, pero sí material procesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que quiero tratar aquí es el cómo. Sí, cómo hice para procesar tamaña amargura y salir de pie. Quiero decir con esto que si bien sigue existiendo un fondo de tristeza sé que todo va a estar bien, por decirlo de un modo simple, aun sabiendo que ninguna parte de esta realidad ha sido modificada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un hombre normal, un representante típico de una parte de la población pseudo intelectual del hemisferio occidental como ya he dicho. Fui formado en un hogar dicótomo en el cual mi madre nos envió a un colegio de padres jesuitas, y mi padre nos hablaba de Marx, de Sartre, de la revolución cubana, de Descartes, de Serge Renaud de la Ferriere, y del método de control mental Silva. Es más, cuando se supo la noticia de que habían matado al Che mi padre lloró, y mi madre rezó por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leíamos a Nietzsche, a García Márquez, a Julio Verne, a Dickens, a Melville, a Cortázar, y a los demás también…, sí, Facundo Cabral era el trovador de la casa… Y para enviarnos a la cama interrumpían nuestro juego cantando “Se acabó la diversión, llegó el comandante y mandó a parar”… No es de extrañar que llegara a  considerar a Puebla como un aguafiestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poner en duda la existencia de dios era un ejercicio de lógica corriente, matemática, filosófica, o cartesianamente hablando, pero al mismo tiempo era un proceso que dejaba siempre un rastro de culpa, porque después de que hizo todo lo que hizo para que existiéramos y fuéramos perdonados por ello, para luego venir a dudar, era una cosa difícil… Cuando se lo comenté al hermano Zelaya no se molestó conmigo, me sonrió con dulzura y me explicó con una profunda lógica jesuítica a secas el por qué de mi equivocación, que era natural, normal, y deseable, porque según él, la fe que procede de la duda termina resultando la más sólida… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no terminó siendo así, pero la herramienta que me dio el hermano Zelaya a mis ocho años de edad me ha servido toda la vida de mil y una manera distinta. Aunque el hecho real es que me quedé flotando durante mucho tiempo entre el desencanto por la no existencia de dios, y la esperanza de que me hubiera equivocado y él existiera. Y ciertamente a la manera de Miller, durante mucho tiempo deseé que existiera básicamente para tener a quien patear por lo requetemal que van las cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los Rimpoché, no me acuerdo exactamente cual pero prometo buscar el dato antes de terminar aquí, dijo que la infelicidad mayor procede de buscar nuestra propia felicidad, y que por el contrario, la mayor felicidad procede de buscar la felicidad de los demás… ¿O tal vez fue el propio Sakyamuni? Bueno, lo buscaré porque el margen de error es demasiado grande para mi gusto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo entonces el por qué de muchas cosas. Una de las cosas es la educación en el sufrimiento y el sacrificio que nos (me) ha inducido la tradición judeo cristiana. Como lo veo yo, simplemente se trata de un problema de profundidad de campo en el enfoque del asunto… Digo que si la enseñanza dice que la búsqueda de la felicidad de los demás nos hará personas felices, entonces yo me sacrifico mucho y seré feliz… ¡Buéh! No se puede culpar al primer hombre que mintió, que mintió, pon pon…, como dice la canción de Silvio Rodríguez… Es una cuestión de que no se puede saber nada que no esté previamente dentro de nosotros. Es como abonar y regar la tierra dentro de la cual no hay ninguna semilla y pretender obtener alguna cosecha… Pero no nos pongamos puntillosos al respecto para no pasar por anticlericales, o antisemíticos (por aquello de la mala maña de inculcarnos la culpa para todo) porque no es cierto. De hecho, estoy leyendo historias tradicionales en lengua sefardí y las encuentro, bellas, interesantes, y sabias…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser auténticamente altruista es una tarea. Digo que es una tarea porque hay, en una buena parte de los casos, que ponerse a trabajar en ello. Hay que someterse a una estrecha y constante vigilancia nada más que para estar consciente de las razones por las cuales busco la felicidad de los demás… Es que resulta muy común hacerlo, como diría Thomas Hobbes alguna vez “que el altruismo no existe, que cuando uno realiza una acción de caridad o de ayuda a los demás, lo hace por razones meramente egoístas”. Pero no nos desviemos, que no es para allá para donde quiero ir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que nada de lo que sucede, bueno o malo, cambia por el simple hecho de que nos atribulemos y angustiemos, o lo aceptemos con tranquilidad. No cambia nada hablando del hecho. Es decir que si se nos cae la casa encima por culpa de un terremoto o una inundación, y nos desesperamos horriblemente por ello, la casa sigue en el suelo. Y claro, si nos lo tomamos con calma, la casa sigue igual de destruida… Pero…, la diferencia está en que obnubilados por la tribulación tardaremos mucho más en encontrar una solución para esta desgracia. Y, si nos mantenemos lo más serenos posibles estaremos en mejor disposición para tomar una decisión ya sea ponerse manos a la obra para la reconstrucción, o emigrar, y me perdonan la machaconería con el término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no puedo negar que soy un occidental judeo cristiano, pseudo intelectual, y millerianamente ateo… Esto hace que necesite echar mano primero a conocimientos cercanos y conocidos aunque sea como catarsis para no explotar cuando se me llena de conflictos la cabeza por culpa de los pensamientos tormentosos textualmente hechos de aire caliente… En muchos casos hago como Martín Romaña, personaje de Alfredo Bryce Echenique, quien decidía volverse loco un rato cuando las circunstancias lo desbordaban. Lo hago porque no puedo evitar que me quede más cerca Bryce Echenique que el Dalai Lama. Sí, puede ser una vergonzosa confesión para alguien que busca seriamente la espiritualidad, pero no por eso es menos cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no quiere decir que no esté caminando en una dirección espiritual en la búsqueda de mi propia paz mental. Claro que voy hacia allá, pero aun las cosas que tienen que ver con mi rol en el mundo, me detonan una carga explosiva en mi talud de las malas ideas, y viene el derrumbe de mis aprendizajes… Veo el desplome mientras se da la reacción en cadena, pues una carga hace detonar la siguiente y esta a la próxima, y así, hasta que se viene abajo una buena cantidad de material, hechos escombros. No es nada raro que me desespere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi proceso pasa por verlos caer, tratar de aislar las cargas para que una no haga explotar la otra, y a veces lo logro. Es decir, trato de desmontar la cadena de pensamientos que ya sé bien que me hacen caer en la desesperación (ya seré más específico al respecto), pero es después de que se calma todo que puedo evaluar los daños y ver qué puedo hacer al respecto… A veces es tanto el estropicio que para no volverme loco de verdad decido volverme loco un rato y profiero cuanto improperio conozco. Es una válvula de seguridad… Por eso escribo… Buéh…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cadena de pensamientos que en mi caso me convierten en un cerro de escombros emocionales tiene como primer escalón mi rol de protector. Es decir que todo el lío empieza por ahí, por mi desempeño que considero real, comparado con lo que yo creo que debe ser el ideal. A mi ego le atormenta profundamente ser un mal padre, o un mal esposo, o un mal hermano mayor, o un mal jefe, y cuando siento que fallo en mi tarea. Cuando no puedo darles comodidad a mi esposa y a mis hijos, cuando no puedo protegerlos, cuando no puedo ayudarlos, cuando no puedo darles tranquilidad, paz, y sosiego, me siento muy mal, un completo fracaso… De inmediato comienza la cadena de explosiones: primero está el fracaso como protector, después arranca la voz de mi madre cuando me decía que cuando yo creciera no me iba a querer nadie, luego el fracaso económico y la voz de mi ex esposa diciéndome con odio que jamás serviría yo para nada en la vida, y a continuación la memoria se esmera en enumerarme y detallarme las veces que me he equivocado (que han sido muchas, pero la verdad no más que cualquier otro hombre de cuarenta y siete años), y eso me lleva a un profundo estado de pesimismo que me va ralentizando más y más hasta que me detiene y atrapa en el fondo de un hueco de nihilismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sucedió imperceptiblemente durante tres cuartas partes de mi vida hasta que logré identificarlo. Lo hice con la ayuda de mi terapeuta, la lectura, y un desnudo auto análisis. Esta es la parte mas difícil, porque es muy fácil volverse una especie de hipocondríaco mental y ver síntomas donde no los hay, y no ver los que realmente existen. Es, supongo, lo mismo que pasa con las adicciones… Bueno, finalmente sentirse mal también es una adicción. Lo es porque cuando en el cerebro las neuronas se alinean en ciertas sinapsis dan órdenes a las glándulas para que segreguen ciertas sustancias a las que luego se vuelve adicto, y por eso es que el cerebro seguirá procurando alinear las neuronas de la misma manera… Es decir, que uno es susceptible de hacerse adicto a las cosas más estúpidas e inconcebibles… Esto es una buena noticia, porque quiere decir que también puede hacerse adicto a la felicidad, y cosas por el estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora tengo identificado el primer eslabón de la cadena y muchas veces soy capaz de aislar esa carga explosiva de las demás, pero no siempre, lamentablemente. Y el problema radica en el método que escogí para combatir esta situación… Sí, ciertamente soy un generador de métodos supongo que por carecer de lo que creo sería una genuina inteligencia integral, y me refiero a la inteligencia formada, no a la potencial, que de esa sé que tengo la que necesito. Por eso genero y genero métodos para todo. Algunos rayan en lo absurdo ¡pero qué carrizo! también hay que divertirse en la vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido diseñé un sistema (no pretendo decir que yo inventé este procedimiento ni mucho menos, ya se sabe que las ideas emergen de manera simultánea en muchas cabezas al mismo tiempo) que llamé sustitución de pensamientos, y que funciona así, y expondré mi caso: surge la ilusión ególatra del fallo en mi rol de protector, se detona la siguiente carga que es la de no haber sabido (según mi mamá en aquel entonces) proteger a mis hermanitos, y después la de mi ex esposa por no haber sido rico antes de los treinta (ya se sabe, si a los treinta no eres rico, borrico)…, y después todo lo demás… Bueno, la primera explosión es muy difícil de atajar porque para el primerizo es casi imposible verla venir, entonces se toma cualquiera de los pensamientos subsiguientes y antes de que exploten se le sustituye por otro totalmente diferente, y de preferencia constructivo. Por ejemplo, al de mi mamá le anteponía que mis hermanos de hecho me quieren y no me consideran de ninguna manera un mal hermano mayor. Esto funciona porque rompe la cadena. Lo que pasa es que también se rompe lo que me dio por llamar la ecología del pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no es ningún disparate porque, vamos a ver ¿quién no ha sabido que para combatir determinada plaga se hayan introducido una especie nueva y esto haya desencadenado una plaga mayor, como pasó con los conejos en Australia? Imaginémonos lo que puede pasar con la introducción voluntaria de un pensamiento artificial. Total, no hay manera de garantizar que los pensamientos tengan determinados caminos y resultados a la larga. Es muy probable que terminen causando algún otro tipo de desastre en el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una alternativa que  me parece viable es la del no pensamiento de Krisnamurti, pero ¿quién es el machito que puede decir que la domina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En condiciones ideales puedo ver a mi esposa molesta porque está incomoda en un momento dado, y aunque eso me haga sentir puntualmente mal sencillamente porque no puedo hacer nada inmediato al respecto, puedo darme cuenta de que ella ha decidido vivir conmigo y apañar con lo malo que tiene lo bueno y lo bueno que tiene lo malo, y que lo nuestro es un camino, una situación dinámica (sí, claro, la vida es, digamos, una situación dinámica idealmente hablando), y que si esta vez nos toca pasar un momento incómodo no hay ningún síntoma de que esto sea definitivo. De hecho, estamos iniciando un movimiento que cambiará radicalmente nuestro entorno y circunstancia, y que indudablemente influirá en nuestro confort, y en todo lo demás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas mismas condiciones ideales puedo generar un pensamiento de resultados y consecuencias más o menos conocidos,  e intercalarlo entre la generación de la incomodidad y la siguiente detonación anímica, y así romper la cadena de la desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema se presenta cuando la situación me agarra con un mal estado de ánimo. Sucede que, o no lo veo venir, o me le cae más leña al fuego…, y una vez que esto sucede ya se pone mas cuesta arriba detener el proceso intercalando pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado usando un simple sistema de lo más pavloviano entrenando mi mente con la repetición como un mantra hipnopédico de frases que me ayuden a cambiar el tema de los pensamientos. El problema surge cuando la reacción está desencadenada porque la voz de mi ego es tan fuerte que acalla y avergüenza cualquier intento de apaciguamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué puedo hacer contra eso? He encontrado que la sustitución de pensamientos es un subterfugio difícil de tragar por mi polifacético ego. Pero, la sustitución de pensamientos desagradables por emociones agradables puede ser un camino viable para lograr lo que busco y no correría peligros al destruir el equilibrio ecológico del pensamiento… No sé, déjeme usted explicarme, o al menos intentarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de mis actividades que más tranquilidad me genera es mi trabajo. Sucede que me encanta mi trabajo. Soy básicamente un artesano de amplio espectro. Todo lo que hago lo hago artesanalmente. Trabajo la carpintería artesanalmente, hago mi casa artesanalmente, reparo cosas artesanalmente, fabrico cosas artesanalmente, y me gusta la sensación que esto produce por partida doble: porque me gusta hacerlo y porque me da la sensación de que ocupo mi tiempo provechosamente… Esto merece un comentario aparte: desaprovechar el tiempo es algo que me molesta tanto que hace algunos años saqué la cuenta de que un hombre de treinta años ha dormido diez, y padecí seriamente de insomnio llegando a tener que tratármelo para dejar de padecerlo… Bueno, pero no nos desviemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que estoy experimentando ahora y me ha permitido salir adelante, es una sustitución de malos pensamientos por buenas sensaciones. Las llamo buenas sensaciones por el simple hecho de ser agradables y constructivas… Pienso en mí trabajando en algo en lo que haya tenido que invertir pericia e ingenio, y cuyo resultado me haya hecho sentir satisfecho. Luego llevo eso a un siguiente estado evolutivo y vivo la sensación de lo no creado aun, como dado por hecho… Es bonito, es agradable, es constructivo, rompe el ciclo malo del pensamiento, y no genera (hasta ahora) ningún desbalance ni obsesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de salir de un mal ciclo compuesto por todo lo que relaté en el artículo anterior, y una desagradable sensación de fracaso relativa a la construcción de nuestra casa ecológica. Cuando hablo de fracaso me refiero exclusivamente al hecho de que nuestra situación económica aquí en la isla Margarita nos esté obligando a dejar el proyecto por la mitad para ir en pos de mejores oportunidades de trabajo y de las consabidas y deseadas mejorías económicas. Exclusivamente a eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo hacerle honor a la verdad y añadir aquí que el procedimiento ha sido tan eficaz que no sólo me sacó del hueco en el que estaba metido, sino que no me ha permitido volver a él. Me doy cuenta con anticipación de lo que mi ego se trae entre manos pues constantemente estoy vigilando y sustituyendo sus nefastas invenciones… Pobrecito ego, no es más que un parásito ignorante y malcriado. Ojalá se ilumine ¿eh? ¡Jajaja! Mejor no me burlo. Ha resultado un enemigo formidable…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de todo lo anterior, este sistema me ha permitido tener las ideas claras y la mente receptiva, y esto me ha llevado a encontrar alternativas para uno y otro problema que no hubiera podido ver antes simplemente porque la vastedad del panorama que podemos percibir está limitado por la capacidad de nuestro sistema sensorial, y todavía se reduce más cuando tratamos de verlo desde el fondo de un hueco…   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Por cierto, la cita que más arriba atribuí a alguno de los Rimpoché o al Buda Sakyamuni es realmente de Shantideva. Me disculpan esa por favor…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-7049948304829047289?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/7049948304829047289/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=7049948304829047289&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/7049948304829047289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/7049948304829047289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/05/este-ciclo-tiene-que-ser-detenido.html' title='Éste ciclo tiene que ser detenido.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-EoYHRIVBfYE/TcCjo8sVJTI/AAAAAAAAAmM/gz4K0H_zX0w/s72-c/ladodelcerebro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-1426778073382138724</id><published>2011-04-24T15:47:00.001-04:30</published><updated>2011-04-24T15:52:16.519-04:30</updated><title type='text'>Emigrar, Natalia, y otras importancias capitales.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-EOxttm49Di0/TbSGaiHc7eI/AAAAAAAAAk0/YhitWng2XnE/s1600/schopenhauer1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-EOxttm49Di0/TbSGaiHc7eI/AAAAAAAAAk0/YhitWng2XnE/s320/schopenhauer1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599248027121151458" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Una noche dio unas vueltas por la casa,&lt;br /&gt;Y no resistió la tentación de detenerse en el corredor.&lt;br /&gt;A los que estaban de frente les hizo señas de guardar silencio,&lt;br /&gt;Y se le acercó a Andrés Ibarra por la espalda.&lt;br /&gt;Le puso una mano en cada hombro,&lt;br /&gt;Como garras de rapiña,&lt;br /&gt;Y preguntó:&lt;br /&gt;-Dígame una cosa, primo, ¿también usted me ve cara de muerto?&lt;br /&gt;Ibarra, acostumbrado a esas maneras, no se volvió a mirarlo.&lt;br /&gt;-Yo no, mi general- dijo.&lt;br /&gt;-Pues está ciego, o miente- dijo él.&lt;br /&gt;-O estoy de espaldas- dijo Ibarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El General en su Laberinto”&lt;br /&gt;Gabriel García Márquez.&lt;br /&gt;Editorial Sudamericana. P. 168.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Necesito ayuda. Cualquier clase de ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tenía que suceder entre Natalia y su mamá, sucedió. La tensión que han venido acumulando entre ellas por fin estalló éste fin de semana pasado por un detalle sobre una película que estaban viendo en su casa, actividad que no reviste mayor conflicto usualmente, pero que en éste caso desembocó en gritos, insultos, y castigos para con Natalia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuenta mi niña que su mamá le dijo cosas que una madre que dice querer a su hija no diría nunca. Por ejemplo, en una misma frase incluyó ocho veces la palabra idiota… Lo anterior es una cita textual de lo que me contó mi hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer en la mañana Natalia se quedó dormida y perdió el día de clases pues nadie se hizo cargo de ella para llevarla y hablar en la coordinación del colegio para que la autorizaran a entrar. Todo como parte de una retaliación ni se sabe a cuenta de qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Natalia tiene que lavarse su ropa, prepararse sus comidas, hacer sus tareas, levantarse sola en las mañanas, alistarse, y después despertar a su mamá para que le haga el favor de llevarla a clases…, y sólo tiene trece años. A veces no almuerza, sino que come cualquier tontería a la hora de la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, lo sé, nadie se muere de eso y finalmente las contrariedades de la vida colaboran para la forja del carácter. Sé que no es una iniquidad ni mucho menos. Lo que me enciende fuertemente las alarmas es que al comunicarle Natalia a su mamá que se viene a vivir conmigo, le fueron volteados sus argumentos de manera tal que Natalia se vio forzada a acusar a su mamá de ser una mala madre. Es decir, que no hubo ningún intento conciliatorio de parte de la mamá. Ésta le dijo que vivir con ella no era una obligación sino un privilegio, que si a Natalia le parecía que ella había sido una mala madre que era muy libre de irse a donde le diera la gana… Bueno, en fin… Eso no tiene una importancia capital, pero al culpabilizar a Natalia por lo ocurrido sembró algo que sólo el futuro dirá, y ojalá que no sea nada demasiado malo. Tal vez consiga yo un modo de ayudarla a que esa mala siembra no le cale muy hondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conociendo bien al personaje en cuestión, estoy seguro de que necesitamos respaldo legal, un abogado instruido en el caso, no sé, algún tipo de defensa… Cada vez que ocurre cualquier cosa, ésta señora nos bate a todos contra el suelo porque tiene a Natalia como arma de la cual yo no me defenderé jamás…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema serio se presenta porque nosotros nos vamos a vivir a los Estados Unidos éste año,  y en primera instancia no me puedo llevar a Natalia hasta que haya transcurrido un lapso legal. No sé que tan largo sea, pero hasta donde sé, no se puede venir de una vez con nosotros porque ella queda sujeta a mi propia visa, que tampoco ha salido aun.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella tendría que volver a casa de su mamá cuando yo me vaya y quedaría a merced de nuevos y renovados maltratos. Ciertamente que no son maltratos físicos, pero la vejación mental constante, puedo dar fe de ello, es horrorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo claro que ellas son madre e hija, que esto es un hecho indisoluble, que las relaciones con la madre siempre son un lío (en el mejor de los casos), pero yo como padre no quiero dejar a mi hija a que tenga que lidiar sola con ese tamaño problema. Tengo que apoyarla totalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho ya le conseguí las cajitas para que mude sus cosas para acá, esta misma tarde se las llevo, y mañana la voy a buscar para que se mude con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí ella cuenta con la solidaridad de todos, con un recibimiento para con quien llega a su casa. Esta es para nosotros una ocasión de alegría. Y es una situación que agradezco enormemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo inquietante es que no sé a qué atenerme. No sé que disposiciones legales tengo que asumir. No sé qué va a pasar cuando yo me vaya. En ese lapso en el cual tendrá que regresar con su mamá. Temo que la venganza sea horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mamá de Natalia debe tener algún tipo de problema que yo no puedo aventurar a calificar, pero es algo que la hace actuar de una manera que le hace difícil la vida a las personas que tiene alrededor. Entendiéndose perfectamente que la persona que me preocupa es mi hija. El resto ya no es de mi incumbencia afortunadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ocasión del divorcio nuestro, con todo y que yo no ofrecí resistencia, cometió fraude con los valores del pequeño patrimonio que teníamos, botó los papeles del carro viejo que me quedó a mí y ahora es un lío porque no lo puedo vender, utilizó a Natalia de maneras indecibles…, en fin… Una persona muy extraña…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, la verdad, necesito ayuda. Asesoramiento, consejo, apoyo de algún tipo… No sé si se me está poniendo otra trampa más. No la veo, pero puedo intuirlo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo en tus manos que puedas hacer, decir, pensar, lo que esté a tu alcance, por favor ponlo en práctica. Tal vez sea crucial para nosotros, para seguir adelante por dentro de éste espinero tan desagradable y salir con bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sirve apoyo legal, moral, intelectual, un simple espaldarazo, un “dale que tú puedes”… Lo que sea…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias mil…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo anterior lo escribí hace cuarenta días cuando Natalia mi hija decidió venirse a vivir con nosotros aquí, en La Guachafita inconclusa. Ahora sé que es muy poco lo que puedo hacer para que podamos emigrar todos juntos. Poco no, más bien nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las leyes dicen que apoyan a los menores de edad y tal vez de algún modo así sea, pero en este caso la única vía legal pasa por inhabilitar a la madre, que siendo la habilísima manipuladora que es, resulta poco menos que imposible. Ningún juez lo hará por más que ella sea adicta al Rivotril, maltrate verbalmente a Natalia, la atienda mal, y no le exprese cariño. O sea, que cualquier diligencia por mi parte choca con procedimientos que no apoyan ni mucho menos favorece a Natalia específicamente. Como tampoco apoyaría a Natalia el dejarla sin mamá, vamos a estar claros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente ella sigue aquí en nuestra casa y por el momento podemos cuidarla y quererla a todo lo que damos. Podemos disfrutarla, darle montañas de cariño, y sí, por qué no, también mimarla…, pero ya sabemos que aunque vayamos a la lucha legal, perderemos todos. Natalia no emigra con nosotros hagamos lo que hagamos, por lo menos no este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que el tiempo tiene, por decirlo de una manera, la costumbre de transcurrir. En el transcurrir del tiempo muchas circunstancias cambian, nuevos sectores de la realidad aparecen y la vida da un vuelco normalmente para donde no nos gustaría, pero si algo tenemos los seres humanos es una gran capacidad de adaptación y de superación de contrariedades. Es por ello que aunque me siento tan profundamente triste sé que no hay que desesperar. Este universo se expande, el mundo sigue girando, la vida sigue, el tiempo continúa su curso, y tal vez si sabemos esperar el viento decida soplar hacia donde queremos ir aunque sea por simple coincidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche conversábamos con unos amigos en una cena a la que fuimos invitados. Hablamos sobre muchas cosas relativas a la vida, al pasado, el presente…, el futuro lo tocamos poco porque es un tema nebuloso…, bueno, el pasado también lo es, pero lo parece menos porque se supone que lo tenemos fidedignamente registrado en alguna parte del cerebro y por eso pensamos que es real. En fin…, el caso es que me di cuenta de que estamos cansados, cansados a niveles de derrota. Escogimos un camino escabroso para vivirlo, y aunque lo hemos disfrutado profundamente, ya nos cansamos y queremos hacer otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta de que las cosas van saliendo bien, que en su momento pude deshacerme honrosamente del carro viejo con todo y que mi ex esposa nunca quiso darme los documentos para que yo pudiera venderlo. También me deshice del velero que ya se estaba poniendo invendible. Lo compró un hombre que está haciendo una posada temática llena de restos de toda clase de botes y así el velero nuestro se convirtió en un bello adorno para su jardín… Algunas maquinas ya las hemos vendido a un amigo artesano de Barquisimeto. Mi vieja bicicleta se la cambié al mecánico por un trabajo que necesitaba nuestra camioneta… Y hasta donde vamos existe un tío interesado en quedarse con nuestra casa a condición de que la termine un poco más. Menos mal que hay tiempo aun.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi defensa tengo que decir que yo no decidí recorrer la vida por el lado arduo por motivos heroicos ni nada que se le parezca. Me di cuenta anoche, conversando con los amigos, que todo lo que pasó fue que no entendí bien una explicación clara  que sobre la vida debí haber entendido en su momento, y al tomar mis propias riendas me dirigí hacia donde no era. Eso sí, por motivos muy loables y llenos de méritos. Eso me quedó claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingenuamente me convencí de que si yo hacía las cosas como yo creí que se hacían, obtendría exactamente lo que quería… Caramba, qué manera de equivocarse… Las cosas se hacen como se supone que deben hacerse, como se han hecho siempre, con la menor cantidad de cambios e innovaciones, con aspavientos, propaganda, fanfarria, algazara, y ruido… También como con las matemáticas y sus procedimientos, y el hecho de que si nos explican para qué sirven las entendemos muchísimo más fácil…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero déjenme explicar por qué. Porque no quiero que entiendan que si millones de vacas comen pasto, el pasto es el mejor alimento porque tantas vacas no pueden equivocarse… Para ello, por favor, acompáñenme en una de mis vueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy inequívocamente convencido de que la vida es un fenómeno colectivo, no me refiero al Perogrullo del fenómeno biológico el cual obviamente es común a todo lo que está con vida, me refiero a la parte filosófica de ella. Quiero decir con ello que desde la obviedad de las necesidades básicas, hasta los anhelos más elevados y poéticos, son los mismos en todos los seres humanos salvando sus particularidades geográficas y políticas… Esto es un descubrimiento interesante, como el del agua tibia. Y aun más interesante es que la interconexión entre las personas funciona como un intrincadísimo sistema de vasos comunicantes, y que por eso es que lo que falta aquí sobra por allá, lo que sobra por acá no se encuentra en otra parte, y que en fin, que todo lo que nos comemos nosotros no se lo está comiendo otro. Quiero decir que sí, que sólo es posible medrar en la falta de los demás, y que mientras mayor es la opulencia de unos sectores, más profunda será la pobreza de otros. Por eso el hombre es, ha sido, y  será siempre, un ser guerrero e invasor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que me di cuenta anoche una vez más, es de que la vida individual es muy corta, que el único tributo que le tenemos que rendir a nuestra vida es precisamente vivirla, que una vida infeliz es una vida derrochada, una falta de respeto para con esa casualidad que hizo que en vez de piedras inertes seamos en cambio pretenciosos homínidos salvajes. Sobre todo si tomamos en cuenta que los átomos son los mismos, sólo que reunidos de otro modo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta, entre otras cosas y en lo tocante a mi vida, de lo absurdo que es intentar demostrar que se puede vivir con un bajo consumo energético (y no hablamos de teorizar al respecto) que se puede vivir racionalmente, que es más, que se tiene que vivir así si queremos que la humanidad perdure y que además las diferencias sean menos profundas entre unos grupos humanos y otros. Es absurdo desde un principio. Es absurdo… Y si no me creen háganse la siguiente pregunta: ¿ayudará en algo a mi difunto bisabuelo que mi hija exista?  O esta otra ¿te impide disfrutar un buen whisky creer que tal vez tus bisnietos no nazcan? Yo creo que para ambas preguntas la respuesta  correcta es no sin darle muchas vueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez supe que la vida de unos se hacen sobre los cadáveres de otros, y que desde mi punto de vista práctico prefiero que sea mi vida, y los cadáveres sean de otros… En alguna parte de mi vida dejé entrar la idea de que en este mundo cabíamos todos, o más bien que los cadáveres de los otros bien podían ser de otros que murieran de muerte natural para dejar paso mansamente y por un profundo sentido lógico de perpetuidad de la especie, a las nuevas generaciones sin que estos tuvieran que mancharse las manos o algo así, no sé si me explico… El caso es que pensé que si uno racionalizaba los recursos, es decir, que si los repartíamos mejor seguramente habría más para todos, total, para qué quiero cinco carros y dos barcos si yo soy uno solo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hicimos el experimento de la casa ecológica hasta ahora inconclusa. Por eso decidimos tomar un camino que no es el camino ortodoxo para vivir. Por eso nos entristecía (y aun entristece pero ya por otras razones) la mezquina visión clase media de la vida… Pero ahora me doy cuenta y doy por completo mi brazo a torcer. Los cachorros recién nacidos se pisotean compitiendo a muerte con sus hermanos por su derecho a la teta. De una camada suele morir un alto porcentaje. Mueren porque no hay leche para todos. Si cada uno bebe un poco menos de leche habría para todos, pero seguramente serían todos animalitos promedio, subdesarrollados…, nunca revelarían su potencial completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ja,já…, que no somos animales dicen ustedes… Malas noticias o tal vez buenas: sí lo somos… O somos animales, o nos portamos como ellos… Es lo mismo al final…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí es cierto es que ningún hombre debe estar al servicio de las ideas, tienen que ser las ideas las que están al servicio de las personas. Las ideas son esos modelos con los que se intenta explicar la vida. No son la vida. Téngase siempre en cuenta que para construir un modelo hay que dejar afuera tal vez más variables de las que han podido ser incluidas… Eso no es la vida, es un juego con el que se pasa la vida… La vida no se circunscribe a un laboratorio, aunque en los laboratorios haya vida, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también encuentro cierto que la vida transcurre constantemente reptando en ese estado que llaman presente continuo, y que no hay manera de esquivarla. No hay manera por más que uno se construya modelos y se ancle a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tiene que importarme que mis hijos no conozcan aquellos pozos cristalinos de los ríos de montaña de mi niñez. No tiene que importarme que mis hijos no coman aquellos alimentos sanos que yo comí. No tiene que importarme que mis nietos lleguen a un mundo lleno de basura y profundas brechas sociales. No tiene que importarme que tal vez no haya un mundo al cual llegar cuando les toque a mis bisnietos. Digo todo esto con la mayor sinceridad, sé que suena feo, pero es cierto. Total, yo no estaré ahí, y de todas maneras la perpetuación de mis genes no son mi mayor prioridad, aunque sí, también, porque si esto de plano fuera así no me preocuparía tanto por mi hija quien al fin y al cabo lleva mis genes adelante… Qué animalito pretencioso soy…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tiene que importarme es que estoy vivo y que mientras viva debo observar ciertas reglas sencillas: que cuando se trate de cadáveres siempre sea el de otro en la medida de lo posible; no mudarme al África o más al sur en este “afavelado” tercer mundo; y al Asia, ni de paseo a menos de que sea a Shangai por el lapso justo como para hacer algún buen negocio… Por otra parte debo tender a que todo lo que aprenda sea vendible, como decían mis amigos anoche: vendible todo lo caro posible y con el mínimo esfuerzo… De hecho, sé que alguna vez convertiré todo este contratiempo en billetes de curso legal…, puedo verlo claramente ahora…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, aunque emigrar en esta ocasión signifique tristemente separarme de Natalia y dejarla a merced de su mala madre un tiempo, es lo único que puedo hacer mientras adquiero un poco de orden en mi vida, mientras aprendo a pararme sobre cerros de cadáveres, mientras adquiero esa habilidad clase media de tener como única habilidad la de aprovecharse de la de los demás... Además aprovecho y hago mi mejor esfuerzo para ver si dejo de experimentar estos desengaños atroces cada vez que me doy de narices contra las paredes de concreto armado por mi propia estupidez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O no, quién sabe… A lo mejor aprendo a disfrutar más, a dejar de pretender que hay una mejor manera de hacer las cosas, sobre todo si pretendo que es mejor para un promedio con el colectivo y no para mí y los míos ¡qué clase de imbécil! Con razón mi amigo se reía de mí ¡Ahora lo entiendo!… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también puede suceder que a lo mejor el viento cambie, la marea afloje, el mar se calme… Tal vez nos suceda como al sapito que se mantuvo a flote dentro del pozo… A lo mejor más adelante pase alguna de esas cosas que escapan a mis posibilidades actuales y se dé la ocasión de que mi hija regrese con nosotros o nosotros con ella…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por lo pronto está aquí y nos podemos disfrutar, máxime, si dejamos de pensar en el mañana incierto… Que hoy dure todo lo que pueda durar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-1426778073382138724?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/1426778073382138724/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=1426778073382138724&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1426778073382138724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1426778073382138724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/04/emigrar-natalia-y-otras-importancias.html' title='Emigrar, Natalia, y otras importancias capitales.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-EOxttm49Di0/TbSGaiHc7eI/AAAAAAAAAk0/YhitWng2XnE/s72-c/schopenhauer1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-3379739224563846409</id><published>2011-03-17T11:21:00.001-04:30</published><updated>2011-03-17T11:23:48.868-04:30</updated><title type='text'>La culpa es de la consciencia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-drAByS8rciE/TYIughJU3QI/AAAAAAAAAks/CrseS6rN59k/s1600/pepegrillo_ext1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 242px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-drAByS8rciE/TYIughJU3QI/AAAAAAAAAks/CrseS6rN59k/s320/pepegrillo_ext1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5585077624081014018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Al lado de la pocilga había un pocito con una tabla a cada lado&lt;br /&gt;Para colocar los pies mientras hacías aguas, tanto mayores como&lt;br /&gt;Menores. Eso era antes de que nuestro pueblo pasara por la &lt;br /&gt;Reeducación sobre desechos colectivos. Y a partir de entonces, ya &lt;br /&gt;No bastaba con entregar tu mente, tu cuerpo, y tu sangre al bien común… &lt;br /&gt;¡Tenías que entregar también Tu mierda, &lt;br /&gt;Igualito que los impuestos norteamericanos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Cien Sentidos Secretos. P 285.&lt;br /&gt;Amy Tan. Tusquets Editores, s.a. 2002&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta de llorantina. En toda mi vida parece que no he hecho otra cosa que llorar. Lloro porque me quedo, lloro porque me voy, porque ni me voy ni me quedo, porque me quedo pero me voy… Lo dicho: Basta de llorantina…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la lloradera que cargamos siempre algunos, que no voy a meter aquí indiscriminadamente a toda la humanidad, es por lo que gente como Coelho y su combo escriben exitosamente (suponiendo que un montón de libros vendidos sea síntoma rotundo e inequívoco de éxito más allá del económico, y no es que no me guste el dinero, dejémoslo claro) cosas con nombres como “Quién se robó mi queso”, “El monje que vendió su Ferrari”, “La culpa es de la vaca”, y todas aquellas variantes pertinentes que al mismo tiempo me resultan tan impertinentes. Me lo resultan a mí, al que le guste, que le aproveche. No me tome a mal, le ruego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en lo que a mí concierne ya me cansé de ésta vaina. Que si piense y hágase rico…, ¡nojoda! vaya usted a saber qué tenía en mente el señor que escribió eso, pero lo que soy yo, si lo pienso mucho no me hago rico y piense usted lo que quiera pensar al respecto, naturalmente, pero estoy seguro que mientras más se lo piensa uno, menos rico se lo hace…, en fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto lío aquí y tanto lío allá ¡Ah! ¿Te vas para el imperio? Bueno, no te va a resultar fácil. No te vayas a pensar que vas a llegar comprándote casas y yates, eso allá no es cómo aquí…, sí, yo sé que tú lo sabes, pero mi deber de amigo es advertírtelo… Já, ja…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira, mi amigo, yo soy tan feliz aquí como lo seré allá, o tan infeliz aquí como allá, no existe diferencia porque en todas partes se cuecen habas. Y si no me quedo es porque ya tengo cuarenta y siete años aquí y cada día es la misma vaina: salgo en la mañana con una meta que se me complica y se me complica a lo largo del día para regresar en la noche con los logros a medias porque tuve que perder parte valiosa de mi horario laboral en colas, esperas, trámites, enredos, que me redujeron la jornada a la mitad y no pude terminar lo que tenía que hacer…, y bueno, no importa, mañana termino…, pero amaneció lloviendo y así no se puede aplicar el sellador porque se pone blanco, a ver, esperemos a ver si sale el sol…, no importa, se entrega mañana…, mira, aquí está la pieza ¡Qué linda! Oye, pagamos los jueves ¡Rayos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca hallé más razón en palabras algunas como en las que dijo Vargas Llosa acerca de en qué tiempo escribir, si para vivir me hacen falta siete empleos nutricios…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Póngase a ver: ¿Cuántas horas al día se pasa uno en una cola de carros? ¿Cuántas horas te echaste hoy en el banco? ¿Cuánto tiempo te tomó hacer la declaración? ¿Fuiste al médico? ¿Y cómo estaba la cola en el supermercado? Hoy hice el mercado en veinte minutos y me demoré más de una hora en la fila para pagar porque de treinta cajas que tiene dicho establecimiento, estaban funcionando seis ¿Cuánto rato tomó buscar a los carajitos al colegio? Hoy me tardé más de cuarenta minutos ¡Ajá! ¿Y en que coño ‘e madre momento se trabaja en esta vaina? Menos mal que existe el sentido del humor ¿o será por su culpa más bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto que tengo el peor estatus laboral de todos pues soy auto empleado. Ja, ja, sí, voy y vengo como quiero, ja, ja… Nojoda: duermo con el jefe, como con el jefe, me baño con el jefe, no me deja descansar, no me le puedo esconder al esclavista de mierda ese… Encima de que tengo que enjabonarlo y aclararlo, no hay forma de que me de un aumento de sueldo ni que le ruegue… Y de todas maneras siempre se me olvida algo, me equivoco, cometo errores, y todos son imposibles de ocultar o por lo menos escurrir… Pero ¿qué prefieres, cola de león, o cabeza de ratón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo vacaciones porque éstas constituyen doble pérdida, la que significa el gasto de las vacaciones, más lo que dejo de producir durante dicho lapso. Así que, de las vacaciones, olvídate. No se puede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no se crean, en medio de mi caos he venido resultando un tipo de lo más organizado, sí, es que he aprendido a utilizar el Excel que trajo mi antiquísima y súper repotenciada computadora y ahora sé, virtualmente, a dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol…, no, mentira ¡jajá! me refería a las briznas de aserrín ¿Sabía usted que de cada tabla que uno compra más del veinte por ciento se pierde en aserrín y virutas? ¿Y que dependiendo del tipo de maderas, si tiene muchos nudos o imperfecciones, la pérdida sobrepasa el cincuenta por ciento de lo comprado? Súmele usted a la pérdida directa, o merma que también le llaman, el desgaste de máquinas y herramientas que son importadas a dólar criminal, súmele la alícuota del alquiler del local, la electricidad, los consumibles, el uso del automóvil (cuando lo puede usar y no está secuestrado por Toyota de Margarita, C.A.), los aceites, ceras, barnices, tintes, pegamentos…, en fin, todo lo que resulta carísimo de comprar (y tardado de conseguir pues se pasa uno días y días de búsqueda para perder más tiempo aun), súmele usted el tiempo perdido en bancos, ministerios y trámites varios, súmele el tiempo que se echó el hombre en reparar el caucho pinchado por pasar sobre un aluvión de escombros que dejó la última lluvia por la ausencia de la canalización de dichas aguas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súmele, súmele… Métale también la hora hombre diluida en tres horas hábiles al día cuando hay suerte… Súmele lo que costó el libro de facturas… Súmele, súmele… Súmele las diez unidades tributarias de multa que me encajó un policía por tener el pelo largo y el certificado médico de manejar vencido. Bueno, me paró por lo del pelo (no me cabe duda, pues tenía diez años con el pelo corto y en ese lapso nunca me paró un policía, me dejé la última tumuza de mi vida, y ¡zás! Me agarraron los pacos. Eso me pasa por viejo payaso. Viejo blin ¿eh, Marielena?), y yo colaboré teniendo la documentación incompleta…, ya saben, el caos y el ocio en confluencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora pregunto yo ¿Cuánto vale el dichoso gaveterito ese que salió de mi esfuerzo? No señor, si quiere usted comprarlo barato cómprelo importado de la China. Contribuya usted con los sueldos de esclavitud de allá. Contribuya usted con la especulación de aquí. Contribuya usted con el malandraje y la desocupación local de allá y de aquí. Contribuya usted con el pícaro interventor de aduanas, con el recaudador, con el guardia, con el del sindicato, contribuya usted con la familia Urdemalas en pleno, todo, a costa de su país. No me joda, por mí se va usted y su mala maña al mismísimo carajo… Eh, no es con usted, es con otro usted que ya usted sabe… Y no se me confunda, que aquí el único que se va para donde señalé antes soy yo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dije alguna vez que ya tengo diez años aquí en esta isla horrible (linda para el visitante pero pésima para el local) y todos los días son iguales. Mi querido y admirado Cortázar dijo alguna vez que las Esperanzas son bobas, y siendo yo por lo mismo un Cronopio, no quiero ser bobo sino bailar Catala… Pero dejemos lo críptico a un lado porque éste es un problema simple, es el problema de Miguel el del Génesis de Virulo: “¿Quién dijo que el que no trabaja no come? ¿Quién dijo eso, chico? Lo que trabajas, en trabajar se te va  […] menos perro, menos pulgas, más fresco, menos calol…” Entiéndase… Y tengo diez años aquí en ciclos que van de menísimos a un poco menos que casi representa un aumento por culpa de la relatividad de las cosas, pero que en lo que parece que ya es más ¡Zás! Se va para abajo en un rapto suicida, de tan menos, que me deja tan abajo como al principio…, pero un poco más viejo. Pero uno sigue pataleando como un sapo en un pozo. Porque puede ser que pase algo. Porque puede ser que la situación mejore.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta, que no lloro más. Me voy de aquí, y no es para Choroní…, pero sólo porque ya no estoy en edad de esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me pongo a observar, se los juro por lo más sagrado que no lo hago con amargura, a los paseantes casuales y los veo con esas expresiones enigmáticas de alegría y alborozo que me deja perplejo… Llegué a pensar que a mí me faltaba ése dato, que a mí no se me daba bien eso de la perspicacia, que no estaba siendo capaz de captar las sutilezas entrañadas en el devenir telúrico de lo humano que lee las venas al salitre, toro bramante de la realidad apisonadora… En fin… ¡Jeje! Un tango…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y traté, y busqué, y exploré, y sin querer hacer de Dr. Livingstone (I presume) ni mucho menos de Henry Morton Stanley, ahondé en el tema hasta casi volver a la cordura atravesando toda la locura y saliéndole por el otro lado con muchas ganas de quedarme allá, más bien, negándome a regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo saqué en claro: no es la amargura la que me solucionará el problema, así que de un modo u otro (caray, que no soy tan bruto) tengo que dar con el secreto. Me le metí relancino a un librito del Paulo ese ¡No! ¡Qué va! No puedo con eso… Traté con el monje, pero es que yo ni tengo ni quiero Ferrari alguno (y no es que las uvas estén verdes ni que yo pretenda equipararme con Esopo ni con Samaniego, es que simplemente aquí no hay carreteras para Ferrari, no hay repuestos para Ferrari, no hay estacionamientos para Ferrari, y hay demasiados secuestradores para los dueños de los Ferrari. He ahí por qué, ni teniendo cómo, quisiera un Ferrari), nadie me ha robado ningún queso, y definitivamente, si lo pienso, no me hago rico… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, así, un día cualquiera, sin estar pensando en ello, sin comerlo ni beberlo, vi la luz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba sentado junto a la barra de una taguara en la que se come y se bebe, hablando con unos conocidos viendo pasar la gente ¡Allá va la Lola Flores! Comenté yo riéndome de una señora que pasó pisando con garbo. Los amigos me miraron con los ojos vacíos ¿la Lola quién? ¡Mira que allá va Asterix! ¡Y con Obelix! ¡Jajajaja! ¿Axtequién con obequééé? ¡Y Mira, Borges no era ciego después de todo! ¡Ni cejijunto! ¡Jajaja! ¡Pajúo! Me refería a Jorge Luís Borges, no a Julio Borges… ¡Tuuut! ¡Tuuuut! ¡Tuuuut! El teléfono de la mente de mi amigo sonaba ocupado… Y ¡Ojo! No estoy hablando con un metro sexual que se perfuma más que una mujer y usa más lentejuelas que una cantante de cabaret. Es un tipo empresario y bastante exitoso… Y ahí, como una epifanía apareció la verdad: ¡la consciencia! ¡Todo es culpa de la consciencia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro ¿qué herramienta usa uno para concatenar los hechos de la vida? ¿Con qué se interpreta la historia? ¿Cómo se las arregla uno para extrapolar datos e imaginar el devenir? ¿Cómo es que uno puede apreciar a todas luces que el jardín del vecino es más verde que el de uno? Fácil: Porque está consciente de ello. Porque le mete cacúmen. Kokoro, diría un japonés… Es la consciencia la parte pesimista y realista del proceso mental… Sí señor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, la información y la cultura general tienen poco qué ver. No es necesario que un arquitecto sepa quién es Sabater ni mucho menos qué escribió dicho señor. No, realmente no es necesario. Se preguntaría Manolito el de Mafalda que de qué sirve saber que el Everest es navegable ¿eh?  Pero para tener dos o tres cervezas en el pensadero y que le pase a uno por al lado una doña con salero y peinetas y no sea capaz de relacionarla con la Lola Flores, un hombre de mi misma edad y contexto, es porque tiene una capacidad de focalizarse, de centrarse, de olvidarse de lo demás y sacar su negocio adelante sin ni siquiera saber que tras varios terremotos y epidemias, los pobres haitianos están más jodidos que nunca…, los japoneses no, porque en cinco años estarán como nuevos (igualito que en Vargas con su deslave y las promesas gubernamentales ¡ja!)… Yo personalmente, lo admiro como el que más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando menciono a la consciencia no me refiero a la acepción moral de la palabra. Me refiero al nivel del gavetero de la mente en el cual trabaja ella. Es la parte del pensamiento que está activa y presente, la que es descreída y calculadora (o todo lo contrario que coño, no estoy juzgando). Porque el inconsciente es un enjambre que se mueve ni se sabe cómo ni para dónde y te da las respuestas sin el procedimiento, y es tan difícil que sólo algunas mujeres, geniales mujeres, saben usarlo con éxito… Y ni hablemos del subconsciente. Ése es un nido de inconfesables. Es mejor ni jurungarlo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, la culpa no es de la vaca, ni Verónica decide morir, ni el monje vende el Ferrari (aunque si yo fuera el monje no dudaría en vender semejante desatino motorizado), ni si te lo piensas te harás rico ¿o sí? La verdad es que la culpa de todo la tiene la consciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como quiera que donde se cierra una puerta se abre una ventana, gracias a la consciencia que he tomado de lo tonto que significa pretender que si siembro una semilla de mango germine  una mata de aguacates (por más que insista) es que he podido sacar en claro que Vargas Llosa tiene razón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También tiene razón el doctor Axel Capriles cuando asegura que tanto el pícaro como el héroe (arquetípicamente hablando) son los responsables de la perpetuación de este sistema tramposo comercial que nos aprisiona y ancla en el subdesarrollo per secula seculorum. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto el pícaro como el héroe son producto de una situación difícil, miserable, de escasez. Unos, los más desvalidos y con baja autoestima harán de pícaros y tramposos para sacar provechos menudos con la finalidad de saciar el hambre de hoy sin pensar en el mañana, ni mucho menos en las generaciones venideras. Otros, los más fuertes, arrojados, y más brutos tal vez, harán de héroes azotando con pillajes, violaciones, abusos, corrupción, muerte y destrucción, para lograr el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez con la muerte del último tramposo junto con el último Mesías (caudillo, que no molesto a los que tienen fe) logremos salir hacia una mejor suerte como colectivo… Lo que pasa es que ¿quién tira la primera piedra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo, por lo tanto, hacer mi vida un poco más eficiente para hacerla más productiva, para de éste modo, poder competir con la esclavitud en China y en el sudeste asiático. Sí, la esclavitud, el hambre, la miseria, la contaminación ambiental, la corrupción, la especulación, la amargura, y salir airoso para dejar la llorantina de una vez por todas… Y como no existe modo para lograr la utopía, eso ha de ser, en otro nivel de consciencia… En el espacio, y en el tiempo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-3379739224563846409?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/3379739224563846409/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=3379739224563846409&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/3379739224563846409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/3379739224563846409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/03/la-culpa-es-de-la-consciencia.html' title='La culpa es de la consciencia.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-drAByS8rciE/TYIughJU3QI/AAAAAAAAAks/CrseS6rN59k/s72-c/pepegrillo_ext1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-8988216012820288117</id><published>2011-02-16T13:20:00.002-04:30</published><updated>2011-02-16T14:15:04.758-04:30</updated><title type='text'>Aldea ¿Global o local? That is the question.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ABCRWUPcAcM/TVwbGKmsFvI/AAAAAAAAAkk/FwyNr8Zj0oQ/s1600/sapo%2Ben%2Bplato.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 310px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-ABCRWUPcAcM/TVwbGKmsFvI/AAAAAAAAAkk/FwyNr8Zj0oQ/s320/sapo%2Ben%2Bplato.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5574360231517624050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Sujeto audaz y trapisonda, mudable como su gusto,&lt;br /&gt;Mentor de simples y embaucador de bellacos,&lt;br /&gt;Enemigo del trabajo y apasionadísimo de su regalo,&lt;br /&gt;Sagaz para descubrir su provecho y tracista para lograrlo:&lt;br /&gt;Travieso, pero no punible; maleante, pero nunca criminal;&lt;br /&gt;Más siempre ingenioso y siempre admirable…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cotarelo y Valledor (1920)&lt;br /&gt;Enciclopedia Espasa Calpe, p. 1272.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperaba que a mi edad, es decir, que ya a los años que he (mal que bien) logrado acumular, ciertas respuestas estarían de mi lado, por aquello de que más sabe el diablo…, y todo lo demás que ya sabemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temo que no presté atención suficiente cuando se me dio esa clase. Tal vez por estar pensando en que esos viejos pesimistas tan poco creativos que me decían cómo es que era la cosa no tenían ni peregrina idea de cómo es que es la vida realmente. Clase en la que se me dijo una y otra vez todo sobre el viviendo, así, en presente continuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio me puse a elucubrar sobre lo dicho por pensadores que se me informaban como ajenos y sobre todo lejanos (porque siempre el prado del vecino…, bah, lo de siempre) firmemente convencido de que aquellos y no éstos estaban en el camino correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como, tal vez, llegué a ésta edad no tan mala de la vida para darme cuenta de que éste mundo es el reino de lo ambiguo y lo contradictorio. Es decir, que los enteros son productos algebraicos y hasta logarítmicos siempre incompletos, que por más que se intenten meter en norma se salen porque para enunciar la ley forzosamente hay que dejar afuera de la ecuación datos imposibles de interpretar, y asumir las incógnitas todas las veces que se planteen hasta la obtención de ésta realidad que difiere tanto del modelo tan científicamente construido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El párrafo anterior sólo pretende aclarar que el fenómeno de la vida filosóficamente hablando (ojo, señores biólogos que no me meto con ustedes) no es digital. ¡Ah! ¡Claro! Se puede hacer un modelito de esos también con un intrincado sin sentido binario que en verdad parece, pero más ciertamente todavía nunca se sabe si es o no es… O sea, que se sabrá alguna vez, llegado el momento, si es que hay alguien ahí de testigo y si éste consigue quien le crea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente existen quienes aun creen en la verdad y en la mentira, en lo blanco y lo negro, en lo bueno y lo malo, en la vida y en la muerte (y ya me dirán que uno está vivo o está muerto, y sí, pero el punto de vista que ahí priva es el de la propiedad privada, porque tal vez yo me muera, pero en mi cadáver seguirá pululando la vida, la de multiplicidad de bichitos espero) ¡Existen maniqueos! ¡Sí, aun hoy!, o como yo: cínicos esperanzados en defensa propia. Lo necesario como para no morir de desengaño cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta incomprensible la utilidad del concepto krishnamurtiano de la aldea global, viendo hoy en día cómo aun con toda la masificación de la información y la vastedad con la que se publican los efectos de la destrucción concienzuda que de todo se hace, no se logra ver que en efecto la aldea es nuestro globo. Quiero decir que echarle la basura al vecino no aleja en nada dicha basura de nuestra casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en un mismo orden de ideas, si yo le rompo el alma a cada vecino (el tercermundista minero y agricultor, por ejemplo) para crear mi fortuna y en efecto lo consigo, cuando yo muera, mis hijos heredaran unas riquezas en especies de odios sumamente estériles. Y dificulto que de seguir ellos mi línea logren tener mis nietos qué llevarse a la boca más que ensaladas de billetes con tropezones de monedas, para ese entonces ya no de curso, ni legal, ni ilegal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto ¡qué coño importa! Lo esencial aquí es que mi inmensa, innecesaria, y a todas luces injustificada camionetota no me la quiten en un “Secuestro Express”… Ni, claro, no le quiten el iPod o Blackberry mortal a mi hija ni le den un mal golpe en el ojo derecho para ello…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo al final es hijo de la mentira y el engaño, la trapacería y el agavillamiento, la trácala y el oprobio, la humillación y el asalto… Hampones, maulas, ladrones, malandros, abigeos, agiotistas, mangantes, tunantes, salteadores, y más nombres que no me vienen a la memoria son los que usan de apellido desde los ministros hasta los pordioseros. Así, las razas superiores serían las que llegan a asesinos, matones, sicarios, y en general todo aquel que quita más vidas de las que da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto tiene su lado bueno, si se quiere ver, porque claro, está también el control demográfico que no es causa baladí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los buenos no existen (o no existimos, pues tengo por obligatoriedad que incluirme entre los inexistentes como prueba fehaciente de nuestra inexistencia porque al fin y al cabo dos negativos se suman, lógicamente) porque sencillamente, y por culpa de la relatividad de las cosas, siempre serán malos para alguien. O como dice Jostein Gaarder, hacen el comodín de la baraja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de ver la razón o la falta de ella aquí, ni en ninguna otra parte. La razón es veleidosa y en nada coincide con la realidad. Es una invención más, calenturienta y acomodaticia, del intelecto humano. La razón siempre está de parte del vencedor, del que puede pagarla, del que ha sido bien alimentado, formado, educado, e instruido, a fondo, en cómo usarla para sus fines sean los que sean. Y de nada vale al final tenerla o dejarla de tener, si median uno o dos garrotazos bien dados, acomodados, y recibidos, en su justo valor. Por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces giramos la cabeza con cierto asqueo mediante, cerramos los ojos a todos los despojos y miserias para poder dedicarnos concienzuda y obsesivamente a nuestra microscópica aldea local: Mamá, Papá, Nené, y Nenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encerramos dentro de ella bien sea haciendo pan en La Azulita, o una casa “ecológica” en la isla Margarita, y transcurrimos un lapso dentro del cual nos deterioramos, nos desfasamos, y perdemos más terreno aun frente a la chapucería, la chanflonería, la incultura, y el desprecio que existe a todo nivel por las personas preparadas que tal vez tendrían en sus manos posponer la hecatombe social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si aun con todo esto bien sabido logramos aislarnos tendremos que recurrir a los usos del medioevo porque no hay carro que marche sin gasolina ni repuestos cuando los requieren, no hay luz eléctrica que se pague con berenjenas, ni neveras que enfríen sin gases flourocarbonados (aquí en el tercer mundo como no sea a costas de más empobrecimientos y trapacerías miopes), por decir cualquier ejemplo a tontas y locas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¡cuidado! No caigamos en la visión dualista de la vida, porque acabamos de asegurar que blanco y negro no existe y aun no hemos cambiado de opinión (tan hijos de la contradicción cómo somos). No. Puede haber una amalgama hasta psicodélica tal vez (pero no exageremos hoy) en la que se obtenga algo parecido al manido slogan de “vivir localmente pensando globalmente”, o algo del género. Puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mono oportunista (por ésta vez sin alusiones raciales) se bajó del árbol en el que tan seguro comía su fruta porque ésta escaseó largamente y ya la esperanza no le engordaba la prole. En medio de su mal humor por culpa del hambre tuvo a tiro una lagartija y se la echó al coleto (que dicho de modo local quiere decir que se la zampó, se la comió, la engulló). Estoy seguro que fue una revelación de orden mayor, una epifanía, y el monito simpático y payaso se preguntó que cómo era que había vivido tanto sin darse un banquete así… Se dispuso pues a mejorar sus técnicas de cacería, enseñó a sus hijos y al resto del clan. Algunos, que hoy día duermen el larguísimo sueño de la extinción, le hicieron ascos a las lagartijas y terminaron poéticamente mal por aquello de que no tenían éxito frente a las necesidades de apareo por debiluchos (para que no me digan sesgado). Otros, que aun hoy dominan, aprendieron rápido que otros animales tienen más carne y se cazan con relativa mayor seguridad sobre todo si se les da con un palo en la cabeza o codillo, y mejor aun si a ese palo se le inserta una piedra afilada en la punta, y más aun si luego se pone la carne sobre esa cosa caliente que algunos llaman fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nos fijamos en que el origen de la humanidad pudo haber tenido un inicio exitoso por la vía de la aldea local, también podemos ver que fue la masificación del conocimiento y la tecnología lo que perpetuó dicho éxito. Es decir, de lo local, a lo global. Pero tenían un secreto para no echar a perder su mundo con sus actividades depredadoras inherentes a la condición humana salida de un monito oportunista. Ya hablaremos de eso, si nos provoca y hay Quórum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El éxito de la humanidad tuvo mucho qué ver con el asentamiento de clanes que en un principio defendía un conocimiento, una tecnología, una habilidad. He ahí (indudablemente) el germen del racismo, del clasismo, de las castas, y de toda la guirnalda de atrocidad que adorna el devenir humano. Porque a éste mundo se lo llevó el diablo desde que es mundo éste mundo, o ¿no? ¿Quién recuerda un par de textos de Voltaire por ejemplo? Pero ¡ajá! Existe un pero…, en la época de María Castañas la información era patrimonio de unos pocos, y aunque el mundo iba de la patada, éramos menos (éste es parte del secreto que tenían los hombres en la edad de piedra), y nos mermaban hambrunas y pestes, además de que al planeta le daba por invertir la polaridad, por organizar glaciaciones, por dejar caer diluvios (unos lo llaman ira de dios, y yo estoy pensando que esa ira la sentiría dios contra sí mismo por habérsele escapado una creación tan destructiva como lo es el ser humano), por prodigar erupciones volcánicas y terremotos, en fin, por tantos fenómenos naturales que mantenían a raya al comején humano. Y por otra parte los mismos comejenes humanos no manteníamos a raya utilizando las guerras santas, las conquistas, las cruzadas esas, las misiones evangelizadoras…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo difícil de comprender es que si sabemos que romperlo todo nos dejará a todos como los monitos puristas que no quisieron comer batracios, por qué seguimos haciendo desastres. Buena pregunta. No tengo respuesta a eso, porque no es que no se sepa, si hasta en Hollywood hacen negocio con ésta información. Creo que es inconsciencia auto infligida. Sí, es una acusación grave. No es homicidio culposo. Es genocidio con premeditación y alevosía con dos o tres agravantes que aburren por lo manoseados. Ya son lugares comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En éste país por ejemplo tenemos un sistema de gobierno (le digo así porque así se llama, no porque lo sea) que no funciona. No funciona y punto. No funciona porque está basado en ideas románticas (en el mejor de los casos) que han probado una y mil veces que no operan como no sea bajo la presión ejercida entre el aislamiento y una poderosa represión terriblemente localista, y no es el caso. Se han venido formando mafias para todo, que medran a su antojo a la sombra cómoda del desgobierno. La administración no existe. El personal preparado está relegado a una segunda fila desde la cual (por mística, romanticismo, o auto engaño) intentan desesperadamente (y sin paga) preparar a los que están en primera fila cometiendo desmanes pardos de todo tipo (de todo tipo en verdad) y llenando sus arcas (cuentas en el exterior) a espaldas de la figura principal que terminará indefectiblemente como Juana de Arco por ser un pardo que ostenta su pardaje pero que quiere ser blanco, que gobierna un país pardo lleno de pardos que queremos ser blancos. Tal vez si lográramos enorgullecernos del carácter de pardo… Pero no, porque todo lo importado es lo que realmente vale incluyendo la comida importada por la petrolera de cuanto país se preste para las marañitas. El problema está ahí: es un gobierno del pueblo y para el pueblo. Lo que pasa es que el pueblo quiere ser gobierno para dejar de ser pueblo y llegar a ser blancos dominantes. O matones, como vimos más arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratemos de ver el párrafo anterior con la terminología desprovista de la emotividad del insulto. Intentemos verlo como una descripción técnica utilizando la chocante terminología racial que conocemos bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En serio que es bonito ver una y otra vez al bobo de la cuadra llevarse su pelota cuando pierde su equipo o no lo dejan jugar. Es bonito verlo una y otra vez porque aprendemos de ello. Tanto, que estoy seguro que en la cuadra en la que vivía Einstein, había un bobo de tal calaña y dueño de la pelota. Sí, señoras y señores, amigos todos…, El bobo de la pelota es un personaje local que se sabe en desventaja pero que logra su inserción en el clan porque dicho clan quiere jugar a la pelota. El clan lo saluda, lo vitorea, le da la razón, no lo llama por su sobrenombre alias ni remoquete, hasta que se anima a sacar la pelota. Desde el momento en el que la pelota entra en juego la popularidad del bobo de la pelota cae en picado hasta el momento en el que es dejado de lado con desprecio y él, humillado y ofendido, se lleva la pelota a su casa y hay que inventar un nuevo juego… Bueno, tarde o temprano a alguien le regalan una pelota (no de tan buena calidad como la del bobo, pero sirve) y ahí sí que se jodió el bobo porque su popularidad sólo reflotará cuando se rompa la pelota de mala calidad que ahora anda en juego… Cierto dirigente debería verse en ese espejo, digo yo. Pero no hace falta ahondar en ésta parte. Es demasiado local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El párrafo anterior sólo figura ahí para ilustrar el movimiento de lo global a lo local, y un segundo movimiento que va de lo local a lo global otra vez porque no existe un motor más poderoso que el descontento… ¡Eh! Cierto que ya se ha dicho y con razón que es el amor el mayor motor y el más poderoso, pero el descontento entra dentro del campo algebraico del amor indudablemente. Claro, está el amor con todas sus vertientes de contento, con su magnetismo mineral, con su exorcismo de la entropía. Y está el desamor con sus vertientes de descontento, con sus polaridades en posición de rechazo, y con la entropía misma como aliada. Por lo tanto, el descontento entra en la ecuación con un poder inmenso por vía doble: porque impele el cambio, el movimiento, de menos a más en pos de una mejoría por amor al clan…, muy relativamente hablando si me logro explicar, además de localista hacia globalizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que si un individuo, clan, o sociedad, no logra el contento, tenderá a moverse hacia el contento con una fuerza histórica imparable. E indudablemente, mientras mayor sea el diferencial de potencial acumulado más brusco será dicho movimiento. Será como presionar un resorte y soltarlo de golpe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo que la vida no es digital. Por lo mismo se deduce que es más o menos analógica. Lo que significa que los diferentes componentes de ella tendrían que ser recorridos no en cuantos, sino por medio de una oscilación tal vez pendular, pero no de péndulo simple. Se me ocurre aquí que la vida transcurriría como un péndulo de un sismógrafo, o el de Focault quizás… No sé, tengo que pulir eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que sí, el movimiento debería llevarnos por parajes de la vida, que algunos habrán de ser globales (tratando de que nuestras acciones repercutan más positivamente, con toda la falta de objetividad debida, en una mayor cantidad de gente), otros serán locales lógicamente al comprobar que la humanidad es una mierda en proporciones alarmante razón que nos llevará a transitar el nihilismo sin dudarlo (y del nihilismo a la voluntad de poder y de ahí a la anarquía mal concebida, porque es que la hay bien concebida pero infuncional por utópica, y de ahí a lo que tenemos hoy en éste país tan desafortunado), y nuevamente a una globalidad menos irracional con menor cantidad de mesianismo que se irá moviendo en círculos centrípetos concéntricos hacia (invariablemente) una nueva localidad (desengaño mediante), que a su vez se moverá hacia otra globalidad con tintes locales o en distinta localidad, o lo que sea que resulte, pero siempre en movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el secreto de los humanos de la edad de piedra es: pocos y nómadas. Como los gitanos. Como los nativos de las selvas húmedas. Como los Tuaregs. Como los bosquimanos del Kalahari.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿estamos dispuestos a sacrificar nuestra quinta en urbanización cerrada? ¿Y nuestro poderosísimo automóvil con diez cilindros, 800HP, 320kph (para correrlos en carreteras llenas de huecos y asaltantes de caminos), y teléfono móvil ambiental? ¿Y dónde me dejas las tetas de goma y el bótox? ¿Estamos dispuestos a volvernos nómadas y pocos para salvarnos? ¿Y de quedarnos sin glamour? No, no, no, y no… Para eso están los buenos, los puristas que se niegan a comer batracios. Que se muden ellos y nos dejen aquí tranquilos y bien vestidos, acabando con todo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, me precio y enorgullezco de ser un purista refractario al progreso indiscriminado, de carecer casi por completo del sentido práctico de la vida, de hacerle ascos a los batracios (no a todos), y de ser un individuo incómodo en más de un círculo social situación que de paso me divierte un poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sé cínico (esperanzado) y por ello infantil. Pero también me sé lúcido y ágil (y sin abuelita). Y aunque tengo tanto miedo como el que más, sé que en el movimiento, en la perpetuidad del cambio, en la flexibilidad y buena disposición para lograrlo (aunque me incomode lo indecible), en poder pasar por los infinitos estadios de lo global y de lo local, y luego al revés la mayor cantidad de veces, está mi mejor garantía de perpetuidad. Mi no extinción. Porque lo que soy yo, no me comeré nunca un sapo. Una rana tal vez, a condición de que sean sólo sus ancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso cada vez voy más convencido de que de lo global y abstracto, a lo local concreto, no hay sino una interpretación, pues como lo estoy viendo, ésta localidad cada vez se me desdibuja más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo del péndulo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-8988216012820288117?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/8988216012820288117/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=8988216012820288117&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/8988216012820288117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/8988216012820288117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/02/aldea-global-o-local-that-is-question.html' title='Aldea ¿Global o local? That is the question.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ABCRWUPcAcM/TVwbGKmsFvI/AAAAAAAAAkk/FwyNr8Zj0oQ/s72-c/sapo%2Ben%2Bplato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-4152059153252369422</id><published>2011-01-15T18:23:00.000-04:30</published><updated>2011-01-15T18:25:58.845-04:30</updated><title type='text'>Óscar Guzmán nos explica exhaustivamente su gran aventura.</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Los rayos catódicos son&lt;br /&gt;Doña Isabel y Don Felipe&lt;br /&gt;De España…&lt;br /&gt;Son ángulos los que caminan&lt;br /&gt;Dormidos…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mario Moreno Cantinflas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para mí nada es definitivamente&lt;br /&gt;Mientras que no lo sea”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ruyío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“… Ni lo uno ni lo otro, &lt;br /&gt;Sino todo lo contrario…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Carlos Andrés Pérez Rodríguez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Coloque su mano izquierda sobre la Biblia y levante su mano derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Jura decir la verdad y solamente la verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Lo juro! Y ponga cuidado que se le está saliendo la goma (gum, gun)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué dijo usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡La goma, la goma, pum, pum, que se le cae!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah, la pistola! Gracias a usted! (ah, the gun! Thanks you!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Es usted bienvenido, amigo mío!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Diga su nombre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Óscar Pancracio Guzmán Rebolledo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Puede usted decirnos, señor Riboulirou, a los presentes qué fue lo que ocurrió la noche de marzo veintiuno de éste año?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡yes, clear, His Majestic the horrible mister Fudge! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your highness, the honorable mister Judge!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Señor Guzmán! Si me hace el favor, y ¡Gracias a usted, pero no! The same thing it is not a trap. You call me Riboulirou, and I say to you as I can… (lo que es igual no es trampa, usted me llama Riboulirou, y yo le digo a usted como yo pueda). Mejor le sigo contando: fue esa noche precisamente la celebración del equinoccio, o más bien la entrada de la primavera…, porque antiguamente, en la época de la paganidad, se celebraba entonces que se acababa el invierno y comenzaba el verano… Y es que esto es realmente digno de celebrarse si piensa usted que en esos tiempos no existía ni el jersey ni el banlón, y que por fuerza se pasaba the cold that plays with a big stick (el frío que juega garrote), pero ahora, con éstos géneros modernos (modern genders), sin alusiones impropias…, uno está calientito aunque igualmente que se acabe tanta nieve que trae este fenómeno de niña y que por fin empiece a calentar, usted me dirá…, usted sabe que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, señor Asca Pan-crazy-o Gazzmann Riboulirou, céntrese en los sucesos ocurridos en la tienda en la que usted trabaja, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro, Su Majestad horrible señor Fudge… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your highness the honorable mister Judge…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usted empezó…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siga adelante, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¡Precisamente! ¡the same thing i am saying to you! Pero para allá iba, no me interrumpa tanto por favor…, lo que pasa es que por culpa de estos cambios climáticos debido a que el sol está en una posición determinada en lo alto del firmamento (higher at the signaturing), la gente se pone un poco loca, y los muchachos con pistolas mas grandes que sus cerebros (the kids who have guns bigger than there brains) tienden a cometer locuras. Fíjese usted, Su Majestad horrible señor Fudge…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your highness the honorable mister Judge! Si continúa en la falta de respeto lo encarcelaré por desacato!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Caramba! ¡qué cosas dice! Mejor dejemos eso para después y permítame por favor  continuar mi reporte… Le decía que entraron en la tienda estos tres muchachos quienes tienen las pistolas más grandes que sus cerebros a cometer actos de los que después se iban a arrepentir…, si es que se ve a la legua (you can see this at the to’gue) que son buenos muchachos que tienen las pistolas más grandes que sus cerebros, pero ¿qué va usted a hacerle? ¿va usted a matarles? ¡hay que dejarles! (what do you will do to them? You will kill ‘em? You have to leave ‘em!)  Yo los vi rápido porque mi Amo señor el Dueño (my master mister owner) puso cara de haber visto un espanto y se metió corriendo en su nido con ventana blindada y se puso como loco a llamar por teléfono…, y eso que no era la hora en la que llama a las chicas hermosas y atractivas de las voces aterciopeladas (0-800-porn)…, por eso fue que yo volteé rápido y vi a los muchachos con sus pequeños cerebros y grandes pistolas que venían hacia mí… Pero yo estaba atendiendo a la señora Fat Bitter (Pat Peters) y como a ella no le gusta que uno se distraiga mientras la atiende les pedí que esperaran su turno y que con gusto les atendería…, indicación que tuvieron que acatar pues en este país se respeta primero que nada la mentira (law, lie)..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por favor, señor Asca Gazzmann Riboulirou, hable usted más claro que no le estamos entendiendo del todo ¿solicita usted los servicios de un traductor (translater)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias, Su Majestad horrible señor Fudge… But is badness that the little Chicken says pio pio because the hen doesn’t have tits…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your highness… what did you say? olvídelo, mejor siga usted…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, seguiré con usted pero antes de trasladarnos vamos a terminar aquí. Usted sabe, primero la mentira (law, lie), después los viajes y traslados (trips and translates).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your higness! La clara intención de éste hombre es la de confundirnos con una palabrería imposible de entender y ganar el juicio haciendo dudar al jurado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Protesto, your highness!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Déjela, déjela usted señor atornillado (attorney), que miss liar (lawyer) se ve muy bien cuando se enoja, y mire usted que bien le luce el sweet (suit)…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A lugar! Miss lawyer, no confunda más!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your higness! El acusado me ha faltado el respeto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-His Majestic the horrible mister fudge! Si no me dejan de interrumpir jamás terminaremos de descubrir qué es lo que pasa aquí, y no podrá triunfar la mentira (the law, the lie).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Óscar Guzmán era un hombrecito bajo, enjuto, muy serio y formal, amable, con esa amabilidad grave que se adquiere con el oficio. Frente amplia, nariz aguileña, mirada penetrante, rectitud y bondad en el proceder… Un hombre de piel morena, cuello muy corto, cabellos negros lisos y lustrosos que siempre llevaba cortado al estilo de los años setenta (lo cual exageraba lo corto de su cuello además de su ademán de quien sufre de artritis cervical), con las grandes patillas y peinado con la carrera a un lado.  Estaba en la cincuentena, es decir, en la flor de la edad. Un hombrecito vestido siempre de pantalones que le quedaban cortos por encima de los tobillos y chaleco negro que no le llegaba a la cintura y de tela sintética, una camisa blanca si estaba trabajando, o roja, o mostaza, o de bacterias…, y las medias a juego. Se le subían los pantalones casi hasta las costillas por culpa de los tirantes, circunstancia que lo hacía lucir más o menos como un torero de luto… Y en invierno, un cardigan y una boina con visera. Óscar Guzmán nunca faltó a un sólo día de trabajo, fuera en su Caracas natal, o ahora, en Cincinnati Ohio… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dejemos que sea él quien siga echando su cuento…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la confusión causada por los gritos destemplados de la abogada acusadora que reclamaba una supuesta falta de respeto, las tímidas intervenciones del abogado defensor de oficio, los intentos del juez por imponer el orden, no hicieron sino exacerbar la verborrea de Óscar Guzmán quien humildemente, pero con la autoridad que se adquiere forzosamente por haber sido el mesonero principal del Palacio de la Pasta en la avenida Baralt de Truco a Balconcito, solicitó y obtuvo el orden…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no sé por qué estoy aquí, pero sospecho que estamos por hacer valer la mentira (the lie, law) así que escúchenme, por favor: ¡oído al tambor! (ear to the drum!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Puede seguir adelante usted, señor acusado. Pero no se vaya a poner a tocar el tambor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias su majestad horrible señor fudge. Pero yo no juego con tambores (play  drums)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Les decía que los muchachos con aquellas pistolas más grandes que sus cerebros tuvieron que esperar su turno no muy contentos a juzgar por los gritos y rugidos que daban, pero aquí no hay protesta que valga ¡en turno de llegada se les atenderá, señores! Tenían que esperar porque después de la señora Fat Bitter (Pat Peters) que ya metía su compra en las bolsas, estaba la señora Mariada (Mary Fairy) que sólo llevaba leche para su niño que no paraba de llorar… Después de ella era que le tocaba a ellos, y fue cuando me informaron que era un atraco… Yo les dije que no, que si no les gustaban nuestros precios que se fueran a comprar en otro almacén, que en éste país había libertad de mercado y eso significaba que uno podía vender al precio que quisiera y que usted podía escoger con libertad el mercado al cual iría a comprar, que enseñando pistolas no era como se obtenían los descuentos, y que yo no iba a correr el riesgo de perder mi trabajo desde el cual llevaba el pan a mi mesa todos los días (i take the bread to my table every day) por una crítica hecha por unos muchachos tan maleducados, que estaban en la tienda equivocada del país equivocado y frío, que aquí se respeta la mentira, honestamente, que si no ven CSI Miami, que así se pierde y se congela, la vida…, que allá se ganaba muy poquito y aquí los hoteles buenos son caros, claro que no tan caros como allá…, que se fueran a sur América, que allá hay países calientes que no conocen la mentira, en los que es muy fácil vivir con unos cerebros tan pequeños y unas pistolas tan grandes (pero que éstas me las iba a quedar yo mientras venían sus padres a retirarlas ¿saben sus padres dónde están ustedes ahora?)… pero como no me entendían, ya les dije que tienen las pistolas más grandes que sus cerebros, cerré la caja como siempre me dice que lo haga mi master mister owner y me dispuse a hacerles un dibujito en el empañado del vidrio de la puerta de entrada, porque todavía hace frío con todo y el equinoccio y el fenómeno éste de niña y el vidrio se pone nublado y es un fastidio porque hay que limpiarlo todo el tiempo pero resulta muy bueno para dibujar y ya sabe usted que dibujando es que se entiende la gente, para indicarles dónde estábamos, y a dónde debían ir ellos a ejercer ese oficio sin peligro de morir congelados odiados por la mentira... Yo les preguntaba a cada nada (y asked to each nothing) si me estaban entendiendo, pero ellos con cara de lobotomizados (wolftomized) no daban signos de estar presentes. Para mí que estaban preocupados o algo por tan grande error (o estaban chateando por sus blackberrys) y las nuevas posibilidades que se les abrían por delante con esto de hacerse internacionales –ni que fueran Magallanes o Colón, o Walter Raleigh… Para cuando llegaron los respetables representantes de la mentira en sus vistosamente iluminados vehículos (gay illuminated vehicles), ya los muchachos de las pistolas más grandes que sus cerebros se habían ido con nuevos horizontes espero yo, y yo estaba intentando cobrarle la leche, porque ese es mi trabajo, a la señora Mariada (Mary Fairy) que lloraba más que su niño y me miraba como si las pistolas que yo tenía aun en mi poder fueran serpientes o fantasmas, o peor, una devaluación del dólar… Llegaron los respetables representantes de la mentira, me pidieron muy amablemente que les diera las gomas, yo no les entendí pero como las pistolas me pesaban ya se las di para que se entendieran ellos con los padres de los muchachos cuyas pistolas son más grandes que sus cerebros…, y me hicieron muchas preguntas sin llegar a la cuestión (to make many questions without arrive to the question), hablaron con las dos señoras presentes, convencieron a mi amo el señor dueño de que saliera de su nido, salió tan sudado como siempre lo hace después de hablar largamente con las chicas hermosas de las voces aterciopeladas (0-800-porn) y hablaron con él, pasó un buen rato, y nos pidieron que fuéramos a casa pero que no saliéramos de la ciudad… Eso fue lo que pasó…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Alguna otra pregunta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, su señoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Puede usted bajar del estrado, señor Asca-Gazzmann-Riboulirou…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias, mi estimado… eh…, su majestad, señor horrible, señor fudge…, y me disculpa, I know when i emotion to myself i talk more that I was vaccinated with the pick up needle…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Su señoría… Y váyase a sentar en su puesto… Calladito, si me hace usted el favor… La aguja del qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah? Ah! Pick up, gramophon…, you know…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sí, sí, gracias, gracias… I guess… Señor teniente, por favor, suba al estrado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ponga su mano izquierda sobre la biblia y levante la mano derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Jura decir la verdad y nada más que la verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Lo juro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por favor, diga su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lieutenant Gordon Black.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por favor detalle usted lo sucedido con el acusado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Your highness, la noche en cuestión,  marzo 21, fuimos llamados para atender una emergencia por robo en la tienda en la que trabaja el acusado. Acudimos para encontrar dos señoras muy asustadas, al dueño encerrado en su oficina, y al señor Asca-Gazzmann-Riboulirou en posesión de las armas que tiene la abogada acusadora sobre su escritorio. Hicimos las preguntas de rigor, y dejamos ir a todo el mundo a sus casas pues no se había perpetrado el robo… Aparentemente el señor acusado aquí presente ya había disuadido a los ladrones por lo del robo, convencido de que se fueran, y además los había desarmado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Trata usted de decir, Lieutenant Black, que el señor Gazzmann-Riboulirou es un héroe? ¿No le pareció sospechoso que el señor Riboulirou tuviera en su poder tres pistolas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé, señorita abogada acusadora, la verdad es que yo no sé qué decir sobre el señor acusado. Y en cuanto a las pistolas ¿ha oído hablar usted de la segunda enmienda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pretende usted que no conozco nuestra constitución? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No pretenda usted enseñarme a mí a hacer mi trabajo y estamos a mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pretende decirnos, Lieutenant Black, que el intento de robo no fue ejecutado por una banda de la cual forma parte el señor acusado? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay sólidos indicios de eso. Todo es menos que circunstancial…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pretende usted que le creamos, Lieutenant Black, que el señor Riboulirou desarmó a tres peligrosos ladrones inocentemente? ¡Eso es una falta de respeto a nuestras inteligencias! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Parece que no son sujetos peligrosos. Más bien unos novatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué me dice, Lieutenant Black, del complicado plano de la ciudad que el acusado dibujó en el vidrio de la puerta para explicar el sitio que debían haber robado en vez de ese? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verá usted, la verdad es que nadie entendió lo que el señor Riboulirou le explicaba a los atracadores frustrados. Se hicieron los estudios forenses y los análisis debidos, y en el vidrio parece haber una extraña coincidencia entre las formas de un rudimentario mapa del norte de sur América y un plano del sur de Ohio River entre Covington y Newport, donde Covington vendría a ser Colombia, y Newport Brasil… Todo muy vago, si lo quiere usted ver…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Esto es totalmente enfermo (insane)! No me parece que su oficina se esté tomando muy en serio su trabajo…, Lieutenant Black…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mire, señorita abogada, con el debido respeto, yo fui con mi compañera a casa del señor Riboulirou a investigar y no encontramos nada que indique que el señor es un delincuente… En realidad no sé qué es el señor, ni cómo interpretar lo que encontramos allá pero se lo puedo referir aunque todo consta en el informe, para que ustedes mismos se hagan una idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, por favor, hágalo usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias, your highness… Al día siguiente de los hechos nos dirigimos mi compañera la teniente Sue Tyler y yo, a casa del señor Gazzmann. Llegamos allá y nos hizo pasar a su cobertizo pues la señora Riboulirou acababa de encerar el piso y según nos explicó el mismo señor Gazzmann, ella se molesta mucho, descontroladamente (completly out of herself, según las palabras del propio señor Riboulirou) cuando le pisan el trabajo del día, que debe ser algo con repollo… Pasamos al cobertizo de mierda (shit shed, según Riboulirou, es decir, mister Gazzmann) porque hacía mucha ala y ésta estaba fría (a very cold wing). Al dicho cobertizo se le entra por una escalera que sube a su techo donde hay un jardín que él llama Al Jerrau y después, a través de una trampilla practicada en él, se baja por otra escalera al interior del cobertizo…, exactamente: no tiene puerta exterior…, el señor Riboulirou bajó primero para encender las luces, y cuando mi compañera y yo veníamos bajando por las escaleras, él, nos había pedido que nos detuviéramos un momento para tomarnos una foto (to drink a photo)… Entramos en un lugar decorado como un salón de escuela, con algo escrito en el pizarrón, pero sin sillas… La verdad es que ahí seguía haciendo mucho frío y el señor Gazzmann nos pidió amablemente el favor de que bajáramos al sótano del cobertizo mierda (shit shed Basement), que allí hacía menos frío pues no llegaba el ala (minus cold because the wing don’t reach us)… Abrió otra trampilla y bajamos otra escalera igual pero más pequeña. Él había bajado antes, encendió las luces, y mientra bajábamos nosotros nos pidió que tomáramos otra foto… El dicho sótano era exactamente igual que el superior, pero mucho más pequeño. Inclusive en el pizarrón estaban escritas las mismas palabras que en el de arriba, pero más pequeñas… Ahí también hacía mucho frío y el señor Riboulirou nos pidió que bajáramos a otro sótano exactamente igual, pero como se adivinará, mucho más pequeño…, él había bajado antes, prendido luces, y nos pidió que tomáramos otra foto… Esto se repitió dos veces más… Un salón al que se le entra por el techo con cuatro sótanos debajo, exactamente iguales, pero cada vez más pequeños. Cada vez, una foto…, ahí están las mencionadas fotos consignadas junto con el informe…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, son estas fotos desquiciadas en las que su compañera y usted se ven cada vez más grandes…, ya me preguntaba yo cómo se había logrado el efecto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡En efecto, su señoría! Y ¿sabe usted qué explicación me dio el señor Gazzmann de esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No tengo idea, pero usted me lo va a decir, igual que las palabras escritas en el pizarrón cada vez más pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Eso es irrelevante, su señoría!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tiene usted razón, señorita abogada… Pero me parece importante para establecer el perfil de la personalidad del acusado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Díganos usted, señor teniente díganos lo que le explicó el señor Riboulirou, y qué palabras había en los sucesivos y cada vez más pequeños pizarrones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Seguro, su señoría. En el pizarrón habían nueve palabras en dos grupos: “more deep, more true, more little”…, y, abajo: “drawing people understanding”…, no entiendo el sentido… Y la explicación de esas excavaciones hablaba sobre un viaje al centro del grano (traveling to the center of the grain, pero yo creo que quería decir ground por Earth, no sé)… Yo tampoco entendí…, pero la verdad no me animé a pedir más explicaciones ya que mister Asca-Gazzmann hablaba más y más sobre su pasatiempo: investigación sobre unos programas de computadora que se llamaban adobe reader, tapia draw, y un impronunciable bahareque shop, que debe ser linus o algo así…, pero yo le entendía cada vez menos y comenzaba a marearme…, sobre todo con algo sobre la aguja de un gramófono que tampoco entendí… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muy bien señor teniente, tranquilícese usted, tómeselo con calma… Señorita abogada acusadora ¿quiere preguntar algo más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, su señoría, la fiscalía ha terminado el interrogatorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Abogado defensor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, su señoría… eh…, gracias…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señores, pueden proceder a efectuar sus discursos de cierre. Señorita abogada acusadora…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias su señoría…: señores del jurado, este es un claro caso de complicidad en un intento fallido de atraco. El señor Asca-Gazzmann Riboulirou, aquí presente es obviamente el cerebro de la banda –¡fíjense en qué maestría para enredar y confundir!- Obviamente sus secuaces por alguna turbia razón equivocaron sus planes…, si no ¿cómo se explica la facilidad con la que el señor Gazzmann los desarmó? ¡Miren su cara! Esa mirada indescifrable, esa apariencia anodina, ese hablar endemoniado… Señores del jurado, pido para él la pena máxima sin penas en sus conciencias: ¡que sea deportado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero qué dice la señorita bonita? ¡tan bonita que se ve cuando se molesta y tan bonito que se le ve ese sweet! ¡pero lo que dice…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Silencio señor acusado! Abogado defensor, su discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eh… Gracias, su señoría…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡No! ¡Qué va, su majestad! ¡De ninguna manera! ¡Nunca he tenido que ser defendido por nadie en mi vida! ¡Permítame por favor que yo mismo me defienda y no el atontao este! ¡Perdón, mi carnal, pero la verdad es que eres un maleta y estás botado! (sorry, my fleshed, but the true is you are a luggage and you are thrown away!) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor Riboulirou, no grite por favor… Si su abogado se lo permite puede usted asumir su defensa pues tiene el derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Thanks you His Majestic The Horrible Mister Fudge! Your heart is bigger than a water mellon!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Adelante, adelante, proceda con su discurso y deje de decir tonterías…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mire, su majestad, señores que me la llevan jurada y yo no sé por qué pero seguro que ustedes sí (ni sombra de duda me cabe pues la duda en éste caso ofende), señorita del dulce bonito, mi carnal el abogado más maleta del mundo, chicos con las pistolas más grandes que sus cerebros, presentes todos…, el señor de allá, sí, usted…, gracias también a los como hermanos teniente lío, el gordo flaco y su trailer (Lieutenant Gordon Black and Sue Tyler)… La cosa es que cuando mis abuelos llegaron a Caracas viniendo de España con mi papá pequeñito, sí, como de cinco años, venían huyéndole a una guerra y una hambruna feísima que había en toda Europa… Ellos llegaron sin dinero, sin trabajo, con toda la vida en un pequeño baúl… Llegaron a una pensión que unos conocidos de unos conocidos tenían por allá cerca de Guanábano Bridge, bajando como quien va hacia Two Little Batteries Corner (Near Puente Guanábano. Esquina de dos pilitas), y a pesar de tan poco, sacaron adelante a mi Papá, pusieron una carpintería y llegaron mal que bien a tener estabilidad y tranquilidad. Mi abuelo sabía blanquear las nobles maderas y hacía piezas magistrales de ebanistería muy fina… Con el tiempo mi padre casó con la hija de la dueña de la pensión, mi madre, hija de una malagueña más bien de Tarifa o Tánger, que hasta podía venir siendo de Melilla y un señor de Maiquetía o Pariata que vendría a ser mi abuelo que no conocí…, y al poco tiempo nací yo heredándole a mi madre este colorcito de piel tan noblemente numidio y al mismo tiempo duradero que le viene directamente del litoral por vía paterna… Después esa parte de Caracas que me vio nacer se fue poniendo fea, mucho ladrón, mucha hambre, mucha basura, mucha rata, y se mudaron para la esquina de Pele el Ojo (Peel the eye corner), en la planta superior de la lonchería que tenía un portugués venido de Francia ahí… Yo, para hacerles corto el cuento, entré a trabajar con el portugués que se admiraba de que yo, ya desde chiquito supiera hablar el español (es un don que tengo con esto de los idiomas), y él, que era un noble hidalgo, llegó a viejo y lo hablaba mal…, fíjese usted que aquí estoy, hablando fluidamente en éste extraño papiamento salido alguna vez de la lengua de la tierra de la reina alopécica, rubia y pérfida Albión…, y bueno, con el tiempo el portugués me agarró cariño y me casó con su hija (los hermanos teniente lío el gordo flaco y su trailer no la pudieron conocer porque el día que fueron ella había limpiado la casa), con quién asumimos la conserjería de un edificio que quedaba cerquita de Mooneta corner (esquina de la Luneta) que fue donde ella le tomó tanto cariño al sacar brillo y comer repollo hervido… Se imaginará usted, señor Horrible, que con el sueldo de conserje no se llega muy lejos, y como entre repollo y repollo habíamos hecho repollos, pues qué le digo, que venía un retoño en camino y necesitábamos más entradas… Fue así como conseguí un little place de mesonero en The Pasta Palace, from Trick to the Balcony, y bad that good nos mantuvimos hasta que el lumbago and the asiatic nerve of my wife le impidió seguir trabajando… Primero muy innoblemente nos botaron de la conserjería, luego mi retoño tuvo que ponerse a trabajar conmigo en The Palace para ayudarnos a pagar la pensión que conseguimos near Upside down Christ corner (esquina de Cristo al revés). Pero por ahí hay mucha droga y mi muchacho corría el riesgo de echarse a perder (throwing to loose), las colas en el hospital no ayudaban a mi mujer con el lumbago, yo hacía diariamente dos turnos seguidos en el Pasta Palace que sumaban dieciséis horas diarias de trabajo seis días a la semana a sueldo mínimo…, nos íbamos a morir tratando de ganarnos la vida… Luego, el hermano del portugués que era mi suegro (rest in pieces and my word don’t ofences to him) , que había emigrado de Francia directo a éste país después de la misma guerra que espantó a los míos en su momento, se enteró de que nosotros estábamos pasando more work than Mouse in hardware store en Caracas, nos escribió proponiéndonos que nos viniéramos a trabajar aquí, en éste país donde the lie garantiza the freedom, donde quién trabaja vive, donde la violencia está sólo en la televisión, donde la única falta de respeto que he sufrido ha sido la de perder mi nombre y confundir mis apellidos… País en el cual my master mister owner puede pasar el día hablando por teléfono con las chicas de las voces sensuales (0-800-porn) porque yo estoy al frente llevándome el pan a mi casa, con las únicas molestias de tener que haber lidiado con estos chicos con pistolas más grandes que sus cerebros, y tener que tratar con educación a la Fat Bitter que pese a hacer la compra todos los días en el establecimiento en el cual trabajo desde que llegué aquí jamás se ha dignado llamarme por mi nombre, y no perder la paciencia con el llorón hijo de la señora Mariada…, pero que a cambio recibo la visita de gente interesante como los hermanos teniente lío el gordo flaco y su trailer, gano mi dinerito en cantidad suficiente como para vivir humilde pero dignamente…, y encima tengo tiempo para mis pasatiempos que no he llegado, por falta de oportunidad y por no parecer indiscreto ya que tampoco me lo han preguntado, a explicarles a ustedes… Señores ¡gracias por acogerme en su país! ¡Cuenten con este servidor para lo que salga, que nobleza obliga, y aquí está Óscar Pancracio Guzmán Rebolledo, caraqueño y leal amigo, para lo que gusten mandar! He dicho…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El honorable juez se secaba las lágrimas con una esquina de la sotana disimuladamente, la abogada de la fiscalía empalidecía y enmudecía parpadeando a punto de perder el equilibrio, el atontado attorney de la defensa sacaba pechito orgulloso por el discurso de cierre de la defensa y miraba con aires de suficiencia en derredor, el jurado no necesitó retirarse a deliberar y dictaminó de inmediato y por unanimidad el fallo Non guilty haciendo prorrumpir en estruendosa ovación a la concurrencia, los alguaciles no pudieron impedir que la prensa entrara en tropel y que sacara en hombros del recinto tribunalicio a un augusto Asca Pan-crazy-o-Gazzmann Ribolirou que gesticulaba mesuradamente unas cruces de bendición papal a diestro y siniestro agarrado de micrófonos y cabelleras alternativamente y según fuera menester…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el noticiero de las seis de la tarde, antes de las predicciones del tiempo, Óscar Pancracio Guzmán Rebolledo tuvo sus merecidos quince minutos de fama en un micro de TV que relatando su vida con cobertura de costa a costa desgranaba sobre una conmovida audiencia las peripecias del pequeño héroe de turno. Con lo que le pagaron por los derechos pudo, por fin, devolverle el préstamo al portugués venido de Francia tío de su esposa que lo llevaba por el camino de la amargura con los intereses compuestos, cancelar la hipoteca de la casa, y hasta le alcanzó para la universidad de su retoño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También para Óscar Pancracio Guzmán Rebolledo, el American Dream se había vuelto realidad, aunque ahora se llamara Asca Pan-crazy-o-Gazzmann Riboulirou…, o mister Riboulirou a secas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-4152059153252369422?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/4152059153252369422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=4152059153252369422&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4152059153252369422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4152059153252369422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2011/01/oscar-guzman-nos-explica.html' title='Óscar Guzmán nos explica exhaustivamente su gran aventura.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-9152044660529608375</id><published>2010-12-11T21:20:00.001-04:30</published><updated>2010-12-11T21:23:21.091-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='temporada de lluvia'/><title type='text'>Lluvia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TQQq0nOncxI/AAAAAAAAAkU/zn1mxV9w7Fs/s1600/lluvia.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TQQq0nOncxI/AAAAAAAAAkU/zn1mxV9w7Fs/s320/lluvia.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5549607724199146258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Parece que va a llover,&lt;br /&gt;El cielo se está nublando,&lt;br /&gt;Parece que va a llover,&lt;br /&gt;¡Ay mamá, me estoy mojando!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que va a llover.&lt;br /&gt;Benny Moré/Pedro Infante.&lt;br /&gt;(Escoja usted).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daré una noticia, una primicia, y no es que murió Gardel: empezó la temporada de lluvias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos gente tropical y de inmediatez, esto es, imprevisivos e improvisados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí estamos, echándole la culpa del desastre al gobierno, a ¿cómo fue la enormidad que escuché? ah, sí, que era Gaia vengándose de los abusos cometidos con ella por ésta mala raza que somos los humanos (caray, qué de cosas. O sea, que también las lluvias son por venganza. Qué existencia tan precaria la nuestra) Echándole la culpa a cualquier “otro” que no seamos nosotros… Y no me parece que los ciclos climáticos sean susceptibles de culpabilizaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los desastres…, los desastres ocurren por esa maña de llevar las cosas hasta más allá, mucho más allá, de lo que se pueden llevar. Los desastres ocurren porque al confundir ética con moral venimos subrepticiamente a echar la cocina vieja a la quebrada que pasa por ahí junto. Por lo mismo que no le hacemos mantenimiento a los puentes, a los carros, a los aviones, a los equipos de seguridad, al jardín, a las cañerías… Total, el que venga atrás que arree…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros estamos en ésta, una situación difícil. Cada vez somos menos. No pude avanzar más con la construcción de la casa y ahora estamos sufriendo el vivir en un inconcluso. Pero no es más que eso: incómodo. En realidad no nos está llevando ningún río, ni se nos está cayendo la casa encima… La parte peor es que estamos como pagando arresto domiciliario porque el carro se dañó hace ya una semana y no hay el repuesto. Y no estamos hablando de un Saab Sonet del setenta y tres, ni de un NSU Ro 80 con motor Wankel. Hablo de una Terios del dos mil cuatro… En fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por qué no pude avanzar más. Sencillamente porque una realidad más grande que yo, la económica, no me permitió avanzar más rápido y me alcanzó la temporada de lluvias. Ya he hablado hasta el cansancio de la merma en la clientela, la falta de materiales, y de todo lo demás. No me pondré repetitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabíamos perfectamente que llovería muy duro. Todos los años llueve muy duro aquí en las fechas en las que llueve, aunque cada año se oiga decir que éste año ha llovido más duro que nunca. Que es el fin del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera temporada de lluvia que pasé aquí en Margarita (diciembre de 2001) me maravilló ver como el par de metros de alero que tenía la casita en la que vivía resultaba insuficiente para impedir que el agua entrara por la ventana como una cascada, porque llueve venteado. Recuerdo que me dormí, dejé la ventana abierta, y perdí el televisor (que estaba a más de un metro de distancia de la ventana, calcule usted mismo el ángulo en el que forzosamente tuvo que llover) pues se enchumbó con la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo año teníamos una marquetería en un local alquilado en un centro comercial, en un primer piso, y se metió tanta agua en el local (un local cerrado y con aire acondicionado) que perdimos cartón, passe partout, herramientas menores, y otro poco de cosas más. Del tiro devolvimos el local en vista de que el dueño se negó a responsabilizarse por nuestras pérdidas. Estábamos nuevos aquí e ingenuamente pensamos que el dueño se responsabilizaría por alquilarnos un local con goteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año que me separé de mi ex esposa y me fui a vivir al velero llovió tanto que mi terapia principal la hacía sacando agua de la sentina. Sacaba unos doscientos litros cada vez que achicaba… Tengo que agregar que llegué a achicar tres veces al día, es decir, al levantarme en la mañana, al llegar de vuelta al barco en la noche, y en la madrugada temprana antes de acostarme. Entre unos cuatrocientos y seiscientos litros cada veinticuatro horas. Si calculamos el área de la cubierta de un velero de veintiocho pies de eslora sacaríamos los milímetros por metro cuadrado de índice pluviométrico, pero me da flojera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vez que me moví a Barquisimeto unos días, a mediados de aquel noviembre, regresé para encontrarme que el barco estaba casi hundido. Tenía unos dos mil litros de agua dentro, y tardé cuatro horas en sacarlo completamente a flote. Tenía un pote muy chiquito para hacer ese trabajo. Afortunadamente, mi Papá, ese diciembre me regaló una bomba eléctrica de achique, una batería, y un cargador de baterías, y ya pude delegar tan pesada tarea en un instrumento automático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que si hubiera tenido cabeza para calafatear correctamente (y hubiera encontrado el material idóneo para ello) la cubierta, no hubiera pasado tanto trabajo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese año llovió desde octubre hasta abril. Copiosamente. Casi de continuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al año siguiente todo había cambiado para mí. Tenía familia otra vez. Vivíamos en una casa normal que lo único raro (al respecto) que tenía eran las pendientes de los pisos al revés y que por consiguiente, cuando llovía, la casa se inundaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese año la casa se puso verde. Le salió verdín a las paredes hasta una altura más o menos de metro y medio. Recuerdo que se salió de cauce el río El Valle y hubo zaperoco social y los damnificados de rigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me voy a poner fastidioso con mi memoria a lo Ireneo Funes, luego viene alguien y me dice fastidioso con toda la razón del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que el problema es más grande y complejo que simplemente una temporada de tormentas tropicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súmele usted a los desmanes climáticos, la crispación de ánimos, la contracción económica, la escasez de insumos (en mi caso me afecta la escasez de materiales de construcción, cemento, cabillas, repuestos automotrices, etc.), y la esperanza…, sí, la esperanza de que tal vez todo mejore para fin de año, la esperanza de que la situación económica se arregle, la esperanza de que quizás pare de llover…, la esperanza en sí misma. Esa esperanza que es sólo eso: esperanza. Esperanza que nunca se cumple… Sí, cierto, tiene usted razón: soy un cronopio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No niego que existan hecatombes climáticas, esas tormentas perfectas que tanto se regodean en darle publicidad por canales de televisión tipo Discovery, pero el caso es que éste no es el ídem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo mío, querido lector, la temporada de lluvias en este lado del mundo es tan ruda como en contraposición resulta la temporada de sequía que es capaz de parar el sistema eléctrico nacional. Y si lo aunamos al síndrome de Eudomar Santos (exitoso personaje de una telenovela venezolana quien hizo famosa la frase: cómo vaya saliendo, vamos viendo) no deberíamos maravillarnos con los destrozos que causan las exhuberancias climáticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no me eximo de éste síndrome por la razón que sea… Me digo que este mal momento que estamos pasando no es mi responsabilidad exclusiva, sino que en medio de tanta dificultad económica, más bien mucho hemos hecho. Pero ¡caray! No me convenzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que me hace falta dejar de ser tan infantil y primitivo, y meterle el pecho a la disciplina. Disciplinarme como un inmigrante, quién viniendo de un país (cualquiera) en el que si no trabajas duro y guardas cuando el buen tiempo te lo permite, te mueres en lo que llegue el mal tiempo, trabaja, guarda y medra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy perdiendo y perdiendo. No sólo cosas (el velero, el carro viejo, etc. Pérdidas necesarias y más que deseables), también voy perdiendo personas (mi chamo vive afuera, y cuando yo me vaya dejo aquí a mi hija, siendo dos faltas muy a mi disgusto…, mis clientes), y a mis mascotas (primero se escapó el gato, y hoy desapareció la perra chiquita, la barcina, y yo estoy machucadísimo de ánimo)… Voy perdiendo, y no en mano alegre como canta Silvio Rodríguez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué más habré de perder antes de que reúna la potencia necesaria para que mi reacción sea más eficiente que simplemente escribir unas letras desvaídas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen, y yo estoy de acuerdo, que el agua es el solvente universal. Me parece en mi cada vez más barroca imaginación, que cada nueva temporada de lluvia, acendrada, con inquina, exuberante, lo que trae es una voluntad natural de renovación, de renacimiento, de reenfoque vital. Pero claro, estas son enormidades poéticas mías que muy probablemente no tengan nada que ver con la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que veo como mi vida se disuelve a fuerza de llevar agua. Mi entorno se va desdibujando y yo me pregunto ¿habría de ver algo que no estoy viendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece atisbar entre goterón y goterón que he venido edificando en una realidad improbable, y toda la fuerza de la empecinada vida me está dando de martillazos en la cabeza (no tan duro como para matarme, pero suficiente como para que le ponga atención) como diciéndome, hombre, cambia la tonada que comienzas a cansarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir que esto es lo que entiendo que comienzo a entender, y yo, de buena gana, me apresuro a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué más deba perder en esta disolución lluviosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si voy a estar contento por ésta pérdida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, bueno ¿qué coño voy a hacer? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En éste albur de la vida, como en todos los demás, pago. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pago por ver…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-9152044660529608375?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/9152044660529608375/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=9152044660529608375&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/9152044660529608375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/9152044660529608375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/12/lluvia.html' title='Lluvia.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TQQq0nOncxI/AAAAAAAAAkU/zn1mxV9w7Fs/s72-c/lluvia.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-1552393997306105804</id><published>2010-11-28T16:06:00.001-04:30</published><updated>2010-11-28T16:08:51.531-04:30</updated><title type='text'>Vida Vs. Descanso.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TPK9sFT_u9I/AAAAAAAAAkM/P801L0D2eb4/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 224px; height: 225px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TPK9sFT_u9I/AAAAAAAAAkM/P801L0D2eb4/s320/images.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544702656284441554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Las grandes cosas exigen que no las mencionemos&lt;br /&gt; o que nos refiramos a ellas con grandeza: &lt;br /&gt;con grandeza quiere decir&lt;br /&gt;cínicamente y con inocencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Friedrich Nietzsche.&lt;br /&gt;La Voluntad de Poder. 1, p.31.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viviendo me ocupa la totalidad del tiempo que deja libre el rato en el que duermo para recuperar las fuerzas para seguir viviendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto pudiera parecer malo o por lo menos cansino, pero la verdad es que no me siento especialmente atropellado por varias razones. Una es que el pretender que la existencia lo trate siempre bien a uno resulta ingenuo, y lo ingenuo de ninguna manera tiene la utilidad de lo inocente. Ni la utilidad, ni la elegancia. Otra razón es que logré dentro de mi cabeza un cambio de metas que me ayuda con eso de tener el listón de la resistencia un poquito más alto, porque la resistencia no es física, es mental… Venir a este mundo a descansar es un despilfarro de vida. Ya descansaré cuando muera, que al parecer sucede durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si usted sabe que ya estamos viviendo en lo que va de casa. Es incomodísimo en grado superlativo. Cuando hace sol el calor parece una iniquidad. Cuando llueve se te moja hasta el pensamiento aunque no te caiga agua encima… Esto del agua sobre mi cabeza definitivamente es algo que debo solucionar, no sea que me pase como dicen que dijo Carl Jung, “que todo aquello que no resuelves en la vida lo vives como destino”, porque la verdad es que desde que llegué a la isla ésta de mis tormentos (y tormentas) no he hecho más que llevar agua y más agua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa de Las Marites hacía agua, el velero hacía agua, el Futura hacía agua, el apartamento de Juan Griego hacía agua, el local de Bayside hacía agua, la casa del Encanto hacía agua (inclusive en época de sequía porque los drenajes del aire acondicionado se vivían tapando), la casa en la que vivíamos en La Asunción era un completo manare, el anexo aquel del Guayabal también metía agua porque además de mal concebidas las ventanas, tenía hechas las pendientes del piso al revés, con la inclinación hacia dentro de la casa. El local donde funcionaba la marquetería echa agua porque el aire acondicionado chorrea…, parece la caverna de Kit Walker (el Fantasma de Lee Falk) Ahora aquí, bueno, qué le digo, mire que escampa afuera y continúa lloviendo adentro por lo menos un par de horas más…, y eso que le gastamos mucho real en potingues impermeabilizantes. Pero llueve tanto y tan duro que termina por vencer… Bueno, y que se quiere, si el cielo (sky, no heaven) dispone de todo el tiempo y el poderío de la naturaleza, además de no tener más nada qué hacer ¿no? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, vivir en un inconcluso de este nivel es una cosa para machos con muchísima testosterona además de una voluntad de poder muy a lo Nietzsche que casi se te viene abajo en lo que tienes mujer y niñas a tu cargo. Ya sabes, uno resiste fuego y corrosión, ácidos, álcalis, mosquitos, hormigas, y hasta adecos de cualquier color (para los zancudos uso espirales Plagatox)…, y acaso las mujeres también, cómo no, pero ya se sabe que uno aprende que si debe proteger, que si debe proveer…, en fin… Al carrizo con todo lo anterior…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya comenzó aquí la barroquísima temporada de lluvias propia de esta isla en la que no llueve nunca, según el decir popular (nunca me ha gustado el populacho, me aburre, y que me perdone Chávez), pero que en lo que coge a llover hasta los colchones van a parar a Panamá… Esto significa que el avance de la obra, o más bien la velocidad de avance, se ralentiza a niveles cuasi-estáticos porque todo se traduce en un defender lo hecho y reparar lo que la lluvia estropea para no retroceder. Es una existencia interesante si lo mira usted desde la óptica romántica del encanto de lo primitivo. Es uno contra los elementos en un pulso tremendamente desigual porque bajo ninguna circunstancia un hombre con el sólo recurso de su ingenio y el concurso de tres o cuatro músculos puede contra la infinitud de una onda tropical desmesuradamente latinoamericana…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy  me hice una especie de goniómetro con un transportador y un nivel de hilo y medí la inclinación de la lluvia, es decir, el ángulo en el que cae la condenada con respecto a la vertical (esto fue porque puse el transportador al revés y me gasté todo el tirro de modo que no lo pude invertir para acomodarlo), y me dio una media de sesenta grados. Caray, esto reta hasta a la fuerza de gravedad, pensé. Entonces sí debí hacer los exagerados aleros de metro veinte, y no los razonables ochenta centímetros… ¡Buéh!, lo tomaré en cuenta para mi próxima reencarnación…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero toda esta paridera me ha permitido ver una parte de mí y darme cuenta de qué es lo que no ha funcionado. Porque sí, el trabajo rudo tiene mucho de incómodo, pero como le he oído decir a mi amigo Orfeo Gouverneur, “no hay que desestimar el valor terapéutico del trabajo pesado”… Y es que tras haber aprendido a ganarme la vida luchando a brazo partido he obtenido un nivel tal de cansancio que me he convertido en un idealista, en un cínico esperanzado. Me he llegado a acobardar a ratos. Esto me ha convencido irreversiblemente de que existe un lugar en el mundo en el cual un hombre como yo puede vivir de lo que sabe hacer… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí mi tímida trashumancia. Es mi empeño por  fabricar ese lugar ideal ante la realidad inapelable de que aquel aun no lo he conseguido. Puede parecer contradictorio esto que digo, pero déme usted tiempo y un voto de confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto representa, ciertamente, una contradicción y una dicotomía que llaman, además, porque en lo que uno se vuelve idealista y empieza a buscar ese lugar en el mundo, se deja de tener la voluntad para hacerse de ese lugar a costa de lo que sea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasa uno la vida incómodo e insatisfecho sin darse cuenta de que en realidad lo que pasó fue que perdió la fuerza productiva que transforma el entorno. Eso que define al hombre como tal. Eso que apagó la religión en el hombre otorgándole tal fuerza a una idea que llamó Dios, y que vino a empequeñecerlo después (… Pero el asesino de dios, el hombre superior, es demasiado débil para afrontar las consecuencias de su propio crimen y pronto se dispone a adorar nuevos becerros de oro…) … Bueno, pero no retrocedamos tanto, que después uno se pierde por no saber para dónde queda delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y retomando, sí, arriesgadamente doté del carácter de irreversible a una convicción, pero lo hice a sabiendas de la fragilidad que las convicciones presentan frente a los cambios de punto de vista en la vida, y que no lleguen a tener el sentido terco de un punto de honor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque éste último representa una prisión, una limitante que es más derroche de estupidez que otra cosa, porque lengua que habla culo que paga… Le ruego me disculpe el lenguaje soez, procaz, e incorrecto. En el pasado y en lo sucesivo… Yo, en lo tocante a los puntos de honor hago como con los cinco minutos acumulativos de mariconería: los invierto en tonterías inocuas como el hecho irreductible de que no me gusta la guanábana y punto. Y bueno, con eso no le hago daño a nadie, y me limito lo menos posible… No sea que se me acumule la limitación y con los años me termine volviendo más ortodoxo que un patriarca chipriota ¿eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es irreversible mientras no consiga ese lugar en el mundo en el que pueda vivir cómodamente de mis habilidades sin tanto partirme los brazos, las piernas, y el lomo, que ciertamente no es de algarrobo. Tal vez entonces recobre la voluntad de poder y modifique mi suerte a mi antojo usando el reverso de lo que era irreversible… Pero bueno, eso es una especulación nada más. Sobre todo si se piensa que la voluntad de cambio es en más de un modo voluntad de poder, y que barajarse dentro de un concepto pugnando por contradecirse pero lidiando bien con los límites resulta por lo menos acomodaticio y un despilfarro de oratoria…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La isla esta de marras no es ni por asomo ese sitio. Tengo casi diez años aquí y aun lucho como el primer día, sólo que ya perdí la ilusión de que en alguna forma éste pueda ser un sitio para mí…, y estamos claros en que una ilusión viene a ser creada para engañarse  uno mismo cuando se sabe bien que se está gastando pólvora en zamuros (despilfarrando bienes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento la tengo tan difícil como en el primer año en el que viví aquí… Bueno, sin exagerar le digo a usted que la tengo muy difícil. Hace ocho o nueve años no conocía a nadie aquí y mi mercado era mínimo. Ahora conozco a muchísima gente aquí y mi mercado, que en algún momento creció, se redujo a aquellos niveles de entonces con todo y todo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedan tres clientes nada más. Y tres clientes que cada vez se sirven menos de mi trabajo, y las cosas parecen ir empeorando. Mi compañero de carpintería, el negrito aquel llamado José Figueroa que hacía cocinas quebró después de llegar a tener más de diez personas trabajando para él y facturando veintisiete  veces lo que yo. No entiendo qué pasa ¿no y que la economía se está fortaleciendo? Pamplinas… Aquí no, por lo menos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es completamente cierto que le llegué con muy poca fe (ciertamente no soy de ninguna manera un hombre de fe, pues en lo que “es” no tengo que creer, simplemente “es”, y punto) a éste lugar, pero igual le puse mucho más empeño de lo que resultaba racional ponerle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente me cansé. Me cansé de la gente que vive aquí. De todos. De los lugareños que son de una ceporritud infinita. De los navegaos que son de un “wanna be” que ya, ya… En una frase: me cansé… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos un lugar hermoso en La Asunción en el que llegamos a meter más de mil personas en una semana de eventos culturales, pero se vino abajo. No logramos el apoyo de nadie y ¡plaf! Al suelo con todo… La bellísima casa de más de doscientos años en la que funcionábamos está en venta, los dueños se van… Las iniciativas sólo llegan a eso, a iniciativas que rápido se funden…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En virtud de esto decidimos aquí en familia, hacer algo radical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha costado un poco tomar esta resolución porque tengo cierta inercia frente a los cambios de propósitos. Me ha costado por ejemplo, también, cómo no, el cambio idiomático ya que yo hasta los chistes los hago cervantinos (mis perras son Alana y Barcina, y de ninguna manera podencos) y allá me tocaría pensar en un mal remedo de la malhadada lengua de la reina corsaria alopécica que mal rayo parta… Pero en fin, para eso están Shakespeare,  Kipling, y si me apuran, Groucho, Harpo, y Chico. Otro Marx no, porque el alemán ya es mucho cambio para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un momento, hará cosa de dos meses, en el que me deprimí mucho. Las cosas perdieron sentido y no había forma ni manera en la que pudiera racionalizar el mal rato como para sacarlo al sol y poderlo evaluar con los ojos bien abiertos. Lo que hice fue mantenerme ocupado físicamente, muy atento a lo que estaba haciendo. Programé cada vuelta de tornillo, cada golpe de serrucho, cada trazo, cada respiración, me quité la barba, dejé de comprar agua de chorro embotellada y me tomo el trabajo de ir hasta el manantial en la Rinconada a buscarla yo mismo… Es decir, me tomé la vida paso a paso, y en la noche, al acostarme, hacía como los alcohólicos que dicen, hoy no bebí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hace días que salí del atolladero mental. Ya salí de ese estado improductivo de la depresión. No hay como el trabajo físico y dos o tres resoluciones bien tomadas. Bien tomadas en el sentido de la convicción, que resulten buenas o malas será cosa del devenir y es mal momento éste para adelantarme hasta allá…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año nos ha hablado fuerte y claro, lo que pasa es que nuestro (en este caso nuestro se refiere al mío) cerebro sólo percibe lo que quiere percibir y a la velocidad en que pueda asimilar la información. Pero en nuestro (esta vez sí me refiero a nosotros) descargo puedo decir que hemos ido soltando lo que teníamos que soltar (velero, carro viejo, máquinas en desuso) y tratando de nadar con la corriente, porque esto no requiere otra cosa que fuerza, tesón, e ingenio. Lo más difícil ya está logrado, que es la aceptación del cambio de propósitos. Sin esto no hay movimiento posible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que hay que moverse. Hay que moverse por una cuestión inclusive de economía de energéticos (por decirlo de algún modo). Porque hay que invertir tanta energía en permanecer, en hacerle de renuente a la vida, que más vale soltarse y navegar. Correr la tormenta en vez de capearla… Siempre habrá que aportar energía,  transformarla, porque si no nos prende la entropía y ahí sí que estamos fritos… De todas maneras hay que echarle tanta bola como sea posible porque si no la vida viene a ser un despilfarro, una falta de respeto con esta casualidad que hizo que por un breve lapso no estuviéramos muertos. Ya habrá tiempo para descansar, todo el tiempo contenido en la eternidad, una vez que se nos acabe la vida. Eso me parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trato de no pensar más allá, porque me asusto y me canso sin haber agotado el intento, pero no como una disciplina dictada por un controlador que me grita constantemente ¡no pienses! Porque eso me parece tan tonto como tratar de aprender a poner la mente en blanco pero dejándole un ladito a una figura fastidiosa que me regañe cada vez que me sorprenda con algo brincando dentro de mi cabeza… Trato de no pensar manteniéndome atento en lo que hago. Esto resulta. Dejo la pensadera para la hora de las elaboraciones más o menos literarias en las que no me queda otra que cavilar en qué rima con qué, y en si será aquel (fíjese usted que en el vastísimo idioma castellano no existe palabra que rime con tiempo), un adverbio apropiado… Pero para la vida la verdad que basta con la observación y el trabajo. Una cosa lleva a la otra, y así…, hasta que se nos acabe el tiempo con o sin rima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observar sin pensar equivale a atender sin juzgar. No es fácil porque en lo que pensamos en ello comenzamos las evaluaciones y se nos jode todo. Pero observar y darse cuenta es un proceso automático, que sucede en un nivel de la cabeza que es más corporal que cualquier construcción densamente cerebral… Es como darse cuenta de que los pájaros cantan cuando escampa. No importa por qué es que eso sucede, sino que con esta información sabemos cuándo se puede continuar caminando sin temor a remojarse… Ya me puse esotérico… Discúlpeme usted…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No negaré que he estado mejor. Quién sabe cuánto. Pero no exagero al decir que eso no me importa en lo más mínimo. A estas alturas de mi vida veo con mucho agrado que el idealismo no me ha robado por entero la potencia pese a que hoy entré oficialmente en la edad de un cierto tipo de vejez pues se me partió una muela (y  tal vez esto parezca una enormidad de mi parte, pero es que yo fui indestructible hasta éste momento. Piénsese que yo fui tres veces en mi vida al odontólogo: dos a acompañar a mi mamá cuando era un niño, y una vez a hacerme una limpieza, ya adulto)… Que mi voluntad aun late con tozudez. Que veo con claridad qué pertenece a la esfera de las ideas y cuál de ellas es la que se vuelve contra mí con ánimos de sojuzgarme… Y no me la calo… ¡Que venga mi creación a fastidiarme la existencia! ¿Con qué derecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy a un tiempo un hombrecito y un hombrezote. Soy muy chiquito porque el universo es demasiado grande y esto está por completo fuera de mi alcance. Pero soy un hombrezote porque mis ideas crean tormentas horribles dentro de mi cabeza pero son incapaces de hundirme el barco… Ya me hundiré cuando me muera… El capitán Ajab era un imbécil al igual que su ballena improbable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora te dejo tranquilo, querido lector, esperando que tu salud se mantenga inmejorable, que tu dios decida dejar de vengarse, que tus miedos recuperen su nivel anecdótico…, y que tu voluntad permanezca impávida frente a las veleidades corporales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estoy vivo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-1552393997306105804?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/1552393997306105804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=1552393997306105804&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1552393997306105804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1552393997306105804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/11/vida-vs-descanso.html' title='Vida Vs. Descanso.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TPK9sFT_u9I/AAAAAAAAAkM/P801L0D2eb4/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-5278195859858731594</id><published>2010-11-13T16:50:00.001-04:30</published><updated>2010-11-13T16:55:42.299-04:30</updated><title type='text'>Pensar o no pensar, ahí está la vaina…</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TN8CK_EzVyI/AAAAAAAAAkE/brwp8v6YNxk/s1600/pensamiento.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 193px; height: 259px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TN8CK_EzVyI/AAAAAAAAAkE/brwp8v6YNxk/s320/pensamiento.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539148454442522402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Todo el género humano parece en verdad&lt;br /&gt;estar destinado directamente y haber sido creado&lt;br /&gt;expresamente –con las pocas excepciones de los que&lt;br /&gt;se salvan en virtud de la elección por la gracia (no se&lt;br /&gt;sabe por qué)- para el tormento y condenación eternos.&lt;br /&gt;parece, en suma, como si el buen Dios hubiese creado &lt;br /&gt;el Mundo para que se lo llevase el diablo, de modo que &lt;br /&gt;habría sido mejor que se hubiese estado quieto.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Paralipomena. 177, p. 431.&lt;br /&gt;Arthur Schopenhauer. 1788-1860.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta difícil, qué digo difícil, dificilísimo, por lo menos para mí, vivir sin pensar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no me malentiendan, no me refiero a andar por ahí como si me hubieran hecho una lobotomía para extirparme el lóbulo temporal y eliminarme así la capacidad de sentir el miedo, como dicen que se hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa que todo, incluyendo la realidad viene de adentro. De adentro del pensamiento de uno mismo. No se me vayan a confundir y crean que pretendo decir que la realidad queda por los lados de la hipófisis o del píloro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo, como me parece entenderle al propio Krishnamurti, que el miedo es tiempo y el tiempo es pensamiento. Y que para entender esto bien entendido lo menos que hay que hacer es precisamente pensar en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, él lo explica muy bonito y fija las diferencias del pensamiento y la atención porque no es lo mismo pensar que estar atentos. Y como ya lo explicó él no me voy yo a poner aquí a redundar y a fabricar pleonasmos como loco porque no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí quiero es reflexionar un poco sobre el tema de vivir sin pensar, que no tiene nada que ver con la esfera del conocimiento, su aplicación práctica, su utilidad frente a la realidad, sino más bien sobre cómo separar para su desarticulación frente a la vida de ese temible triunvirato nefasto que forman pensamiento, tiempo, y miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendimos a vivir huyéndole al dolor y buscando el placer. Pero ésta es precisamente la conducta que nos lleva directo hacia la infelicidad, porque la búsqueda del placer produce dolor, y huirle a éste termina por doler mucho también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El placer es principalmente la expectativa de obtenerlo. Expectativa que resulta mucho más duradera que el placer mismo, y que por lo tanto, al ser obtenido nos defrauda un poco, situación ésta que produce dolor. Huirle a esto genera una paradoja que nos hace infelices por cosas de la indecisión, o más bien la indeterminación producida por la decepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es el pensar en esto lo que nos hace creer que la solución está en pensarlo mejor, en crear estrategias, en buscar subterfugios y hasta sucedáneos, que al no funcionar nunca nos convierten en cínico (esperanzados o no), en ególatras, y hasta en drogadictos si es que nos negamos a ultranza a conseguir otra vía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pensar, la verdad, no nos ha llevado a nada como humanidad. Pensar nos separa, y separarnos es lo que nos convierte en tribu, en partidarios, en buenos y malos, en altos y bajos, en blancos y negros, en vegetarianos y carnívoros, en feo y en bonitos, en pacifistas y en guerreros. Tenemos siglos y más siglos pensando y no hemos pasado del concepto de fieles e infieles, píos e impíos, en virtuosos y pecadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puras patrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patrañas políticas, patrañas religiosas, patrañas alimentarias, patrañas estéticas, y más patrañas… Yo digo que el pensamiento es un creador, un excelso fabricante de patrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos aprendido, con el pensamiento, a diferenciarnos, a individualizarnos, a separarnos de los demás. Siendo que lo que somos es una colmena planetaria donde todos tenemos los mismos deseos, anhelos, necesidades, problemas, alegrías, y tristezas. Y no me salgan con la simpleza de que aquí necesitamos televisores de plasma, y en el Kalahari basta con un buen vaso de agua. No me refiero a eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pensar nos ha envilecido. Pensar no es una herramienta. Es un arma. Y las armas sólo sirven para matar. Para matar al otro, que es igual a uno mismo. Sólo sirven para matarse uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que escucho a un político diciendo verdades, o eso que los políticos dicen y que llaman verdades, que lo único que realmente dicen es que si estás conmigo estás en lo cierto y si dices otra cosa eres mi contrario, es decir, de otra tribu y por lo tanto mi oponente o mi enemigo…, yo lo que inevitablemente me imagino es a ese hombre con un recalcitrante ataque de diarrea, o yéndose a dormir muy molesto porque ese día le dieron una mala noticia, o con frío bajo un aguacero…, y me doy cuenta de que él y yo no somos diferentes. Es un hombre que encontró de qué vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando veo en el Facebook que alguien pone en su estado cualquier tontería de esas que tienen que ver con religión, que simplemente la ponen ahí para marcar distancia con los infieles, que simplemente ponen eso ahí porque se lo vienen machacando unos gordos con poca testosterona que viven cómodamente de eso desde hace dos mil años, me los imagino igualmente siendo hipócritas, solapados, malintencionados, tramposos, pero marcando distancia siempre. Porque no existe mayor distancia que la hay entre un elegido y uno que no lo es. Son los que le dan de comer al gurú sinvergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto. La idea de que existe un Dios me resulta pueril… Patrañas y más patrañas… Pero bueno, este es mi punto de vista producto de mi pensamiento y es contra él que me rebelo precisamente en un intento de desmontarle el triunvirato ese que me tiene jodido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un secreto que soy un tipo romántico, idealista, poco práctico, cínico (del tipo esperanzado) por defensa más bien infantil, y que como un salmón nado en contra de la corriente no sé si para desovar o qué, pero el río ya se me hace largo y a estas alturas desconozco si tengo o no un propósito para esta actitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que en estos días vivo una tormenta que llega casi a tormento porque estoy viendo la cabecera del río y no encuentro corriente qué seguir remontando. Estoy cansado, muy cansado, y sigo y sigo dando aletazos como un pez jalado de cocaína en un río de aguas casi congeladas o tal vez hirvientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese proceso me he puesto malgenioso, irascible, ermitaño, huraño, grosero…, una joyita pues… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pasó que así, sin comerlo ni beberlo, poniéndome atención libre de juicios, puntos de vista, expectativas, bueno, patrañas, me di cuenta de qué carrizo es lo que me pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa que estoy construyendo una casa con mis manos. Cuando digo con mis manos no estoy usando ninguna figura literaria, ni eufemismo alguno (en el blog de al lado, el de la Guachafita, echamos todo el cuento de esa casa). Es la casa que soñamos mi esposa y yo. Es la casa en la que volcamos todos nuestros conocimientos y creencias (y esperanzas, y ya sabemos que las esperanzas son bobas). Es una casa ecológica en un sentido amplio de la palabra… pero bueno, no me voy a explayar en detalles sobre la casa… Lo que sí diré es que hasta los árboles que hemos sembrado tienen una disposición y una cualidad que trabajan en el mismo sentido que lleva todo el proyecto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa que estamos haciendo una casa de un modo que no congenia con el sitio. Parece ser que en esto el pensamiento nos jugó otra de sus malas pasadas (porque el pensamiento es limitado) y llegamos a pensar que nosotros somos diferentes, somos los otros, somos los que pueden vivir en sus sueños no importa dónde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero resulta que somos iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, que necesitamos comer, vestir, educarnos, ir y venir en carro con motor de combustión interna que necesita gasolina, aceite, repuestos…, necesitamos ir al baño… En fin, que somos lo mismo que los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre otras divisiones absurdas que causa el pensamiento está el de las divisiones políticas que fabrican cosas como, digamos, los países (nuestro caso es ésta República Bolivariana de Venezuela, que es bolivariana, no como las demás que no lo son), y la idiosincrasia de los que aquí nacimos y vivimos que somos nada más y nada menos que venezolanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un mito que no sé quién puso a rodar, de que los venezolanos somos buena gente, generosos, alegres, y qué sé yo cuántas cosas más. Y seguramente existen muchos venezolanos que son así en alguna medida mayor que otros. Pero en masa, así como digamos gentilicio, somos gente pícara, depredadora, indolente, vanidosa, y muy separados unos de los otros. Cosas como chavistas y escuálidos, vivos y pendejos, y algunas cosas más que cansa sacar a colación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no aprendí a comerciar (este es un país de especuladores en el real significado y sentido de la palabra, y por eso es que la inflación monetaria nos come. Pero éste es un tema manido que no vale la pena seguir lloviendo sobre mojado) y por esto me encuentro en desventaja. En desventaja porque vivo de lo que fabrican mis manos… Una vez logré vivir de lo que fabricaban mis manos a través de las manos de otros y medré mal que bien, de sobra. Pero aquella situación no me duró mucho. De alguna manera que ya habré mencionado antes con largueza, todo el tinglado se vino abajo y terminé haciendo trabajos de poco lucimiento para ganarme el pan, junto con las otras cosas que se le untan a éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, después descubrí que soy celíaco y el pan se jodió conmigo junto con la pasta, la avena, y otras cosas que no lamento haber dejado de poder comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que una buena mañana me levanté de mi cama con la certeza en el pensamiento de que me acosté en el lugar equivocado. Mi pensamiento fabricó, a través de sus socios tiempo y miedo, que llevo cuarenta y seis (casi cuarenta y siete) años acostándome y levantándome en el lugar equivocado. La prueba es que me encuentro casi sin ingresos económicos, que mi trabajo no vale casi nada, que todo lo que sé (mi esfera del conocimiento desinflada) tiene muy poco valor monetario, que nuestro proyecto de la casa ecológica no pasa de ser una excentricidad para ser mostrada en un circo, que estamos dejando la vida en ello nada más que para ir a desovar en la cabecera de un río que no tiene naciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer mismo me llamó un periodista que tiene una revista y un programa radial donde expone las iniciativas ecológicas que se dan en esta isla… Iniciativas, sí, porque ninguna dura mucho… Pero que él capitaliza a través de sus anunciantes… O sea, que gana indulgencia con escapulario ajeno… No sé cómo fue que hice para no insultarlo. Bueno, sí sé cómo. Pensé que no iba a entender la verdadera razón de mi furia, así que lo único que hice finalmente fue darle la dirección del blog para que leyera ahí y decidiera si se atrevía a llevarme a su programa… Periodistas ¡Ja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces fue que me puse de malas. Malandreé a mi esposa. Regañé a mis hijos. Rompí mi reloj porque se negaba a funcionar como se suponía que debía funcionar. No pateé a los perros porque me ven venir de lejos y se esconden (eso siempre me pone de buen humor)… Todo porque me di cuenta de que no logro integrarme a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No logro pedir un préstamo al banco. La tipa del banco me mira como si yo acabara de llegar de Ganímedes. No logro poner una tienda, digamos, de pantaletas. No sé comprar y vender. Me encariño con mis corotos y después no me puedo deshacer de ellos. Una vez que los compro me los quedo, o los regalo a alguien que los necesite… Y las cosas que fabrico reciben elogios, pero en realidad nadie los pondría en su casa porque mi pensamiento los fabrica diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores, yo cago… A que tú cagas también… Yo no soy diferente… Y lo digo más para mí que para ti. Quiero dejar constancia de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En virtud de ello, de que debo tender a la igualdad, es que he dado en mi cabeza un patadón a la caña del timón y he puesto rumbo hacia la corriente que me ayude, aunque eso signifique trepar en el río desconocido del no pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atender no es lo mismo que pensar. El pensar fabrica quimeras. Contra las quimeras puede Hércules, nunca su mono… Pero el mono va con él y eso representa ya una ventaja insuperable, si es que no se puede (o no se quiere, coño, ser ese señor debe cansar mucho) ser Hércules.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me atiendo a mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo la mar de años pensando en qué hacer que funcione, y el pensar me ha sumido en la más cavernícola de las existencias con todo y mis herramientas, maneras, costumbres, gustos…, particularidades… Y no soy un individuo. Soy todos los individuos por muchas más coincidencias que las meramente escatológicas, aunque no descarte (no se puede) éstas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es mi esfera de conocimiento? ¿Cuál es mi idiosincrasia? ¿Qué figura a la sombra de mi árbol del bien y del mal? (no una manzana, por favor. Espero) ¿Qué es eso que yo hago sin mediar mi pensamiento pero que me mantiene muy atento? Con esa atención absoluta que le dedica el niño a su juguete… Éste no piensa, no juzga…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice una copla de una canción de Facundo Cabral, que los gitanos de Sevilla nunca paran de cantar, que es mejor gastarse andando, que cuidarse en un lugar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el ovillejo que Cervantes pone en boca del delirante Quijote: Al mal de amor ¿quién alcanza? Mudanza…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que Bogart una vez dijo: tu problema es que piensas demasiado, Joe…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensamiento: límite. Tiempo: límite. Miedo: límite… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pregunta Osho: ¿qué hay después del límite? Yo me pregunto lo mismo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-5278195859858731594?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/5278195859858731594/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=5278195859858731594&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/5278195859858731594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/5278195859858731594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/11/pensar-o-no-pensar-ahi-esta-la-vaina.html' title='Pensar o no pensar, ahí está la vaina…'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TN8CK_EzVyI/AAAAAAAAAkE/brwp8v6YNxk/s72-c/pensamiento.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-6313479012070633183</id><published>2010-10-08T10:53:00.001-04:30</published><updated>2010-10-08T10:56:00.468-04:30</updated><title type='text'>Mala intención y lo demás es pendejada…</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Flor de Peral sirvió vino para Lady Ping y su invitado, Hsi-Men,&lt;br /&gt;Y les dejó con sus placeres culpables.&lt;br /&gt;Creyéndose solos, con qué rapidez se desnudaron&lt;br /&gt;Los amantes el uno al otro,&lt;br /&gt;Con dedos presurosos y jadeos de placer que sentían;&lt;br /&gt;Él  por las aromáticas zonas de sus axilas&lt;br /&gt;Y su estómago y por sus frutos secretos,&lt;br /&gt;Maduros y apetitosos;&lt;br /&gt;Ella por su erecto tallo de jade&lt;br /&gt;Y el intenso arrebato propio del placer y &lt;br /&gt;Mentula ad sua adposuit…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Chin P’ing Mei. Dinastía Ming.&lt;br /&gt;Traducción de Clement Egerton. 1939.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es desatino ponerle la cita que le puse a este artículo porque más adelante en esa misma historia se revela que Flor de Peral le había hecho un huequito a la pared para poder espiar a los amantes. Y eso no lo hizo por casualidad. Fue mala intención, o buena, no sé…, así son las intenciones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que estando el tema de la política tan en boga, y ya sabemos como está cargada de malas intenciones la política (o buenas intenciones que se vuelven malas) que cualquier relación que se haga, por peregrina que sea, es acertada e inevitable. Me imagino que algo así tenía en mente el genial Luis Buñuel (según dice Carlos Fuentes, no sé si será verdad que lo hizo) cuando dijo que algunas ideas deberían quedarse en ese plano y no pasar a la realidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y digo el tema de la política porque en este momento tiene tanta vigencia a nivel público, como lo tiene el sexo a nivel privado. Y no hablemos de las intenciones que revisten ambas actividades… Y no soy original en esto de poner en una misma balanza al sexo y la política. Fíjense que según Antonio Llerandi, todas las riquezas de este país provienen de un hueco… Yo lo que hice fue cambiar minería por…, bueno, otro tipo de hueco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, basta de explicar lo que se cae de maduro (sin alusiones personales, Nicolás).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos pocos domingos fueron las fulanas elecciones parlamentarias o como se llamen, y yo, como buen ciudadano me fui (primero a desayunar mi cachapa con queso de mano y mi jugo de guayaba) a votar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al sitio de las votaciones a las nueve y media de la mañana para encontrar la primera sorpresa del día: me cambiaron de la mesa dos a la mesa uno. Antes se tomaba en cuenta para designar esto el último dígito del número de la cédula de identidad que en mi caso es seis. Ahora son los últimos dos, y del 00 al 49 toca mesa uno, mientras que del 50 al 99, le toca la dos, y yo estoy en el 16, o sea, en la uno… La segunda sorpresa fue que la máquina de la mesa uno se había echado a perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo entré lo mismo, porque en la norma dice que si se jode la máquina dos horas se pasa a sistema manual y ya. Pensé que dos horas para ejercer el voto no es una cosa tan requete mala así, y en el peor de los casos sería una inversión de dos horas para hacer lo que había ido a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, pasamos a la etapa de las relaciones sociales, a conversar con el de al lado, echarle broma al guardia que estaba más enredado que pelo en pata de pollito con eso de las asignaciones de las mesas que también era nuevo para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, a medida que pasaban los larguísimos minutos contenidos en dos horas comenzó la incomodidad a generar roce y la gente a comenzar a preguntar por el técnico, y el guardia a explicarnos que había uno solo por municipio y que el nuestro estaba en la cárcel…, es decir, que en la cárcel habían puesto el centro de mando y que hasta allá debía dirigirse el técnico para buscar el tarjetón electrónico que era lo que se había echado a perder aquí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El técnico llegó faltando diez minutos para cumplirse las dos horas y cambiando el fulano tarjetón, echó a andar el perol ese. Funcionó el tiempo necesario para dos cosas: para que se fuera el técnico, y para que votaran once personas… Mi número originalmente en la fila era el treinta y cinco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió a trancar el serrucho y echamos a andar el reloj para contabilizar las siguientes dos horas que hacía falta vencer para pasar al sistema manual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no se equivocan, rebasando la hora y cuarenta y cinco minutos de espera, la máquina arrancó otra vez… Pero no permitan que me adelante, que en esos ciento cinco minutos pasaron algunas cosas dignas de mencionarse. Sí, también pensé en irme, pero no me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso la casualidad que el guardia a cargo se apellidara Castellano (un buen hombre, no me cabe duda. Y paciente como el que más) y que en una de esas, como si lo hubiéramos ensayado, pasando él y soltándole yo el estribillo “Castellano qué bueno baila usted”, ¡y la señora que estaba detrás de mí se la sabía!... “Creo que tú no te has ido, Benny, de este mundo tan hermoso…”… Total que cinco por delante de mí, y más o menos cinco más de los que me seguían terminaron cantando Oscar D’León desde la Dimensión Latina para acá, porque la especie de Omara Portuondo que estaba tras de mí se las sabía todas… Y Castellano siempre echaba un pie al pasar por nuestro sector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto amenizó los elásticos minutos que componen dos horas en una cola de votaciones que espera un técnico que está en la cárcel…, pero esto no hizo que la máquina arrancara antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, la mesa dos corría y corría y corría y corría, tanto, que nunca había nadie del lado derecho de las filas… Sólo en el izquierdo, mira tú qué cosas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya dije, antes de que la sangre llegara al río y García Lorca reescribiera su Romancero, la condenada máquina arrancó de nuevo. Votaron once más y adivinen qué. Pues sí, se volvió a joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué civismo! ¡Qué demostración fehaciente de espíritu democrático! ¡Qué cantidad de monsergas se dicen en estos casos! Y todas son falsas… No nos fuimos porque esa vaina estaba buena con la salsa y el guarapo de papelón con hielito que estaba vendiendo un ex paciente de escorbuto (me acordé mucho, claro, de Laura Restrepo) que estaba parado en la entrada. Yo pensé que si en vez de escorbuto fuera escarlatina, ni de vaina le compraba el juguito…, y que menos mal que esta isla no es aquella isla, sino la otra isla. Bueno, yo me entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, este año dejaron pasar a las filas de votación bolsos, cámaras, celulares, y menos mal, si no, el del escorbuto con hielo y papelón hubiera tenido que irse con sus encías a otra parte, tal vez a un risco o a un faro abandonado de la época de Maximiliano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez la máquina se paró unos minutos, pero pasaron a votar once más…, y si llevan la cuenta dirán ¡caramba! Ya vamos a salir de esto. Pero no. No salimos de esto aun, porque aunque las matemáticas digan que treinta y cinco menos once por tres da dos resulta erróneo porque en la ecuación no están incluidas las variables conocidas como viejitos con o sin acompañantes, las preñaditas con o sin bebé, los minusválidos de sillas de rueda o de muletas, y la infalible ley de Murphy que hace que más del sesenta por ciento de éstos tengan terminales de cédula inferior a 49… Me pueden creer pues los conté a conciencia a ritmo de yo quisiera virgencita que en la vida, sólo fueras para mí mi único anhelo…, y los dividí después entre mi bajo y yo, que somos como hermanos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que después de la cuarta avería de la máquina de la mesa uno yo me encontraba, adivinen en qué número…, no, no el once, pero casi…, estaba de nueve. De esto se infiere que la variable viejitos preñaditas minusválidos Murphy, en este caso, da siete…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es fácil deducir que entré a votar en esa tanda, y menos mal, porque la señora que estaba detrás de mí se robó el micrófono del karaoke y ya no era tan divertido oír Taboga por vez putésima, aunque tuviera una bonita voz de contra ancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré pues a ejercer mi derecho consagrado en la constitución nacional de la república bolivariana de Venezuela, y tras firmar el libro (mi página estaba vacía. Yo era el primero que la firmaba con todo y que detesto visceralmente una virgen), escuchar la breve explicación que me dio la muchachita encargada de eso (a la cual le busqué muy bien la firma con toda mi mala intención) pasé a mi cubículo “votativo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No me joda! Qué pandemónium… Bueno, vamos por partes y culpemos primero que todo y antes que nada a mi presbicia, no la vayan a agarrar por completo con quien es y no es, porque el malintencionado en esta historia no soy yo… El tarjetón electrónico no tiene cama para tanta gente y la lectura de las opciones la dificultan dos cosas: una es la presbicia que ya nombré que causa que con los lentes puestos tenga que acercar tanto la cara al tarjetón que el olor que emana me produjera el asco mas profundo (huele entre a saliva rancia y condón usado amanecido) y con los lentes quitados la distancia prostática no fuera suficiente por culpa de la media luz... El otro culpable es la mala intención que todo lo complica, porque no me van a decir que poner esa vaina tan chiquita y tan en penumbra no le dificulta el proceso a los mayores de cuarenta y cinco años…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a que antes (y eso que todo tiempo pasado es peor) uno iba a votar y la vaina estaba entre unos cuadritos blancos, verdes, naranjas, rojitos, azulitos, uno morado, y hasta marrones. Era simple, como de kinder… Ahora es indescifrable… Todos los colores incluyendo los del paisaje de Catamarca, los rubores, el carrubio, el zaino, el colorao, el bermejo, el añil…, todos los colores todos, los que me sé, los que se me olvidaron, los que no distingo, todo esconden una pomalaca, un adeco, un chavista, un espécimen rarísimo conocido como copeyano (se creían extinguidos), y así es muy difícil votar, no me joda…, o muy fácil según se vea, porque representa a la misma gente tenga el colorinche que tenga, y votes como votes la vaina le cae al mismo… Me acordé del juego “derme” aquel con el que bautizábamos al nuevo en el edificio. Yo era siempre el tomate (sin corazas, sin espinas, pero de color fogoso…, gracias Drexler), y así había lechuga, papa, aguacate, y al nuevo le tocaba el ajo…, todos gritábamos: tomate derme, lechuga derme, papa derme, y el nuevo gritaba ¡ajo derme! Y le caíamos a coñazos… A la media hora entendía el chiste y se impacientaba por la llegada de otro nuevo para encasquetarle su ajo también…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tarjetón era el edificio lleno de malandrines malucos, y a mí me tocó el ajo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estoy hablando peperas. Aquí se lanzó un copeyano que se ríe como si estuviera falto de un cromosoma o lo tuviera de más…, no lo sé, en todo caso no se ve muy inteligente el hombre… ¿Y se imaginan a este servidor votando por Papá Pitufo? Pues estoy seguro de que algo de lo que voté le cayó a él también ¡qué vaina! No se puede escupir para arriba…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro era un adeco que bueno, que le gustan dos cosas, el whisky y los gallos de pelea. Y a él también le tocó su lechuga derme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la gente del gobierno había un anónimo quemable que deja ver que la mala intención existe y se manifiesta a todo nivel si se le da demasiado chance… Este era el mapuey derme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total que haciendo muchos ascos entre personajes repulsivos, olores casi tan malos, luchando contra el dolor de cintura, y tarareando “En el cachumbambé…”, deposité mi voto que no les voy a contar porque al voto, que de por sí es secreto, se le suma esta vez el adjetivo de vergonzoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué me siento un poco culpable? No, lo que me siento es extorsionado por tener que escoger entre maletas y malísimos…, pero tener que escoger… ¿Chuqui chuqui o muerte? Muerte. Está bien, pero primero chuqui chuqui…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maldad pura eso de hacerlo pasar a uno de revolucionario a reaccionario, aunque es bien sabido que una revolución es una vuelta para llegar al punto de partida… Cosas del malhadado péndulo de la política latino americana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos tragó el monstruo de la burocracia. Hoy más que nunca me siento en una película de Terry Gillian. Y lo único que uno puede hacer es calarse seis horas de cola para puyar unos botoncitos sobre las caras de una gente detestable, eso sí, cuando la máquina arranca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que pase algo dramático. Algo serio. Algo fuerte… Algo que haga que este país tan incómodo despierte y dejemos de bailar reguetón en las romerías blancas que ahora son rojas pero regalan lo mismo…, la diferencia es que ahora todo lo importa PDVSA para Mercal, y más de uno se está llenando a expensas del hambre de los demás. A mí ni me nombren la palabra socialismo porque me pongo como el diablo de Tasmania ese de las comiquitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condenado péndulo. Me tocó hacer un voto horrible. Y lo hice a conciencia porque por el camino que vamos no hacemos sino ahondar en el desastre…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no nos amarguemos más de lo estrictamente necesario pues no tiene sentido. La vida tiene tanta personalidad que le importa muy poco el qué dirán. Trataré más bien de recuperar la habilidad de reír y con ello seguir adelante aplicando el lema de mi escuela filosófica inspirada en Terry Pratchett, que es una mezcla de estoicos, eclécticos, y epicúreos. Dice así: “Haz lo mejor que puedas con lo que tengas a mano, no te preocupes por lo que no puedes cambiar, mientras tanto disfruta un trago (y si lo está pagando otro habrás de pedirlo doble)”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo dijo Miranda: Bochinche, bochinche, esta gente lo que sabe es hacer bochinche… Y ni los que gobiernan están claros con las dimensiones de esta frase… Perlas a los cochinos ¡qué riñones!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguiremos echando un pie con Castellano y Omara Portuondo mientras hacemos la cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cola que sea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota:&lt;br /&gt;“Mentula ad sua adposuit” aparece en latín en la traducción original alemana del antiguo libro chino mencionado al principio. Recurso utilizado para evitar la mala intención de la censura alemana de la época… Malintencionados e ignorantes. Parecen sacados de “M”, de Fritz Lang. Los muy tontos todo lo que veían en latín se lo figuraban sagrado ¡jajaja! Si quieren saber lo que quiere decir el latinajo, busquen en Internet, no sean flojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-6313479012070633183?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/6313479012070633183/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=6313479012070633183&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6313479012070633183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6313479012070633183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/10/mala-intencion-y-lo-demas-es-pendejada.html' title='Mala intención y lo demás es pendejada…'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-6154358143797423722</id><published>2010-09-09T15:31:00.001-04:30</published><updated>2010-09-09T15:34:33.730-04:30</updated><title type='text'>De la nostalgia y otras tristezas.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TIk9rUg91aI/AAAAAAAAAiU/P2kwTT06CGg/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 139px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TIk9rUg91aI/AAAAAAAAAiU/P2kwTT06CGg/s200/images.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5515007033142531490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“No te quedes satisfecho fácilmente.&lt;br /&gt;Aquellos que permanecen contentos con facilidad&lt;br /&gt; se quedan pequeños, sus gozos son pequeños,&lt;br /&gt;sus éxtasis son pequeños, sus silencios son pequeños,&lt;br /&gt;Pequeños son sus seres. Pero ¡No hay necesidad! &lt;br /&gt;Esta pequeñez es tu imposición sobre tu libertad,&lt;br /&gt;Sobre tus posibilidades ilimitadas,&lt;br /&gt;Sobre tu potencial ilimitado”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Live Zen, cap. 2”.&lt;br /&gt;Osho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca supe si quedarme con Osho o con Buda, o con Krishnamurti, la verdad. Y por favor perdónenme la exquisita falta de decoro por meter juntos a tres personajes tan diferentes, pero ya puestos, y dejando clara mi impertinencia ¿qué importa? Pero gracias a una manía que adquirí de pequeño y que aun conservo, siempre trato de mirar las cosas desde la mayor cantidad de puntos de vista posibles, y que no se confundan y vayan a creerse lo que no es, la mayoría de las veces obtengo un estrabismo al mejor estilo del menor de los tres hermanos de Silvio Rodríguez, y las otras veces termino padeciendo de decisión a priori (lo que me hace tremendamente monosilábico. Yo me entiendo) porque tanta bizquera al final me da dolor de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, en mi absurdamente corta visión de las cosas, obtengo una manera o más bien un método para vivir que, como buen hijo de lo absurdo, parece que funciona. De hecho me ha traído hasta aquí, edad mediana, edad hobbit (no sé si se escribe así ni me interesa), la edad a la que todo hombre llega y se pregunta que por qué todo resulta tan extraño. Una edad que espero sea un poco menos de la mitad del total de mi vida, cronológicamente hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo cuarenta y seis años bien entrados. Tengo una convicción exagerada acerca de cómo es que son las cosas…, y la plena convicción al mismo tiempo de que nada de eso es así como yo creo que es. Creer, saber, estar convencido es más que todo una decisión y un punto de vista. Como trepar la cima de una montaña y verlo todo desde ahí, fresquito, con una brisa gélida, y pretender que allá abajo hace la misma temperatura y la vista alcanza tan lejos…, o como la ola marina que tiene un motor que camina para adelante y tiene un motor que camina para atrás… Bueno, no voy a abundar en esta parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que mi esposa está de viaje desde hace ya más de un mes, y que aun le falta otro largo mes para estar de regreso. Estoy en la edad mediana de su falta. Es cierto que la nostalgia, la soledad, y la tristeza me han agavillado las muy malandras, y que me han pegado contra las cuerdas. Claro, son por lo menos tres contra uno… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que yo estoy haciendo una casa aquí en esta isla de los espíritus chocarreros y los chinamitos, y si es cierto que lo que nos va a tocar es emigrar, entonces hago un papel más majadero que el del Quijote con su bacía de barbero por yelmo… No es fácil ese punto de vista. No es fácil ningún punto de vista desde el cual crees que todo se puso color de hormiga brava de la que vive por estos lados, que se comen los cables y tienen gorditos a los técnicos de electrodomésticos. A menos que el técnico seas tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me sentí profundamente triste al principio, cuando se fue… Ella arrancó en ese avión del carrizo y se llevó mi espíritu. Me dejó seco y vacío. Toda dirección y finalidad se me perdió. Fue como si se me borrara la memoria Ram y me quedara sin sistema operativo, o algo así, que la cibernética también cae dentro del inmenso campo de mi ignorancia. El caso es que ya no sabía ni cómo ni para qué es que yo iba a hacer aquello que ya no recordaba que tenía que hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es horrible esa sensación a medio camino entre el limbo y ninguna parte. Me acordé del “Nowhere Man” de Lennon/McCartney, y estuve más llorón que el carrizo a lo largo de más o menos una semana… Logré salir de ahí porque me pasó algo que es llegar a algún tipo de fondo , que no es el fondo mismo de todas las cosas por culpa de la falta de convicción, y desde ese momento no he hecho otra cosa que remontar la dura cuesta de la nostalgia y de las otras tristezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué fue lo que me pasó no es ningún misterio. Lo misterioso fue el modo en el que reaccioné, y la potencia que eso me dio… Estaba desayunando cochino frito con arepas y jugos de jobito de río (del Copey) y en la radio que normalmente tienen ahí, después de un vallenato o un reguétón, o alguna porquería de esas, pusieron What a Wonderfull World (tampoco sé si se llama exactamente así, pero es el estribillo más repetido a lo largo de la canción) en una versión que sonaba como al pendejo de Sting…, y me pasaron dos cosas: una fue que pensé en que esa canción es tan condenadamente buena que resiste hasta la voz del payasos ese y sigue siendo buena, y dos, que siguen habiendo incontables maneras de ver las cosas de la vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Se terminó esa canción y pusieron una salsa erótica de esas que cantan unos castrados desafinados…, y yo pensé que los caminos del señor son inescrutables. Por lo menos los del señor que hace ese programa radial… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podría pensar en qué carrizo tiene de maravilloso un mundo lleno de adecos, de chavistas, de guerras, de hambre, de enfermedades, de injusticias, un mundo en el que cohabitan bajo un mismo cielo las mayores miserias de África y la opulencia insultante de algunas grandes urbes…, un mundo en el que existe la peor basura del comportamiento humano como es la hipocresía… Pero al mismo tiempo me pareció que sí, que sí es un mundo maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que es maravilloso si lo ves como sugiere Osho que lo hagas: “La mente puede aceptar cualquier límite en cualquier parte, pero la realidad es que la existencia, por su propia naturaleza, no puede tener ningún límite, porque ¿qué habrá más allá del límite? Nuevamente otro firmamento. Por eso estoy diciendo que cielos y más cielos están a tu disposición para que vueles”… Y yo agrego que el plan mayor si es que existe, es eso: mayor… Más grande que la sumatoria de todas las mentes humanas que han existido y que existirán jamás. Somos pequeños al límite de la pequeñez en relación con el universo inconmensurable… Acepto la tesis de que todo es perfecto, inclusive África y Manhattan bajo un mismo cielo, pero es perfecto en una dimensión que se escapa a mi imaginación y por lo mismo a mi entendimiento… Pero lo acepto, pues…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por esto que desaparece mi turbación antropocéntrica y dejo de preocuparme porque tal vez la casa que no he terminado haya después que venderla para irnos de este país en el cual no hay mayores garantías de nada… Ese es un tema que me preocupa sobre manera, lo sabrán seguramente porque yo no soy escaparate de nadie, y todo lo termino diciendo por este o por algún otro medio… Me preocupa porque tengo hijos pequeños que tendrán que vivir en este far west sin sheriff, que será perfecto, cómo no, pero a una escala que no me entra en la cabeza y no parece servir para el futuro de ningún niño civilizado… A este país le va a tocar en un futuro no muy lejano encontrar la manera de recuperar a toda la gente preparada que se le ha ido, que se está yendo, y que seguirá escapándose hacia sitios más seguros y estables. Yo no los culpo, y casi estoy por irme con ellos… Claro que al final es que se vendrá a saber qué fue lo que pasó, y no será hasta allá que se escribirá el resultado y me perdonan los musulmanes (a los que respeto mucho) quienes sí tienen el destino escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces la voz de Sting tratando de echar a perder esa canción tan bonita me devolvió mis corotos como el dado y el indio bravo del poema Rosalinda (… y dije entre sueños rotos, voy jugando a Rosalinda, y el dado en la noche linda, me devolvió mis corotos), y aquí estoy…, no digamos que exultante, ni pirotécnico, pero sé que tengo una misión que cumplir, que la vida no me la chafó por entero aquel animal de la Hummer H2 negra con la placa tapada con el caucho de repuesto al cual no se le pudo consignar denuncia alguna ni en la policía, ni en la fiscalía por haber disparado una pistola automática sobre mi chamo (menos mal que no lo hirió físicamente, porque lo hubiera cazado como a un animal y hubieran sido muchas las vidas echadas a perder)… Aquí tengo que confesar algo: esta situación me convenció (momentáneamente por suerte) de que en las próximas elecciones votaría por los adecos nada más que para castigar a este gobierno tan malazo que tenemos… Pero pasó que mi ADN antiadeco se manifestó y es que no voy a poder. Por lo tanto estoy esperando que surja un partido de oposición que sea racional para irme con ellos. Si no surge nada de aquí allá, me las veré en figurillas, pero la decisión la tomaré entonces sobre el tarjetón electoral aun corriendo el riesgo de atentar contra mí ADN… Qué vaina…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre esto tengo algo qué decir: es totalmente cierto que cada nuevo gobierno venezolano resulta siendo (por la razón que esa) tan requete malo, que hace añorar los pésimos gobiernos anteriores… En estos días escuché a un señor que estaba pasando trabajo con un trámite en el aeropuerto que dijo “como añoro cuando éramos tercer mundo”…, a lo que yo le añadí: “hermano, cálmese, que por el camino que vamos crearemos el quinto mundo messssmooo”… Claro, el tipo se rió y bajó un poco la tensión ambiental del momento, y hasta el trámite se hizo más fácil entre guardias nacionales y personeros del seniat que nos miraban oblicuamente conteniendo las risas (esta isla es territorio adeco y hasta los chavistas lo son)… Definitivamente el universo es muy grande… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que es eso la vida, un continuo cambio y de nada vale preocuparse por ella. Ella va por dónde mejor le viene y resulta que le viene por dónde mejor le va, y así seguiríamos eternamente si no fuera porque rápido nos preocupamos y pretendemos que todo se detuvo. No. No se detuvo, siguió andando y ahora no reconoces el paraje en el que te encuentras… Es como quedarse dormido en el autobús y despertarse de pronto totalmente desconcertado… Una vez me pasó eso en el autobús que iba del Paraíso a Petare, que era el que yo agarraba para ir a Nuevo Circo, pero me quedé dormido por ahí por la esquina de Bucare sería, y me despertó el chofer dando la vuelta en la redoma de Petare, ahí, bajo el puente…, y yo, “ambilao” como andaba vine y me bajé del autobús… Bueno, así mismo pasa cuando nos preocupamos porque no entendemos como es que Sting no pudo echar a perder la canción, como es su costumbre hacer con todo lo que canta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que momentáneamente va ganando la mansa fiereza de los conceptos de Osho, por lo menos para esta situación particular y me quedo con el mundo abierto de las posibilidades en el cual cabe todo lo que existe bajo el sol, y cualquiera de los soles que pululan es esta especie de almohada infinitamente repleta de ácaros que es nuestro universo concebible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo firmemente en que estas deducciones me han de servir para la vida, para mi método de “viviendo”. Creo firmemente en ellas, y también creo en que están completamente equivocadas. Es más, lo sé a ciencia cierta, porque ¿dónde han visto que un ínfimo cerebro humano sea capaz de dar con la verdad? No existe ¿cierto? Sólo está la minúscula parcela de verdad transitoria que sirve para cabalgar entre este breve segundo (en el que no estás) y el siguiente… La vida se va rauda…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y uno cree que todo tiempo pasado es mejor, pero como dice Drexler, no hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar…, el tiempo no es mejor ni peor nunca. Los sucesos, según el punto de vista son malos o son buenos también por decisión… No creo en nada ni en nadie. Dios no sólo no existe sino que es un concepto extremadamente mezquino, falto de testosterona, y hasta cobarde…, y yo en mi extraordinaria pequeñez me declaro en desobediencia paradogmática… ¡Jajajaja! Qué parrafada… La voy a imprimir y a colgar en la pared…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total que ya no me ataca la nostalgia, porque no tengo nada ya por lo cual sentirla. Las otras tristezas en este momento se ven ajenas. La verdad es que ni este desorden, ni tanta hipocresía podrán, hoy, chafarme la guitarra…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta vez, gracias Osho…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: Mi Bella, gracias por las fotos…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-6154358143797423722?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/6154358143797423722/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=6154358143797423722&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6154358143797423722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/6154358143797423722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/09/de-la-nostalgia-y-otras-tristezas.html' title='De la nostalgia y otras tristezas.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TIk9rUg91aI/AAAAAAAAAiU/P2kwTT06CGg/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-1952475051417154576</id><published>2010-08-15T22:44:00.001-04:30</published><updated>2010-08-15T22:47:46.349-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mark david Chapman'/><title type='text'>Yoko, don’t let him go out!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TGitr5bdNaI/AAAAAAAAAiM/Zatg2NSTaxc/s1600/1213973990115_f.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 152px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TGitr5bdNaI/AAAAAAAAAiM/Zatg2NSTaxc/s200/1213973990115_f.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505841514122392994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“At twelve o’clock a meeting round the table&lt;br /&gt;For a seance in the dark&lt;br /&gt;With voices out of nowhere&lt;br /&gt;Put on specially by the children for a lark”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cry baby, cry”.&lt;br /&gt;Lennon/McCartney.&lt;br /&gt;Album Blanco (1968).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente Susanita la de Mafalda representa una pequeña parte de la humanidad que inevitablemente habita dentro de todos nosotros, pues yo tampoco me salvo, en mayor o en menor medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo digo porque estuve por empezar a escribir en esta oportunidad diciendo que “he recibido un montón de malas noticias en mi vida”…, y bueno, me di cuenta del tajo que se dio en el dedo Susanita y que no quería recordar, y ciertamente que yo tampoco querría, la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sucedió que en estos días se cumplió la condena primaria de Mark David Chapman y por poquito lo dejan salir bajo palabra. En realidad se cumplió hace diez años, pero en aquella audiencia se le negó la libertad. Tuvo otra más o menos recientemente y se le volvió a negar. Pero ahora en octubre tiene otra y existe la posibilidad de que se la otorguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso hizo que emergiera la sensación de pesimismo que me invadió en aquel lejano final del año ochenta, nefasto 8 de diciembre, cuando me enteré que habían matado a tiros a John Lennon frente al edificio lujoso en el que vivía en New York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un loco cualquiera. Un vacío pedazo de mierda de loco cualquiera que se leyó The Catcher in the Rye de Salinger y se creyó aquello que no sería jamás. Así, porque sí, fue y tiroteó a un tipo que jamás, ni en mil reencarnaciones, podrá entender. Sólo porque no teniendo nada dentro de la cabeza, se leyó un libro que le quedó grande, le dio una puntada de culo, y tenía un arma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que se me dispararon los fusibles, por decirlo de algún modo, y me puse a pensar en el tamaño del daño que semejante hijo de puta le hizo a la humanidad. No sólo a la música, como algunos superficiales (o con fines inconfesables) dicen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para que lo que quiero decir quede lo más claro posible y no se me tilde de fanático, tengo forzosamente que explicar mi punto de vista y aclarar al mismo tiempo que no pretendo convencer a nadie. Sólo exponer cómo lo veo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser humano es un animal. Un animal biológicamente hablando, y más también. Lo que pasa es que somos animales bípedos y pretenciosos que inventamos un sistema de comunicación reglamentado y todo eso, y a partir de ahí desarrollamos todo un lío de pensamientos cada vez más y más intrincados e inútiles, que pretende marcar distancia con la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto ha hecho que estemos a punto de acabar con el planeta entero, y ya estamos pensando en colonizar otros planetas para joderlos también, no me cabe duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la inutilidad de toda esa pretensión de superioridad es tan tonta… Es decir, igual que un perro, un gato, o un chimpancé, tenemos que comer, cagar (y pujar cómo el que más cuando estamos estíticos), y ni hablar de lo perentoriamente primitivo del impulso sexual por más que nos inventemos fantasías para disimular que todo no es más que un básico intercambio de fluidos repletos de hormonas (contra el que no tengo nada, vamos a hablar claro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya dije, esta manía sólo nos ha llevado a rompernos el planetita sobre el cual nacimos y del cual desapareceremos sin dejar apenas marca. Así, para toda la eternidad una vez nos de alcance la entropía antropófaga, por ponerle un nombre raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hemos durado los poquito más de sesenta millones de años (contando desde los prehomínidos, porque el hombre tiene apenas tres o cuatro millones nada más) debido a que nos hacemos contrapeso. Me refiero a que las diferencias, las pocas diferencias que existen entre individuos, entre culturas, entre principios y convicciones, hacen que al promediarse, el rumbo se compense entre los que matan y rompen todo lo que ven a su paso, y los que le piden perdón a las lechugas para pegarle un mordisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelito decía: ¡caráj, muchacho, ni tanta vela que queme al santo, ni tan poca que no lo alumbre, nojuegue! Y con esto quería significar que los extremos no son de provecho. Que, o te mueres en la inopia, o acabas con todo (engordas mucho) y te mueres también. O sea, que hay que ser prudentes y tender hacia el camino del medio. Ni izquierda, ni derecha, ni arriba, ni abajo, ni lento, ni rápido, ni mansedumbre, ni agresividad…, y así. Que si comes, debes sembrar. Que si matas debes criar…, en fin, creo que el punto ha sido aclarado con suficiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero olvídenlo, muy pocos seres humanos (porcentualmente hablando) alcanzan éste estado ideal de ecuanimidad y consciencia perenne, y por eso es que el mundo se va con quien lo trajo, o sea, que estamos fritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que ahí nos salimos de las consideraciones individualistas y pasamos a ver las cosas como grupos, como sociedad, y es aquí en dónde encontramos la respuesta al por qué hemos durado más de lo que hubiéramos creído por esperanzados e  irresponsablemente optimistas que podamos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es porque si bien existe aquel grupo depredador que explota y machuca a los demás todo lo que puede, también están esos locos fanáticos que salvan ballenas, se amarran a un árbol para que no lo tumben, le piden permiso a Krishna para comerse un frijol…, entre esos dos grupo existen infinidad de matices y posiciones que hacen que el promedio permanezca oscilante alrededor del centro y la vaina pueda seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que la gente desinformada, la gente bruta, la gente egoísta, la gente destructora, la gente ladrona, la gente sin ética…, en una palabra: los ceporros…, son muchos, yo diría que son demasiados, que son más (muchos más) que la gente que trata de revertir la injusticia, que trata de preservar el entorno, que hace las cosas bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es que frente a la extrema derecha depredadora y profundamente malintencionada y destructiva siempre se opone una extrema izquierda improductiva, ineficaz, y burocrática. Cuando un patrón revienta a los trabajadores, aparece un sindicato que los defiende contrapesando al patrón… Bueno sí, lo sé, esto es en teoría… Como todo, las cosas se degradan y aparece la corrupción, los vendidos, los que cagan la jaula. Pero no nos pongamos demasiado realistas porque si no todo pierde sentido y nos terminamos suicidando Susaníticamente hablando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es que de tanto en tanto aparecen uno o dos del lado de los que cuidan las cosas, que además se cuelan por los entresijos del poder de los medios y con un cierto peso sobre las masas,  aplican presión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tipo como John Lennon que desde su púlpito musical llegaba a los más recónditos rincones, a los más variados públicos, a cada pequeña pulga sobre el más ínfimo perro, y nos hacía pensar. No te forzaba la vida, sólo te contaba a su modo que hay más en el mundo que aquello que te enseña aquel que quiere que aprendas nada más a producirle dinero no importa cómo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no estoy hablando de un santo puesto sobre un altar rodeado de velitas. No estoy hablando de una estatua ecuestre de bronce con un sable en la mano y la cabeza cubierta de mierda de paloma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablo de un huérfano que pasó frío en las calles de una ruda ciudad portuaria, que se metió cuanta mierda existe, que se peleó con medio mundo, pero que decidió adoptar una posición frente al mundo y defenderla consecuentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjense bien, que no era una cabeza coronada, ni un personaje elitesco, ni un ceporro populista. Sin embargo logró lo suyo defendiendo ideales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, que en el camino de las grandes corporaciones estandarizadotas se atravesó un flaco miope muy malhumorado que demostró todo lo que demostró… Que no es más que flojera esconderse tras la excusa de que las porquerías de mala calidad son las que logran popularidad, y que por lo tanto si quieres forrarte en dinero tiene que ser todo lo chaborro que puedas, para que te encumbren en el olimpo de los billetes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a ser tan iluso asegurando que logró cambiar la mentalidad de la humanidad y que hizo temblar los cimientos de la industria masificadora de la basura que dan por cultura popular. Ni de vaina. Pero hizo ruido, llegó a mucha gente, añadió diversidad en los puntos de vista y criterios…, hizo contrapeso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego viene este pedazo de mierda, le da cinco tiros, y se sienta al lado a esperar a la policía leyendo un libro (que este cabrón no entendió) mientras la sangre, por la aorta rota de John Lennon, se derrama irremisiblemente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, Mark David Chapman… No puedes ser liberado. No has pagado tu deuda. Tal vez la deuda legal esté satisfecha, pues sabemos bien todo lo superficial que resulta el sistema legal de cualquier país hecho por la misma clase de gente que adversaba Lennon… Pero tu deuda con la humanidad no ha hecho sino crecer desde que le vaciaste la pistola en la espalda a ese señor cercenándole la aorta derramando toda su sangre en el alcantarillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, Mark David Chapman, no puedes ser liberado…, ni sacándote de la cárcel lograrán tu liberación. Tu pena ha de ser tan grande que ni tu muerte te habrá de redimir. Vas a reencarnar en Mark David Chapman hijo de puta irredento mil millones de veces, y mil millones de veces más. Hasta que la tierra se convierta en un desierto radiactivo poblado sólo por pulgas y cucarachas del tamaño de un perro san bernardo, que como a un prometeo de bajísima estofa le será devorado no sólo el hígado, también los testículos, el páncreas y el píloro, que será regenerado cada día para volver a ser devorado hasta que nuestro sol se apague.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es poco, la verdad, pero dejémoslo hasta ahí porque el karma es contagioso en cierta medida debido a que la luz incide en el comportamiento de las moléculas interconectándonos de casi inexplicables maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo que es poco porque el daño que nos causaste a la humanidad toda aun no ha terminado de ponderarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te responsabilizo por todas las guerras desde la de Vietnam hasta nuestros días, y por todas y cada una de las muertes, mutilaciones, y pérdidas que por ellas se causaron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te responsabilizo por los miles de jóvenes que pierden la vida en las calles por culpa del hampa alrededor del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te responsabilizo por la agonía que vive la poesía en esta época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te responsabilizo por la pérdida de valores e ideales de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te responsabilizo por la aparición y auge del reguetón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te responsabilizo por cada una de las calamidades y hambrunas en el tercer mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres responsable de todo esto y mucho más, Mark David Chapman… Piénsalo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedes ser libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás maldito. Estás maldito. Estás maldito. Eres el mal por antonomasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yoko, por favor, no dejes que lo saquen de la cárcel…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-1952475051417154576?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/1952475051417154576/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=1952475051417154576&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1952475051417154576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/1952475051417154576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/08/yoko-dont-let-him-go-out.html' title='Yoko, don’t let him go out!'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TGitr5bdNaI/AAAAAAAAAiM/Zatg2NSTaxc/s72-c/1213973990115_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-7953579305679231797</id><published>2010-07-03T09:42:00.002-04:30</published><updated>2010-07-03T09:49:55.947-04:30</updated><title type='text'>ROBOCOPP</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TC9G8YHDaLI/AAAAAAAAAiE/2wfJE8m-0RM/s1600/20071203202744-pistola.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 164px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TC9G8YHDaLI/AAAAAAAAAiE/2wfJE8m-0RM/s200/20071203202744-pistola.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5489684473866053810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“-Quisiera ver al cadete Arana, doctor.&lt;br /&gt;-No se puede-repuso el médico, haciendo un ademán de impotencia-.&lt;br /&gt;¿No le ha dicho el soldado que está prohibido subir aquí?&lt;br /&gt;Podrían castigarlo, joven.&lt;br /&gt;-Ayer vine tres veces-dijo Alberto-.&lt;br /&gt;Y el soldado no me dejó pasar. Pero hoy no estaba.&lt;br /&gt;Por favor, doctor, quisiera verlo aunque sea un minuto.&lt;br /&gt;-Lo siento muchísimo. Pero no depende de mí.&lt;br /&gt;Usted sabe que es el reglamento. El cadete Arana está aislado.&lt;br /&gt;No lo puede ver nadie. ¿Es pariente suyo?&lt;br /&gt;-No-dijo Alberto-. Pero tengo que hablar con él. Es algo urgente.&lt;br /&gt;El médico le puso la mano en el hombro y lo miró compasivamente.&lt;br /&gt;-El cadete Arana no puede hablar con nadie-dijo-.&lt;br /&gt;Está inconsciente. Ya se pondrá bueno. Y ahora salga de aquí.&lt;br /&gt;No me obligue a llamar al oficial.&lt;br /&gt;-¿Podré verlo si traigo una orden del mayor jefe de cuartel?&lt;br /&gt;-No-dijo el médico-. Sólo con una orden del coronel.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento de “La ciudad y los perros”&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Happiness is a warm gun&lt;br /&gt;Happiness is a warm gun&lt;br /&gt;When I hold you in my arms&lt;br /&gt;And I feel my finger in your trigger&lt;br /&gt;I know no one can do me no harm&lt;br /&gt;Because happiness is a warm gun&lt;br /&gt;Happiness is a warm gun, yes it is&lt;br /&gt;Happiness is a warm gun”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De “Happiness is a warm gun”&lt;br /&gt;The Beatles. Album Blanco (1968)&lt;br /&gt;Lennon/McCartney&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habla mucho sobre la inseguridad frente a la delincuencia en este país. Se habla sobre la ineficacia de los entes públicos para frenar y hacer retroceder esta situación. Se habla y se habla. Que si es culpa del presidente, que si es culpa del fiscal, que si es culpa de la cuarta república, que si es el gobernador, que si es culpa de la decadencia, que si es culpa de que nadie en este país quiere trabajar, que si es un fenómeno mundial… Y nadie sabe qué o quién tiene la culpa realmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, les voy a contar algo que nos sucedió esta semana aquí, en “happy island”, en donde se supone que la delincuencia es mínima y el hampa está controlada, como en todo ecosistema insular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mateo, el hijo de mi esposa y por eso también hijo mío, estaba esperando el carrito por puesto en la parada de autobuses que queda en la avenida 31 de julio a cincuenta metros de su colegio. Él espera ahí todas las tardes el transporte público que lo llevará hasta la plaza Bolívar de La Asunción, donde está nuestro lugar de trabajo, y desde donde luego partimos todos juntos de vuelta a casa al final del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que Mateo estaba esperando ahí, por donde pasan todas las personas que van hacia el Salado, Paraguachí, Playa Parguito, Playa El Agua, Manzanillo, es decir, una vía principal que mueve turismo y comercio en cantidades industriales. Él estaba ahí como todas las tardes a la salida del colegio, y así, sin más, de una camioneta Hummer H2 negra con la placa de circulación tapada por el caucho de repuesto, le echan un tiro de pistola automática desde la ventana de atrás del conductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él oyó el estruendo y levantó la vista hacia la camioneta en la que ve el pistolón negro y humeante en la ventanilla que van cerrando. La camioneta sigue su rumbo hacia el norte en dirección Manzanillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chamo hace de tripas corazón y espera ahí a que llegue el autobús que lo llevará a La Asunción. Los padres de un compañero le dan la cola y él acepta, pero no les cuenta nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la iglesia de La Asunción hay una misa correspondiente al entierro de un malandro. Los secuaces toman la plaza y mantienen un lapso de terror, un dominio violento, tiros al aire, agresiones de varios modos a los transeúntes, logran el cierre de los tres o cuatro negocios que hay alrededor incluyendo el nuestro. El que no ha vivido un entierro de malandros no puede ni siquiera imaginárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este ambiente que llega Mateo a La Asunción a encontrarse con su Mamá. Llega con los ojos aguados preguntando por qué. Por qué un tipo con el dinero suficiente como para andar por Margarita en una Hummer H2 negra con la placa de circulación tapada con el caucho de repuesto va a querer dispararle a un chamo de doce años que espera solo el carrito por puesto en una parada que está a cincuenta metros de un colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros, como padres (y representantes), nos fuimos a lo que era la PTJ, que aun recordamos como la segunda más eficaz policía mundial después de la israelita, que ahora tiene entre otras cosas otro nombre que no puedo recordar, a consignar una denuncia. Una denuncia necesaria para que se haga algo con esos desadaptados que andan en un carro tan conspicuo echándole tiros a los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como esperábamos, de la otrora PTJ nos pelotearon para la fiscalía porque ahora la policía no toma denuncias. Ojo con éste dato, que luego volveremos sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a que ya pasaba de las cinco de la tarde, el amable funcionario de la otrora PTJ segunda policía ya sin camisa celeste ni corbata vino tinto, nos recomendó solícito que fuéramos mañana a la oficina de la fiscalía a consignar la denuncia para que ellos mismos la canalizaran hacia las policías preventivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así hicimos al día siguiente. Fuimos a la oficina de la fiscalía ahí, frente al hospital Luís Ortega en la 4 de mayo, oficina de la cual muy amablemente fui echado porque, según adujo el amable funcionario de la puerta,  por razones de seguridad no se permite el acceso a esas oficinas en pantalones bermuda… Bueno, está bien, comenzamos mal. Me salgo… Sí, y su esposa se queda, a pesar del escote que carga (una franela de cuello en V bordado) porque bueno, porque alguien tiene que poner la denuncia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le recomendé a mi querida esposa que dominara su genio y que tratara de exponerle los hechos a quien la atendiera, con la mayor calma y claridad posible. Así lo hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La atendió por fin una amable secretaria de la oficina de orientación al denunciante, quien le informó que la remitiría a la oficina de atención a la víctima donde amablemente le tomaron una primera declaración informal a mi esposa quien luego, con mucha amabilidad fue remitida a otra funcionaria muy amable que le dijo a mi esposa que los niños no deben andar solos por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi esposa, medio resignada le contesta amablemente a la amable funcionaria, que Margarita no es Mamera, ni la Bombilla, que aquí los niños juegan en la calle y que andan solos en autobús, que eso no tiene nada de raro ni de malo, que no lo atacaron el Los Cocos ni en Barrioajuro, que no le disparó un atracador sino un sifrino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto seguido, la muy amable funcionaria consideró que el caso merecía ser amablemente atendido por la propia amable fiscal a cargo. Pero por favor pase a la sala de espera mientras la fiscal se desocupa y le atiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, mientras tanto esperaba del lado de afuera del la puerta viendo entrar y salir gente al tiempo que analizaba la frase del amable funcionario de la puerta, “por razones de seguridad no se permite el acceso de personas con pantalones bermuda ni de personas con escotes”… Qué problemas de inseguridad puede causar un cuarentón casi de cincuenta, pata chueca, en pantalones bermuda… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras así pensaba, frente a mí pasó una abogada con el pelo pintado de amarillo oxigenado al grado cuarenta amarrado en un moño tan tenso que se le almendraban los ojos, y un escote esteatopígico apechugado con unos mil cc por cotiledón que más que mirarlo provocaba driblarlo a dos manos… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le dio un ósculo esquivo al amable funcionario de la puerta desde atrás de su blackberry, y entró como Pedro por su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron luego lotes variopintos de entre quienes cabe destacar otra abogada sin escote pero con los pantalones tan pegados al cuerpo que sus labios mayores brotaban como dos chorizos paralelos. Me hizo pensar en que el maracuchísimo “tenía un bollo como una capota de volkswagen” se quedaba corto. En que “lo que tenía entre las piernas era un gato echao”, era una nimiedad, un detallito… Me acordé de una compañera de clases a la que le pusieron el sobrenombre de “bolloloco” porque tenía una cosa indescriptible, pero de dimensiones épicas, entre las piernas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego pasó una, abogada también, con un pantalón blanco muy ajustado, con tanga hilo dental negro, que ya le puso la tapa al frasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cómo sé que las tres eran abogadas? Muy fácil: por el pelo pintado, los anteojos negros tipo JLo, la pedrería plástica, las siliconas, la ropa copia de marcas, la expresión amarga y el rictus de desagrado, el portafolios, el blackberry en la oreja, la conversación en tono imperativo y en voz muy alta, y principalmente por el ostentoso y áureo anillo de graduación que ningún otro gremio usa ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que ahora me toca ser amable a mí, porque nobleza obliga, y darle la razón al amable funcionario de la entrada. Yo también, tal vez, aduciendo razones de las que sean, hubiera sacado a la calle seguramente a un canoso viejo pata chueca para dejar entrar a semejantes desparpajadas exhibicionistas. Sobre todo tomando en cuenta lo aburrido que tienen, por fuerza, que estar en el pretoriano cumplimiento de su deber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras yo estaba contando factores inseguros en el lado de afuera de las puertas de la oficina, se desocupó la amable fiscal a cargo quien informalmente se hizo echar el cuento de nuevo. Amablemente hizo sentar a mi bella esposa ante su escritorio y le preguntó: ¿ustedes tienen enemigos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo la expresión de absoluto desconcierto en la cara de mi esposa, la amable fiscal le explicó que “siendo una pregunta idiota (cito textualmente), era una pregunta clave”, porque según el código orgánico procesal penal conocido amablemente como el COPP, la denuncia no procede porque no hay persona pillada in fraganti. Es decir, que no se puede ir a buscar entre las tres Hummer H2 negras con la placa de circulación tapada por el caucho de repuesto que hay en Nueva Esparta para ver quién es el que le anda echando tiros a los niños, sin que la denuncia se haya hecho con nombre, apellido, y cédula de identidad de la persona que empuñaba el arma que disparó a las tres y media de la tarde en una vía concurrida sobre un niño de doce años que esperaba el autobús para irse a encontrar con su Mamá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amén de consignar las pruebas que debería recabar la policía, digo yo ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debes traer al atacante con el arma humeando (demostrar la propiedad del arma) sin tocarle un pelo al tipo porque te cae la pava ciriaca, la bala que se enterró ahí cerca, la foto del tipo disparando, un vídeo de apoyo no vendría mal, papel sellado, tres timbres fiscales, tres testigos, y un juez… O mejor un fiscal…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que admitir que la amable fiscal se veía consternada (es el reglamento, traiga una autorización del coronel), pero se confesó de manos atadas ya que la ley vigente le impide actuar. Que ella se vino a Nueva Esparta buscando un ambiente de menor delincuencia, que ella trabajó diez años en una oficina en Caracas y que en ese lapso procesó tres mil seiscientas causas. Que dejó la capital para trabajar en Porlamar en cuya oficina alcanzó a procesar la misma cantidad de causas en sólo cuatro años. Que lo de los pantalones bermuda y los escotes era la mojigatería hipócrita de siempre, y que bueno, que ella amablemente nos daría un oficio formal para que volviéramos con él y con Mateo a la otrora PTJ, segunda vez, para que nos tomaran la denuncia que no procedió por fiscalía pero que deberían tomar de todos modos, aunque tampoco proceda por allá. Sobra decir que no fuimos ya a ninguna PTJ del carrizo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es eso? Ojo, que no es que la denuncia se hizo y no fue a dar a ningún lado, que se perdió en el tremedal burocrático, en la dimensión desconocida de la gaveta del olvido. No. Fue que no procedió. No la tomaron. No hay denuncia. El tipo de la Hummer H2 negra con la placa trasera tapada por el caucho de repuesto ya puede tranquilamente seguir disparando sobre quien quiera mientras no lo haga sobre alguien que lo conozca íntimamente, digamos, a nivel de lunarcito en el glande digo yo, por razones de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces caigo, inocente de mí (descubrí la fórmula del agua tibia), en el por qué de la inseguridad frente a la delincuencia. En el por qué de la impunidad. En el por qué de que la policía no haga nada. En el por qué se está echando mano a la práctica fascista de matar malandros en operaciones tipo escuadrones de la muerte. Y me doy cuenta de lo grave de la situación, en lo aberrante de lo que estamos viviendo. En por qué una persona se compra una Hummer H2 negra y después anda por la calle echándole tiros a niños que esperan el autobús. Tiemblo, pero de la arrechera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El delincuente es una persona que no ve camino fácil ni esperanza. Es una persona que conoce y mira de frente su realidad socio económica y decide, entre valiente y fatalista, tomar un camino fuera de los márgenes de la civilización. Cierto que existe desigualdad. Una desigualdad que además nos estrujan en la cara cada segundo de nuestras vidas. El que decide hacerse delincuente sabe que por los caminos regulares jamás podrá ser como Will Smith, Eminem, o Ice Cube. Pero puede, porque se puede, disparar, matar, robar, violar, secuestrar, golpear, atropellar, y todo lo que le venga en gana porque la ley lo protege. Los demás son los que están jodidos. Los que tratamos de mantenernos dentro del margen somos unos pendejos, eso sí, amablemente, como lo dijo alguna vez Arturo Uslar Pietro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una apología a la delincuencia ni nada de eso. Pero aunque no lo justifique, digamos que enumera más o menos malamente algunas de sus causas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pienso que más me valdría haber nacido musulmán y tener muy entendido que el destino ya está escrito, porque como lo estoy viendo, la vida es un salto al vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo que tengo la posibilidad de emigrar de este país que es peor que un país sin ley porque tienen leyes que otorgan la impunidad a todo aquel que se resuelva a matar y a saquear. Pero emigrar es un salto al vacío. No sé qué voy a ir a hacer en un  país extraño, a mi edad. Tal vez vaya a trabajar de bedel en un liceo del midwest americano y me maten a coñazos una piara de báquiros neonazis de la NRA en defensa de la segunda enmienda, porque soy latino con cara de árabe y tal vez amigo de Bin Laden… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opción de emigrar no estaría tan mal, pero presenta la posibilidad amarga de tener que dejar a mi hija aquí por razones de una intrincada configuración familiar que no viene al caso, y que por eso mismo me desarticula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O me puedo quedar aquí en otro salto al vacío porque no se sabe a dónde va a parar un país con leyes que protegen al malandro y promueven al malandraje, al que no le va a quedar más remedio que sacar a la calle, si es que ya no están, brigadas de mercenarios que vayan matando a aquellos que no pueden ser tocados por la ley, pues esta los protege.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que tendremos problemas serios por unas dos o tres décadas más, porque en lo que salen a la calle estas brigadas, primero matan al que es, luego al que parece que es, e inevitablemente terminan matando al que no es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero es mandar para afuera a Mateo, quien se irá con el alivio de alejarse de un lugar tan peligroso, su país. Y se irá también con la tristeza de dejar a la gente que quiere, que a la vez se quedan en este lugar tan peligroso, su país. También se irá con la frustración de quien huye porque se sabe indefenso y con pleno conocimiento de que sucede porque las leyes de su país protegen al tipo de la Hummer H2 negra que lleva tapada la placa de circulación con el caucho de repuesto, su país. Un país que niega la definición de república. Un país que frente a la crisis carcelaria opta por no meter a más nadie preso haga lo que haga. O más bien perpetre lo que perpetre… No se piensa en modificar la causa sino muy malamente a las consecuencias, porque entrarle al tema de las causas no gana voto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué clase de persona se compra una Hummer H2 negra en un sitio donde brilla el sol con tanta furia durante cuatro mil trescientas ochenta y tres horas al año, promedio, y en el cual secuestran a todo el que ostenta dinero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo pocas respuestas a esta pregunta, y son menos respuestas si a la pregunta le añadimos el detallito de que además es una persona que les dispara a los niños que esperan el autobús a cincuenta metros de su colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no me vengan con que ese tipo es un enfermo mental. Eso lo disculparía, pues su trastorno no lo hace responsable, o más bien le quita responsabilidad que tiene sobre sus actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tipo que se compra una Hummer, que se mete unos pases de perico, que sale a la calle y atropella y mata a un medallista olímpico, y que luego sale absuelto porque estar bajo los efectos de cualquier droga es un atenuante y no un agravante, lo hace porque puede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley contribuye a hacer al delincuente, por lo menos en este país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto es que en países como Alemania uno no puede ni tocar a un ladrón que se te meta en la casa, no puede ponerle botellas rotas a un muro para que no se lo salten los cacos porque si uno se corta te deja seco a punta de demandas que ciertamente proceden. Uno diría que aquí, como siempre de parejeros no vamos a ser menos que los alemanes… El caso es que si por casualidad en Alemania se te mete un ladrón en casa, la policía lo agarra en un santiamén y el amigo de lo ajeno, de que va preso, va preso. Eso sí, en una cárcel que parece un hotel de tres estrellas. Tenemos mucho que andar desde donde estamos, hasta allá ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese tipo de la Hummer H2 negra que le disparó a Mateo, inclusive barajando la posibilidad de que lo hiciera con balas de salva con la única y traviesa intención de darle el susto del siglo al muchachito de la parada, merece tortura y muerte por lapidación al mejor estilo bíblico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo el sistema legal de este país merece ser expuesto al público internacional para el eterno escarnio de sus pro-delincuentes representantes y redactores de leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una amiga casi familia se le metió un ladrón por la ventana del apartamento, y cuando lo sorprendieron se cayo, en su huída, por la ventana misma por donde entró y aterrizó en la terraza del vecino de abajo dando oportunidad para que lo atraparan y lo llevaran a la policía. La denuncia no procedió porque ¿cómo sabían ustedes que él se metió en su casa a robar? Y el malandro azote de la urbanización salió libre, sin ni siquiera un miserable y engavetable expediente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ladrón que se metió por la ventana de mi casa mientras dormíamos hace unos meses fue atrapado recientemente por otro vecino, porque el dientón de la mierda ese es el azote de la urbanización donde vivo, y lo llevó una turba enfurecida a la policía pues a todos les ha robado algo. La denuncia no procedió tampoco. La fiscal le preguntó que si no le daba miedo que lo mataran de un tiro. El dientón por toda respuesta se levantó la franela y enseñó tres cicatrices de bala mientras decía, “me han dado tres tiros ya, y no me han matado todavía”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Esto no va a cambiar. Va a empeorar todavía más. Las leyes en el mejor caso se anulan a sí mismas, el combate contra la delincuencia es guerra de guerrillas, la economía no da esperanzas, el ciudadano de a pie está indefenso y con más perspectivas del lado ilegal que del otro. La preocupación primera de todo amable y buen funcionario público es controlar, selectivamente y a conveniencia, el acceso a las oficinas de las personas con escotes, o con pantalones bermuda. Y cobrar los impuestos draconianamente al que está tratando de ganarse la vida del lado correcto de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días estuve en Caracas y como siempre fui al mercado de Quinta Crespo, que me encanta, a comprar los ingredientes de la cena familiar de costumbre. En la entrada norte estaba un malandrín vendiendo unos palos de golf con todo y bolsa de cuero. Le explicaba a un señor que se le había acercado, “nooo, e’to e’ pa’ juga’ gol’, papaá…, dame dosmilquinientos na’ ma’ ”… Y lo hacía a la vista de todo el mundo. Claro, si no hay denuncia por el robo de esos palos de golf, nadie busca al ladrón. ¿quién va a ir a poner la denuncia si no se aceptan en las instancias debidas?…  El pintoresco choro puede seguir vendiendo sus palos de golf tranquilamente, que no pasa nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amiga joven que es abogada más o menos nueva me explicaba intentando vehementemente que yo le entendiera su punto, que la culpa no la tiene el COPP sino la interpretación que de él se hace… Okay chama, yo no sé nada de leyes, sólo sé que si las leyes no ayudan a la gran masa de ciudadanos, la vaina no sirve. Y por lo que te entiendo la culpa no es del ciego sino de quien le da el garrote ¿es eso? Entonces todo depende de la buena o mala intención de las personas a cargo… Nos jodimos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va a costar una o dos generaciones salir de este peo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-7953579305679231797?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/7953579305679231797/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=7953579305679231797&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/7953579305679231797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/7953579305679231797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/07/robocopp.html' title='ROBOCOPP'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TC9G8YHDaLI/AAAAAAAAAiE/2wfJE8m-0RM/s72-c/20071203202744-pistola.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-4780963374149050066</id><published>2010-06-10T16:24:00.001-04:30</published><updated>2010-06-10T16:27:02.101-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esteatopigia'/><title type='text'>La importancia de una cierta esteatopigia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TBFRhXRQXsI/AAAAAAAAAh8/11umRGu_6QI/s1600/Peter_Paul_Rubens_026.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 162px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TBFRhXRQXsI/AAAAAAAAAh8/11umRGu_6QI/s200/Peter_Paul_Rubens_026.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481251855110528706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Una mujer de rodillas, el amor sólo&lt;br /&gt;Conoce&lt;br /&gt;En todos los servicios a los que asiste, al cielo&lt;br /&gt;Muestra&lt;br /&gt;La ingenua épica de su radiante asiento.&lt;br /&gt;El claro espejo de la belleza, donde le&lt;br /&gt;Encanta observar,&lt;br /&gt;Rotundamente venciendo a hombres de toda&lt;br /&gt;Clase.&lt;br /&gt;Oh culo de culos: ¡Gloria! ¡Adoración!&lt;br /&gt;¡Alabanza!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Una moral breve&lt;br /&gt;Paul Verlaine (1844-1896).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que no me llamo Ernesto, pero dada la importancia que reviste ese nombre por culpa de un ya antiguo jueguito de palabras en habla inglesa, y el hecho de que no se me ocurre otro mejor, diremos que me llamo así: Ernesto Justo Garriga, y éste es un hecho importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no, no voy a contar el cuento en primera persona por dos razones básicas: la primera es que aquí digo demasiados embustes y si me pongo como protagonista voy a quedar en entredicho, y la segunda es que en tercera persona la historia adquiere una cierta tonalidad de lo más augusta y eso me gusta ¿qué vamos a hacer? ¿ah?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aclarados esos puntos paso a lo que vine:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que Ernesto vino al mundo (como todo el mundo) sin manual de instrucciones, hijo de padre y madre disímiles en muchas cosas menos en lo ingenuamente puritanos, y por lo tanto el tema del sexo sencillamente no formaba parte de las conversaciones familiares, que por otra parte giraban siempre en torno a la moral, las buenas costumbres, el temor a Dios, el recato, la modestia, y todos los demás asuntos que enorgullecerían a una Carmelita Descalza o a un Franciscano, pero por separado, para evitar tentaciones que son cosas terribles dignas de bogomilos y dulcinianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue por eso que Ernesto no fue capaz de darse cuenta de que eso que le pasaba en las mañanas recién se despertaba, que algo le cosquilleaba, o que mejor dicho de eso que sentía en la entrepierna mitad sabroso mitad doloroso, como un picor con ardor y cosquillas con mucho de agradable y otro tanto de inquietante, no era un trastorno prostático como el que leyó que sufría el General Gómez (a decir de Herrera Luque) que no lo dejaba mear en paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese entonces Ernesto tendría unos ocho años y acudía a una escuela de varones en la que ningún niño tenía idea de que un trastorno prostático no se presentaba a esa edad, ni dificultaba la meada sólo en las mañanas. Todo sucede porque resulta que mientras el inquilino de abajo no deja el alboroto, la meada, simplemente no sale, y si sale, moja todo menos lo que debe, porque así de imprecisa es la sucursal del cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esa edad un niño comenta sus cosas nada más con un compañero muy cercano que haya probado férreamente ser incapaz de venderlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque están los otros, los que se fingen amigos y en la primera oportunidad revelan algún detalle vergonzoso contado en confianza. No sé, como la vez que Ernesto comentó ante un grupito de amigos que Anita, la vecinita de enfrente, jugando al escondite le ofreció probar de la chupeta que ella tenía en la boca ¡qué cochina! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, así mismo salió a la luz pública toda la confesión. Por pura maldad y deslealtad de la más cruel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después que le digan a Ernesto, que los niños son inocentes…, sí, cómo no…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que también existe aquel amigo que tiene un amigo que oyó de otro amigo, que ese problema de la mañana mejora bastante con un masaje aplicado directamente sobre la parte visiblemente afectada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El masaje en cuestión consta de tres movimientos básicos que pueden ser combinados a gusto del consumidor, o utilizados por separado. Pero el movimiento principal es el que todo el mundo conoce y que no voy a describir porque ésta no es una crónica soez, procaz, ni mucho menos indecente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógicamente Ernesto en la primera ocasión que tuvo se aplicó el masaje que su amigo había descrito y por supuesto, casi se orina encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El masaje funciona, pensó, pero deja un picor medio raro más abajito del ombligo que aun después de haberse dado la meada queda Ernesto como urgido de no sé qué más, y con mayor tendencia de la usual, que ya es más que el carrizo, a fijarse en las partes redondas de las amigas de la Tía más joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira Ernesto, déjate de esa paja, le dijo un primo mayor que él que se metió intempestivamente al baño cuya puerta no estaba asegurada, mira que puede ser paja la vaina… Nojombre, deja la gafedad y sal de aquí que yo lo que estoy es dándome un masajito porque no puedo mear… Sí, sí, claro, masajito…, rolo e’ pajizo es lo que tú eres…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Óyeme Amaya, tú sí eres fu, no me dijiste que ese fulano masajito se llamada hacerse la paja, hay qué ver que tú sí que eres fu vale ¡gafo!… Más gafo serás tú, ahora y que masajito. Pana, el sendo gafo eres tú, guón…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cónchale, nojombre, no se puede confiar en nadie…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, queda establecido que Ernesto, tan Ernesto él, descubrió que el tal masajito siendo tal, no lo es, y que lo que sí es, además de sabroso, es algo que se tiene que hacer con la puerta del baño con el seguro puesto y la boca bien cerrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasó después con el pasar de los años fue que, como pasa con toda buena idea con la cual se exagera, ya no era un simple recurso terapéutico para apañar las dificultades mañaneras con la meada, sino que a cualquier hora del día casi sin previo aviso el vecino de abajo comenzaba a dificultarle cualquier actividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugar fútbol, nadar, ver una película, conversar con una amiga, aprender a manejar, estudiar inglés…, cualquier cosa que hiciera se veía interferida con timbrazos que le daba ese inquilino -no vamos a tener la hipocresía de llamar molesto- tan inoportuno, indiscreto, y por sobre todas las cosas, desatinado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso cuando Ernesto conversaba con la vecina de al lado, con Jenny, la que tenía las redondeces más notorias,  después tenía que pasar unos minutos sentado pensando en cómo era que le había explicado Daniel que se ajustaban los platinos del Fiat 124 Sport. Él hubiera preferido que le explicara sobre el funcionamiento de un carro menos sexy, pero por lo menos ese modelo no tenía formas redondeadas. Era un carro flaco y anguloso con un sex appeal más bien anoréxico que nunca le gustó demasiado a él. Si le hubiera explicado cualquier cosa sobre el Renault Dauphine, por ejemplo, sí se le hubiera complicado la cuestión.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvo una novia, sí, Ernesto tuvo una novia por esa época y todo, pero tenía que ser muy discreto y guardar la debida distancia porque a ella la quería mucho y no quería faltarle el respeto dejándose ver en toda su incomodidad, porque en esos casos el vecino de abajo se ponía tan inclemente que ahí sí que resultaba inconveniente, molesto, y más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco él se dio cuenta de que, aunque en las conversaciones de los amigos se refirieran ellos (él más nunca confió esas cosas a nadie ante las probabilidades de traición) a otras regiones de la geografía femenina con un ahínco que rayaba en la obsesión, él siempre se fijaba en las redondeces más bien ecuatoriales descartando casi por completo los trópicos, existiendo siempre, claro, un interés secundario pero importante, por las regiones polares, verticalmente hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto desató un temor que no hizo sino echarle leña al fuego ya que no hay como un temor para acicate, porque no se crean, Ernesto siempre fue bien Earnest y aun así nunca tuvo nada que decir de Oscar Wilde (aclaratoria hecha para evitar confusiones), y vino a ser un artículo sobre la relación de Salvador Dalí y Federico García Lorca (El Perro Andaluz según Luís Buñuel) lo que le creó el temor por lo que pudo ver en lo que se decía sobre el cuadro que le pintó Dalí a su hermana…, y mejor no sigo aclarando para no joderle más la pajarita a Ernesto, que ya habrán oportunidades más jugosas para echarle la burra p’al monte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así siguió la vida para él, entre preocupado y ocupado, ambas cosas por culpa del vecino de la mezzanina que no vacilaba en manifestarse cada vez que veía el suave balanceo tropical de las zonas ecuatoriales de aquellas viandantes conocidas o no, que estuvieran generosamente dotadas de esta característica, en la justa medida rayana en el exceso, pero justamente en el punto previo a serlo, no sé si me explico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inclusive estuvo un tiempo haciendo averiguaciones experimentales para comprobar la influencia de la mente en ese problema que creía tener, y trazó en el piso del baño una escala graduada con el cero a sus pies y de diez en diez unas rayitas hasta llegar al metro y medio. Luego, dejando dos días de por medio –discúlpenme, pero tengo que contarlo- se hizo el masajito pensando un día en las regiones polares, otro en los trópicos, y después en ecuadores varios. Despejó toda duda: en el ecuador logró sobrepasar la marca del metro y medio con un tiro de metro sesenta y cinco centímetros que yo no puedo ni quiero comprobar, pero que Ernesto Justo Garriga me juró en confidencia asegurándome que en esto la rotación de la tierra tendría algo qué ver pues su baño está orientado de este a oeste… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, soy un miserable traidor por echar este cuento, pero en este caso espero que sepan disculpar mi falta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, hace casi treinta años que no lo veo ni sé de él, y supongo que no le molestará ya que lo delate de este modo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto causó una impronta en el comportamiento e inclinaciones de Ernesto a muy corto plazo que se resolvió felizmente a poco porque la cosa es que bueno, aquí, hablando paja, Ernesto no era nadie que dejara las soluciones al azar y se sumió en una búsqueda intelectual en pos de la respuesta a esa inquietud, y buscando y buscando encontró lo siguiente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chiste sobre la sodomía. Por Sigmund Freud:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -En el empleo sexual del ano se ve más claramente que en el caso anterior, el hecho de ser la repugnancia lo que imprime a este fin sexual el carácter de perversión. A mi sentir -Y espero que no se vea en esta observación un decidido prejuicio teórico- la razón en que se funda esta repugnancia, o sea la de que dicha parte del cuerpo sirve para la excreción y entra en contacto con lo repugnante en sí –los excrementos- no es mucho más sólida que la que dan las muchachas histéricas para explicar su repugnancia ante los genitales masculinos, esto es, que sirven para la expulsión de orina…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Entonces, se dijo Ernesto formalmente hablando, si esto es así, yo no ando buscando lo que no se me ha perdido, sino que siempre encuentro justo lo que busco… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y con el tiempo, Ernesto, se dejó crecer el bigote como cualquier hombre normal, y cerró ese capítulo abriendo otros con otros temores…, exactamente como tiene que ser en este lado del planeta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-4780963374149050066?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/4780963374149050066/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=4780963374149050066&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4780963374149050066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/4780963374149050066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/06/la-importancia-de-una-cierta.html' title='La importancia de una cierta esteatopigia.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/TBFRhXRQXsI/AAAAAAAAAh8/11umRGu_6QI/s72-c/Peter_Paul_Rubens_026.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-2444702646517863782</id><published>2010-05-25T15:07:00.002-04:30</published><updated>2010-05-25T15:08:54.823-04:30</updated><title type='text'>Notas entre margen.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S_wnM4Ug6SI/AAAAAAAAAh0/p9DaQyOzw2w/s1600/ringo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 149px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S_wnM4Ug6SI/AAAAAAAAAh0/p9DaQyOzw2w/s200/ringo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5475294349206022434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“El mundo entero es una chimenea.&lt;br /&gt;¿con qué estado de ánimo puede uno&lt;br /&gt;Evitar quemarse?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gao Feng&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No soy una lombriz, y esto es un hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, indudablemente existe un sinfín de posibilidades que no son, en mi caso, así como en el caso, supongo, de todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, que me doy perfecta cuenta, y no es que sea muy perspicaz, de tantas cosas que no son y que sin embargo no presentan ninguna utilidad de trascendencia. Aunque debo admitir que es muy útil que siendo un hombre, no me confunda a mí mismo, digamos, con una lombriz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que  no comparta un cierto contenido de ADN con cualquier bicho vivo o algo así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo negar que en eso tengo mucho, tanto de chimpancé, como de hormiga y tal vez más de eso que de lo otro, aunque sólo tengo cuatro extremidades y carezco de antenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero me doy cuenta de que he vivido gran parte de mi vida respondiendo a impulsos muy someramente analizados. Diciendo esto sólo para tranquilizarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, he vivido una vida dedicada a recabar información de todo tipo sin saber muy bien por qué, o para qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me doy cuenta, perfecta cuenta, de que todo ese bagaje me está sirviendo de manual para hacer cosas. Corotos, peroles, artilugios, artefactos, mecanismos, ingenios… Todos muy útiles y en cierto modo extravagantes por la manera en el que se han venido recombinando para dar resultados sorprendentemente simples, pero que necesitaban pensar en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parezco un libro escrito con la secreta intención de que alguna vez lo descubra la Warner y me compre los derechos para hacer una película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a que tengo de todo: Tengo acción, tengo emoción, tengo aventura, tengo heroísmo, algo de sexo también, cómo no, y un poco de intelectualidad forjada por la Guerra Fría y la Teoría de la Conspiración… Me muevo siempre por el borde, entre Harrison Ford y Peter Fonda para terminarme pareciendo más bien a Woody Allen en su papel de Leonard Zelig.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el inventario de mi vida práctica tengo un stock enorme de intentos y muy pocos logros. Pero en mi vida interna, mi mundo introspectivo como le llamo para darle un nombre cómico pero intelectualmente serio, cuento con más logros que intentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infinitamente más logros que intentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es porque son muchas las batallas internas que he ganado gracias a otras personas, tal vez por suerte, por carambola, o por intervención inconsulta del hado benigno. Por eso digo que son más logros que intentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me hace estar un poco inconforme con esta situación, siendo como es más bien algo de qué alegrarse, es que he vivido la vida de una lombriz dotada de un pequeño laboratorio y un disco duro de muchísima capacidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, he hecho un gran trabajo, un arduo trabajo, un trabajo de lombriz. He dejado todo el suelo del jardín de la vida lleno de túneles como corresponde a toda buena lombriz y de paso he almacenado una importante cantidad de datos. De acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi trabajo facilita el del jardinero, y esta es mi misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no ha sido hasta hoy que, releyendo algo sobre filosofía, me he dado cuenta que no me he tomado el tiempo para meditar sobre el sentido que tiene todo esto. Es decir, que no me he sentado a pulir sutilezas, a rellenar vacíos, a enderezar contradicciones…, a sacar conclusiones preliminares, si es que la palabra preliminares se puede unir a la palabra conclusiones, porque si concluye… En fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy una lombriz, ya lo he dicho, y sabiendo esto puedo agregar que soy un hombre. No por descarte, sino porque en mi acumulación de datos no encuentro nada sobre una lombriz que teclee palabras. Esto, por supuesto, no es sino una elucubración mía, pero puedo contar con que más de uno estará de acuerdo conmigo en esto, salvo que le pregunten a un par de personas que yo me sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sostengo, libre de hipócritas inmodestias, que además de hombre, soy inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me entristece es que a medida que voy dejando entrar en mi cabeza la idea de que soy un hombre inteligente, más me doy cuenta de lo tonto que soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es algo así como ponerse a estudiar el universo sólo para darse cuenta de que es un fenómeno tan grande que jamás vamos a saber de él más allá de un porcentaje casi inexistente… Digo esto consciente de lo estrambótica de la comparación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No logro que mi mente y mi cuerpo trabajen en equipo sino cuando hago que mi cuerpo haga cosas más allá de sus límites. Por eso exprimo mi recipiente hasta que se agota y eso no puede ser bueno. He hecho esto durante cuarenta años. Me ha tomado seis más intentar lo que sería el logro mayor de mi mente, y es que entienda que sin recipiente se derrama el contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente me ha obligado a arriesgar mi integridad física. Mi mente me ha llevado a forzar la barra. Mi mente trata de negarle el descanso y el disfrute a mi cuerpo. Mi mente no me ha dejado aprender a bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora, tras seis años de sistemática labor de concientización de mi mente (suena raro, lo sé) llegué a este punto: tengo que sentarme a poner orden. No puedo seguir a éste ritmo porque no voy a llegar muy lejos así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez le comenté e mi Tío Carlos, cuya mente admiro profundamente por mis propias razones que no vienen al caso, que no entendía cómo hacía él para deducir algo sin conocimientos previos de ese algo, pues yo, para deducir cualquier cosa, tenía que consultar con mis datos almacenados e irlos pegando para obtener una solución tipo “collage”. Él se rió y me dijo que la inteligencia se vale de cualquier herramienta disponible para obtener lo que necesita, que el pensamiento no tiene ninguna metodología específica, y que no me preocupara por esas cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo se lo agradezco. Ha podido darle un tacle a mi autoestima y no lo hizo, por lo menos no en esa ocasión. Por eso se lo agradezco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve un socio arquitecto, excelente arquitecto, que siempre peleaba conmigo porque mis soluciones, aunque eficaces, siempre resultaban para él “muy poco serias”. Lo decía medio en broma, pero muy en serio, visiblemente preocupado… Bueno, nunca se nos cayó ninguna casa, y eso es lo que importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es que dude de mi inteligencia, ya, afortunadamente, superé ese obstáculo. Lo que no encuentro es su utilidad. Es decir, para qué me sirve a mí ser un tipo inteligente… Sí, sé que no llego a genio ni mucho menos, pero no por eso voy a negar que soy inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para qué me sirve. Esa es la pregunta que me inquieta. Porque se supone que esa es una herramienta que sirve básicamente para vivir mejor, entendiéndose vivir mejor, como calidad de vida, sosiego, estabilidad económica…, aunque según Woody Allen (otra vez) “Whatever Works”…, pero de seguro que es mi mente de nuevo dificultándome el baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces cuando me doy cuenta de que no es la inteligencia lo que te pone en algo o te quita de aquí y te pone allá. No. Son los instintos. El problema está en que la inteligencia es una herramienta que se opone a los instintos doblegándolos en nombre de todo lo civilizado y racional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a que el éxito, digamos, económico, entra dentro del ámbito de acción del depredador, del cazador, del hombre primitivo que sale a perseguir mamuts y trae por lo menos uno para la cena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre civilizado va y cumple su función moral, deontológica, y/o ética, y regresa a casa con el sobrecito que contiene su salario. Le horroriza la saña encarnizada que significa salir a perseguir sistemáticamente una presa de modo inclemente hasta que ésta, extenuada, cae en su trampa, o bajo la acción de sus armas. Y es ahí dónde el hombre primitivo usa su inteligencia. La usa como herramienta para crear las herramientas con las cuales hará caer el mamut con el cual le llenará la panza a los suyos como es debido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llego a mi primera conclusión preliminar: el Dalai Lama se quedó corto. No hay que ser egoístamente inteligente nada más. Hay que ser salvajemente inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no me cuesta mucho ya que soy medianamente salvaje dentro de mi condición de persona civilizada. Y no es que vaya a salir corriendo ya a perseguir matacanes por Macanao, pero digamos que por ahí han de venir los tiros, para usar una expresión acorde al tema que hablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre le digo a mis chamos que, como ya dijo muchas veces Trino Mora, sean ellos mismos en todas partes… Que cuesta mucho sobre todo al principio, pero que después, no mucho después, empezarán a ver los frutos de una vida sin resquicios ni potencialidades negativas. No sé si lo harán o no, porque cada uno escoge su camino, pero no quedará porque yo no se los haya dicho hasta la nausea. A mí me hubiera gustado que alguien de mi casa me lo dijera así, casi que hipnopédicamente, a lo Huxley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí saco mi segunda conclusión preliminar: la costumbre de pasarse media vida aprendiendo lo que después nos tomará media vida más desaprender, no tiene sentido. Hay que ser como uno es desde el principio. Lo que hay es que, digamos, afinarse bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no seré nunca un salvaje depredador artero como un pez abisal con bombillo incorporado. Ni seré nunca una hiena despiadada. No seré jamás un zamuro, ni mucho menos un chimpancé oportunista. Soy un hombre inteligente que se toma mucho trabajo para lograr lo que se propone. Por lo tanto no seré nunca poseedor de ningún emporio, ni tampoco seré nunca un magnate especulador de casa de bolsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente no me lo permite. No soy salvajemente inteligente. Soy lo que soy y estoy desaprendiendo a velocidades que van en aumento exponencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un artesano. Soy un artesano que debería trabajar en equipo con el cazador porque éste tiene que invertir su energía e inteligencia en perseguir el mamut no teniendo ni tiempo ni fuerzas para fabricar sus armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo acepto sus sugerencias en cuanto a filo, resistencia y demás características funcionales del arma que me de el cazador, pero las especificaciones técnicas son enteramente cosas mías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como artesano nunca cazaré un mamut, pero comeré de él porque sencillamente Paco de Lucía no sería el mismo sin su Luthier de confianza. Alonso no ganaría una carrera sobre un cortagramas. Y qué sería de Cartier-Bresson sin su Leica. Y yo seguramente seré el encargado y responsable, o bien de preservar correctamente la carne sobrante salándola o ahumándola, o bien inventando la nevera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí saco mi tercera y preliminarmente última de mis conclusiones preliminares: un escalpelo es una herramienta demasiado sutil para un aserradero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto queda claro que saber que no soy una lombriz ya es algo, pero si me quedo ahí estoy frito, porque si resulta verdad que saber que no pasaré mis próximas vacaciones, digamos, en Bosnia, es esperanzador, me queda mucho mundo disponible para encontrar ese lugar al que sí quiero ir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi deber es localizar ese sitio, ubicarlo, estudiarlo, asegurarme y dirigirme a él de ese modo incansable que forma parte de mi yo, de lo que soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi sosiego vendrá de ahí, de esa realidad, de la convicción de que todo lo que no soy no importa ni un poquito dentro de la inmensidad del desconocimiento de uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son esas pequeñas cosas que sí soy las que puedo abarcar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es a mí mismo hacia quien me dirijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dirijo hacia un hábil artesano con muy pocas necesidades materiales reales que vive a la espera de los datos que le dará el cazador para fabricarle las herramientas que necesita, y que en los tiempos libres se pone a inventar la nevera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso siempre sobrevivo, porque el mamut siempre aplasta es al cazador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para seguir en mi camino aun tengo que desaprender cosas como usar mi cuerpo para lo que no es. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que seguir escarbando bajo esa pila en descenso de basura que he acumulado encima para encontrar y sacar a la luz un yo sano. Si me tardo mucho más me comerán los cochochos y sacaré una birria a flote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que yo quiero y necesito es dejar el constante conflicto humano interno lo más pronto posible y enfilar hacia el futuro, cabalgando el presente continuo, contando con la aprobación total de mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los libros de normas los escriben personas con muy baja autoestima. No hay que hacerles tanto caso porque termina uno tratando de hacer aquello que lo niega a uno mismo, o mínimo, agarrando un rumbo equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque haga lo que uno haga, siempre esta anotando de uno, o del otro lado del margen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-2444702646517863782?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/2444702646517863782/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=2444702646517863782&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/2444702646517863782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/2444702646517863782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/05/notas-entre-margen.html' title='Notas entre margen.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S_wnM4Ug6SI/AAAAAAAAAh0/p9DaQyOzw2w/s72-c/ringo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-8594447514007110962</id><published>2010-05-07T12:17:00.004-04:30</published><updated>2010-05-07T12:20:10.293-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Entropía'/><title type='text'>Cómo es que la realidad hace para perseguirnos a tres tiempos empujándonos hacia la entropía, la cual evitamos modificando energía.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S-REl31SgZI/AAAAAAAAAhU/9T-mHvhGim4/s1600/puzzle2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S-REl31SgZI/AAAAAAAAAhU/9T-mHvhGim4/s200/puzzle2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468571264967934354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mira hija, ten cuidao,&lt;br /&gt;Hija ten cuidao,&lt;br /&gt;Mira que miente más,&lt;br /&gt;Que parpadea…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chambao.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de lo relativa que resulta la realidad me apasiona, o más bien debería dejarme de medias tintas y admitir que me obsesiona, siendo, además, una obsesión (pasajera como todo) muy útil humorísticamente hablando pues me veo como realmente soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que escuché por primera vez a George Harrison decir que todo está en la mente, en aquella ya lejana película del submarino amarillo, me quedó rebotando la frase dentro del cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una frase hecha bolondrona sobre un irregular piso de gres: Tictictictictictictttttic…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé notando que yo hacía alguna cosa, de aquellas exuberantes proezas de niño travieso, jurando que todo era alegría y felicidad por haberme salido con la mía comprobando mi tesis. Luego venía mi Mamá argumentando de otro modo, y metiéndose de buena fe profundamente en mi mente, convertía mi alegría en franca melancolía culpable echando por tierra toda mi argumentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, que siendo mis acciones las mismas, la percepción de ellas pasaba de un extremo a otro del sentimiento que me causaba solamente llevada por la interacción de dos mentes con dos convicciones diferentes (tal vez era un asunto de convenciones nada más).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que en aquellas lejanísimas eras antediluvianas yo no estaba preparado para procesar ese fenómeno llevándolo más adelante, ni el momento histórico estaba aun maduro para recibir un golpe en la mismísima base que lo establece todo en la vida, así, humildemente hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque para ejemplo tengo la vez, en la que teniendo yo unos cuatro o cinco años le rompí el arpa a mi tío Pepe, y aun hoy mi percepción de aquello va de un lado al otro como un péndulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, la rompí y no estoy orgulloso por eso… En aquella época se reunía mi familia a hacer música para animar sus fiestas, o más bien hacían las fiestas para reunirse a hacer música, según el ángulo desde el cual se mire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi Papá tocaba el cuatro y cantaba, mi tío Pepe tocaba el arpa y cantaba también, mis otros tíos se repartían el otro cuatro (el de camaza), la guitarra, las maracas, más canto…, en fin, eso era música y más música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre, digamos, set y set, mi tío Pepe recostaba con mucho cuidado el arpa en el respaldo de la silla fijándose muy bien de lo que hacía, y se iba a tomar un trago y a conversar con los demás. Yo vi que siempre hacía lo mismo y que parecía estar muy convencido de que el arpa tan precariamente apoyada estaba segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento en el que nadie me estaba vigilando fui como un ninja hasta la silla para probar si ese arreglo resultaba tan inestable como a mí me parecía: le jalé muy suavemente una pata a la silla y ésta rápido se vino abajo con todo y arpa, que tardó un milisegundo en saltar por los aires hecha astillas… Clavijas, cuerdas, maderas, todo hecho un enredo lastimoso de chatarra sonora en quinta aumentada, de la que se usa como acorde de suspenso en las películas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para resumir los resultados físicos sólo diré que la cantidad de energía aplicada a aquel sistema fue muy poquita y que la mayoría de la energía que hizo saltar el arpa desde éste lado de la igualdad hacia el lado de la entropía fue casi toda potencial…, que se acabó la fiesta y que dios salve a mi madre, porque si no es por ella, hoy, no estaría aquí escribiendo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez, para dar un ejemplo más está éste cuento que data de la misma época más o menos: ésta vez le metí un perdigón en la palma de la mano al maracucho Suárez, compañero de clases y de trabajo de mi Papá. Sí, un balín 5.5mm de un rifle de aire comprimido, menos mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba el politécnico de Barquisimeto (hoy Unexpo) en construcción y era casi nuestra casa. Siempre estaban allá organizando actividades familiares y no tanto, a las que nunca faltábamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez la que se armó fue una cacería de palomitas carboneras (en las cincuenta hectáreas que rodean la institución) que después se freían con sal y pimienta negra hasta quedar crocantes, para compartir con los amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quedé con la partida que capitaneaba Suárez (el “Más”, así le decían) y en un descanso que nos tomamos, él se apoyó del rifle como si fuera un bastón mientras yo revoloteaba alrededor tratando de deducir si el arma estaría cargada o no. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de un rato en el que me dio el suficiente tiempo como para darme cuenta de que  a base de deducciones nunca lo sabría, decidí jalar el gatillo para ver si disparaba, y disparó, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El maracucho pegó un grito -ay y coño ‘e tu madre- al mismo tiempo que se miraba la mano llena de sangre y me ubicaba a mí para, mínimo, darme la patada del siglo, pero una vez más fui salvado, esta vez por mi Papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También está de más decir que la energía empleada para jalar el gatillo fue mucho menor de la que se desató con el balinazo, la sacada de madre, y toda la potencia desestructuradora de la entropía, y por supuesto, se acabó la jornada de cacería y por consiguiente no hubo fritanga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedieron mil cosas más como esas que tal vez he contado, algunas que olvidé, y seguro que más de una que no contaré ya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el caso no es ese. Es el de la percepción y la convicción, o viceversa, de lo que resulta eso que nos mantiene del lado estructurado. De eso es de lo que se trata todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendiendo a manejar el factor percepción, la vida cambia de maneras dramáticas por así decirlo. Pero esa facultad depende de la aplicación correcta de la cantidad adecuada de energía, pues todo depende de nuestra capacidad para transformarla, y transformar con ello, nuestra realidad que al fin y al cabo no es otra cosa que una especie de estructura llena de fuerzas opuestas que al anularse unas a otra nos dan esa voluble sensación de seguridad necesaria para vivir sin volvernos locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, que la cordura viene dada por la cantidad de energía puesta en oposición a fuerzas naturales como las de la gravedad, las hermanas centrípeta y centrífuga, la de la entropía, (y otras que no me sé, y que si me las sé no las recuerdo en este momento) que nos empujan hacia un estado, digamos, más puro de la energía en la cual la vida es un fin y un principio medio reñido con la paz del universo… Está bien, no es exactamente así pero deberá perdonarme porque anoche no dormí bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un hecho físico, en el sentido físico de entender racionalmente las cosas, sin delirios, sin magias, sin paparruchas. Lento, sí. Muy lento, con sus ires y venires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado ensayando ir de lo sublime a lo ridículo en esto de cambiar la realidad modificando la percepción, y la cosa funciona. Lo malo es, como diría el gran Bryce Echenique, cuando uno decide volverse loco un rato. Sí, porque detalles como vivir como esperando la crecida del Nilo para poder sembrar en la vega cuando se retire la riada y así aguantar hasta las próximas lluvias produce un desasosiego dificilísimo de atajar que obviamente acumula dentro de nosotros fuerzas opuestas generadoras de un potencial poco menos que brutal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éstas fuerzas opuestas podemos llamarlas esperanza, y la esperanza es igual que la zanahoria que se cuelga en la punta de una caña para colocarla delante del burro y que éste, caminando en pos de ella, nos lleve hasta dónde queramos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzar la zanahoria es la esperanza del burro y nosotros la mente maestra del caos y el ocio metiéndonos en problemas subjetivos por culpa de la ambición tan sobrevalorada en éstos días. Porque es extremadamente difícil lograr el desequilibrio afinadamente necesario como para irse desestructurando como a cuenta gotas con el tiempo justo para ir armando una nueva estructura delante (en el sentido de nuestro avance, claro) antes de que todo entre en histéresis y se venga abajo. Requiere pulso ¿eh? Pulso y mucho zen, por decir lo menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente no se puede vivir la vida con esperanza. La esperanza es mucho más que boba, queriendo decir con esto que estoy más de acuerdo con Cortázar que él mismo. La vida hay que vivirla como dirían los budistas más audaces, con indiferencia, con total desapego, como si a uno le valiera lo mismo estar aquí que en otra parte. Es la única manera de no verse profundamente defraudado a poco recorrido en ella, e intermitentemente a todo lo largo de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existe una ni muchas mentes maestras detrás del caos del universo. Es sólo entropía, ni siquiera es  caos. No hay más, y así como hoy los vientos nos fueron coincidencialmente favorables, mañana, o esta misma tarde se pueden detener, o poner en contra, o desatar una serie de eventos incomprensibles que te dejen como un perro persiguiéndote la cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede uno esconder detrás de la mayor creación del hombre: dios. O la segunda mejor: las drogas. O la tercera mejor: la tecnología…, porque la ciencia está fuera del alcance de nosotros, vulgo de a pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero que nada más se te salga cualquier parte del cuerpo o de la mente del escondite que hayas escogido para que recibas un buen trancazo… Y sí, sí, cómo no, niégalo, que te va a servir de mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente logré lo que me había parecido un avance en esto y estuve algo así como un mes viviendo una relajación deliciosa. Nada era conmigo, nada me afectaba, mi realidad era la de al lado, y que ésta en la que estoy me permite hacer mis cosas tranquilamente sin molestar ni ser molestado. No era que estaba entregado, rendido, indiferente por tanto golpe, lo que hice fue darme cuenta de que la vida es así, llena de tantos y tanto eventos incomprensibles y de que yo no soy nadie para pretender descifrarlos. Puedo conocer muchas cosas, pero eso no sirve para más nada que para entretenerme. Como ver televisión, o leer un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré inclusive dominar mi apetito irracionalmente voraz hasta lograr darme cuenta de que necesito una cuarta parte de lo que suelo comer. No más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré dormir cinco o seis horas diarias y levantarme ágil y descansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré aceptar todos los acontecimientos sin distinguir el malo del bueno. Sin etiquetarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bastó una mínima cantidad de energía colocada vectorialmente en el ángulo correcto de mi ego para hacerme perder la compostura decidida, y efectivamente. Claro que decidí volverme loco un rato también. Pero muy loco. Muy requeteloco. Porque indudablemente las fuerzas estructurales estaban en equilibrio convirtiendo toda la energía en un sistema estable de potencialidades, que, como dice el principio del tai chi, bastaría un ligero toque a favor y el más fuerte de los oponentes caería más fuerte mientras más fuerte sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una pequeña acumulación de animalidades en contra (eventos relacionados con la parte animal del ser humano), y un pequeño detonante fueron capaces de sacar de balance mi estado de indiferencia pseudo-budista, entonces no estaba funcionando bien mi capacidad de transformar la energía, culpa tal vez de mi ayuno. A lo mejor la estaba estancando y por eso se acumuló y explotó en forma ordenada, pero explosiva y cortante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me trae a pensar que un sistema vivo se mantiene en el lado de la ecuación contrario a la entropía (vista como fin [finalidad] natural de todas las cosas) mientras se encuentre procesando energía (tal vez por eso los chinos inventaron cosas como el feng sui, no sé), y que estancarla en un infantil y miope intento de desapego no es modificarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto debí jajarle la pata a la silla del arpa y el gatillo al riflecito del maracucho Suárez para desatar toda la energía contenida, presenciar la explosión, clasificar los pedazos, y seguir adelante con las estructuras derivadas de este zaperoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo el fin, señores. El fin de los tiempos esos que anuncian Mayas, Biblias, Nostradamus, astrólogos, y demás analistas exuberantes. Sí lo veo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el fin que veo es aquel al que nos ha llevado la estupidez, la magia, el new age, las religiones, y el delirio resultante, aunque sea el derecho de cada quien el ser tan tonto como quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el fin dentro del odre finito que contiene el universo infinito no es posible, resulta solamente un nuevo comienzo que se da en lo que la entropía se topa con otro organismo vivo que transforma energía para estructurarse, y ahí justamente, empezará todo de nuevo quizás sin haberse terminado nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, mientras tanto, trataré de ser lo menos estúpido que pueda para que la vaina me agarre muy vivo, usando toda la energía disponible, para pasar como miembro contrario y así ser dejado en paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más que por eso le pondré a mi carro un poderoso Ford V8 417, o un famosísimo Cobra 500 que transforme toda la gasolina posible en movimiento, ruido, y temperatura… Ja, ja… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No señores, los calores que sufre Margarita ahorita mismo no tienen nada qué ver ni con Globovisión ni con Chávez, ni con el volcán ese impronunciable de Islandia. Las barricadas en torno a la cuadra en la cual vivimos no van a solucionar nada, lo va a complicar todo. Pero por sobre todas las cosas, la magia sólo es la imposibilidad de relacionar la causa con el efecto, es decir, un cierto modo de ignorancia. Sólo eso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso, a mi modo de ver, no es ningún orgulloso motivo de alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a mantenernos comiendo, respirando, desgastando, royendo, rumiando, frotando, transformando energía en calor, en movimiento, en humo, en viento, en intrascendencias, en adornitos y miriñaques sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a prender el carro para llevar al niño a la esquina a comprar el pan, y mientras él se baja y lo compra lo esperaremos dentro del carro con el motor y el acondicionador de aire encendidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a la playa y pongamos el equipo de sonido tan pero tan alto que no se oigan las olas ni el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a importar basura sin importancia y exportemos materia prima para que nos sea devuelta en forma de más basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a pensarlo un poco ¿sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastemos, gastemos todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez así logremos sobrevivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto sí que sería motivo de orgullo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4157271429351370901-8594447514007110962?l=tadeolaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tadeolaya.blogspot.com/feeds/8594447514007110962/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4157271429351370901&amp;postID=8594447514007110962&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/8594447514007110962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4157271429351370901/posts/default/8594447514007110962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tadeolaya.blogspot.com/2010/05/como-es-que-la-realidad-hace-para.html' title='Cómo es que la realidad hace para perseguirnos a tres tiempos empujándonos hacia la entropía, la cual evitamos modificando energía.'/><author><name>Tadeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12955693829588360212</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/SncUfDhBDhI/AAAAAAAAAeE/zkp7qRKnGnI/S220/blog.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S-REl31SgZI/AAAAAAAAAhU/9T-mHvhGim4/s72-c/puzzle2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4157271429351370901.post-8474424502488064211</id><published>2010-04-20T14:16:00.001-04:30</published><updated>2010-04-20T14:18:07.549-04:30</updated><title type='text'>Geometría irrefleja iconoclasta.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S8321LytH7I/AAAAAAAAAhE/DSLljx59aSI/s1600/diosgeometrico.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 246px; height: 257px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nKIlGK82lSM/S8321LytH7I/AAAAAAAAAhE/DSLljx59aSI/s320/diosgeometrico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462293316629241778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Pero, tal vez por casualidad, el golpe fue perfecto y&lt;br /&gt;Sobre el fieltro verde las bolas blancas y roja&lt;br /&gt;Fueron chocando unas con otras suavemente,&lt;br /&gt;Casi sin hacer ruido, y aquella tirada le dio a Kizuki&lt;br /&gt;Los puntos necesarios para la victoria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento de Tokio Blues&lt;br /&gt;Haruki Murakami (Kioto 1949)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que habito un mundo paralelo, paralelo tal vez no solo en el escueto sentido geométrico con todo aquel lío de horizontes y demás datos supuestos y relativos absolutamente irrelevantes para la existencia. Por lo menos así lo he creído por mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero resulta que en el mundo en el que vivo, que es -por pura suerte- perfectamente cónsono con la teoría de las membranas incluyendo todas sus cuerdas, supercuerdas, partículas hipotéticas, supuestas,  e imaginarias, todos los puntos de referencia son de relevancia capital, aunque todavía no sé la respuesta a la pregunta ¿a dónde me lleva el tiempo? Y no es una trayectoria lo que necesito, eso se saca extrapolando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya que estoy en esto debo declarar rápidamente que no creo creer en nada. No logro por más que quiera quedarme enredado en ninguna cuerda ni me cubre membrana alguna a menos que haga un esfuerzo (y un poco hacerme el loco también), ni siquiera, hablando en serio, lo de haber nacido en algún borde de la clase media me coloca en medio de nada, para mayor angustia teórica existencial mía, totalmente geométrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en parte por esto que suelo sentirme solo. No, no es que sigo siendo un adolescente en busca de mi propia identidad a través de mi reflejo en las demás personas. Me aburrí de esto hace algún tiempo ya. Lo empecé a notar primero en lo macro que se vuelve el mundo con la aparición de la presbicia, por ejemplo, y después en detalles como poder notar la cantidad de espacio vacío (no me refiero a la nada, por favor) que se crea en cuanto la testosterona va perdiendo preponderancia. Preeminencia. Condición de principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí echo de menos un poco eso de tener dos cerebros en conflicto perenne. Y no es sólo un asunto de virilidad o no virilidad that is the question, porque ésta funciona como el Taquión ese de la física, que aumenta su velocidad a medida que su energía decrece, hasta, que ya antes de agotársele adquiere velocidades hiperlumínicas todo por culpa de su masa cuadrada negativa…, por lo tanto no hay de qué preocuparse, por lo menos hipotéticamente hablando… Es que en la misma medida en la cual la cabeza de abajo va haciendo lugar a la de arriba cediéndole acciones en la mesa de directorio en aras de un sano equilibrio de poderes, van apareciendo en el mundo fenómenos nunca antes vistos, o notados…, en todo caso la vida se revela llena de realidades muy interesantes de manejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mal humor, por citar uno muy fácil. Muchos hombre en la medida en la que se hacen viejos se van poniendo de mal humor más a menudo por razones variadas, y no exclusivamente por “esa” razón antes mencionada, porque ya sabemos que la mecánica cuántica y lo
